domingo 31 de enero de 2010

LOS PLANETAS EN LA CARTA NATAL


SOL
Entre los principales elementos que constituyen una carta natal se encuentran los signos zodiacales, los planetas y las casas.

Los planetas simbolizan las diversas dimensiones de la naturaleza humana. Se clasifican en personales (Sol, Luna, Mercurio, Venus y Marte), sociales (Jupiter y Saturno) y transpersonales (Urano, Neptuno y Plutón). Cabe aclarar que, en Astrología, el Sol y la Luna son llamados planetas o luminarias. La interpretación de los planetas asociada a los mitos resulta sumamente enriquecidora.

Para comprender qué representa el Sol en una carta natal pensemos cuántas veces al conocer a alguien queremos saber de qué signo es. Astrológicamente, la pregunta correcta sería ¿en qué signo zodiacal se encuentra el Sol en el momento del nacimiento de una persona? Por ejemplo, alguien nacido el 28 de marzo tendrá el Sol en el signo de Aries y esa persona dirá “Soy de Aries”.

La palabra “soy” nos conduce al significado del Sol en la carta natal. Cuando decimos “soy” estamos hablando de nuestra identidad conciente, de nuestra esencia. Podemos decir que el Sol representa nuestro sentido de la individualidad, lo que nos impulsa a ser lo que somos, nuestra manera de expresarnos. También simboliza la conciencia y la forma en que creamos.

Los horóscopos difundidos en diarios, revistas y medios en general están basados en el signo del Sol o signo solar: no toman en cuenta el contexto que ofrece la carta natal evaluada como una totalidad. Estos horóscopos masifican la información, oficiando de entretenimiento a quienes los leen y distorsionando el verdadero sentido de la Astrología, que es un complejo lenguaje simbólico. A partir de esta parcializada difusión nacen generalizaciones como “los de Aries son impacientes” o “los de Libra son indecisos” o “siempre me llevo mal con los de Escorpio”, “no me banco a los de Capricornio”, por mencionar sólo algunas de las más comunes.

De acuerdo al día y mes del nacimiento, el Sol se ubicará en cualquiera de los doce signos zodiacales. Una clave para trabajar concientemente el Sol buscando promover el desarrollo personal es conocer las cualidades más luminosas que representa según la casa, el signo y los aspectos que surgen de su posición en la carta natal, orientando la acción personal mediante elecciones que cultiven lo mejor de estas cualidades. Este es un camino que va en el sentido de la autorrealización, objetivo simbolizado por el Sol en la carta natal.

Para concluír, el Sol en la carta natal simboliza nuestro sentimiento de quiénes somos y, en tal sentido, también es un indicador de la vocación o de la profesión libremente elegida. Cuando la profesión coincide con la verdadera vocación conduce a la plenitud. En un nivel psicológico, el Sol simboliza la imagen que tenemos de lo masculino y del padre. En un nivel físico, el Sol se asocia con la vitalidad. En lo mitológico, Apolo es una deidad solar.

LUNA 
La Luna simboliza el Yo emocional, es decir, nuestra manera de reaccionar emocionalmente y de hallar seguridad emocional; el carácter de nuestro niño interior; nuestro nivel de estabilidad emocional. En otro orden, representa la imaginación, el inconciente, el pasado, las reacciones instintivas.

Según la posición que ocupa en la carta natal, la Luna indicará de qué manera sentimos la vida y el modo en que reaccionamos frente a las circunstancias, representando un modo inconciente y primario de reaccionar.

Retomando el concepto de la Luna como símbolo del carácter de nuestro niño interior, su posición en la carta natal por signo, casa y aspectos, describirá nuestras reacciones infantiles, aquellas que se plasmaron en la primera infancia, aproximadamente hasta los cuatro o cinco años; esas reacciones que se presentan luego cuando ya somos adultos cada vez que nos sentimos amenazados en nuestra seguridad.

Analizando la posición de la Luna también descubriremos pautas sobre nuestra capacidad de desarrollar empatía, autosatisfacción y tranquilidad emocional así como también soledad, aislamiento, insatisfacción emocional e inseguridad.

Para concluir, la Luna representa la imagen que un individuo tiene de lo femenino en sus aspectos nutricios y maternales, siendo por lo tanto representativa de la imagen internalizada de la propia madre. En lo mitológico, Isis es una deidad lunar, madre arquetípica también denominada “gran diosa madre” y “diosa de la maternidad y el nacimiento”.

MERCURIO
Mercurio en la carta natal representa la palabra hablada y escrita, la manera de poner orden, las habilidades de aprendizaje de un individuo. También su relación mental con el mundo exterior, su inteligencia, los contactos que establece con el mundo a través del conocimiento; la crítica, la lógica, el cálculo; su capacidad de adaptación.

En los ciclos de la vida, Mercurio se asocia con la etapa de la adolescencia.

Otros de sus significados son: los intercambios comerciales, los intermediarios, los hermanos, los medios de comunicación así como los de transporte y los viajes cortos.

La posición de este planeta en la carta natal -por signo, casa y aspectos- permite observar el tipo de intereses intelectuales de un individuo; su espíritu de inquietud y de movimiento, como también su gusto por los viajes y desplazamientos en general.

Resumiendo, diremos que Mercurio está principalmente asociado a las funciones de oir, escuchar, hablar, escribir, razonar, asociar, deducir, aprender, ordenar, comunicar, hacerse entender, transmitir, discutir, negociar.

La mitología considera a Mercurio (o Hermes para los griegos) como el mensajero de los dioses, el veloz transmisor de la voluntad divina, siendo frecuentemente representado con alas en los pies, por lo que facilita la comunicación con lo espiritual. También se lo relaciona con el dios de los comerciantes, gracias a su habilidad para hablar y negociar.

VENUS
Para iniciarnos en la comprensión de las dimensiones de la naturaleza humana simbolizadas por Venus, citaré un pensamiento de James Hillman -psicólogo arquetipal, discípulo de Carl G. Jung-: “El Alma nace en la belleza y se alimenta de la belleza, necesita a la belleza para su vida”.

En Astrología, Venus representa los principios de belleza, armonía y placer.

Tradicionalmente, se considera a Venus como planeta regente de los signos de Tauro y Libra.

En la mitología griega, Afrodita es la diosa del amor, la lujuria, la belleza y la sexualidad. Su equivalente en la mitología romana es Venus. Aunque a menudo se alude a ella en la cultura moderna como «la diosa del amor», es importante señalar que se refiere específicamente a Eros (atracción física o sexual).

En un plano más concreto o mundano de interpretación, Venus también representa la relación de un individuo con la comodidad y el confort; con el dinero, los bienes y posesiones materiales en general.

Resumiendo, la posición de este planeta en la carta natal -por signo, casa y aspectos- permite interpretar la escala de valores tanto materiales como estéticos y/o artísticos del individuo; su inclinación hacia la vincularidad, la manera en que ama, comparte y coopera, su tendencia a complacer y agradar al otro, su disposición a conciliar cuando existe conflicto; y, finalmente, nos remite a sus cualidades de afectividad, receptividad, amabilidad, sensualidad y delicadeza como también a su estilo de seducción.

MARTE
Para ingresar en la comprensión de una de las dimensiones de la naturaleza humana simbolizadas por Marte, citaré una reflexión de Osho: “En principio no hay mucha diferencia entre una persona cobarde y una valiente. La única diferencia es que el cobarde escucha sus miedos y se deja llevar por ellos, mientras que la persona valiente los aparta y continúa su camino. La persona valiente se adentra en lo desconocido a pesar de todos los miedos. La palabra coraje proviene de la raíz “cor” que quiere decir corazón, por lo tanto, ser valiente significa vivir con corazón. Los cobardes viven con la cabeza; están atemorizados, se rodean de la seguridad de la razón. El camino del corazón es el camino del coraje.”

En Astrología, Marte es símbolo de lo masculino. Representa los principios de coraje y determinación; la sana agresión, considerada como la capacidad que posee el individuo para hacerse valer. También simboliza los instintos básicos. En el individuo Marte se encuentra asociado al deseo, al entusiasmo, la decisión, la acción, la competencia, el dinamismo -entre otras significaciones- como también las que surgen de la distorsión de las mismas, por ejemplo, ira, impaciencia, irritabilidad, temeridad, rivalidad.

Se atribuye a Marte la regencia del signo de Aries y, conjuntamente con Plutón, la de Escorpio.

En la mitología romana Marte era considerado el dios de la guerra. (Su equivalente en la mitología griega es Ares). El arquetipo del guerrero tiene afinidad con la naturaleza de Marte.

Resumiendo, la posición de Marte en la carta natal -por signo, casa y aspectos- permitirá interpretar la capacidad de acción y de autoafirmación del individuo, entendiendo autoafirmación como la actitud de saber qué desea y salir a buscarlo para obtenerlo. También aportará información en lo referente al deseo sexual; sobre la independencia y la iniciativa que conducen al logro; y, finalmente, respecto a la capacidad de asumir el riesgo y el desafío así como su modo de conquistar y desenvolverse en situaciones de mando.

JUPITER
Jupiter representa el principio de expansión. Asociamos a este principio la búsqueda de sentido, de propósito, de sabiduría y comprensión. También representa la fe y la confianza en algo superior, sin que este concepto de “superior” se restrinja exclusivamente a creencias religiosas. Por el contrario, las creencias que simboliza Jupiter pueden ser de diferente origen: religiosas, filosóficas, éticas o morales. Finalmente diremos que simboliza el sentimiento de certeza, la conciencia de abundancia y prosperidad como también la tendencia al exceso, a la exageración y a la desmesura.

Se atribuye a Jupiter la regencia del signo de Sagitario y, conjuntamente con Neptuno, la de Piscis.

En lo mitológico, Jupiter es idéntico al Zeus de la mitología griega. Zeus era el hijo más joven de Cronos y Rhea, regente supremo del Olimpo y del Panteón de dioses. Su función era mantener la ley, la justicia y la moral. Algunos arquetipos asociados a Jupiter son: el religioso, el filósofo, el aventurero, el guía, el gurú, el benefactor.

La posición de Jupiter en la carta natal -por signo, casa y aspectos- permitirá interpretar cómo es el individuo en lo que respecta a cualidades como alegría, optimismo y confianza, benevolencia y generosidad; revelará su capacidad de comprender, resignificar y dar sentido, de razonar filosóficamente; su vocación y aspiraciones, su gusto por el deporte, la aventura y la cultura.

En un nivel más mundano, Jupiter en la carta natal se relaciona con la riqueza, el juego, las inversiones y los negocios.

Aún en nuestros días, la astrología tradicional suele referirse a Jupiter como “el benéfico mayor” concepto que prácticamente hoy ya no es tenido en cuenta por quienes ejercen la Astrología considerándola como una herramienta de desarrollo personal.

SATURNO
Saturno representa un principio de contracción y el aprendizaje de la responsabilidad personal en un contexto de orden y de solidez. También simboliza las dificultades, contrariedades, impedimentos, obligaciones, deberes; la resistencia, la disciplina, la realización, la austeridad. Todos estos principios tienden al desarrollo del individuo mediante la construcción de lo propio, proceso en el cual se cosechará a sí mismo.
Hablar de Saturno en la carta natal es hablar de la capacidad de maduración de un individuo gracias al paso del tiempo, la forma en que gestiona y organiza el tiempo.

Se atribuye a Saturno la regencia del signo de Capricornio y, conjuntamente con Urano, la de Acuario.

En la mitología griega, Cronos era el hijo de Urano y Gea. El dirigió a sus hermanos y hermanas, los Titanes, en una revuelta contra su padre y se convirtió en el rey de los dioses. Se casó con Rea con quien tuvo seis hijos, pero Cronos tenía el mal hábito de comerse a sus hijos recién nacidos, para evitar que un día lo destronarán como rey de los dioses. Finalmente, con el nacimiento de su último hijo – Zeuz - Rea lo engañó y lo hizo comerse una piedra. Zeus entonces derrotó a su padre, con la ayuda de sus hermanos y hermanas. En mitología romada Cronos adoptó el nombre de Saturno.

La posición de Saturno en la carta natal -por signo, casa y aspectos- permitirá interpretar cómo el individuo construye lo propio, cómo madura y se relaciona con el tiempo, las dificultades e impedimentos, con los límites, la autoridad y las leyes.

La astrología tradicional suele considerar a Saturno “el maléfico mayor”, concepto que prácticamente hoy ya no es tenido en cuenta por quienes ejercen la Astrología considerándola como una herramienta de desarrollo personal.

URANO
Urano es el primero de los tres planetas trans-saturninos, también llamados transpersonales (los otros son Neptuno y Plutón).

Considerado planeta generacional, Urano simboliza las tendencias colectivas de cambio, revolución y reforma. La ruptura con la tradición y la transgresión del orden establecido. Se halla asociado a los ideales de libertad, igualdad y fraternidad. Recordemos que fue descubierto en 1781 y que no era tenido en cuenta por la Astrología antigua, que reconocía los planetas sólo hasta Saturno.

Urano representa nuestra necesidad de sentirnos libres de toda atadura. Simboliza la intuición, la capacidad inventiva y creativa del individuo. Su manifestación más luminosa en el plano humano indicará un individuo interesado en cuestiones humanitarias y espirituales, que valoriza la conciencia grupal mientras que su expresión más sombría mostrará los aspectos de rebeldía y subversión identificando a un individuo marginal que posee una conducta excéntrica y/o extremista.

En situaciones de la vida cotidiana, reconocemos la energía de Urano en lo repentino e imprevisto: la clave aquí es adaptarse al cambio.

Urano rige al signo de Acuario conjuntamente con Saturno, el regente tradicional de dicho signo.

En la mitología griega, Urano era el dios de los cielos y estaba casado con Gaia, diosa de la tierra. Urano era el padre de los titanes, los cíclopes y de los gigantes de cien manos. Los titanes, guiados por su soberano, Cronos, destronaron y mutilaron a Urano, y de la sangre que cayó sobre la tierra surgieron las tres Erinias o Furias.

La posición de Urano en la carta natal - por signo, casa y aspectos - permitirá interpretar cómo el individuo transgrede y/o quiebra el orden establecido, tanto en su propia vida como en un intento de modificar el entorno. Encontramos este planeta destacado en cartas de reformadores sociales y de toda persona que viva según sus propias leyes, aunque para hacerlo deba romper constantemente los condicionamientos y mandatos familiares, sociales y culturales. Con Urano, la búsqueda primordial es llegar a ser uno mismo, desafiando al individuo a la integración de la polaridad seguridad / libertad.

NEPTUNO
Neptuno es el segundo de los tres planetas trans-saturninos, también llamados transpersonales (los otros son Urano y Plutón).

Fue descubierto en 1846. No era tenido en cuenta por la Astrología antigua, que reconocía los planetas sólo hasta Saturno.

Neptuno alude a los principios de espiritualidad, devoción y trascendencia. Se asocia a la función psíquica de la intuición. Los lenguajes simbólicos y las artes sin palabras, la música y la imagen. En otro orden, simboliza lo ilusorio, el caos y la confusión, la fantasía, el mundo de los sueños. Se lo relaciona tanto con el inconsciente colectivo como con el inconsciente personal.

Es el regente moderno del signo de Piscis conjuntamente con Jupiter, su regente tradicional.

En la mitología griega, Neptuno era adorado por los romanos como el dios de las aguas, y lo identificaban con el dios griego Poseidón. En principio era un dios del elemento líquido, pero más tarde se le atribuyó influencia sobre el mar y fue venerado por marineros y navegantes.

La posición de Neptuno en la carta natal - por signo, casa y aspectos - permitirá interpretar cómo el individuo se contacta con las dimensiones sutiles de la existencia, su inclinación al misticismo, la medida de su espiritualidad e idealismo; su sensibilidad y creatividad artística; comprensión intuitiva; capacidad de servicio; la presencia de cualidades como abnegación, sacrificio y renuncia (que posibilitarán la disolución del ego en algo mayor que lo personal). A veces es indicador de la existencia de facultades psíquicas paranormales, por ejemplo, clarividencia.

En sus expresiones más sombrías Neptuno puede indicar la presencia de adicciones, desequilibrios psíquicos como también tendencia a la evasión, pérdida de los límites, especulación, engaño y decepción.

PLUTON
Plutón es el último de los tres planetas trans-saturninos, también llamados transpersonales (los otros son Urano y Neptuno).

Descubierto en 1930, no era tenido en cuenta por la Astrología antigua, que reconocía los planetas sólo hasta Saturno. Es el regente moderno del signo de Escorpio, conjuntamente con Marte, su regente tradicional.

Plutón hace referencia a cuestiones vinculadas con el poder, incluyendo el poder de regeneración y la capacidad para los cambios radicales asociados con los ciclos de muerte y renacimiento de todo individuo y/o proceso vital.

En la carta natal la posición de Plutón simboliza los principios de destrucción, limpieza y renovación, reorientación, repolarización y regeneración, en los que están implícitas las potencialidades de sanación. Se lo asocia con las pulsiones, la sexualidad y las conductas compulsivas; también con las pérdidas, con la capacidad de soltar, desprenderse y dejar ir, inexorablemente necesarias para todo cierre de ciclo: por esto representa también nuestra actitud frente a la muerte.

Los mitos de Hades –mitología griega- y Plutón – mitología romana- otorgan elementos para comprender la simbología de este planeta.

En sus expresiones más sombrías, Plutón alude a cuestiones de manipulación, dominio y control, por lo que se asocia con pasiones tales como celos, envidia, odio y, en consecuencia, todas las acciones que se derivan de las mismas.

Como cierre de esta nota, cabe destacar que, en el plano humano, la expresión de aquello que cada planeta simboliza siempre dependerá del libre albedrío y la conciencia de cada uno. Los planetas jamás condicionan: no existen más condicionamientos que los que cada individuo acepta, valida y sostiene a través de sus decisiones y acciones.

sábado 19 de diciembre de 2009

Saturno en Libra

Saturno transitando por Libra nos invita a hacernos cargo de construir relaciones maduras y responsables. En tal sentido, quiero compartir una nota que escribí hace un tiempo, inspirada en la formación que estoy realizando en la carrera de Consultoría Psicológica  (Counseling), que se basa en el Enfoque Centrado en la Persona, desarrollado por Carl Rogers. Espero que la disfruten!


En su libro “El proceso de convertirse en persona”, Rogers se plantea preguntas para descubrir cómo crear lo que él llama “una relación de ayuda”. Si bien se trata de crear un vínculo que promueva el desarrollo personal en el ámbito terapéutico, estas preguntas constituyen una guía de aplicación universal para revisar cómo nos vinculamos en todo tipo de relaciones.

Algunas de esas preguntas ayudarán al lector a revisar su manera de vincularse:
“¿Puedo ser lo suficientemente expresivo como persona, de manera tal que pueda comunicar lo que soy sin ambigüedades?
¿Puedo permitirme experimentar actitudes positivas hacia otra persona, como ser, calidez, cuidado, agrado, interés, respeto, sin experimentar el temor de quedar atrapado? ¿Puedo ser suficientemente fuerte como persona como para distinguirme del otro?
¿Es mi individualidad lo bastante fuerte como para no sentirme atemorizado por su miedo o absorbido por su dependencia?
¿ Estoy suficientemente seguro de mí mismo como para admitir la individualidad del otro? ¿ Puedo permitirle ser lo que es, otorgarle la libertad de ser?
¿Puedo ingresar en su mundo privado de modo tan pleno que pierda todo deseo de evaluarlo o juzgarlo?”


Rogers sostiene que las relaciones que ayudan al desarrollo humano se estructuran de acuerdo a tres actitudes: éstas constituyen una guía de aplicación universal en todo tipo de relaciones humanas. Si nos proponemos convertirlas en un estilo de vida nos conducirán a vincularnos, con nosotros mismos y con los demás, de un modo diferente, mucho más sano y maduro.     Estas actitudes son: 1.- Congruencia, que quiere decir ser auténtico, transparente, ser uno mismo. 2.- Aceptación positiva incondicional, que se interpreta como no juzgar. 3.- Empatía, que significa ver el mundo como el otro lo ve, ser capaz de ponerse en el lugar del otro.


¿Es habitual que nos relacionemos así?  En general juzgamos al otro y lo hacemos basados en nuestros propios valores. De la misma forma, tampoco es habitual que hayamos sido o seamos frecuentemente aceptados de esta manera por los demás.


Estas tres actitudes generan un ámbito que promueve el crecimiento personal en un clima de seguridad y calidez en todo tipo de relaciones. Además al relacionarnos de esta manera, también le estamos enseñando al otro a ser así consigo mismo, es decir, a ser empático, aceptante y congruente primero consigo mismo y, en consecuencia, con los demás.


Carl Rogers habla también de una noción que constituye una condición inherente al ser humano: él la llamó “tendencia actualizante”, que podemos entender como “potencialidad para el desarrollo pleno” y explicar diciendo que todo individuo tiene las herramientas y el potencial necesarios para crecer y desarrollarse en la dirección que le indica su ser. Esto lo convertirá en un individuo autónomo, capaz de experimentar la vida en plenitud, permaneciendo abierto a la experiencia. En definitiva, un individuo libre, sano y creativo.


A través de esta imagen intentaremos comprender el sentido de un vínculo sano:  “En un jardín las diferentes plantas van creciendo, cada una según su ritmo. En este proceso, algunas se doblarán hacia adelante, otras caerán sobre otras plantas. Entonces el jardinero colocará un tutor. ¿Cuál es su función? Acompañar el crecimiento de la planta sin interferir en él. Estar junto a ella, sosteniéndola. Pero es la planta la que crecerá en la dirección que le indica su esencia.”


Si los seres humanos pudiéramos sentirnos tutores unos de otros, crearíamos relaciones exentas de manipulación, control y luchas de poder, dejando que el otro sea él mismo, no interfiriendo en su crecimiento, no intentando dirigir, invadir o colonizar su vida.

Llegaríamos a ser a ser quienes somos, viviendo en plenitud.



Carl Rogers (1902-1987). Psicólogo estadounidence, perteneciente a la escuela de la Psicología Humanística, corriente que prioriza la experiencia subjetiva del individuo, centrándose en su potencial y sus ideales. Los psicólogos humanistas se ocuparon principalmente de las necesidades de amor, autoexpresión, autorrealización, creatividad y espiritualidad del ser humano.
Desarrolló  el Enfoque Centrado en la Persona (ECP), un estilo de terapia no directiva cuyas teorías abarcan las interacciones entre terapeuta y consultante, pudiendo ser aplicadas también a todas las interrelaciones humanas. Habiendo investigado las leyes que regulan la dinámica de los vínculos es, en definitiva, el diseñador de una filosofía de lo vincular.
Bibliografía sugerida: “El proceso de convertirse en persona” y “El camino del ser” (ambos de Carl Rogers).

viernes 16 de octubre de 2009

Hoy hablamos de Astrología

En el día de la fecha, fui invitada a participar en "El Programa de Uno y los Demás", que se transmite los viernes, de 21 a 22 hs., por AM1010 Radio Onda Latina. Con la conducción de Leonardo Greco y producción general de Daniel Altieri. El siguiente texto es transcripción de la entrevista.


1) Pregunta: ¿De qué hablamos cuando hablamos de Astrología hoy?

La Astrología ha recorrido un largo camino desde sus orígenes, que se remontan a Babilonia, Egipto, Grecia y Roma.

Hoy, hablar de Astrología es hablar de una disciplina metafísica en cuya formación se utilizan recursos de la Mitología y de la Psicología Humanística (principalmente la de orientación Junguiana).

La Astrología medieval se centraba en las predicciones mientras que la Astrología hoy busca y facilita el desarrollo personal.
A mí me gusta decir que "comprender es mejor que predecir". Con esto quiero enfatizar que los aspectos más relevantes de la Astrología son aquellos que ayudan al individuo en su proceso de apertura a la experiencia y para eso la comprensión es fundamental.

Muchos psicólogos hoy se forman en Astrología para utilizar la carta natal en la atención de sus pacientes.

2) Pregunta: ¿Con qué elementos cuenta la Astrología para facilitar este proceso de desarrollo?

El primer elemento es el Zodíaco: me refiero a los doce signos que todos conocemos. El Zodíaco es el recorrido que sigue el fluir de la energía vital, en doce fases o etapas. El significado de los signos zodiacales responde a un orden secuencial: cada signo toma su significado del que lo precede y da significado al que le sigue.

Todos los procesos –sean físicos o simbólicos- atraviesan estas doce fases, desde el arranque hasta la consumación del ciclo. Ejemplo: una relación, un emprendimiento, pasarán por las doce fases o etapas simbolizadas en el Zodíaco.

También están los planetas, en los que están representadas todas las funciones psíquicas del individuo. Y las doce casas, que son los sectores de la carta natal en los que se hallan incluídas todas las áreas de la experiencia humana.

Estos componentes: signos zodiacales, planetas y casas, son los elementos principales que integran la carta natal. Hay otros, pero estos son los principales.

3) Pregunta: ¿Qué es una carta natal? ¿Cómo se hace?

Es un mapa de energías que muestra la cualidad de un momento del tiempo que coincide con el nacimiento de una persona. Para hacerla se precisan la fecha, hora exacta y lugar geográfico del nacimiento.

Como es un gráfico de energías, en una carta natal no existe nada que en sí mismo sea bueno o malo, positivo o negativo, benéfico o maléfico. En realidad solemos ver como negativo todo aquello que nos causa dolor o nos saca de nuestros lugares de comodidad o protección. Y como positivo, lo que nos da placer o nos permite permanecer en esos sitios de comodidad o protección: esto después se transforma fácilmente en encierro o estancamiento.

No hay nada predeterminado: la carta natal como mapa de energías muestra predisposiciones y tendencias, que son a la vez herencias y desafíos. Pero es el individuo quien con su conciencia y voluntad puede intervenir para modificar la realidad o dejarla como está.

Lo que no aparece en la carta natal es hasta qué punto un individuo, que es único e irrepetible, modificará sus circunstancias ejerciendo su libertad personal.

Teniendo en cuenta esto: ¿cuál sería el lugar de las predicciones?

Y otra pregunta, desde este enfoque, podría ser: ¿somos realmente predecibles?

4) Pregunta: Entonces ¿qué pasa con los horóscopos que aparecen en los medios, por ejemplo? ¿Y las webs que te ofrecen cartas natales con informes enviados por mail?

Yo veo a los horóscopos como un entretenimiento que distorsiona la verdadera Astrología. El horóscopo se refiere sólo al signo solar (el del día del cumpleaños), pero la carta natal nos enseña que todos tenemos los doce signos zodiacales en nosotros.

En cuanto a las webs que ofrecen cartas natales, quizás podrían servir para despertar el interés por la Astrología. Pero si inicialmente actúan como disparadores, después hay que profundizar y esto requiere individualizar la consulta.

5) Pregunta: Escuché decir que en la carta natal la Luna representa a la madre. Como el domingo es el día de la madre… ¿podrías hablarnos de este tema?

Ante todo, hay que destacar que la Astrología llama “planetas” al Sol y a la Luna. O también “luminarias”. Y que los planetas tienen diversos significados en cuanto a lo que representan o simbolizan. En el caso de la Luna, el arquetipo de la madre es sólo uno de esos significados.

La Luna no representa a la madre real o física. Cuando en una entrevista astrológica hablamos de las características de la Luna en una carta natal (tomando su posición por casa, signo y aspectos a otros planetas), vemos que describe la vivencia que la persona tuvo de su madre. En otras palabras, la Luna es la imagen internalizada de la madre o de la persona que haya desempeñado la función materna.

En los primeros siete años, además del cuerpo físico, se forman las estructuras psíquicas básicas del ser humano. Las circunstancias y condicionamientos de esos años marcan profundamente, dejando huellas que nos acompañan por el resto de la vida. En esos primeros años se aprenden las conductas que van a quedar incorporadas como hábitos: comer, jugar, caminar, hablar, leer y escribir. La Luna también simboliza el mundo de las emociones y nuestra capacidad de respuesta emocional: la empatía.

Todo esto está íntimamente vinculado con los cuidados de nutrición, seguridad y protección que hemos recibido siendo bebés y niños. Y esto depende de la manera en que nuestra madre –o quien haya desempeñado la función materna- ha respondido para satisfacer o no nuestras necesidades. Repito esto porque es importante: la Luna no describe a la madre tal como ella es en realidad, sino a la vivencia que el individuo ha tenido, es decir que es la imagen que ha internalizado.

Esta es una imagen muy difícil de desarraigar: de esta vivencia dependen la actitud que tendremos para confiar y abrirnos a la experiencia como también el mayor o menor grado de dependencia emocional que desarrollaremos en lo vincular. Aquí agregaría que la Luna tiene un rol preponderante en Sinastría, que es la Astrología de las relaciones, y es la rama de la Astrología a la que recurrimos cuando queremos estudiar el grado de compatibilidad entre las personas.

Si bien decimos que la Luna influencia los primeros siete años de la vida, esta influencia siempre está presente porque la Luna representa nuestra naturaleza primaria, instintiva, indicando nuestra manera de reaccionar. Por eso también describirá al niño interior: cuando actuamos desde ese niño interior insatisfecho podemos ser caprichosos, peleadores o encerrarnos en nosotros mismos, buscando refugio o auto protección si nos sentimos amenazados: esto hace que levantemos defensas y nos cerremos a la experiencia. En cambio si actuamos desde el sano niño interior, será más fácil mantener un sentido lúdico de la vida.

La Luna también está relacionada con la concepción, la gestación y el nacimiento. Si queremos descubrir cómo es el vínculo de una persona con su madre, tenemos que mirar en la carta natal la posición de la Luna por signo, casa y aspectos, el signo de Cancer y la casa 4. Hay quienes dicen que la madre puede estar relacionada a la casa 10, sin embargo para mí la casa 10 muestra al padre porque simboliza la salida al mundo y el lugar que uno ocupa en el mundo. Y es el padre quien habilita la salida al mundo.

Para terminar, en Astrología se dice que “hay que vencer la Luna para alcanzar el Sol”. Estas palabras sugieren que intentemos vencer la naturaleza primaria, no actuando desde las reacciones emocionales para poder alcanzar la naturaleza esencial o conciente simbolizada por el signo del Sol: un enorme desafío, porque ante cada situación nos veremos enfrentados a elegir entre seguir reaccionando como niños o responder como individuos maduros.

jueves 30 de julio de 2009

Astrologia para Comprender la Vida

Astrología para Comprender la Vida nace en octubre de 2006, en un intento de dar a conocer algo que para mí ha sido fuente de pasión, crecimiento y desarrollo personal: la Astrología utilizada como un instrumento de COMPRENSION de la vida.

Los lectores de este blog me escriben con frecuencia para decirme que encuentran de fácil lectura las notas, porque éstas no poseen tecnicismos que las conviertan en textos destinados únicamente a quienes se especializan en la Astrología.

En todo este tiempo, muchos de ustedes me han solicitado estudios astrológicos - como ser cartas natales biográficas, revoluciones solares o sinastrías - recomendándome a sus familiares y amigos, lo cual me ha brindado la oportunidad de seguir aprendiendo gracias a la experiencia que otorga la consultoría. Por eso también quiero contarles que, actualmente, estoy cursando la carrera de Consultoría Psicológica (Counseling), para incorporar más herramientas que me permitan acompañarlos en su proceso de desarrollo y despliegue personal.


Les recuerdo el e-mail de contacto: anamafv@hotmail.com. Para cualquiera de los estudios astrológicos ofrecidos - que son arancelados y realizados mediante entrevistas presenciales en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (Argentina) - se requieren los siguientes datos:

1. Nombres y apellido (tal como han sido anotados al nacer).
2. Fecha completa de nacimiento (día, mes, año).
3. Hora exacta del mismo.
4. Lugar de nacimiento (localidad, provincia, país).
5. Lugar de residencia actual.

domingo 5 de julio de 2009

Richard Idemon y la Astrología

En el texto siguiente, perteneciente al libro “El Hilo Mágico - Seminarios de Astrología Psicológica” (Ediciones Urano), Richard Idemon (fallecido en 1987) comparte algunas reflexiones sumamente iluminadoras partiendo de su propia experiencia. Imperdible para astrólogos, estudiantes y amantes de la astrología. Que lo disfruten!


Pregunta: ¿Cómo te las arreglaste con el precio que hay que pagar para ser astrólogo? ¿Cómo te enfrentaste con la soledad y por sentirte excluído, o por ser motivo de risa, o que los demás te tomaran por tonto o chiflado?

Respuesta: En mi condición de principiante en el estudio de la astrología, y es así como considero mis primeros diez años, para mí fue importantísimo ganar adeptos. Hacerlo forma parte de esa peculiar época de la vida en que tu fe en algo es tan poderosa y eso en lo que crees ha tenido tanto impacto en ti que, por otra parte, te deja también bastante inestable. Como todavía no has llegado a arraigar en un conocimiento auténtico del fondo de tu alma, tienes que esforzarte por lograrlo. Por eso yo solía enzarzarme en continuas discusiones; más aún, las provocaba. Cuando me presentaba a alguien diciendo que era astrólogo, eso implicaba un: “¿Quieres que lo discutamos?”, algo que era importante para mí entonces porque estaba usando a la gente como un niño usa un mordedor cuando le están saliendo los dientes. Al ir refinando mi pensamiento mediante la discusión, refutando argumentos y enfrentándome con los escépticos, me afirmaba más auténticamente en mi creencia. Ahora, si me encuentro con alguien que cree que la astrología es un disparate, no le hago caso, porque no quiero discutir con nadie de mentalidad tan cerrada. Sin embargo, es interesante que también haya astrólogos que afirman que no son capaces de discutir con espíritu abierto. La cerrazón mental les gusta; son como la polilla que se precipita en la llama. E incluso hay entre nosotros personas (y no quiero decir que eso tenga nada de malo) a quienes les divierte discutir con aquellos a quienes la astrología los pone histéricos, y es probable que en esa actitud haya un problema secreto con la sombra.

En cuanto a la segunda parte de lo que me has preguntado, yo provengo de una de esas familias “heridas” que tantos tenemos, y en estos casos la cuestión está en cómo te las arreglas tú para cuidar de ti mismo. Cuando eres un pararrayos, ya sea porque eres muy conocido o porque representas algo que constituye un reto para la “mentalidad del mínimo común denominador” del colectivo que te rodea, eso te pone en cierto sentido en un lugar solitario. Pero la clave de lo que te permite enfrentarte con ello se halla en que tú mismo te brindes tu propio alimento y sepas cuidarte solo. Se trata de no caer en la trampa de pensar: “Soy un servidor del Universo, un canal, y sólo existo en el nivel transpersonal, porque el personal es simplemente demasiado para mí”. Adentrarte en tu propio trabajo, por cualquier camino que te haya llevado a él, alimentar a tu niño interior, cuidar de tu vida, asegurarte de que tu necesidad de seguridad emocional esté satisfecha, de que estás bien contigo mismo, todo eso te permite ocupar con relativa tranquilidad ese lugar tan expuesto, porque los vientos que soplen no te sacudirán tanto si tus raíces se hunden firmemente en la tierra.

Creo que lo fundamental es el cuidado afectuoso de la persona interior, para afirmarse y centrarse en ella. Por eso insisto constantemente en que hay que descender por el laberinto, porque mediante la curación que se obtiene en ese ámbito, nos vamos creando un territorio para nosotros mismos; allí es donde están nuestras raíces. Si éstas son fuertes, el árbol será capaz de resistir muchísimo viento; si las raíces son superficiales, un fuerte golpe de viento lo derribará. Por eso, al crecer debemos tener presente que somos a la vez raíz y rama, y que no podemos estar preocupados sólo por estirarnos hacia el cielo. Debemos recordar que tenemos raíces que descienden hacia el mundo subterráneo, y que hay que hacerlas crecer de tal manera que sirvan de contrapeso a las ramas que elevamos hacia el cielo.

Pregunta: ¿Podrías hablarnos de cómo ves tú el futuro papel de la astrología? ¿Crees que irá siendo gradualmente más aceptada? ¿Y cuál es la parte que nos cabe en su enseñanza?


Respuesta: Odio hacer predicciones, porque lo más fácil es que no acierte, como veinte años atrás, cuando pronostiqué que al cabo de veinte años se enseñaría astrología en todas las universidades. Pero así y todo, creo que el proceso está en marcha. Pienso en la astrología simplemente como una más de tantas cosas que la gente hace, como la cestería o la meditación, el tipo de cosas que todos hicimos en los años sesenta y setenta, cuando también en la astrología se produjo un gran despertar. Ahora eso ha cambiado, el campo es más estrecho, pero se profundiza más en él. La gente que hoy se interesa por la astrología se centra en ella con más seriedad y más sinceridad. El movimiento que veo en marcha, y que me fascina, es el matrimonio entre la astrología y todas las variantes de la psicología. Un seminario como este no se habría podido realizar quince años atrás. ¿Por qué? Porque entonces no habría tenido público, pero se ha producido un cambio de conciencia, y eso es lo que me estimula y me entusiasma. En cierto sentido somos todos misioneros, somos modelos. Cada uno de nosotros, en la medida en que va profundizando su propia visión intuitiva, en que celebra el matrimonio entre la astrología y otras disciplinas, se constituye en modelo para otras personas y muestra el camino a los que vienen detrás.


Pregunta: Me parece importante tener presente que llegaremos a un momento en la vida en que ya no sintamos necesidad de contemplarla por mediación de la astrología, que no es más que uno de los instrumentos de una manera de enfocarla. He conocido a algunos astrólogos muy ancianos que terminaron por renunciar a ella.


Respuesta: Lo que me pregunto es a qué tipo de astrología renunciaron. ¡Porque hay algunas que yo recomendaría a todo el mundo que las deje atrás!
Por ejemplo, con frecuencia la gente me pregunta si no llevo mi carta natal a todas partes, o una tabla de efemérides, o dónde tengo tal o cual planeta progresado. Y se escandalizan cuando les digo que no estoy seguro del grado. Pues ese es precisamente el tipo de astrología al cual ansío renunciar. Conozco mi propia carta y sé exactamente cómo es, pero no tengo por qué ser una efemérides ambulante. A este tipo de astrología ya he renunciado. Preferiría más bien seguir profundizando en mi propia alma. Eso, para mí, es una pasión, y no quiero renunciar a una pasión. A lo que he renunciado ya es a ese tipo de astrología que me limita, a la astrología de la dependencia, a la astrología umbilical, y quisiera animaros a hacer lo mismo tan pronto como os sintáis preparados para hacerlo. Muchos astrólogos siguen llevando su carta a todas partes, como la palma de la mano, para mostrarla. No es que eso esté mal; es una fase, una fase natural por la que todos hemos pasado. Lo primero que yo hacía cada mañana, y lo último que hacía cada noche, era mirar mi carta: “Ah, Neptuno se ha desplazado un minuto más de arco. ¿Qué deberé hacer mañana?” Es una fase natural que ya pasará, pero cuidad de no tirar el grano junto con la paja, porque el grano os dará una excelente cosecha.

martes 23 de junio de 2009

La Teosofía y la Sociedad Teosófica

Aquí comparto un texto difundido por la Sociedad Teosófica de Buenos Aires, en el cual se explica claramente el propósito de la Teosofía y los objetivos de la Sociedad Teosófica. Espero que sea del agrado de los lectores de este blog.

TEOSOFIA

En la actualidad, muchos psicólogos reconocen que una de las necesidades básicas del hombre es conocer, comprender, encontrar significados. Para sentirse completo, integrado, debe tener respuestas – especialmente para las cuestiones fundamentales de la vida-. ¿Hay un diseño y un propósito en la naturaleza? ¿Tiene la vida del hombre algún significado en sí misma, aparte de los significados que él mismo le impone? ¿Hay valores incluídos en el esquema de las cosas, valores inherentes a la naturaleza y no sólo a una cultura humana en particular? ¿Se sobrevive a la muerte? Durante siglos el hombre se ha preguntado cosas como éstas, y aún hoy se las pregunta.

En Occidente se encuentran hoy día muchas respuestas conflictivas en diferentes grupos filosóficos y religiosos, sin nada que ayude a discriminar entre ellas. En culturas anteriores, los estudiosos coincidieron en los principios básicos sobre los que se halla establecido el universo, principios que han sido a veces parte integral de la cultura como un todo, entretejidos en la trama de la vida cotidiana.

Rastros de verdad han aparecido repetidamente a través de la historia, enseñados a veces abiertamente y dominando una cultura, como en el caso de la antigua Grecia; otras veces, enseñados en secreto a aquellos que buscaban. Los principios han sido expresados de manera diferente y, en diferentes épocas, se han enfatizado varios aspectos; pero los fundamentos han permanecido sin cambio. El núcleo de comprensión, o tradición imperecedera, se conoce como Teosofía – “sabiduría divina” -, un término que se remonta a la era Alejandrina de grandeza. A menudo se la llama oculta o esotérica porque se ocupa no sólo de lo obvio o superficial sino de aquello que está escondido o esencial. Trata de los procesos y leyes invisibles de la naturaleza, de aquello que está detrás y más allá de la ciencia, implica el estudio de los principios metafísicos que sostienen el universo.

Los fundadores de todas las grandes religiones han enseñado aspectos de esta docrina, que pueden rastrearse en todas las religiones modernas, aunque a menudo se encuentran escondidas bajo malas interpretaciones que se han ido acumulando en el transcurso de las edades. Sin embargo, es especialmente moderna y se encuentra a tono con la búsqueda actual de una visión global para integrar la avasalladora explosión de conocimiento en el siglo veinte. Los nuevos adelantos de la ciencia han corroborado muchas de las ideas claves de la filosofía teosófica.

Esta tradición se basa en algunas proposiciones fundamentales:

1.- El universo y todo lo que en él existe es un todo interrelacionado e interdependiente.
2.- Todo en la existencia –desde el átomo hasta la galaxia- tiene su raíz en una Realidad primordial y eterna. Esta Realidad lo penetra todo, pero no puede ser jamás limitada a sus partes, puesto que trasciende todas sus expresiones. Se revela en los procesos determinados, ordenados y manifiestos de la naturaleza, así como en los recintos más profundos de la mente y del espíritu.
3.- La Ley fundamental universal es la del equilibrio, retribución y compensación de toda energía. Con flexibilidad y a su debido tiempo en la eternidad, determina el destino de los seres proporcionalmente a su responsabilidad individual.
4.- El reconocimiento del valor único de cada ser viviente se expresa en reverencia por la vida, compasión para todos, comprensión de la necesidad de cada individuo para descubrir la verdad por sí mismo y respeto por todas las tradiciones religiosas. Los caminos por los que estos ideales se convierten en realidad en la vida de cada persona son prerrogativa y responsabilidad de cada individuo.

LA SOCIEDAD TEOSOFICA

La Sociedad Teosófica es una organización internacional no sectaria de mujeres y hombres que están unidos por el reconocimiento del principio de Fraternidad entre todos los seres. Aparte de esto, no tiene ningún credo ni ninguna creencia obligatoria. Su asociación se basa en el fundamental respeto del derecho a la libre investigación, una consecuente consideración hacia todos y una preocupación general por el progreso futuro de la humanidad y de todos los seres vivientes.

A los miembros de la Sociedad Teosófica se les ofrece la oportunidad y el estímulo necesarios para que puedan estudiar las enseñanzas de la Teosofía en su presentación antigua o moderna, pero se les deja en plena libertad para aceptar, rechazar o reinterpretar estas enseñanzas de acuerdo con su propio y personal entender.

LOS TRES OBJETIVOS de la Sociedad Teosófica son:

Formar un núcleo de la Fraternidad Universal de la Humanidad, sin distinción de raza, credo, sexo, casta o color.
Fomentar el estudio comparado de las religiones, filosofías y ciencias.
Investigar las leyes no explicadas de la Naturaleza y los poderes latentes en el hombre.


El PRIMER OBJETIVO, la fraternidad universal, señala la expresión de una mente en la que no hay prejuicios de ninguna clase, ninguna barrera contra nada. Este objetivo implica una profunda revolución psicológica porque una conciencia así es completamente diferente de la conciencia ordinaria. Cuando el hombre se libere de sus prejuicios y de sus barreras, se materializará un nuevo mundo de belleza, libertad y bondad. Es la única cosa que puede cambiar a la humanidad y conducirla a un nuevo nivel de existencia.

Los otros dos objetivos están referidos a la búsqueda de la verdad, ya que ésta libera al individuo de la insensatez de una acción basada en falsos conceptos de la realidad. EL SEGUNDO OBJETIVO no se refiere simplemente al pensamiento especulativo o a discusiones académicas; está encaminado a suprimir la ignorancia, redimiendo a la mente de las irrealidades en las que vive. Está dirigido a producir una transformación interior.

El TERCER OBJETIVO implica el estudio no sólo de la naturaleza en su manifestación externa, sino de la relación de todas las cosas, porque toda ley es una afirmación de relación. Estas son sutiles y mucha gente piensa que no existen. Sin embargo, la comprensión de nosotros mismos está relacionada con la comprensión de las leyes y de las fuerzas que laboran detrás de ellas. Así pues, el estudio del ser humano, tal como realmente es, y de sus posibilidades más elevadas, las profundidades o las alturas que puede alcanzar, es importante para la humanidad. Aunque la Sociedad Teosófica tiene tres objetivos, tiene un propósito único, que es el de elevar a la humanidad desde el punto de vista moral y espiritual.

La Sociedad Teosófica no hace Teósofos. El teósofo se forma a sí mismo en el laboratorio de la vida, asimilando las experiencias que le proporcionan los acontecimientos. La Sociedad Teosófica es un vasto experimento mundial de transformación interna del ser humano.

Para que el estudiante reforme su carácter, la Sociedad Teosófica le proporciona los conocimientos elementales y le crea el ambiente adecuado para el estudio e intercambio de modos de ver y comprender. Lo demás es obra suya y en sus manos está que este proceso sea breve o dilatado, según sea que él ponga verdadero interés o que simplemente se deje llevar por los factores evolutivos que gobiernan a la generalidad de los hombres. La Teosofía contiene cierto cuerpo de enseñanzas cuya difusión es uno de los fines que la Sociedad Teosófica se propone, pero sin hacerlas obligatorias para sus miembros. Tal actitud de la Sociedad Teosófica descansa en una base muy sólida: que ninguna persona podrá realmente creer una verdad mientras no haya crecido internamente lo suficiente para verla por sí misma. El hombre que no está ciego y abre los ojos, ve la luz; no es necesario pedirle que crea en ella. Tal sucede con la verdad en nuestro plano mental: tan pronto como quedan abiertos los ojos de la naturaleza interna, los ojos del intelecto, no queda ya lugar para la argumentación: es cuestión de VER.

sábado 20 de junio de 2009

El Solsticio de Invierno y la Noche de San Juan

Hoy sábado 20 de junio, a las 19 hs. se realizará una reunión de carácter místico, con música y meditación, culminando en una breve ceremonia del fuego creador.

En la Sociedad Teosófica, sede Buenos Aires, ubicada en el Pasaje Florencio Balcarce 71 (altura Av. Rivadavia 4900, barrio de Caballito, frente al parque Rivadavia). Bono contribución: $.2.-

Teléfono: 4901-6665 (secretaría de 17 a 20 hs.)

Página de la Sociedad Teosófica en Argentina http://sociedad-teosofica.com.ar/

Están invitados!!

viernes 19 de junio de 2009

El ingreso del Sol en Cancer - Solsticio de Invierno

El día 21 de junio próximo (a las 2.47 AM hora de Buenos Aires), se produce el ingreso del Sol en el signo zodiacal de Cancer.

Es el Solsticio de Invierno (de verano para el hemisferio norte).

Este momento del año, -que para nosotros coincide con el inicio del invierno-, es oportuno para que, simbólicamente, podamos sembrar una semilla que, si cuidamos, protegemos y nutrimos con amor y dedicación, a su tiempo florecerá y dará sus frutos.

¿Qué podemos sembrar?

Pensemos en alguna actitud que deseamos desarrollar en nuestra vida y que pueda transformarnos y transformar a quienes nos rodean; o en proyectos que respondan a nuestros sueños, deseos y/o aspiraciones.

Aquí la clave es que lo hagamos para nuestro mayor bien y el de quienes nos rodean, en un intento de crecer y desarrollarnos dando lo mejor de nosotros.

Se puede realizar una meditación o trabajar con alguna afirmación para entrar en contacto con aquello que queremos sembrar. O, simplemente, proponernos algo y comprometernos a gestarlo, ocupándonos de cuidarlo mientras va creciendo.

Lo importante es conectarnos con el sentido de este momento. La forma que elijamos para sintonizarnos depende de cada uno: no hay nada preestablecido y sólo es necesario apelar a la creatividad individual.

Recordemos que contamos con todos los recursos internos para crear y construir la realidad que deseamos, para nosotros, para los demás y para el mayor bien de todos.

Que lo disfruten!!!

viernes 29 de mayo de 2009

Mito de la Caverna, de Platón

domingo 24 de mayo de 2009

Los Mitos asociados a los Elementos


El texto que sigue forma parte del libro "Astrología y Mitología", de Teresa Andreu, cuya lectura recomiendo.

"En astrología hablamos siempre de cuatro elementos en los que se basa la experiencia humana: tierra, agua, aire y fuego. Son las diferentes formas en que abordamos las experiencias.

El elemento tierra nos daría el enfoque de lo pragmático, de la realidad, de la percepción y del trabajo concreto y la conexión con lo cíclico de la vida, lo más instintivo y terrenal.
En el elemento agua, la experiencia estriba en lo emocional, en el sentimiento y el trabajo con nuestros deseos y emociones.
El elemento aire, que corresponde a nuestra parte mental, se relaciona con la volatilidad, las ideas y razonamientos y los caminos opuestos que nuestra mente puede percibir.
En el elemento fuego la experiencia nos lleva a la aspiración, la intuición y la visión heroica, es el dar sentido a lo que uno vive.

Los mitos astrológicos tienen diferentes enfoques, según la cualidad del signo al que se asocian, y aunque nos hablan siempre de nuestro crecimiento y de cómo afrontar los problemas, hay muchos mitos que se parecen o que tienen la misma dirección, si bien sus historias y personajes son diferentes.

Esta unidad de dirección o de tipo de trabajo la podemos ver en los mitos que corresponden a los distintos elementos.

Si empezamos por la tierra, en el signo de Tauro el mito nos habla de pasiones e instintos y de la forma de encontrar recursos en uno mismo. En el signo de Virgo vemos un mito en el que se nos describe el proceso cíclico de las estaciones y la catástrofe que le puede sobrevenir a todo ser humano por ir a contracorriente y no aceptar lo que es necesario vivir en cada momento. En Capricornio, nos encontramos ante la evidencia de que hace falta que algo muera para que algo nuevo renazca, así como poder aprender de lo viejo para dar un empuje a lo joven.

Si miramos los mitos de los signos de agua, veremos que en el signo de Cancer afrontamos las dependencias y lastres y cómo nuestras emociones desatadas pueden destruirnos o transformarnos. En Escorpio, el mismo trabajo de Cancer se hace más manifiesto y el proceso es la regeneración de los sentimientos negativos; en cambio en Piscis tratamos de llegar con nuestras emociones a lo más alto que puede llegar el ser humano a través de la entrega, la compasión y la aceptación.

Al entrar en los mitos de los signos de aire vemos que en Geminis el trabajo es ver la dualidad, la luz y la sombra existentes en toda experiencia humana. En Libra seguimos con esa dualidad, pero tenemos que elegir un camino y comprometernos con él; y en Acuario miramos al futuro y vemos la promesa y la dificultad de ir más allá de lo puramente humano.

Por último, en los mitos de fuego vemos que en Aries se trata de recuperar el poder perdido, de volverse como un niño y encender la chispa del fuego interior. En Leo el trabajo es con el propio corazón, la gesta que supone el darle apertura, el abrirnos al amor; y en
uno debe aprender que está ligado a leyes humanas aunque pueda intuir la grandeza a la que podemos llegar.

Todo esto es una buena pista para nosotros ya que podemos ver, según la direción de nuestra carta natal o el momento que estemos atravesando, el tipo de experiencia que necesitamos vivir.

Por ejemplo, si alguien tiene destacado en su carta el elemento fuego, es natural que se tome la vida como un acto heroico y que necesite recuperar en su interior la conexión con la intuición y la apertura de corazón. Pero si la experiencia del momento, es decir, por tránsito o progresión, le está apuntando aspectos del elemento tierra, es necesario que tenga paciencia en esa heroicidad, que se tome el consabido descanso del guerrero y atienda a sus necesidades, ya que si es invierno, por ejemplo, no es un buen tiempo para emprender nada, pues la naturaleza está diciéndonos que interioricemos y esperemos a que la circunstancia de buen tiempo nos sea más propicia.”

miércoles 25 de marzo de 2009

La carta natal biográfica

Para comprender qué es una carta natal, vamos a considerarla como si fuese una huella digital que nos identifica. Como tal, es única e irrepetible, así como cada individuo también lo es. Recordemos que la palabra "individuo" significa “único entre los de su misma especie”.

También podríamos decir que es un gráfico que revela cualidades de un momento del tiempo. Cuando el nacimiento de un individuo coincide con este momento del tiempo, dicho individuo refleja esas mismas cualidades que luego serán expresadas según sus posibilidades, pudiendo ser modificadas o no, de acuerdo a sus elecciones personales.

La dinámica de una carta natal puede resumirse en estas palabras, pertenecientes al libro “Astrología, Psicología y los Cuatro Elementos”, obra de Stephen Arroyo cuya lectura recomiendo especialmente a quienes no posean conocimientos de Astrología y deseen iniciarse en la materia: “Los signos zodiacales simbolizan específicas cualidades de la experiencia.Los planetas representan específicas dimensiones de la experiencia. Las casas simbolizan específicos campos de la experiencia, en los que operan las energías de los signos zodiacales y planetas. Los aspectos (que son las relaciones angulares entre los planetas) revelan cómo se integran dentro del individuo las dimensiones de la experiencia.”

La carta natal biográfica es un estudio que utiliza las técnicas convencionales de astrología, sumando recursos provenientes de otras disciplinas que contribuyen a encontrar el sentido y el propósito de las experiencias transitadas en diferentes etapas de la vida. Basándose en este proceso, se ocupa de interpretar el momento presente, por lo que es una herramienta de desarrollo personal.

El objetivo de este estudio astrológico es alcanzar la comprensión de la biografía individual, considerando al acto de comprender como un movimiento de la conciencia hacia la síntesis, seguido del acto de soltar espontáneamente lo comprendido luego de haberlo integrado. Así se intenta habilitar el pasaje a un nuevo nivel de conciencia, renovando la visión y continuando el viaje de la vida.

La modalidad de trabajo requiere una entrevista personal, por cuanto es necesario indagar en la biografía a fin de contactar con aquellos contenidos que han sido apartados de la conciencia, iniciando luego el proceso de resignificación e integración de los mismos.

Dice Dane Rudhyar: “Lo que el hombre necesita más que nada para estar sano es un sentido significativo. La significación se define como atravesar una cantidad de fases que, relacionadas una con otra, se convierten en la estructura de referencia de cuanto ocurra en la vida. Mostrar al hombre lo significativo de su vida es lo más importante que el astrólogo puede hacer.”

domingo 1 de marzo de 2009

Los Signos del Zodíaco


La Astrología es un lenguaje simbólico que ha sido utilizado por culturas muy evolucionadas.
Antiguamente, su empleo poseía una finalidad predictiva. En estos tiempos, algunos hemos elegido verla como un instrumento para refinar la conciencia y, por ende, la comprensión.
Cuanto mayor es la capacidad de comprender de un ser humano, más puede hacerse cargo de sus creaciones, tanto en el plano material como en los planos internos.
No me parece de utilidad enumerar una serie de características psicológicas que, supuestamente, posee cada signo. Pretendo reflejar la naturaleza esencial de cada energía zodiacal. He seleccionado diversas citas, pertenecientes a muchas de las conciencias más lúcidas de la humanidad, a fin de abordar el tema a la luz de esta mirada.

ARIES

- Hallaré un camino o me lo abriré. (Aníbal)
- La respuesta más rápida es la acción. (Proverbio americano)
- Todo comienzo tiene su encanto. (Goethe)
- El principio es la mitad de todo. (Pitagoras)
- No me arrepiento en absoluto de haber corrido todos los riesgos por aquello que me importaba. (Arthur Miller)

TAURO

- Estimar es crear, es convertir las cosas valoradas en tesoros y joyas (F. Nietzsche)
- El placer da lo que la sabiduría promete. (Voltaire)
- ¿Quieres ser rico? Pues no te afanes en aumentar tus bienes sino en disminuir tu codicia. (Epicuro de Samos)
- El que está satisfecho con su parte es rico. (Lao Tsé)
- La riqueza consiste mucho más en el disfrute que en la posesión. (Aristóteles)

GEMINIS

- La variedad es la madre de la diversión. (Disraeli)
- Una buena conversación debe agotar el tema, no a los interlocutores. (Winston Churchill)
- La curiosidad intelectual es la negación de todos los dogmas y la fuerza motriz de libre examen. (Jose Ingenieros)
- El hombre que no sabe callar, tampoco sabe hablar. (Publio Siro)
- La duda es uno de los nombres de la inteligencia. (Jorge Luis Borges)

CANCER

- La mano que mece la cuna rige el mundo. (Peter de Vries)
- La patria no es la tierra. Los hombres que la tierra nutre son la patria. (Rabindranath Tagore)
- Una patria es una asamblea de hogares. (Henri Bordeaux).
- La tradición te recuerda de donde vienes y adonde vas.
- El recuerdo es el perfume del alma. (George Sand)

LEO

- Pongo mi fuego en mi obra y mi obra multiplica mi fuego.
- Liderazgo es la capacidad de transformar una visión en realidad.
- La conciencia sólo puede existir de una manera, y es teniendo conciencia de que existe. (Jean Paul Sartre)
- La manera de hacer es ser. (Lao Tsé)
- El individuo ha luchado siempre para no ser absorbido por la tribu. Si lo intentas, a menudo estarás solo y a veces asustado. Pero ningún precio es demasiado alto por el privilegio de ser uno mismo. (F. Nietzsche)

VIRGO

- La inspiración existe, pero tiene que encontrarte trabajando. (Pablo Ruiz Picasso).
- Ordenar bibliotecas es ejercer de un modo silencioso el arte de la crítica. (Jorge Luis Borges)
- El arte del descanso es parte del arte de trabajar. (J. E. Steinbeck)
- El orden es el placer de la razón pero el desorden es la delicia de la imaginación. (Paul Claudel)
- La salud es un estado transitorio entre dos épocas de enfermedad y que, además, no presagia nada bueno. (Winston Churchill)

LIBRA

- La diplomacia te saca de un problema en el que el tacto te hubiera evitado meterte. (Brian Bowling)
- El deseo de agradar es al espíritu lo que el adorno a la belleza. (Voltaire)
- No hay camino para la paz. La paz es el camino. (Mahatma Gandhi)
- El amor abre el paréntesis; el matrimonio lo cierra. (Víctor Hugo)
- A veces, uno se horroriza de descubrirse a sí mismo en otro. (Julian Green)

ESCORPIO

- En esta vida hay que morir varias veces para después renacer. Y las crisis, aunque atemorizan, nos sirven para cancelar una época e inaugurar otra. (Eugenio Trias).
- Hay que aprender a salir limpio de los asuntos sucios y, si es preciso, a lavarse con agua sucia. (F. Nietzsche)
- Un hombre que no ha pasado a traves del infierno de sus pasiones, no las ha superado nunca. (Carl G. Jung)
- Sólo las pasiones, las grandes pasiones, pueden elevar el alma a las grandes cosas. (Diderot)
- Las pasiones son los viajes del corazón. (Paul Morand)

SAGITARIO

- La vía del exceso lleva al palacio de la sabiduría. (William Blake)
- La creencia no es el principio, sino el fin de todo conocimiento. (Goethe)
- Sólo comprendemos aquellas preguntas que podemos responder. (F. Nietzsche)
- La sabiduría es hija de la experiencia. (Leonardo Da Vinci)
- En filosofía son más esenciales las preguntas que las respuestas. (Karl Jaspers)

CAPRICORNIO

- Para llegar al momento de la realización es preciso atravesar el desierto de los años estériles (Rabindranath Tagore)
- Considera las contrariedades como un ejercicio. (Seneca)
- El tiempo es la sustancia de la que estoy hecho. (Jorge Luis Borges)
- La disciplina es la parte mas importante del éxito. (Truman Capote)
- La vida exige a todo individuo una contribución y depende del individuo descubrir en qué consiste. (Viktor Frankl)

ACUARIO

- Vivir es inventar. (F. Nietzsche)
- El cambio es la única cosa inmutable. (Schopenhauer)
- Sólo la renovación puede mantener. El que se queda parado, se retrasa. (Everhardus Johannes Potgieter)
- El hombre esta condenado a ser libre. (Jean Paul Sartre)
- La rebeldía es la virtud original del hombre. (Schopenhauer)

PISCIS

- La vida es como un soñar despierto. Cuanto mas inteligente y comprensivo es un hombre, tanto más siente la sublime contingencia de su vida, de sus propósitos; tiembla como el durmiente cuando llega un momento en que se da cuenta de que sueña. (F. Nietzsche)
- El que tiene imaginación, ¡con qué facilidad saca de la nada un mundo! (Gustavo A. Becquer)
- Las grandes elevaciones del alma no son posibles sino en la soledad y en el silencio. (Arturo Graf)
- La fantasía no es otra cosa que un modo de memoria emancipada del orden del tiempo. (Coleridge)
- Solamente una vida dedicada a los demás merece ser vivida. (A. Einstein)


martes 17 de febrero de 2009

La carta natal y la conciencia

Dice Carl G. Jung: “La vida anímica del hombre civilizado es muy problemática; es más, sería inimaginable sin problemas. Nuestros procesos anímicos son, en gran parte, reflexiones, dudas y experimentos, es decir, cosas que el alma inconciente e instintiva del primitivo apenas conoce. La existencia de la problemática se la debemos al incremento de la conciencia, y es el *obsequio funesto* de la cultura.”

Se dice que en el reino mineral la conciencia duerme, en el reino vegetal sueña y en el reino animal despierta. El individuo es autoconciente, es decir, tiene conciencia de tener conciencia. Y esta capacidad exclusivamente humana, que puede sintetizarse en la expresión “darse cuenta”, le impone el hacerse cargo de sus palabras, acciones y/u omisiones y le impide –o tendría que impedirle- el andar a ciegas por la vida.

Los problemas que nos presenta la realidad son los desafíos que nos conducen a despertar y construir conciencia. Al resolverlos reconocemos nuestros poderes y habilidades. Utilizando la inteligencia y la voluntad podemos mejorar cada vez más nuestra manera de ser y estar en la vida.

La carta natal es una herramienta de desarrollo personal que nos da la posibilidad de incrementar la conciencia al comprender el sentido y el significado de nuestros procesos.

Al transitar las etapas cruciales de nuestra evolución, tenemos oportunidad de ver que nos movemos dentro de un orden mayor que nuestro pequeño orden cotidiano, que muchas veces las cosas no son lo que parecen, que la conciencia se identifica –hace identidad- con aquello a lo que prestamos atención, dejando en sombras el resto y que ese resto sigue actuando desde las sombras.

De esta forma excluímos partes de la realidad, valorando como positivo o negativo lo vivido, según el mayor o menor grado de placer, comodidad y/o seguridad que experimentamos. Se nos hace difícil vivenciar con paciencia los procesos para que puedan ser asimilados y trascendidos.

En la carta natal encontramos simbolizadas las “aptitudes” de un individuo: los talentos o dones que posee para afrontar la vida y sus circunstancias. A veces estos talentos son heredados pero también pueden ser adquiridos y desarrollados al vivir concientemente.

Lo que no encontraremos en la carta natal son las “actitudes” de un individuo, es decir, el modo en que habrá de hacer frente a los problemas y circunstancias. Si bien sus actitudes podrán ser deducidas de sus aptitudes, en última instancia dependerán del grado de conciencia y autoconciencia que sea capaz de desarrollar y, por lo tanto, siempre podrán ser modificadas por libre elección.

Aquí se plantea una diferencia que determinará si sus “actitudes” serán el fruto de respuestas o de reacciones. Como pauta general, toda respuesta implica el uso de la conciencia y de la voluntad mientras que toda reacción proviene de la repetición de los hábitos de siempre, por lo que es inconciente.

Si la vida fuera un teatro y nosotros actores, con un poco de humor podríamos relativizar, desdramatizar, jugar y fluir a través de los problemas, extrayendo de los mismos sus enseñanzas fundamentales. Sabiamente, en su libro *Ilusiones* Richard Bach nos recuerda que: “No existe ningún problema que no te aporte simultáneamente un don. Buscas los problemas porque necesitas sus dones”.

martes 3 de febrero de 2009

Libertad de la voluntad y fatum

Los invito a reflexionar profundamente con el siguiente texto de Friedrich Nietzsche, cuyo título es "Libertad de la voluntad y fatum". Fue escrito en abril de 1862. (Traducción de Luis Fernando Moreno Claros, en Nietzsche F., "De mi vida, Escritos autobiográficos de juventud" (1856-1869), Valdemar, Madrid, 1997).


"La libertad de la voluntad, que en sí misma no es otra cosa que libertad del pensamiento, está limitada de la misma manera que la libertad de pensar. El pensamiento no puede ir más allá del horizonte hasta el que se extienden las ideas; sin embargo, éste se basa en las percepciones que se van adquiriendo y puede ampliarse conforme lo hace. Asimismo, la libertad de la voluntad puede expandirse también hasta ese mismo punto, si bien, dentro de tales confines, es ilimitada. Otra cosa distinta es el obrar de la voluntad; la facultad de hacerlo se nos impone de manera fatalista.

En la medida en que el fatum se le aparece al hombre en el espejo de su propia personalidad, la libre voluntad y el fatum individual son dos contrincantes de idéntico valor. Nos encontramos con que los pueblos que creen en un fatum destacan por su fortaleza y el poder de su voluntad, y que, en cambio, hombres y mujeres que dejan fluir las cosas tal y como van, ya que «lo que Dios ha hecho bien hecho está», se dejan llevar por las circunstancias de manera ignominiosa. En general, «la entrega a la voluntad de Dios» y la «humildad» no son más que las coberturas del temor de asumir con decisión el propio destino y enfrentarse a él.

Ahora bien, por más que se nos aparezca el fatum en su condición de delimitador último como más potente que la libre voluntad, no debemos olvidar dos cosas: la primera, que fatum es tan sólo un concepto abstracto, una fuerza sin materia, que para el individuo sólo hay un fatum individual, que el fatum no es otra cosa que una concatenación de acontecimientos, que el hombre determina su propio fatum en cuanto que actúa, creando con ello sus propios acontecimientos, y que éstos, tal y como conciernen al hombre, son provocados de manera consciente o inconsciente por él mismo, y a él deben adaptarse. Pero la actividad del hombre no comienza con el nacimiento, sino ya en el embrión y quizá también -quien sabe-, mucho antes en sus padres y sus antepasados. Todos vosotros, que creéis en la inmortalidad del alma, tendréis que creer primero en su preexistencia, si es que no deseáis hacer que algo inmortal surja de lo mortal; también habréis de creer en esa especie de existencia del alma si es que no queréis hacerla flotar por los espacios hasta que encuentre un cuerpo a su medida. Los hindúes dicen que el fatum no es otra cosa que los hechos que hemos llevado a cabo en una condición anterior de nuestro ser.

¿Cómo podrá refutarse el argumento de que no se haya obrado ya con conciencia desde la eternidad? ¿Desde la conciencia aún sin desarrollar del niño? Aún más, ¿no podremos afirmar que nuestra conciencia está siempre en relación con nuestras acciones? También Emerson dice: «El pensamiento siempre se halla unido a la cosa que aparece como su expresión»

¿Puede afectarnos una nota musical sin que exista en nosotros algo que le corresponda? O, dicho de otro modo: ¿podremos captar una impresión en nuestro cerebro si éste no posee ya la capacidad de recibirla?

La voluntad libre tampoco es, a su vez, mucho más que una abstracción, y significa la capacidad de actuar conscientemente, mientras que, bajo el concepto de fatum, entendemos el principio que nos dirige al actuar inconscientemente. El actuar en sí y para sí conlleva siempre una actividad del alma, una dirección de la voluntad que nosotros mismos no tenemos por qué tener ante nuestros ojos como un objeto. En el actuar consciente podemos dejarnos llevar tanto más por impresiones que en el actuar inconsciente, pero también tanto menos. Ante una acción favorable suele decirse: «me ha salido por casualidad». Lo cual no necesita en absoluto ser verdadero. La actividad psíquica prosigue su marcha siempre con la misma intensa actividad, aun cuando nosotros no la contemplamos con nuestros ojos espirituales.

Es como si, cerrando los ojos a la luz del sol, opinásemos que el astro ya no sigue brillando. Sin embargo, no cesan ni su luz vivificante ni su calor, que continúan ejerciendo sus efectos sobre nosotros, aunque no los percibamos con el sentido de la vista.

Así pues, si no asumimos el concepto de acción inconsciente como un mero dejarse llevar por impresiones anteriores, desaparece para nosotros la contraposición estricta entre fatum y libre voluntad y ambos conceptos se funden y desaparecen en la idea de individualidad.

Cuanto más se alejan las cosas de lo inorgánico y más se amplía la formación y la cultura, tanto más sobresaliente se hace la individualidad y tanto más ricas y diversas son sus características. ¿Qué son la fuerza interior y la autodeterminación para el actuar y las manifestaciones exteriores -su palanca evolutiva-, sino voluntad libre y fatum ?

En la voluntad libre se cifra para el individuo el principio de la singularización, de la separación respecto del todo, de lo ilimitado; el fatum, sin embargo, pone otra vez al hombre en estrecha relación orgánica con la evolución general y le obliga, en cuanto que ésta busca dominarle, a poner en marcha fuerzas reactivas; una voluntad absoluta y libre, carente de fatum, haría del hombre un dios; el principio fatalista, en cambio, un autómata."

miércoles 21 de enero de 2009

El Signo de Acuario

El Sol ha ingresado en Acuario. Por eso, deseo compartir con todos ustedes algo diferente para reflexionar sobre la naturaleza esencial y más profunda de lo que simboliza el undécimo signo zodiacal. Se trata de un relato maravilloso que pertenece a Rudolf Steiner (Trad. Heinz Wilda). Ha sido extraído del libro "Las Fuerzas Zodiacales, su actuación en el alma humana", de Gudrun Burkhard, editado en Argentina por la Editorial Antroposófica. (Al pie de la página aparece la siguiente cita: Vier Mysteriendramen. GA-Nr. 14, II: Die Prufung der Seele * 4a. Ed. Dornach: Rudolf Steiner Verlag. 1981.)

El milagro de la fuente

"Había una vez un niño, hijo único de un guardabosques pobre, que crecía en la soledad del bosque. Además de sus padres conocía a pocas personas. Tenía una estructura frágil y su piel era casi transparente. Era fascinante mirar sus ojos, pues eran fuente de los más profundos milagros del espíritu, y aunque pocas personas entraban en el ámbito de su vida, al niño no le faltaban amigos.

Cuando la luz dorada del Sol relucía en las montañas de los alrededores, la mirada pensativa del niño inspiraba en su alma el oro del espíritu; la disposición de su corazón se tornaba cual aurora. Pero cuando las nubes oscuras impedían los rayos de la aurora, y un clima sombrío cubría todas las cumbres, la mirada del niño era triste y su corazón melancólico.

Estaba entregado a la vida espiritual de su pequeño mundo, que no le era más extraño que los miembros de su cuerpo. Los árboles y las flores del bosque también eran sus amigos. Desde las copas de los árboles, los pétalos de las flores y las cumbres de las montañas, le hablaban seres espirituales y él comprendía lo que ellos le susurraban. Los milagros de los mundos ocultos se le abrían cuando su alma conversaba con lo que parece inanimado para la mayoría de las personas.

Frecuentemente los padres, preocupados, sentían la falta del querido hijo. En estas ocasiones él se hallaba en otro lugar, donde nacía de la roca una fuente, salpicando las piedras con millares de gotitas. Cuando el brillo plateado de la luz lunar se reflejaba en fantasmagóricos colores en el torrente de las gotas, el niño podía permanecer durante horas al lado de la fuente. Ante su visión clarividente aparecían formas fantásticas en el juego del agua y en el titilar de la claridad lunar. Las formas se condensaban en tres imágenes de mujeres, que le hablaban de aquellas cosas ansiadas por su alma.

Una vez, una noche de verano en que el niño estaba sentado junto a la fuente, una de las mujeres golpeó en millares de pedacitos el juego colorido de gotas de agua, y las dio a la segunda mujer. Esta moldeó con las gotitas un cáliz de brillo argentino y lo entregó a la tercera mujer. Esta lo llenó de luz plateada y se lo dio al niño, que había presenciado todo con su videncia.

La noche siguiente a esta experiencia, él soñó que un dragón feroz le robaba el cáliz. Después de esa noche el niño vivenció el milagro de la fuente tres veces más. Pero luego las mujeres no aparecieron más, ni siquiera cuando él se sentara en meditación al lado de la fuente bañado por la luz de la luna.

Pasaron trescientas sesenta semanas desde la última vez en que las mujeres se le aparecieran. El niño hacía ya mucho que se había tornado hombre, y se había mudado de la casa paterna y del bosque a una ciudad extraña. Una tarde, cansado del trabajo, pensando en lo que la vida tenía para ofrecerle, se sintió de repente como el niño que fue, traspuesto a su fuente en la roca, y nuevamente vio a las mujeres del agua. Pero esta vez las escuchó hablar.


La primera le dijo:
- Recuérdame toda vez que te sientas solitario en la vida. Yo atraigo la visión anímica del hombre hacia las distancias etéricas y las amplitudes estelares. Y a quien quiera sentirme, extiendo la poción de la esperanza vital de mi copa milagrosa.

La segunda también le habló, diciéndole lo siguiente:
- No te olvides de mí en los momentos que necesites de tu coraje. Yo dirijo los instintos del corazón del hombre hacia las profundidades del alma y las alturas del espíritu. Y para quien busca sus fuerzas conmigo yo forjo la energía de la fe en la vida, con mi martillo milagroso.

Y la tercera se manifestó así:
- Alza tu mirar espiritual hacia mí cuando los enigmas de la vida te asedien. Yo tejo los hilos de los pensamientos en los laberintos de la vida y en la profundidad del alma. Y para quien tenga confianza en mí yo tejo los rayos del amor a la vida en mi telar milagroso.

En la noche que siguió a aquella experiencia el hombre soñó que un dragón feroz andaba furtivamente a su alrededor, pero no podía aproximarse a él: lo protegían las criaturas que en otro momento había vislumbrado en la fuente de la roca y que lo venían acompañando desde su tierra natal hasta ese lugar extraño."

jueves 15 de enero de 2009

El ego, el lado conciente de la personalidad


El texto siguiente pertenece a Carl G. Jung y forma parte del libro “Espejos del Yo - Imágenes arquetípicas que dan forma a nuestra vida -", de Christine Downing. Los interesados en obtener la versión online de dicho libro, pueden solicitarmela por mail a: anamafv@hotmail.com


Aunque sus fundamentos son relativamente desconocidos e inconscientes, el ego es un factor consciente por excelencia. Incluso es una adquisición empírica de la existencia individual. Parece surgir en primer lugar de la colisión entre el factor somático y el entorno, y, una vez establecido como sujeto, se desarrolla a partir de nuevas colisiones con el entorno y el mundo interior.

A pesar de la ilimitada extensión de sus fundamentos, el ego nunca es más ni menos que el conjunto de la conciencia. En tanto que factor consciente el ego podría, al menos en teoría, ser descrito completamente. Pero ello sólo daría una imagen de la personalidad consciente; faltarían todas esas facetas que son desconocidas o inconscientes para el sujeto. Una imagen completa debería incluirlas. Pero una descripción total de la personalidad es, aun en teoría, absolutamente imposible, porque su porción inconsciente no puede ser aprehendida. Esta porción inconsciente, como la experiencia ha mostrado con profusión, que de ningún modo carece de importancia. Por el contrario, las cualidades más decisivas de una persona suelen ser inconscientes y sólo pueden ser percibidas por quienes nos rodean, o han de ser laboriosamente descubiertas con ayuda exterior.

Claramente, la personalidad como fenómeno global no coincide con el ego, es decir, con el conjunto de la personalidad consciente, sino que constituye una magnitud que ha de ser distinguida del ego. Naturalmente, semejante distinción sólo es necesaria para una psicología que tiene en cuenta la existencia del inconsciente, pero para esta psicología tal distinción es de primordial importancia.

He sugerido denominar «Yo» [das Selbst] a la personalidad total que, aunque presente, no puede ser plenamente conocida. Por definición, el ego [das Ich] está subordinado al Yo y se relaciona con él como la parte con el todo.

Dentro del campo de la conciencia hay, como suele decirse, libre albedrío. Con este concepto no me refiero a nada filosófico, sino sólo al conocido hecho psicológico de la libertad de decisión correspondiente a la sensación subjetiva de libertad. Pero así como nuestro libre albedrío choca con las necesidades del entorno, también encuentra sus límites más allá de la conciencia en el mundo interior subjetivo, es decir, entra en conflicto con las realidades del Yo. Y así como las circunstancias exteriores nos acontecen y nos limitan, del mismo modo el Yo actúa sobre el ego como algo objetivamente dado que la libertad de nuestro albedrío poco puede hacer para alterar. Incluso es un hecho conocido que el ego no sólo no puede hacer nada contra el Yo, sino que en ocasiones es efectivamente asimilado por componentes inconscientes de la personalidad que están desarrollándose y se ve enormemente alterado por ellos.

Debido a su naturaleza, la única descripción general del ego que puede darse es de tipo formal. Cualquier otro modo de observación debería dar cuenta de la individualidad que se adhiere al ego como una de sus características principales.

Aunque los numerosos elementos que componen este complejo factor son en todas partes los mismos, varían infinitamente en cuanto a su claridad, su matiz emocional y su extensión. Por tanto, el resultado de su combinación -el ego- es, en la medida en que se deja esbozar, individual y único, manteniendo su identidad hasta cierto punto. Dicha estabilidad es relativa, ya que pueden ocurrir en ocasiones cambios de personalidad de gran alcance. Tales alteraciones no tienen por qué ser siempre patológicas; pueden también formar parte del desarrollo y por ello caer dentro del ámbito de lo normal.

En tanto que punto de referencia del campo de la conciencia, el ego es el sujeto de todos los movimientos adaptativos, en la medida en que son efectuados por la voluntad. Por ello el ego desempeña un papel significativo en la economía psíquica. Ahí su posición es tan importante que no carece de buenas razones el prejuicio de que el ego constituye el centro de la personalidad o de que el campo de la conciencia es la psique misma.

Dejando aparte las alusiones de Leibniz, Kant, Schelling y Schopenhauer, y los esbozos de Carus y von Hartmann, es sólo a partir de fines del siglo diecinueve cuando la psicología moderna, con sus métodos inductivos, ha descubierto los fundamentos de la conciencia y probado empíricamente la existencia de una psique exterior a la conciencia. Con este descubrimiento la posición del ego, hasta entonces absoluta, quedó relativizada; es decir, aunque continúa siendo el centro del campo de la conciencia, es dudoso que constituya el centro de la personalidad. Es parte de la personalidad, pero no el conjunto de ella.

Como he mencionado, es sencillamente imposible estimar lo grande o pequeña que es su parte, o en otras palabras, hasta qué punto es libre o dependiente de las cualidades de esta psique exterior a la conciencia. Sólo podemos decir que su libertad es limitada y que su dependencia ha sido a menudo decisivamente probada.

miércoles 31 de diciembre de 2008

2009 - Un Año para Despertar

Dice un proverbio chino: “Una crisis es una oportunidad que cabalga en un viento peligroso”.

Ahora que muchas de las estructuras que nos fueron familiares parecen estar a punto de colapsar o están entrando en proceso de extinción, tendremos que despertar a nuevas modalidades de ser, de hacer y de vivir.

Para captar el sentido más profundo de este momento evolutivo de la humanidad, sin centrarnos en las profecías que circulan presagiando catástrofes, destrucción y caos, veamos que ahora tenemos la oportunidad de manifestar lo más creativo en nosotros para salir adelante.

Empecemos por comprometernos con nuestra realidad más inmediata: nosotros mismos. Tomemos un rol protagónico de constructores, haciendo los ajustes necesarios en nosotros y en nuestro entorno.

Habrá que dejar definitivamente de lado la crítica, la queja y el reclamo, actitudes que sólo conducen a la impotencia deteniéndonos en una eterna infancia psicológica y conductual.

También habrá que cuestionarse qué significa ser libre. Cuesta tanto serlo porque no todos nos ocupamos de construir la sólida estructura que sirve de sosten a la libertad: hablo de la responsabilidad.

Pensándolo en términos astrológicos: Urano se encuentra asociado al concepto de libertad y Saturno al de responsabilidad.

El orden natural de los planetas coloca a Saturno antes de Urano y esta es una clave. Nadie puede ser libre si antes no aprende a hacerse cargo de sí mismo, de su vida y de todo lo que le corresponde de acuerdo al lugar y a la función que ocupa en su realidad.

No juguemos a ser libres. Muchas veces hacemos lo que nos parece, de la manera en que nos parece y sin tener en cuenta los límites naturales que están dados por los derechos de los demás. Esto no es libertad sino arbitrariedad.

En un año que nos impone despertar será vital el desarrollo de valores como el amor a la verdad, el espíritu de cooperación, el sentido de justicia y de fraternidad, el servicio orientado al bien común y un sentido de la responsabilidad individual. Todos valores imprescindibles para el uso sabio y sano de la libertad.

No nos quedemos en palabras o intenciones. Que estos ideales se conviertan en aspiraciones. Que las aspiraciones se concreten en proyectos y que los proyectos modifiquen la realidad para el bien de todos.

Es mi deseo para el 2009!


miércoles 17 de diciembre de 2008

Reflexionen sobre esto


El libro “Reflexionen sobre esto” (editado por la Fundación Lucis) contiene una selección de textos – por temas - extraídos de diversos libros de Alice Bailey. Lo recomiendo especialmente a todos aquellos que deseen iniciarse en la lectura de las obras de esta autora, que ha sido esencial para mi formación. Descarga gratuita de sus libros ingresando en http://hermandadblanca.org/biblioteca/libros-del-tibetano/

1.- ASTROLOGIA:
“La Astrología es una ciencia, y en verdad una ciencia del futuro. Es también verdad que la Astrología, en su aspecto más elevado y en su verdadera interpretación, permitirá finalmente al hombre enfocar su comprensión y actuar correctamente. Además es correcto que en las futuras revelaciones de la Astrología se hallará el secreto de la verdadera coordinación entre alma y forma.”

“No puedo insistir demasiado en que la Astrología Esotérica concierne totalmente a las fuerzas y energías que afectan al aspecto conciencia del ser humano y condicionan la vida de la personalidad. Este punto debe ser considerado por sobre todo lo demás. En otras palabras, la Astrología Esotérica concierne al alma y no a la forma y, por lo tanto, todo lo que tengo que decir se refiere a la conciencia, a su expansión, al efecto que produce sobre sus vehículos, la forma y –en último análisis (como se comprobará más adelante)- a la Ciencia de Iniciación.”

2.- HOROSCOPO: “Un horóscopo frecuentemente es exacto en su pronóstico para quienes no han evolucionado ni están aún despiertos, siendo completamente erróneo y falso respecto al hombre altamente evolucionado.”

“Un individuo evolucionado puede contrarrestar la influencia de los planetas y dominar así la vida de su personalidad, de tal manera que la predicción y la certeza en lo que respecta a la actividad y las circunstancias ya no son posibles. El alma domina y los planetas cesan de condicionar la vida.”

“A medida que el hombre evoluciona, se perfecciona también constantemente el mecanismo de respuesta, o los vehículos de la conciencia. Por lo tanto, sus reacciones a las influencias planetarias y a la energía de las distintas constelaciones cambian con igual persistencia, y esto debe tenerse en cuenta. En consecuencia, es esencial que el astrólogo moderno empiece a estudiar el punto de evolución del sujeto, previamente a la confección del horóscopo, asegurandose el lugar que ocupa en el sendero de evolución.”

3.- CONCIENCIA: “El desarrollo del ser humano consiste en el paso de un estado de conciencia a otro. Es una sucesión de expansiones, un desarrollo de la facultad perceptiva. Es el progreso de la conciencia centralizada en la personalidad, yo inferior o cuerpo, hacia la conciencia centralizada en el yo superior, ego o alma y, de allí, pasa a centralizarse en la mónada o espíritu, hasta que oportunamente la conciencia llega a ser divina.”

“Estos conocimientos o expansiones de conciencia, están regidos por la ley natural, y toda alma, sin excepción, los experimenta a su debido tiempo.”

4.- ENERGIA Y FUERZA: “Las notas clave sobre las cuales se ha construído la filosofía esotérica son:
a) En la manifestación sólo existe energía organizada.
b) La energía sigue al pensamiento o se adapta a él.
c) El esoterista trabaja dentro de la energía y con energías.”

“El trabajo del esoterista y del aspirante es llegar a comprender estas fuerzas y aprender así su naturaleza y empleo, potencia y grado de vibración. Además debe aprender a reconocer su origen y a distinguir entre fuerzas, energías y rayos. El principiante puede hacer una clara diferenciación entre fuerzas y energías, reconociendo el hecho de que las personalidades nos afectan por medio de la fuerza que emana de su aspecto forma, pero estas mismas personalidades purificadas y alineadas, pueden ser transmisoras de las energías del alma.”

5.- LA PALABRA: “Procure saber cuándo hablar y cuándo guardar silencio, recordando que al eliminar la posesividad y toda referencia de sí mismo reducirá la conversación a sus esenciales puntos espirituales.”

6.- TIEMPO: “El tiempo es el registro secuencial, por el cerebro, de estados de percepción y de contactos progresivos con los fenómenos. En los planos internos no existe tal cosa como el tiempo, según lo entiende la humanidad. Hay sólo ciclos de actividad y de no-actividad.”

7.- REFLEXIONES FINALES:

“Para ser verdaderamente eficaz tal como se desea, debe adoptar la actitud de que es un canal libre e ininterrumpido y no debe obstruirlo con sus ideas, sus planes y sus actividades del plano físico.”

“En el centro del huracán hay un punto de paz. Así reza la historia. Puede descubrírselo. Así sucede en todas las tormentas de la vida: conducen a la paz siempre que no seamos como hojas al viento.”

“No tema a la soledad. El alma que no pude sostenerse sola nada tiene para dar.”

“En sentido esotérico, todo en el futuro se tornará más liviano, sutilizado y etéreo.”

domingo 7 de diciembre de 2008

Reflexiones sobre el momento actual


Recuerdo haber escuchado, en mi infancia, la palabra “incrustación” asociada a la joyería. Era muy chica cuando mi padre me regaló un anillo, explicándome que era de oro con incrustaciones de rubíes.

Curiosamente, el año pasado en un seminario de astrología, esta expresión volvió en la voz de la profesora que, impactándome especialmente, hizo referencia a “incrustarse en la realidad”.

Hoy transito un momento muy particular de mi vida y siento que soy yo quien se está incrustando en la realidad.

Lo primero que despierta la palabra “incrustar” es la idea de un movimiento intenso, casi violento.

En estos tiempos se habla mucho de los tránsitos de Saturno en Virgo y Plutón en Capricornio, en un intento de explicar la realidad que estamos viviendo y la crisis general que soporta el planeta. Y me parece muy apropiada esta expresión para intentar una interpretación de los mismos desde una mirada diferente.

Tomando la idea de los rubíes incrustados en oro, veamos a la realidad como el oro y a nosotros como rubíes o piedras preciosas. Y pensemos en la posibilidad que esta crisis de la humanidad nos brinda para tallarnos, pulirnos y refinarnos, en un intento de expresar lo mejor de nosotros e incrustarnos en la realidad para modificarla.

La fuerza de las palabras es inexorable: la palabra construye realidades. También sabemos que la energía sigue al pensamiento.

Desde esta dimensión es que podemos comenzar a modificar la realidad. El proceso comienza en los planos más sutiles, porque lo sutil es la verdadera sustancia de todo lo concreto.

Los tránsitos de Saturno en Virgo y Plutón en Capricornio nos hablan de austeridad.

Austeridad no es sinónimo de privación ni de carencia. Más bien me refiero a la idea de sobriedad o moderación: una disposición interior a vivir de un modo simple, sabiendo que existe una notable diferencia entre lo que deseamos y lo que necesitamos verdaderamente.

La pobreza no siempre es sinónimo de austeridad. En la conciencia del pobre puede existir el deseo irrefrenable de poseer mientras que la austeridad sugiere la aceptación de poseer sólo aquello que se necesita, lo que lleva a un estilo de vida basado en la simplicidad.

Este es un momento de la humanidad en el que podemos aprender a construir simplicidad por medio de la austeridad, considerada como sinónimo de sobriedad o sencillez, y sin que implique dureza o rigidez. La austeridad no excluye el placer: enseña a disfrutar de otra manera.

Estos tránsitos también me llevan a reflexionar acerca de la diferencia que existe entre controlar y organizar. Podemos organizar la realidad pero no podemos controlarla.

El control surge del miedo a la pérdida. El que controla y manipula no posee poder: controla porque siente que lo ha perdido. En cambio el que organiza, lo hace desde la libertad interior, ejerciendo su poder de elegir y su voluntad de accionar.

El control proviene del apego y nos incrusta en él; la organización nace del desapego y nos incrusta en la libertad.

Finalmente, otra idea que surge de estos tránsitos tiene que ver con los métodos. Un método es un plan o programa de trabajo para alcanzar una meta.

Y pienso en que cada uno podría diseñar sus propios métodos para alcanzar sus metas y objetivos, construyendo una realidad a su medida e incluyéndose en el mundo para ocupar el lugar que le corresponde, desde el cual será útil a los demás.

Creo que ya no es momento de formar parte del proyecto de otros sino de construir el propio proyecto, a partir de aquello que nos individualiza y para lo cual hemos venido a la vida.

Hace falta valor para despejar el camino de todo aquello que ya no sirve y tomar la decisión de iniciar un camino individual, en donde podamos expresar nuestra singularidad aunque eso signifique salirnos del sistema. La vocación no sabe de sistemas, sólo responde a la pasión.

Muchas de las personas que me rodean ya están caminando hacia la construcción de su propio proyecto porque han entrado en contacto con su alma y han escuchado su voz, respondiendo a su llamado.

Recordemos la primera ley de curación esotérica –enunciada en el libro “Curación Esotérica” de Alice Bailey-: “Toda enfermedad es el resultado de la inhibición de la vida del alma”. Creo que los tránsitos de Saturno en Virgo y Plutón en Capricornio, sin olvidar los de Urano en Piscis y Neptuno en Acuario, nos están recordando que ya es hora de darle expresión a la vida del alma. En lo individual nos servirá para construir la realidad que nos brinde plenitud y realización: en lo colectivo, quizás más lenta y trabajosamente, sirva para modificar la realidad convirtiendo el planeta en un lugar de aprendizaje a través de la libertad y la solidaridad.

Les dejo una última reflexión: si reemplazamos la letra “t” de la palabra “solitario” por la letra “d”, surge la palabra “solidario”. No se trata de un juego de letras, sino de
un cambio de conciencia.

La elección, como siempre, es nuestra.

sábado 18 de octubre de 2008

Sinastría: Acerca de los Vínculos

La Astrología nos enseña que nos vinculamos para conocer nuestras energías. Desde esta concepción, encontramos tres modos de vincularnos, dependiendo del grado de proyección que incluyan nuestras relaciones.

Cuando nos vinculamos proyectando no vemos al otro tal como el otro realmente es. Lo vemos en base a lo que necesitamos ver para satisfacer nuestras expectativas y necesidades. Entonces proyectamos cualidades, deseos o sentimientos nuestros en el otro, que luego le atribuímos. Así establecemos vínculos simbióticos.

Llega un momento en el que descubrimos que los vínculos nos ofrecen un campo de intercambio y complementación. En este punto tenemos que aprender a ir soltando las proyecciones. Ingresamos así en una etapa alquímica en la que nos hacemos cargo de transformar concientemente nuestra manera de relacionarnos. Se trata de un proceso de limpieza de las proyecciones que se convertirá en un entrenamiento en el terreno de lo vincular.

Como resultado de esta ejercitación conciente y persistente, pasamos a una etapa en la que comenzamos a ver al otro tal como en realidad es. Recién en este momento estamos en condiciones de vincularnos desapegadamente, considerando al otro como un verdadero complementario.

Una vez que comprendamos estos tres modos que nos informan acerca de la dinámica energética de lo vincular, reconoceremos cuál es nuestra manera de hacer encuentro, pudiendo modificarla para que nuestros vínculos puedan ser sanados. La idea es que prevalezca la unión, la complementación y la interdependencia, en lugar de la separación, el antagonismo y la dependencia.

De esto se trata la recta relación entre los seres humanos.

Esta concepción es válida para todo tipo de vínculos. Mediante la creativa modalidad vincular que busca el desapego, podrán ser construídos y sostenidos vínculos sanos, evitando o disminuyendo las situaciones que incluyen luchas de poder, control y manipulación.

Visualicemos un jardín: algunas plantas crecen tanto que se doblan y es necesario colocarles un tutor para sostenerlas y darles un punto de apoyo. Este tutor permanece a su lado sin interferir en su crecimiento ni controlarlo.

De la misma manera, en el encuentro con el otro la función del ser humano es la de acompañar, sostener y dar apoyo, sin interferir en su crecimiento, sin dominar o someterse perdiendo el contacto con su verdadera potencia, esa que sólo se descubre al hallar el justo equilibrio entre la impotencia y la omnipotencia. Este es el concepto de poder como recurso interno.

Vincularnos significa, simplemente, caminar junto al otro, estar a su lado y colaborar en su proceso de evolución, creativamente, en libertad de ser y dejando ser.

martes 14 de octubre de 2008

Acerca de las Crisis

Nos cuesta contemplar las crisis como oportunidades de cambio, porque a muchos nos es difícil aceptar la pérdida, correr riesgos y rectificar el rumbo.

Nuestra primera reacción es la resistencia. Cuanto más se resiste el ego, más controla, más se cierra y endurece, aumentando la posibilidad de que el quiebre sea mayor que si se mantuviera flexible mediante la aceptación.

Los tránsitos de Saturno y de los planetas transpersonales -Urano, Neptuno y Plutón- simbolizan en Astrología las principales crisis de la vida.

Cada uno de estos planetas se relaciona con procesos de larga duración en los que seremos conducidos hacia diferentes desafíos:

Con Saturno, la maduración y el aprendizaje de la responsabilidad personal en un contexto de orden y de solidez. Hablamos de la construcción de lo propio.

Con Urano, el desarraigo y la pérdida de lo familiar que impone toda renovación de la existencia. Aquí el logro es la libertad.

Con Neptuno, el sentimiento de caos y disolución asociados a toda crisis y, al mismo tiempo, la oportunidad de integrarnos a la dimensión espiritual de la vida.

Con Plutón, la reorientación, repolarización y renacimiento hacia nuevas formas del ser, mediante procesos de limpieza y purificación.

La Astrología identifica las experiencias arquetípicas que todos debemos atravesar en nuestro proceso hacia la individuación en las diferentes etapas de la vida. Esta información nos ayudará a comprender y resignificar el dolor que toda crisis provoca, a fin de que podamos encontrar el sentido y el propósito para responder creativamente y seguir adelante, siendo cada vez más reales.

domingo 5 de octubre de 2008

El comportamiento y el futuro de la humanidad

Eugenio Carutti, licenciado en Antropología y Astrólogo, expone en el texto que sigue el fruto de algunas ideas acerca de las profundas diferencias entre los hombres a lo largo de su historia y los enfrentamientos que por ello hemos padecido y aún estamos sufriendo. Sin embargo, sostiene, todavía nos queda la gran posibilidad de relacionarnos de una manera diferente. Esta reflexión y su enseñanza nos permitirán ampliar nuestra mirada sobre el comportamiento y el futuro humanos.

“Soy antropólogo y astrólogo, me he dedicado tanto a investigar la evolución del planeta Tierra y la evolución de la especie humana, como este misterio de que todo lo que sucede en la Tierra está conectado con lo que sucede en el cielo. Por mi formación, ha sido inevitable ver que todo está interconectado, nada está separado y aislado de ningún otro elemento de la realidad, sino que todos los elementos están profundamente interconectados. Cuando se produce un movimiento en cierta zona del universo, le corresponde otro movimiento en otra zona del universo. De hecho, tanto como antropólogo y como astrólogo, creo que el planeta Tierra, la humanidad, estamos viviendo una época excepcional. Creo que está habiendo un cambio muy profundo en la especie humana, un cambio que, por supuesto, no va a durar una generación. Durará 100, 200 años. Estamos en el medio de una transición difícil de dimensionar. Desde el punto de vista astrológico esto es muy evidente: que hay una convergencia de factores de elementos de posiciones del cielo que son extremadamente particulares, pero no voy a entrar en esto. Más bien quisiera hacer algunas reflexiones acerca de cambios que son muy visibles -y que nos marcan ciertas direcciones- y es muy importante estar atentos a ellos porque, como todo cambio, trae una enorme turbulencia. En esta turbulencia la conciencia en un nivel puede quedar muy capturada por muchas corrientes colectivas que están en transformación, se están destruyendo unas a las otras. Quizás el sentido de este tiempo es que se destruyan muchísimas corrientes de pensamiento y de sensaciones y de sentimiento. Tener la mayor claridad posible sobre este proceso es muy importante.

“Creo que la primera reflexión es darnos cuenta de que la especie humana primero es una especie joven, que nuestro cerebro aún no ha madurado completamente. Es un hecho científico que utilizamos una muy pequeña parte de nuestro cerebro, que es todavía lo más misterioso para la ciencia tan desarrollada. Lo que no puede comprender la ciencia es cómo funciona el cerebro todavía. Estoy convencido de que nuestro cerebro está madurando aceleradamente, en un proceso de cambio que es muy exigente.

“La conciencia humana maduró desde nidos aislados. La especie humana se dispersó desde África y anidó en distintos lugares, formando tribus y civilizaciones y tradiciones. La característica de cada una de estas experiencias humanas es que se aisló de las demás. Cada experiencia humana se constituyó en un nido donde crecieron conciencias, experiencias, pero un denominador de todas las civilizaciones es la tendencia al aislamiento, que llevó a que cada tradición profundamente se siente diferente, se siente excepcional, se siente superior a las demás. Tiene una dificultad intrínseca, casi biológica en el sentido de reaccionar muy negativamente a las diferencias, repeler a lo diferente. En cada una de estas tradiciones, desde las más desarrolladas a las menos logradas, otra característica fundamental siempre ha sido la exigencia de que todos los humanos que nacen en el nido tienen que percibir la realidad de la misma manera. La exigencia primordial es que todos los humanos dentro de una tribu estemos de acuerdo en la manera en que percibimos el mundo. Cada comunidad siempre ha tenido este requisito. Hay una presión sobre cada individuo para que la percepción fuera convergente. No ha habido ninguna civilización realmente elástica en el sentido de aceptar percepciones diferentes de la realidad dentro de su propio centro.

“Una primera evidencia que hoy podemos ver es que hoy todas estas tradiciones, todos estos nidos están pasando por un proceso excepcional, están chocando entre sí. Este es un fenómeno totalmente nuevo, todas las culturas que se formaron, el pensamiento, las formas de sentir, de vivir, las creencias, los dioses, las religiones que cada uno había desarrollado muy cuidadosamente, que habían diferenciado cada cultura, hoy está destinada a chocar con otros. Como si la Tierra estuviera haciendo un gran experimento en que cada una de las múltiples experiencias humanas está obligada a chocar con la otra y a destruirse mutuamente en sus diferencias. Todos estamos viendo guerras de religión, estamos viendo cuánto le cuesta al ser humano hoy el tema de la raza, cuánto le cuesta lo diferente.

“Quizás lo que dije antes, que en cada nido el requisito siempre fue que todos pensaran lo mismo, parezca un poco extraño. Estas son las primeras generaciones en las que se puede estar en la mesa familiar y ver la realidad de manera completamente diferente. En mi mesa familiar eso era imposible. Este es uno de los primeros fenómenos cuya importancia tenemos que pensar, porque cuando están sucediendo y uno los vive no se da cuenta de la envergadura que tienen. “Uno no se da cuenta de que están sucediendo por primera vez en una historia que tiene millones de años. Personas que tienen creencias completamente diferentes pueden coexistir. Piensen que hace cien años esta reunión era imposible, tantos hombres y mujeres unos al lado de otros y con tan poca luz (…).

“Piensen en la India, los países islámicos, lugares de China. Aún millones de humanos no han aprendido a modular sus pulsos instintivos básicos por lo cual la sensación es que no pueden estar hombres y mujeres al lado del otro en ciertas condiciones. Hoy existe más de una humanidad en ese sentido, o más de una época humana. Están coexistiendo muchos tiempos en un mismo espacio. Las tradiciones se están, por las malas, mezclando, chocando, repeliendo, peleando. Y al mismo tiempo coexisten épocas distintas. Tiempo y espacio está mezclado en este momento en esta Tierra, pero esta es una revolución de una envergadura excepcional porque está exigiendo al cerebro procesar una cantidad de diferencias como nunca antes había procesado.

“Las diferencias más difíciles son las llamadas icónicas: ver a alguien de un color de piel diferente o con símbolos religiosos marcadamente diferentes, hasta hace poco tiempo en el planeta, produce una reacción física de miedo, de angustia, que lleva al ataque o al repliegue. Los humanos estamos aprendiendo muy aceleradamente lecciones que no quisimos aprender por muchísimo tiempo. Quizás el simple hecho que la Tierra sea una esfera hace que suceda. Tarde o temprano, todas las tradiciones van a converger, este es un hecho por la misma forma de la Tierra. Es imposible que no nos mezclemos. Pero mezclarse significa atravesar la destrucción. Una sensación de que todo lo conocido, todo lo que me da seguridad, lo que me define, toda la sensación de excepcionalidad, de diferencia, se cae. Los blancos todavía no nos estamos dando cuenta de qué es ser blanco, de qué es ser occidental, de las consecuencias de haber sido la civilización que motorizó esta unión forzada planetaria, las vamos a sentir. De hecho, nos sentimos superiores.

“Con ese tipo de conciencia, sabemos que la única manera de que se produzca esta convergencia es destructivamente. La misma lógica del proceso nos está indicando que tiene que haber una conciencia diferente. Esa conciencia todavía no apareció. El proceso evolutivo está sometiéndonos a una presión que nos exige una maduración completamente diferente, nos exige una capacidad para vincularnos con muchísimas diferencias. Hay un crecimiento en la complejidad de los hechos de toda la vida y esto va a aumentar cada vez más. Cada vez más va a haber más situaciones diferentes que no se pueden resolver por el viejo método que es la destrucción del diferente. Este ha sido el método de la especie humana, todos hemos utilizado este método en un millón de años. Al diferente hay que eliminarlo o dominarlo o absorberlo. No hay una inteligencia vincular desarrollada en el ser humano. Nuestra inteligencia vincular es muy pobre, nuestra capacidad de complejizar la vincularidad es muy pobre, somos aún maniáticamente posesivos. En lo más cotidiano, no puedo tolerar que el otro sea muy diferente, que tenga una visión del mundo completamente diferente. Aún no sabemos cómo hacer para resolver situaciones desde distintos puntos de vista. Eso es un cerebro nuevo, una conciencia nueva la que se necesita. Hoy llegamos hasta las Naciones Unidas que ya es admirable, pero como alguien decía las naciones no pueden ser unidas, cada una tiene sus intereses. Eso es lo que estamos viendo. Estamos en el prólogo de un proceso en el cual tiene que surgir una conciencia que sea humana, ni argentina, ni inglesa ni china. De hecho como antropólogos no sabemos qué es una cultura humana. Sabemos qué es una cultura islámica, quechua, etc. Pero cómo vive el ser humano como humanidad, como conciencia de humanidad no existe. Es algo que evolutivamente está implicado, es algo que tiene que suceder. Conociendo la evolución se van a presentar problemas que van a obligar a madurar en este sentido. Cuán dolorosamente suceda es un tema importante para nosotros, pero no para la evolución. Para la evolución es secundario el costo que conlleve desarrollar una conciencia humana. Aún no la tenemos, tenemos una conciencia de parte, fragmentaria, que no sabe cómo vincularse con aquellos que ven la realidad de manera completamente diferente.

“Creo que éste es el primer punto para enfocar. Es inexorable. Es necesario que se desarrolle una conciencia diferente; la que tenemos hoy no sirve. Esto da como resultado una turbulencia incesante, que quizás sea necesaria para desilusionarse, para que cada tradición se de cuenta. Los humanos creemos que somos la especie superior y que somos totalmente independientes del resto de la vida de la Tierra. Como sabemos, esto está trayendo problemas que tendremos que enfrentar. Acá tenemos dos posiciones, pero si las vemos a fondo son la misma. La reacción primera es que somos los dueños de la Tierra, los reyes de la naturaleza y que podemos hacer cualquier cosa. La posición opuesta es que somos los principales culpables del desastre en el planeta Tierra, por eso somos una especie negativa. Es notable que a nadie se le ocurra pensar que somos parte de la Tierra, somos una especie que está dentro de la evolución de la Tierra. Creernos que somos lo más importante o los culpables de todo, es lo mismo. Las dos posiciones que hoy discutimos en realidad son la misma. Esta posición está destinada a caer. La sensación de excepcionalidad y de no vínculo con el resto del planeta es una conciencia muy precaria que no puede resolver los problemas planetarios. Que no puede ser que sus dioses sean verdaderos y los demás no, que sus miembros son superiores. Nos cuesta pensar cómo nos ven otras tradiciones de miles de años, en realidad las tememos y las despreciamos. Si nos pasa esto vincularmente podemos estar seguros de que a ellos les pasa lo mismo. Nos desprecian y nos temen. La inteligencia vincular es la que puede comprender este temor, este desprecio, cuáles son las razones de esto y aprender a no reaccionar con temor y desprecio, que se pueda ir más allá de las reacciones automáticas inscriptas en la conciencia de la humanidad.

“Mi convicción es que este es el tiempo en que todas estas ideas y sensaciones tan antiguas se van a desplomar. Uno no suele pensar que recién en la década del ‘60 una gran parte de la comunidad, por primera vez, se rebeló a que sus hijos varones fueran a la guerra. Un millón de años de orgullo, de identidad natural: si soy varón estoy hecho para ir a la guerra, nací para matar por mi tribu, por mi civilización. Es la primera vez que desertar fue algo honorable. En la misma época, el lado femenino se pudo comenzar a independizar de la programación básica de procrear, surgió la pastilla anticonceptiva, las mujeres del planeta pudieron comenzar a revisar dentro suyo si querían o no procrear. Esta posibilidad a gran escala de registrar, de problematizar si voy a procrear o no es tremendamente reciente. Yo creo que cuando uno es joven se debate entre dos tendencias muy grandes: sentir que tengo que ocupar un lugar en el mundo y que ese mundo ya está construido, y hay que ubicarse, y por otro lado la clara conciencia de que eso que está construido no está bien construido, y que ese tener que ubicarse en esa construcción que no está bien hecha es una carga tremenda. En principio uno tiene una fuerte tendencia a rebelarse. Ser joven hasta ahora es esa oscilación entre ubicarse y rebelarse. Yo creo que exige mucha madurez poder cuestionar lo construido a fondo, sin rebelarse. Por lo general la rebelión es pasar a un opuesto, es tomar una posición que ya está construida, que algún otro construyó. Empiezan a ser peleas entre construcciones del mundo. Si de algo puede servirles mi experiencia como ex-joven, yo creo que lo que está muy confundido no es una posición ideológica, un conjunto de ideas, sino que la mente humana está muy confundida. La conciencia humana aún es muy precaria. Creo que es muy importante que haya muchísimos jóvenes que tengan la fuerza suficiente como para atreverse a cuestionar la conciencia humana. Darse cuenta de cómo hemos construido el mundo, con qué miedos, con qué terrores, con qué ilusiones, con qué patrones construimos. Porque esos patrones inevitablemente llevan al conflicto. Creo que el planeta Tierra no puede soportar en los próximos cien años el mismo tipo de conflictos viene soportando. No puede soportar que un grupo se proponga aniquilar a otro grupo, porque ya el costo no es para esos grupos, el costo es para toda la humanidad, para todo el planeta. Necesariamente tiene que surgir una sensibilidad diferente. Esto que yo llamaba inteligencia vincular, quiero decir ser capaces de vincularse con claridad con seres diferentes. Y no crear la ilusión de que vemos todo de la misma manera. Uno sabe que no ve todo de la misma manera ni siquiera con el ser que dice amar. No somos iguales. Todos sabemos que no estamos diciendo lo mismo. Ya el hecho de ser varones o mujeres implica códigos diferentes. Varón chino, mujer sueca: uno puede imaginar la aventura de ese encuentro. De hecho la evolución va a provocar que nos mezclemos todos y en esa mezcla vamos a tener que aprender a decodificar los misteriosos códigos de los otros que no sabemos decodificar.

“Algo se está complejizando en nosotros, quizás no nos demos cuenta que ya está sucediendo. Ya por ejemplo la típica insatisfacción amorosa que tiene nuestra civilización que supuestamente no tenían nuestros bisabuelos, que no cuestionaban estas diferencias de código, nos damos cuenta de que hay una diferencia de código entre hombres y mujeres, y esto nos tiene locos, porque no hemos descifrado estos códigos y cómo se acoplan.

“Hay patrones vibratorios que van a hacer que el cambio se produzca. Hay algo que me hace optimista que es la Astrología. La Astrología dice que cíclicamente cambian las condiciones estructurales de todo el planeta. En el mismo sentido en que de pronto termina el invierno y comienza la primavera, un cambio de estación. Algo está destinado a desaparecer porque ya no es su tiempo, no es que sea ni bueno ni malo, no es más su tiempo. En ese sentido es que está mucho más abierta, que reconoce lo diferente.”

martes 30 de septiembre de 2008

La Leyenda del Sol y de la Luna

Antes de que hubiera día en el mundo, se reunieron los dioses en Teotihuacan.
- ¿Quién alumbrará al mundo?- preguntaron.
Un dios arrogante que se llamaba Tecuciztécatl, dijo: -Yo me encargaré de alumbrar al mundo.
Después los dioses preguntaron: -¿Y quién más?
Se miraron unos a otros, y ninguno se atrevía a ofrecerse para aquel oficio.
- Sé tú el otro que alumbre -le dijeron a Nanahuatzin, que era un dios feo, humilde y callado.
Y él obedeció de buena voluntad.

Luego los dos comenzaron a hacer penitencia para llegar puros al sacrificio. Después de cuatro días, los dioses se reunieron alrededor del fuego.
Iban a presenciar el sacrificio de Tecuciztécatl y Nanahuatzin.
Entonces dijeron: - ¡Ea pues, Tecuciztécatl! ¡Entra tú en el fuego!
Y él hizo el intento de echarse, pero le dio miedo y no se atrevió. Cuatro veces probó, pero no pudo arrojarse.
Luego los dioses dijeron: - ¡Ea pues Nanahuatzin! ¡Ahora prueba tú!
Y este dios, cerrando los ojos, se arrojó al fuego.

Cuando Tecuciztécatl vio que Nanahuatzin se había echado al fuego, se avergonzó de su cobardía y también se aventó.
Después los dioses miraron hacia el Este y dijeron: - Por ahí aparecerá Nanahuatzin hecho Sol.
Y fue cierto.
Nadie lo podía mirar porque lastimaba los ojos. Resplandecía y derramaba rayos por dondequiera. Después apareció Tecuciztécatl hecho Luna. En el mismo orden en que entraron en el fuego, los dioses aparecieron por el cielo hechos Sol y Luna.

Desde entonces hay día y noche en el mundo.

Leyenda mexicana http://www.redmexicana.com/leyendas/elsolylaluna.asp

jueves 18 de septiembre de 2008

Acerca del Destino

Si alguna vez las circunstancias de la vida te impulsaron a replantearte tus ideas acerca del destino, te invito a leer esta reflexión.

Abro el fuego con este pensamiento de Rainer Maria Rilke: “No penséis que hay más en el destino de lo que puede caber en la infancia”. Novalis sintetiza su concepción acerca del destino en esta conmovedora sutileza: “Destino y Alma son dos nombres para el mismo principio”. Shakespeare, con criterio práctico, afirma: “En nuestros locos intentos, renunciamos a lo que somos por lo que esperamos ser”. Finalmente, Eugenio Carutti dice: “Destino es lo que no conozco de mí mismo”.

Comencemos por observar que el diccionario define al individuo como “indiviso; único entre los de su misma especie”. Pero en lugar de quedarnos con esta definición, descubramos qué es un individuo con la ayuda de esta imagen: “todo individuo es un juego de luces y sombras, moviéndose constantemente entre contrastes y matices”.

De las ideas vertidas en el inicio de esta nota, tomaré la siguiente: “Destino es lo que no conozco de mí mismo”. De aquí se infiere que circunstancias y personas que llegan a mi vida, aún pareciendo ajenas a mi naturaleza, forman parte de mi energía y, por lo tanto, cumplen la función de mostrarme aspectos de mí misma que desconozco y que sólo haré concientes de esa manera.

Observemos también la frecuencia con que se utiliza la palabra destino como sinónimo de predestinación, la palabra predestinación como sinónimo de fatalidad y la fatalidad como algo inexorable ante lo cual nuestra libertad personal se reduce a la aceptación o la resistencia.

Ciertas circunstancias o vínculos parecen ser “atraídos” a nuestra vida, misteriosa e inesperadamente, sin la intervención de nuestro deseo o de nuestra voluntad. Esto podría ser explicado mediante la regencia de leyes universales como ésta: “lo semejante atrae lo semejante”.

Supongamos ahora que todo lo que llamamos realidad “afuera” representara sólo una excusa para que se manifestara “el adentro”. ¿Cuál sería la línea que separa la realidad de la ilusión? ¿O tendría que decir “mi ilusión”? Y, finalmente, ¿cuál es la realidad? ¿lo de “adentro” o lo de “afuera”?

Aquí tenemos otra ley universal que puede facilitar la comprensión: “así como es afuera, es adentro; así como es arriba, es abajo”.

Volvamos ahora a la imagen diseñada para descubrir – no definir - qué es un individuo. En ella utilizo deliberadamente la palabra “juego”.

¿Qué sugiere un juego?

Existen juegos con reglas y juegos sin reglas, pero todos los juegos responden a leyes que los ordenan. Sostenidos por la estructura del orden generado por esas leyes, algunos juegos permiten una mayor espontaneidad que otros mientras que algunos ofrecen más alternativas para combinar que otros.

Las leyes son un puente hacia el orden y, a la vez, contienen las claves para alcanzarlo. El orden está inexorablemente asociado a la libertad. Yo puedo no seguir las reglas, pero siempre estaré bajo el imperio de las leyes. Mientras respete las leyes, encontraré un camino hacia el orden. Entonces, conoceré la libertad.

Es vital darse cuenta de que todo proceso se desarrolla con fluidez cuando sigue un orden.

El límite también busca el orden, pero cuando el individuo convierte al límite en una limitación, implanta la restricción en los procesos de su vida. Es entonces cuando los impedimentos, las dificultades o las demoras se presentan ante él y los define como destino o fatalidad, sin diferenciar un concepto del otro. Pero no ve que, con frecuencia, califica de fatalidad lo que él mismo ha convertido en fatalidad. Finalmente lo convierte en inevitable, irreversible, se rinde, se victimiza y pierde el contacto con lo primordial: el juego.

Ahora veamos la expresión completa: “todo individuo es un juego de luces y sombras, en constante movimiento, contrastes y matices”.

En la vida encontramos múltiples metáforas de juegos de luz y sombra:

Imaginemos un eclipse… un astro ocultando al otro, generando contrastes y matices en movimiento de la luz hacia la sombra y de la sombra hacia la luz … Vayamos ahora a nuestra dimensión emocional y revivamos algún momento en que nuestro deseo haya sido amordazado por el miedo, hundiéndose en la sombra hasta resurgir y volver a ocupar su lugar en la luz, empujando hacia las sombras al miedo … Evoquemos nuestra melodía preferida y veamos que la música posee movimiento, contrastes y matices en donde luces y sombras juegan, provocando infinidad de contrastes y matices que sensibilizan nuestra alma…

Individuo, juego, movimiento, contrastes, matices, luces y sombras... ¿Son los componentes de la vida toda? Sí, lo son. ¿Ellos también nos constituyen? Porque nosotros somos parte de la vida, con seguridad que sí.

¿Qué es, entonces, lo inexorable?

Quizás sea lo que construye el individuo con las respuestas que ofrece a la vida, desde la inflexibilidad y la no aceptación de que todo está en un permanente fluir cuando respeta el orden... Quizás sea lo que genera cuando se rinde, porque al hacerlo se queda quieto...

Tal vez lo inexorable sea la ausencia de movimiento, contrastes y matices... O la ausencia de juego... O el individuo paralizado, casi muerto, despues de haber asesinado a la vida con la rigidez de su actitud...

Si el individuo pudiera percibirse y sentirse como un juego de luces y sombras, moviéndose constantemente entre contrastes y matices, ¿cómo podría construír inflexibilidad, inercia o muerte y además esforzarse por persistir en ellas?

Los caminos de la vida están señalizados. Las sincronicidades son esas “ señales de vialidad interior ” que forman parte de la maravillosa manera en que el Universo se comunica con nosotros, también jugando, desde su infinita e inagotable gama de contrastes y matices.

Después de todo, quizás el destino sea la causa y, al mismo tiempo, el efecto de la mejor apuesta que podemos hacer en el juego de la vida: la de llegar a ser quienes somos.

Desafiantes, por haber sido desafiados a vivir y por haber tenido el coraje de responder al llamado … siempre jugando...

martes 19 de agosto de 2008

El Sol y la Luna


Cuando las tinieblas cubrían la Tierra, una muchacha era visitada por la noche por alguien cuya identidad no podía descubrir. Determinó averiguar quién podría ser. Mezcló un poco de hollín con aceite y se pintó el pecho con ello.
La próxima vez descubrió, horrorizada, que su hermano tenía un círculo negro de hollín en torno a la boca. Lo reprendió y él lo negó. El padre y la madre se enfadaron mucho y regañaron a ambos con tanta severidad que el hijo huyó de su presencia.
La hija tomó un tizón del fuego y lo persiguió. El corrió hacia el Cielo para escapar de ella, pero ella voló en pos de él. El hombre se transformó en la Luna, y la muchacha que llevaba la antorcha se convirtió en el Sol. Las chispas que saltaron del tizón se convirtieron en las Estrellas.
El Sol continuamente persigue a la Luna, que se oculta en la oscuridad para evitar ser descubierta.
Cuando se produce un eclipse, se cree que ambos se encuentran.


Mito esquimal sobre el origen del Sol, la Luna y las Estrellas, extraído de:
http://agalma.wordpress.com/2007/05/23/el-sol-y-la-luna-mito-esquimal-sobre-el-origen-del-sol-la-luna-y-las-estrellas

martes 5 de agosto de 2008

Las Casas Astrológicas


Complementando la nota "La Carta Natal y su Interpretación", publicada en este blog el 17 de Julio de 2007, hablaré ahora sobre las casas astrológicas, que constituyen un sistema simbólico descriptivo de los ámbitos en los que se desarrollan todas las experiencias de la vida humana. La entrada a las casas se conoce con el nombre de “cúspide”.

Dada la complejidad del tema, sólo citaré algunos de los significados principales atribuídos a las mismas. Otros significados no incluídos en esta nota se deducirán de los mencionados:

Casa Uno: la imagen que proyectamos, es decir, el yo externo –a diferencia del yo esencial, que se halla representado por el signo solar-, la apariencia física, la manera personal de iniciar un proceso. La cúspide de la casa uno se denomina Ascendente.

Casa Dos: la manera de materializar y conservar; los recursos externos como ser: dinero, posesiones y bienes. Los recursos internos como ser: dones, talentos y habilidades.

Casa Tres: la dinámica mental con la que nos desenvolvemos en lo cotidiano; los primeros estudios; la comunicación oral y escrita; los viajes cortos; hermanos y vecinos.

Casa Cuatro: las raíces y las bases emocionales del ser; la familia de origen y los años de la infancia; los ancestros; el pasado; el sentimiento de pertenencia; el final de la vida. Tradicionalmente, en esta casa estaría simbolizada la madre. La cúspide de la casa cuatro se denomina Fondo de Cielo.

Casa Cinco: la autoexpresión y la capacidad creadora; el sentimiento de ser únicos; el principio de placer; los hijos (biológicos y simbólicos); el amor y el romance; los juegos de azar; especulaciones e inversiones.

Casa Seis: los hábitos de vida que conducirán a la conservación de la salud o a la pérdida de la misma; las rutinas diarias; el trabajo; subordinación y servicio.

Casa Siete: la capacidad de hacer encuentro y, por lo tanto, las uniones y separaciones; la capacidad de compartir y cooperar; las uniones legales, como ser sociedades comerciales y matrimonio; juicios. La cúspide de casa siete se denomina Descendente.

Casa Ocho: los recursos de los otros (herencias, legados, créditos, etc.), la capacidad de regeneración y reorientación; las experiencias simbolizadas por el arquetipo de muerte y renacimiento; la intimidad y la sexualidad; temas vinculados con el poder y el control.

Casa Nueve: la capacidad de encontrar sentido y propósito, de comprender; la cosmovisión y el sistema de creencias –filosóficas, religiosas, morales, etc.-; los estudios superiores; las experiencias que conducen a la expansión de la conciencia; la sabiduría; la vocación; los viajes al exterior.

Casa Diez: la profesión u ocupación con la que contribuímos a la sociedad y ocupamos un lugar en el mundo; la posición social y la reputación; la relación con figuras de autoridad; la experiencia de autorrealización. Tradicionalmente, en esta casa estaría simbolizado el padre. La cúspide de casa diez se denomina Medio Cielo.

Casa Once: la conciencia grupal y el concepto de comunidad; las aspiraciones y proyectos; las amistades y el círculo social; la participación en instituciones abiertas –clubes, fundaciones, partidos políticos, etc.-.

Casa Doce: las dimensiones trascendentales de la vida; la espiritualidad; los lenguajes simbólicos y el arte; la vivencia de unidad de la vida; el inconciente; las instituciones cerradas y lugares de retiro o aislamiento como ser hospitales, prisiones, conventos, etc.; experiencias de disolución del ego; adicciones y conductas autodestructivas; introspección, meditación, servicio y devoción.

En lo referente a las casas cuatro y diez, a las que tradicionalmente se asigna la madre y el padre respectivamente, en la práctica puede no ser así. En mi experiencia, las figuras paternas pueden estar incluídas en cualquiera de las dos casas, sin reglas fijas, por lo que se debe indagar en la entrevista astrológica, para determinar cuál es la figura que corresponde a cada una.

Como se puede observar, las casas contemplan las dimensiones internas y externas de la existencia humana, ofreciendo la posibilidad de interpretar la carta natal en diferentes niveles: biológico, socio-cultural, individual y transpersonal.


sábado 26 de julio de 2008

El Tránsito de Saturno en Virgo


En esta ocasión, comparto la conferencia que ofreció el Prof. José Dulce, el Sábado 5 de Julio de 2008, en la Vanguardia Teosófica de la calle Arcos 1191, Ciudad Autónoma de Bs. Aires. El texto es la desgrabación completa de la conferencia.


Introducción a cargo del Sr. Ulises Casinelli:

Muchas personas que han estudiado astrología piensan que existen planetas benéficos y planetas maléficos. En esta clasificación hay una arbitrariedad total porque en la Creación no existe nada absolutamente benéfico ni maléfico. Son expresiones que devuelven al ser humano el resultado de lo que viene haciendo, es decir, si yo siembro vientos recogeré tempestades. Si yo en determinado orden de la vida ejerzo mi libre albedrío en forma arbitraria, con violencia por ejemplo, me aparece un “señor Plutón” o un “señor Saturno” que me mostrará que mi libre albedrío es irresponsable y, por lo tanto, tendré que pagar las consecuencias de no ser responsable de mis actos.
Bueno, hay mucho que hablar de las característica de Saturno. Yo simplemente lo tengo presente como el señor del karma y el guardián del umbral, es decir, el que nos abre las puertas hacia nuestra divinidad. Así que papel más elevado que el de Saturno no existe en todo el sistema solar.
El prof. José Dulce nos trae hoy una reflexión sobre este tránsito. El ha profundizado en el tema, no desde un punto de vista exterior sino profundizando en el verdadero sentido que tiene la astrología. La astrología es la ciencia de la evolución, es la ciencia del alma y él nos lo va a demostrar con sus explicaciones esta tarde.

Habla el Prof. José Dulce:

Antes de empezar a desarrollar el tema de este tránsito de Saturno en Virgo, veremos qué nos trae para la humanidad, no para cada uno de nosotros; tratemos de sacar cualquier tipo de expectativas personales que tengamos al respecto. Mi objetivo es elevar el pensamiento e intentar comprender desde un lugar situado más allá de la mente concreta o racional lo que significa el proceso de este tránsito para la humanidad.

En esta perspectiva de “arriba y abajo” y en esta perspectiva de tiempo –justamente Saturno/Cronos marca el tiempo- el tiempo representaría el ordenamiento en nuestra vida material, pero también está relacionado con nuestra conciencia finita.

Los números racionales tienen una razón de ser en la matemática. En la matemática hay números racionales e irracionales. Los racionales nos dan la posibilidad de ser concientes de nuestros actos y de vivir concientemente un tiempo que no se repite nunca en el universo. El hecho de nacer en un tiempo determinado es algo irrepetible porque tiene en el inconciente colectivo, como programa, un determinado símbolo que crea el ser humano o la mente racional por un ordenamiento de imágenes. Nacer en tal día es que hay una fecha, un número de día, de mes y de año. Entonces vemos que hay una coordenada llamada espacio-tiempo que nos proyecta hacia la tierra, nos ordena, nos dice quiénes somos y de dónde venimos. No somos concientes de dónde venimos; de repente tomamos conciencia de que estamos en la tierra pero no sabemos de dónde venimos ni por qué venimos y nos encontramos con un cuerpo, con una estructura familiar y tampoco sabemos cuándo nos vamos a ir. Evidentemente, hay algo más que no manejamos ni en lo que pensamos. Hay algo que nos trae y hay algo que nos lleva. En ese lapso de entrada y salida que tiene que ver con la conciencia temporal, que tiene que ver con la sucesión de imágenes que está representada con los números racionales, nos ordena cronológicamente la historia que traemos de otras etapas de la vida en donde perdimos la conciencia, luego la recuperamos pero no nos acordamos de dónde venimos. Hay una coordenada que hace que todos esos procesos que hemos vivido o que han vivido nuestros ancestros, o han entendido o no, etc. se grabe como mecanismo en los números llamados irracionales o en el mundo de las sombras que es el inconciente.

Por eso la coordenada espacio-tiempo tiene que ver con una cruz: la cruz de Saturno, que representa el límite entre la conciencia y la inconciencia, o dicho de otro modo entre los números racionales y los números irracionales. En la cruz, la horizontal representa el espacio y la vertical representa el tiempo.

En base a esa cruz, llamada también los cuatro puntos cardinales, los cuatro elementos de la naturaleza en donde desarrollamos nuestra conciencia finita y que tienen que ver con las cuatro estaciones, con el número 4 que es la materia. O sea, lo que representa el cuadrado es una forma humana porque no hay en la naturaleza nada que tenga una forma exactamente cuadrada. ¿Ustedes vieron alguna vez una flor cuadrada, o una luna o un sol cuadrados o cualquier cosa que tenga un ángulo exacto de 90 grados en sus vértices?

El cuadrado es una creación arquitectónica del ser humano. El cuadrado o el número 4 o la cruz o, si quieren, el tiempo o la perspectiva espacio-temporal, es un código que tiene el inconciente colectivo humano creado para no desordenarnos en la vida terrestre. Así como tenemos un número de documento o una determinada hora que nos organiza la rutina, estos son códigos, son coordenadas que nos ordenan. Así gracias a esta coordenada nos sentimos seguros y contenidos porque está todo ordenado, pero todo esto es conciente.

Volviendo al cuadrado: para el cuadrado perfecto necesitamos herramientas creadas también por la mente racional para poder llegar a hacer la forma perfecta del cuadrado. Por lo tanto, decimos que todos los elementos vinculados con el espacio-tiempo, o sea con la razón, son elementos creados por la mente humana en los que nos sentimos contenidos. Pero hay algo que está más allá, y representaría lo atemporal. Saturno marcaría la forma – es una llave – entre el tiempo y lo atemporal.
Si miramos la cruz que integra el símbolo de Saturno, su rama vertical es una barrera que divide el conciente personal del inconciente personal. Del lado conciente, somos concientes de que tenemos un nombre y un apellido, una fecha de nacimiento, una casa ubicada en determinado lugar, sabemos qué haremos mañana, en fin, un ordenamiento en el tiempo en donde nos sentimos seguros porque tenemos una coordenada espacio-temporal.

Pero, ¿qué hay del otro lado del tiempo, de la mente? ¿Qué hay más allá de la órbita de Saturno? Lo transpersonal, lo que se llama “infinito desordenado” o sea el caos. En el primer párrafo del Génesis dice que en el principio era el caos. Y en el caos se forma el cosmos. ¿Qué es el cosmos? Es el orden perfecto y cronológico del caos. Pero en el caos, donde no existe el tiempo, más allá de la órbita de Saturno está grabado lo que hemos vivido hace miles de encarnaciones, o lo que nos han transferido nuestros ancestros en forma de ciertos mecanismos de defensa. Muchas veces aparecen ciertas imágenes o ciertos mecanismos (pulsiones) que nos marcan una determinada defensa en la vida temporal que muchas veces no coincide con nuestras necesidades.

No sé si soy claro: está grabada en este mundo atemporal la memoria de la creación del mundo, desde el Big Bang hasta el momento actual. Pero también están grabadas las vivencias personales, genéticas, que traemos del pasado en la mochila, la sombra. No hablo del inconciente colectivo sino del inconciente personal, que representaría todo lo que traemos grabado como proceso genético.

Si en mis genes llevo como mecanismo de defensa una persecusión porque algún ancestro mío fue perseguido por actuar o pensar de determinada manera, queda grabado en este mundo atemporal que actuar de esa determinada manera es igual a sentirme perseguido. Por lo tanto, yo no tendré registrada esa imagen en el mundo temporal (conciente) que corresponde a lo que mis ancestros o yo mismo en otras encarnaciones hemos creado, pero queda como mecanismo de culpa el salir de ese programa.

Todo lo que nos queda grabado en el inconciente, sea por hechos personales o ancestrales, relacionados con la genética, queda como mecanismo culposo si uno sale. Por lo tanto, sucede que yo quiero desarrollarme en determinadas cosas a nivel personal y veo que no puedo. Si, por ejemplo, yo me desarrollo hacia un nivel en el que no me sienta perseguido actuando de determinada manera y cuando me siento perseguido veo que las cosas se dificultan o se traban y no sé porqué, es porque allá atrás hubo ancestros que han vivido mal eso que yo vivo bien. Entonces para salvarme de ese hecho que fue hace miles de años –porque es atemporal- yo nunca voy a poder desarrollarme en la vida personal.

Retomando entonces para ver qué pasa con este tránsito de Saturno en Virgo, decimos que Saturno es mitad luz y mitad sombra por representar el límite de sanidad de la mente para poder mantenerse fuera de todo lo que pueda ser psicosis, porque nos defiende como barrera entre lo racional y la mente irracional. Tenemos que tener una barrera sana y protectora entre lo que está grabado en nuestro mundo inconciente y el mundo temporal.

La enfermedad aparece a veces cuando esa línea o barrera protectora se disuelve. Algunas actividades realizadas cuando uno no está preparado disuelven esta barrera, por ejemplo regresiones. Yo no estoy en contra de estas actividades pero existe peligro cuando podemos disolver la mente conciente entrando en un mar turbulento del cual no podemos salir jamás, y aparece la locura. La locura aparece porque en el conciente aparecen imágenes ligadas con lo ancestral, con historias del pasado, que se mezclan a nuestra vida racional y la desordenan llevándola al caos. Entonces me puedo convertir en un pájaro, en Napoleón, en Superman y eso es una realidad para mí pero es una realidad que no existe en la realidad temporal.

Es importante tener presente que Saturno representa este límite y que es sólo un símbolo. Ningún planeta nos influye como planeta en sí: es un símbolo que tiene nuestra lógica, nuestra conciencia, para poder tener un camino integrativo de la vida. Cuando nos integramos a la conciencia ya no hay más tiempo, vivimos concientemente en un mundo atemporal en donde integramos la conciencia crística o divina, no hay más deseos.

¿Por qué aparece el deseo? Aparece, muchas veces, por esa necesidad de contención que tiene el tiempo-espacio, la necesidad de sentirnos seguros y contenidos en esta vida temporal al sentir que nada nos faltará, que estamos encuadrados en algo que aparentemente es seguro.

Pero nada permanece para siempre. Del cuadrado tenemos que salir, porque si no seremos cuadrados y no circulares (eternos). ¿Por qué decimos de alguien que es un cuadrado? Porque se encuadra en un pensamiento que le da miedo, se encierra, y al no poder salir no entra en la eternidad, no entra en la conciencia circular que es donde no existe el tiempo, o sea en el infinito que está simbolizado por el Ouroboros. El infinito es atemporal. Cuando alcanzo la conciencia de lo atemporal ya no participo en el tiempo porque ya me integré con todo y entonces me identifico con todas las cosas, con la Tierra, con la Luna, con Saturno, con las estrellas, yo soy eso y entonces entro en la conciencia divina o crística.

Volviendo nuevamente a Saturno. Nos marca un límite para no desordenarnos, para hacernos ver la sombra que traemos. Donde está Saturno en la carta natal o transitando nos muestra la sombra que venimos arrastrando pero también la posibilidad de trascender el tiempo.

En la mitología Saturno (Cronos) se comía a sus hijos. Esto simboliza que el tiempo nos devora si nosotros queremos ser devorados. Para no ser devorados por el tiempo tenemos que trabajar el Héroe, que existe en todos los mitos y cuentos. El Héroe vence al tiempo a partir del amor (plexo cardíaco).

Saturno actualmente transita la constelación de Virgo. Veamos la polaridad Virgo/Piscis: son dos dimensiones opuestas y complementarias.

Cuando nosotros acometemos algún acto por el cual cargamos una culpa ¿cómo sabemos que es una culpa? Porque en el inconciente colectivo hay mandamientos que nos graban la culpa y el perdón. Nosotros conocemos los diez mandamientos: sirven como programa colectivo para ordenar nuestra conciencia y trabajar los sentimientos de culpa y no-culpa.

Si yo acometo un acto por el cual me siento culpable, aunque no tenga conciencia, como está grabado en el inconciente colectivo que eso que he cometido es culpabilizable, se crea una imagen en el mundo inconciente personal en el cual se me va a transformar en un fantasma y se convertirá en obstáculo.

Si yo acometí un determinado acto, en esta encarnación o en una anterior, queda como imagen culposa hasta que lo resuelva. Es decir, hasta que yo me enfrente con esa imagen concientemente. Si no, queda en lo inconciente. Puede ser personal o ancestral. Lo que está en ese lugar inconciente atemporal, se me va a presentar de frente. Si yo cargo una culpa, eso se me presenta de frente para poder purgar, purificar, ese hecho que me trae culpa.

Parece ser que el momento de encarnar es una oportunidad que tiene nuestro ser para poder purificar la imagen que lleva cargada como sentimiento de culpa. Yo sugiero siempre mirar la película “Línea mortal”, con Julia Roberts o si no “La Misión”, con Robert De Niro. Ahí está claro que hasta que no se haya trabajado el perdón esa imagen sigue pesando en nuestro mundo inconciente. Por lo tanto Saturno, a través del tiempo, nos marca el momento en el cual tenemos la posibildiad de purificar esa imagen que nos atrapa en lo que se llama karma. Karma es todo aquello que traemos como elemento de peso, de culpa, que no hemos purificado.

Saturno en Virgo nos da, a nivel colectivo, la posibilidad de purificar la imagen colectiva como elemento de culpa. En cada signo va teniendo una determinada actividad, pero ocurre que Virgo representa la naturaleza y la tierra y la capacidad de purificación de imágenes a través de la liberación de la energía tóxica.

Vean que el planeta Tierra representa a Ceres, la madre de Perséfone. De ahí viene el tema de los cereales… ¿les suena? Los cereales están vinculados con esta imagen de Ceres, Saturno en Virgo, el campo, la alimentación, el mundo y la crisis alimentaria, el problema del hambre ¿les suena? Esto está ocurriendo a nivel colectivo, de conciencia planetaria. Si no nos ponemos bien en orden… hum… todo esto lo está mostrando el tránsito de Saturno, que marca la sombra y la luz.

En Virgo la pregunta es ¿qué le hicimos a la naturaleza? Esto es un karma colectivo. Saturno nos dice: esto que estuvieron haciéndole a la naturaleza ahora se les viene al conciente como una imagen desde la sombra para que purguen y purifiquen lo que hicieron mal. Nos da una oportunidad para volver a la tierra, a la naturaleza, a la conciencia de la alimentación.

Pero a nivel inconciente tiene que ver con la oportunidad de poder purgar esa imagen culposa que traemos en otra dimensión. Vean que en el signo opuesto a Virgo está Piscis. Piscis tiene que ver con la culpa porque es el último signo, la última señal que tiene nuestra conciencia. Piscis está detrás de Aries, que representa la conciencia, la cabeza mientras que Piscis representa los pies, en donde nos apoyamos en la vida.

Y la pregunta es ¿en dónde nos apoyamos en la vida? Respuesta: en todo aquello que no sabemos que traemos. Nuestros puntos de apoyo que tienen que ver con los pies nos dicen que en la vida nos apoyamos en toda la historia de nuestros ancestros y que constituyen nuestros elementos inconcientes aunque pareciera lo contrario, es decir, que nos apoyáramos en una vida en que tenemos conciencia de determinadas cosas y estamos bien.

En realidad creemos que estamos o actuamos o pensamos bien, pero no conocemos la historia que está atrás. Entonces se nos va a presentar a través de situaciones que no conocemos para que podamos modificar –esto se llama karma- la imagen de culpa o peso. De lo contrario, siempre vamos a trabajar Piscis -como opuesto a Virgo- que según leemos en los libros de astrología tiene que ver con las culpas, con los hospitales, con instituciones en las cuales necesitamos un retiro para poder unificar la conciencia y reflexionar de dónde venimos y adónde vamos, expiando esos elementos culposos que traemos. Para eso son también las cárceles, instituciones asociadas con Piscis. ¿Quién va a la carcel? El que necesita purgar una culpa. Los hospitales están llenos de culposos, porque la culpa también trae enfermedades, cuando no se es conciente de porqué trae la culpa. ¿Me explico? Yo me enfermo cuando hay un peso que tengo que pasar por el dolor para expiar eso que hice. Yo estoy expiando. Expiar es tener un dolor para poder purificar el dolor de lo que acometí a otra persona o a mí mismo. Pero no soy conciente de eso. Cuando ya no existe el dolor, cuando ya el inconciente se purificó, se aclaró, ya no necesito encarnar. Vuelvo como un ser atemporal a la tierra, si es que tengo que volver.

Hoy por hoy, si estamos acá quiere decir que algo cargamos. Todos tenemos una cruz que cargamos. Pero ahora viene el tiempo de descargarla. ¿Cómo? Tomando conciencia y haciéndonos responsables, enfrentándonos a la sombra que todavía no vemos, enfrentándonos a nosotros mismos y no proyectando en el otro lo que nosotros tenemos que enfrentar, si no es violencia.

Por eso que no sólo está transitando Saturno en Virgo sino también Marte. Marte en Virgo implica que tenemos que transitar este camino a través de una actitud enérgica, vigorosa. No implica una actitud violenta sino una actitud vigorosa.

Cuando se trata de subir un peldaño evolutivo en Virgo, la violencia se convierte en vigor, y el vigor siempre va a favor de la moral, y la moral va a favor de la vida. Yo me hago cargo de mi vida cuando activo el vigor y transmuto la violencia en vigor. Ahí estoy trabajando la caridad. Me hago cargo de lo que traigo y lo enfrento sin miedo.

Porque después suceden determinados acontecimientos por los cuales yo me tengo que enfrentar con esa sombra que traigo y aparece el miedo. Entonces no quiero ver. Aparece lo fóbico y entonces me quedo paralizado. Si estoy paralizado, no quiero ver lo que traigo, asumirlo y purificarlo, me retraigo y lo que estoy haciendo es acercarme más al miedo que ya tenía, porque el miedo no está afuera sino adentro de mí. El miedo jamás viene de afuera.

Fíjense que las situaciones sociales que estamos pasando son de violencia. Saturno nos está indicando que algo tenemos que ver, algo tenemos que trabajar desde la humildad. Ser humilde no quiere decir tener un sentido de desvalorización sino asumir humildemente nuestra vida, diciendo “acepto lo que traigo, me puedo entregar a eso que traigo –que representa el karma- y lo puedo iluminar”.

No huir de eso, porque siempre hay miedo a los elementos culposos, a enfrentarlos porque eso trae dolor. Pero trae dolor cuando no soy conciente. Por eso si yo no trabajo el proceso de asumir lo que debo asumir, y hacerlo sin temor, vienen procesos desagradables.

La palabra “agradar” viene de grada y en este proceso se suben gradas o peldaños evolutivos. La palabra “desagradable” en este sentido, quiere decir bajar un peldaño de conciencia, bajar una grada. El proceso es desagradable porque no me da beneficios sino problemas porque sigo actuando desde la sombra y voy al pasado. Tengo que ver, mirar, el pasado para saber qué tengo y qué tendré, para poder modificarlo, transmutarlo, purificar una imagen que no me sirve y ser así libre de mis actos.

Pregunta – Si yo tengo algo que no sé qué es ¿cómo puedo purificarlo?

Respuesta – Para eso hay herramientas. Una es la astrología. La carta natal, en lo transpersonal, es el pasado. No me refiero a lo que me va a pasar, me refiero a lo personal que indica simbólicamente todos los condicionamientos de los que hemos hablado y a través del tiempo, de los procesos futuros de tiempo y espacio, uno va viendo que se van dando acontecimientos que nos permiten ver qué tenemos que asumir (no qué nos va a pasar) y poder transmutarlo. Entonces eso alivia. Ahora, cuando uno pasa estos procesos sin saber el porqué, se desespera o piensa que tiene mala suerte o se pone en víctima pensando en lo que “le tocó en la vida”.

Pregunta - ¿Tenemos la oportunidad de hacer estos procesos cada treinta años, no?

Respuesta – No. Vos hablás del retorno de Saturno. No. Tenemos siempre la oportunidad. Ahora, con el tránsito de Saturno en Virgo que durará hasta mediados de 2010, a nivel colectivo tenemos una gran oportunidad de purificarnos y volver a la vida.

Por eso Virgo Piscis son los arquetipos de la Virgen y el Cristo respectivamente. Vino Moisés, después vino Cristo –la era de Piscis- y después de Cristo vino Acuario –después de la revolución francesa-, que representa un sentido de libertad, igualdad y fraternidad.

El sentido de la era de Acuario es ser libre, pero para ser libres tenemos que ser primero responsables de lo que venimos trayendo. Tenemos que responder y no huir de nuestra vida. Replantear, responder, vivir y enfrentarnos a nosotros mismos, no proyectando esa sombra en el otro diciendo que el problema es el otro. Esto es lo que hacemos como sociedad, tanto en el país como en el mundo: siempre hay dos bandos enfrentados. Ambos proyectan en el otro y ninguno se hace cargo de lo propio.

Por eso ahora los procesos de la Tierra están representados por todos los sucesos de purificación que tiene la Tierra ahora. La Tierra es un ser vivo y necesita su purificación.

No olvidemos que Saturno y todos los planetas orbitan alrededor del Sol. Pero nosotros nos apoyamos en la Tierra, por lo tanto, nuestro punto de apoyo es la Tierra. Vemos que el Sol parece girar alrededor de la Tierra, pero la realidad no es así. Entonces pensamos que esta historia temporal es la realidad, pero en realidad no lo es. Volvamos a la conciencia solar, de donde emana nuestro Yo.

¿Me van siguiendo? Tenemos un elemento geocéntrico y un elemento heliocéntrico. El geocéntrico se refiere a la conciencia terrestre como punto de apoyo psíquico y el heliocéntrico –que es el real- se refiere a la conciencia como punto de apoyo de luz. Entonces no sólo Saturno, la Tierra, aparentemente giran alrededor del Sol, sino todos los planetas. Pero estamos tan apoyados en nuestra personalidad terrestre que creemos que somos el centro del mundo y todo orbita a nuestro alrededor. Nos creemos el centro y en realidad lo somos, pero a nivel personal siempre estamos deseando ser el centro de nuestras necesidades: primero nos resguardamos nosotros y después vemos.

A nivel de la personalidad, a nivel del tiempo –no de la conciencia temporal sino de Saturno para abajo-, parece ser que somos seres individuales que buscamos nada más que nuestro deseo personal, tratando de estar seguros. Pero cuando eso desaparece por un proceso evolutivo, yo me identifico con el otro y con el universo, saliendo de mi centro, pierdo el centro personal y gano el centro universal. En realidad somos el centro del universo a un nivel atemporal, porque si decimos que todo es infinito vemos que más allá de la barrera creada por el hombre están los números irracionales -que también son infinitos- y más acá tenemos los números racionales, ordenados en lo temporal. O sea se mezclan las imágenes que tienen que ver con la sucesión de tiempo-espacio. El tiempo lo marcan los números racionales. El tiempo es una sucesión de imágenes que van marcando ordenadamente los procesos de vida conciente, que quedan grabados desordenadamente en un mundo atemporal para luego ordenarse a través del tiempo (el mundo conciente y temporal).

¿Se entiende esta idea o es muy complicada?

Es muy importante que esto se entienda bien porque marca muchas cosas en este tema. Decimos que el tiempo es una sucesión de imágenes. Claro, una imagen aparece en un punto uno, después viene el punto dos, el tres, el cuatro, etc.

Si acometemos un acto en el punto uno, este es el conciente actual, es la conciencia que yo estoy teniendo ahora de un hecho determinado que en ese momento se está grabando en mi conciente. Pero cuando pasa el tiempo -porque el tiempo no es estable y pasa, o sea, la sucesión de imágenes pasa- tengo la conciencia del punto dos. En el punto dos soy conciente, pero ya me he olvidado de lo que pasó en el punto uno. Es decir, lo que he acometido en este encuadramiento de imágenes del punto uno, es pasado cuando llego al punto dos. Cuando llego al punto tres, no me voy a acordar ni del dos ni del uno. Entonces el dos y el uno se van grabando en el inconciente, lugar en el que se desordena la imagen ordenada en la vida conciente. Después aparece el punto cuatro y así sucesivamente.

Vamos grabando toda la historia en la mente inconciente. Esa sucesión de imágenes y esas historias quedan grabadas como culpa o no. Sabemos que a nivel colectivo, a nivel de Saturno, tenemos mandamientos colectivos que nos permiten conocer la idea del bien y del mal.

¿Qué pasaría si no hubiera moral?

¿Qué pasaría si no hubiera un ordenamiento paternal, de padre –Jupiter-, de pater, paternidad, de los padres espirituales de la humanidad? Estos son símbolos que pudieron ser elementos físicos o no, que alguien ha determinado –quizás extraterrestremente- un ordenamiento moral para que la humanidad no se destruya. Si no hubiera moral, si no hubiera mandamientos colectivos, la humanidad se hubiera destruído. ¿O no? ¿No estaríamos destruídos si no hubiera un ordenador saturnal o jupiteriano que simbolice el poder del pater, del padre, considerado como padre mosaico, padre universal?

Entonces, aunque no sepamos el elemento moral que nos ordena en una sociedad, el inconciente sí lo sabe. Por lo tanto, actuará como si lo supiésemos. Entonces estos hechos como “no robarás”, “no matarás”, “no mentirás”, quedan grabados como elemento de culpa en forma desordenada y van a aparecer en forma ordenada en una encarnación determinada con la posibilidad de modificación. Van a aparecer ordenadamente. Ahora, aparecen al conciente como posibilidad de purgar, de purificar eso que acometí como un acto inmoral.

Definamos: lo moral va a favor de la vida y lo inmoral va a favor de la muerte. La moral nos ordena a nivel conciente.

Por supuesto, todo esto es aplicable a lo que es la vida humana terrestre, porque en otras dimensiones para ser buenos y acometer actos no morales no necesitamos la existencia de leyes o normas que estén grabadas en el inconciente. Pero mientras estamos dentro de un proceso de integración de la personalidad a lo atemporal, estamos en este proceso de purificación.

Volviendo al tema del tránsito de este Saturno que limita estos hechos concientes al inconciente, o sea todo lo que tenemos grabado en el inconciente que aparece en el conciente como posibilidad de purificación.

Saturno está ahora transitando por Virgo, que es el signo de la purificación. Es la madre naturaleza la que nos da la posibilidad de purificar. ¿Qué hace la Tierra? Regenera los elementos orgánicos en descomposición. Se encarga, junto con el agua, de descomponer los elementos químicos de algo que es tóxico.

Virgo rige los intestinos, sobre todo el delgado, lugar en donde se produce la separación de los nutrientes que luego se distribuyen por todo el organismo humano. Si ustedes ven un intestino y ven un cerebro, tienen la misma forma. El cerebro metaboliza, regenera ideas y el intestino lo hace con los nutrientes, regenerando nuestro cuerpo.

La Tierra se regenera a sí misma a través del procesamiento de todos los elementos tóxicos que usamos nosotros, que todavía no tenemos conciencia de nuestros actos y de nuestros pensamientos inmorales –recordemos que inmoral es lo que va contra la vida-.

No sólo intoxica la Tierra tirar una pila sino que nuestros pensamientos también la intoxican. Y como la Tierra es un ser vivo, esos pensamientos que emitimos también son purificados a través de historias colectivas, a través de la historia social en la cual hemos nacido, porque cada lugar, cada pueblo, cada país, cada continente tiene una historia kármica determinada que no será igual a la de otro lugar. Cada uno de nosotros nacemos donde tenemos que nacer porque la sincronicidad está más allá de nuestra voluntad y es perfecta –gracias a Dios-.

Y hoy hablamos de todo esto sin saber que, además de Saturno y Marte, mañana la Luna también estará en Virgo conjunta a estos planetas. Hay mucha carga en Virgo y la oportunidad de purificar y trabajar el opuesto -Piscis,el perdón- es grande.

En la película “La Misión” la imagen más trascendente es cuando De Niro lleva cargado un montón de peso atrás. Había matado muchos indígenas ¿se acuerdan? Tenía orden de la corona para matar, entonces cargaba con la culpa de esas muertes. Pero un indígena con un cuchillo lo enfrentó a él. Y él, cargando todo eso, se había arrepentido y cuando vio al indígena con el cuchillo pensó que si lo mataba se lo merecía. Pero ¿qué hizo el indígena? En vez de atacarlo, le cortó la cuerda de lo que llevaba como peso en la espalda.

Eso es de lo que estamos hablando ahora. Cuando se trabajó el perdón, el indígena lo había perdonado porque él se había arrepentido, entonces se puso a favor. El había purificado lo que venía arrastrando como elemento de culpa. Por eso el perdón es fundamental.

Primero tenemos que tener conciencia de qué es lo que hay que perdonar, porque si no, son fantasmas, sombras, que siempre van a estar atacando y no sabemos porqué.

Ahora ¿por qué se producen las sombras? Son hechos, situaciones obstaculizantes de la vida que nos impiden avanzar porque no han sido purificadas. Me fui de lo establecido colectivamente. ¿Está clara la idea o es muy intrincado?

Pregunta – En realidad lo difícil es perdonarse a uno mismo. Mi pregunta es ¿por qué es tan difícil perdonar?

Respuesta – Bueno, ahí está el Héroe. Tiene que perdonar pero primero tiene que ser perdonado. Primero tiene que comprender que el otro es uno. Si no partimos de la base de que el otro es una proyección mía todo esto no sirve para nada. Si yo no comprendo que me estoy proyectando en el otro, todo lo hablado sobre Saturno no nos sirve. Entonces, el otro que aparentemente me hace mal a mí y no lo puedo ver, ojo, si no lo puedo ver lo mando a la sombra. Todo lo que no puedo ver del otro lo mando a la sombra.

Ahora piensen que, en vez de huir de lo que no puedo ver, decido abrazarlo y amarlo. Miren qué diferencia. Esto me vuelve conciente de que ése soy yo. Entonces lo desarmo. Si alguien viene y me quiere atacar, y yo no me defiendo, lo desarmo porque no tiene parámetro donde poner la violencia. Es como una flecha que se proyecta sin un blanco. Ahora si yo soy blanco de eso que viene y que es una proyección mía, obviamente que se va a producir una herida y me va a herir el corazón. Ahí viene el Héroe.

Dentro de nosotros tenemos la luz y la sombra. El Héroe se quiere manifestar en algún momento para ser feliz.

Cuando yo no tengo más culpa proyecto luz, no sombra. Entonces ya no voy en contra de, sino a favor de algo. No voy en contra de la violencia. Si yo voy en contra de algo que no quiero ver, lo estoy alimentando porque estoy sumando dos energías que son iguales y se potencian.

A Saturno hay que interpretarlo a nivel atemporal, porque si no lo llevamos al nivel de la personalidad, en donde existe la separatividad, y volvemos al tema de luz y sombra. Volvemos a lo que es Saturno como elemento de sombra y lo volvemos a leer como el que tira malas ondas (el maléfico) y por favor basta de tener ese concepto de Saturno!!

Saturno es el tiempo que nos ordena y nos da la posibilidad de reiterar una imagen que traemos como elemento de culpa para purificarla. El tiempo nos da la posibilidad de reiterar algo que estaba mal hecho. ¿Vieron cuando uno repite de grado para cursar nuevamente y hacerlo bien?

Hay que volver a la imagen, revisarla, replantear, reorientar, reorganizar y seguir bien. Pero si no repetimos, no podemos aprender.

Entonces ¿eso es bueno o malo? Es lo mejor que nos puede pasar. Saturno –el tiempo- nos da siempre una nueva oportunidad de revisar y purificar alguna imagen que quedó en el inconciente y si no fuera a partir del tiempo no podríamos hacerlo. O sea, volver nuevamente a la cronología del espacio-tiempo: todo lo que queda en el inconciente vuelve al conciente. Si cuando pasa al conciente no lo puedo modificar, vuelve nuevamente al inconciente y acumula peso, carga.

Siempre tenemos oportunidades pero, si las perdemos, tendremos que hacernos cargo de la historia que ya traíamos más la que estamos creando al perder la oportunidad. Entonces se nos hace un paquete enorme y difícil de dejar.

La oportunidad está aquí y ahora, en esta vida, no en la próxima. Porque si yo no me hago cargo de estos hechos que aparecen en el conciente con la posibilidad de purificarlos y trabajar en el perdón, en la próxima cargaré más peso porque se van acumulando imágenes, tanto las mías como las que ya traía de mis ancestros.

Y ahí viene Virgo, la oportunidad de hacer una revisión y un replanteo, trabajar la pureza en el alma saliendo liberados a Libra, que viene después de Virgo. Libra es la gente, el medio. Yo tengo que salir puro y limpio al medio para enfrentarme con mi imagen, con mi espejo una vez que ME VEA bien a mí mismo para relacionarme rectamente con el otro.

El espejo es Libra, son los otros. En la vida, antes de salir me tengo que mirar al espejo, bañar, afeitar, arreglarme, hay un acicalamiento para verme bien. Si yo me veo bien, los otros también me verán bien. ¿Por qué Libra está después de Virgo? Porque primero tengo que pasar por un proceso de limpieza y purificación en Virgo, purgando lo que traigo en el inconciente, para no tener problemas con la sociedad y que las cosas me vayan bien no teniendo un problema vincular, sino todo lo contrario.

Todo tiene una razón de ser en el Zodíaco.

Pregunta - ¿Uno puede ver su sombra en una carta natal?

Respuesta – Obviamente. Cuando una persona viene ordenada en su conciencia, generalmente este límite que simboliza Saturno ya está purificado y no hay sombras. Y si las hay las tiene muy purificadas.

Ahora cuando viene con un Saturno atomizado, es decir, con una aspectación determinada, ese ser tiene todo un trabajo para poder purificar esa sombra detrás, ya viene con un peso para poder enfrentarse en esta vida con eso y poder salir hacia las alturas.

Primero tenemos que bajar al infierno, morirnos a todo eso que no nos sirve, resucitar al tercer día y subir al cielo. Pero no puedo subir al cielo si tengo peso. Algo que tiene peso no puede subir, por ley de gravedad. Y las cosas que nos pesan son esas imágenes de lo no resuelto. Las cosas que nos pesan en la conciencia, a nivel colectivo y personal, son los intrincados culposos. Hasta que no los resolvamos, se nos hace un nudo en la garganta. Por eso cuando tenemos una angustia, lo primero que aparece como síntoma físico es un nudo en la garganta ¿o no? La garganta es el centro que separa el centro de los límites temporales de los atemporales. Saturno. De Saturno para abajo está todo lo inconciente. Es la cabeza lo conciente. Vemos que hay más masa física inconciente que tiene que ver con los números irracionales que marcan las imágenes en el cuerpo.

Jung decía muchas veces que soñaba con el codo, con la rodilla o con el pie. Salían de ahí las imágenes. Hay mucha más masa física y psíquica debajo de la garganta que arriba de la garganta. Reitero, la zona inconciente a nivel anatómico va de la garganta para abajo. Todos los centros que no son intelectuales están más ligados con lo atemporal, con lo que traemos como marca. Por eso las posturas corporales y el trabajo del movimiento corporal también mueven esas imágenes. ¿Está claro?

Entonces, esta gran oportunidad nos da a nosotros, a través del cuadrado cósmico que está ligado con los signos mentales o intelectuales, de mover Sagitario y Geminis. Habíamos hablado de la polaridad Virgo-Piscis antes. El cuadrado cósmico ligado a los signos mentales o intelectuales incluye además a la polaridad Sagitario-Geminis. Como elemento de trabajo, esto tiene que ver con el sentido de las ideologías, entre lo que es la lógica y lo irracional. La fe de Sagitario con la comunicación de Geminis. La forma de pensar y expresar nuestras ideas: están en juego nuestras imágenes ordenadoras. Por eso hay todo un movimiento cultural y se acrecientan ideologías, porque están en juego los opuestos.

Entonces es un gran momento para la humanidad y tenemos que trabajar en nosotros porque no podemos resolver lo de afuera si no resolvemos lo de adentro, nunca. ¿Está claro?

Pregunta – Cuando Saturno está en conjunción con otro planeta ¿cómo se interpreta?

Respuesta – Está unido a otro planeta. Las conjunciones son sumatorias de las energías de los planetas que las integran.

Les doy mi e-mail y mi celular para que me escriban si tienen alguna pregunta.
José Dulce
lasalseides@gmail.com
156 296 7205

Pregunta - ¿cómo trabajar o qué trabajar en la carta natal?

Respuesta – Saturno marca el límite con lo transpersonal, que es lo que está más allá de Saturno. Hay que trabajar desde Saturno hasta Plutón, todos los transpersonales. Lo que quiere el ser interno es que vos evoluciones y no que te quedes siempre encerrada en algo cuadrado y temporal.

Pregunta - ¿Cómo conocer el deseo de la mónada?

Respuesta - ¿De la mónada? La mónada no tiene deseos, no hay deseos en la conciencia monádica. El deseo aparece en la vida temporal.

Pregunta – ¿No sería mejor preguntar cómo seguir los dictados del alma?

Respuesta – No hay un instructivo…

Pregunta – No, ya sé, pero si vos escuchás la voz del alma, si te conectás con tu individualidad, que está más allá de Saturno… a eso me refiero.

Respuesta – Claro, pero eso es un superavit que trae nuestro psiquismo para poder percibir las cosas que tenemos que enfrentar como elementos de sombra o luz. Porque en todo esto tenemos la intuición.

Comentarios finales acerca de transmutar la violencia en vigor, para lo cual seria bueno desarrollar un enérgico progreso en el sentido del orden (válido para Marte en Virgo).

Comentario final del profesor: Hablando de la rev. solar de Argentina que se hace el 9 de julio, tiene el Ascendente en Piscis y tiene que ver con esto de la culpa de la que estuvimos hablando durante toda la conferencia. Gracias a Dios todo eso la Argentina tiene que vivirlo. Y digo “gracias a Dios” porque es la posibilidad de purificar un estado de conciencia colectiva.

Y si no, mientras tanto, cada uno de nosotros tendrá que ser conciente para sí mismo de esto sin echarle la culpa al afuera o a los otros (gobierno, autoridades, etc.)

martes 22 de julio de 2008

Las Imágenes Arquetípicas

A continuación comparto con ustedes algunos fragmentos extraídos del prólogo del libro "Espejos del yo: imágenes arquetípicas que dan forma a nuestras vidas" de Christine Downing, que ofrece un excelente material para abordar la teoría de los arquetipos de Jung. El libro puede descargarse en forma gratuita de Internet, ingresando en:
ESPEJOS DEL YO. En caso de no poder descargarlo o visualizarlo, pueden solicitarlo por e-mail: anamafv@hotmail.com.

… Jung denominó a las imágenes a través de las cuales se manifiesta el inconsciente «imágenes arquetípicas». Empleó la palabra arquetípico a fin de comunicar el poder que tienen ciertas imágenes para conectarnos con lo que se muestra como la fuente misma de nuestro ser. La palabra griega "arjé" indica principio, origen; "tipo" deriva de un verbo griego que significa «modelar» y del correspondiente sustantivo que indica una imagen o modelo. Así arquetipo significa el modelo a partir del cual se configuran las copias, el patrón subyacente, el punto inicial a partir del cual algo se despliega. Aunque Jung a veces menciona los arquetipos como algo impreso en nuestras psiques, también emplea esta etimología de forma más dinámica cuando define las imágenes arquetípicas como aquellas que pueden impresionarnos: «Estas asociaciones e imágenes típicas... nos impresionan, influyen y fascinan».
Jung distinguía entre arquetipos e imágenes arquetípicas. Reconoció que lo que llega a nuestra conciencia son siempre imágenes arquetípicas -manifestaciones concretas y particulares que están influidas por factores socioculturales e individuales. Sin embargo, los arquetipos mismos carecen de forma y son irrepresentables; hablando con propiedad son más psicoides que psíquicos: «El arquetipo como tal es un factor psicoide que pertenece, por así decir, al extremo invisible y ultravioleta del espectro psíquico... No debemos olvidar que lo que denominamos “arquetipo” es en sí mismo irrepresentable, pero podemos visualizarlo a través de sus efectos, es decir, las imágenes arquetípicas». Los arquetipos mismos, dice Jung, son vacíos y carentes de forma, nunca podemos verlos excepto cuando se vuelven conscientes, cuando se llenan de contenido individual…


… El interés de Jung por las imágenes arquetípicas refleja más énfasis en la forma del pensamiento inconsciente que en su contenido. Nuestra capacidad para responder a la experiencia como criaturas creadoras de imágenes es heredada, se nos da con nuestra humanidad. Las imágenes arquetípicas no son restos de pensamiento arcaico ni un depósito muerto, sino parte de un sistema viviente de interacciones entre la psique humana y el mundo exterior. Las imágenes arquetípicas que aparecen en mis sueños brotan de la misma capacidad humana que dio lugar a las antiguas mitologías de nuestros remotos antepasados. Los mitos no son causas de las manifestaciones contemporáneas e individuales, sino que existen en el mismo plano como analogías…


… Cuando hablamos de imágenes arquetípicas no sólo nos referimos a imágenes oníricas o a imágenes mitológicas o literarias. En realidad nos referimos a un modo de responder a nuestra vida cotidiana con nuestra imaginación, en vez de hacerlo sólo de modo pragmático o lógico. Estamos hablando de una forma de ser en el mundo que está abierta a muchas dimensiones de significado, abierta a resonancias, ecos y conexiones asociativas y sincrónicas, no sólo causales. Estamos hablando del descubrimiento de un mundo que se muestra lleno de significación -de signos, símbolos, metáforas, imágenes-…


… Que una imagen sea arquetípica o no depende principalmente de la actitud de la conciencia que observa, de nuestra respuesta a la imagen, más que de ninguna cualidad inherente. También creo que hay ciertas circunstancias de la vida humana, como el nacimiento de un primer niño o la aparición de un arco iris tras una tormenta, que parecen evocar o desencadenar este tipo de respuesta. Hay situaciones en las que es difícil responder de modo racional o pragmático, situaciones que nos conmueven en toda nuestra condición de seres humanos. Aunque a menudo se afirma que las imágenes arquetípicas se forman en respuesta a experiencias típicas y recurrentes y a aspectos de la experiencia humana habituales, importantes y relativamente constantes, Hillman le da la vuelta a esta teoría: las imágenes que merecen nuestra renovada atención son arquetípicas. La repetición no forma parte de lo que crea la imagen sino de lo que ella engendra.
Cuando nos centramos en la imagen arquetípica, vemos claramente que no hay una distinción tajante entre lo personal y lo colectivo, pues la imagen arquetípica señala la articulación donde se encuentran lo interior y lo exterior, lo personal y lo colectivo. Representa la interacción dinámica y continua entre lo consciente y lo inconsciente, lo personal y lo colectivo. Jacobi sugiere que las imágenes arquetípicas están en un continuo que va de lo más particularizado a lo más general: «Cuanto más personal y actual es un problema, más intrincada, detallada y claramente definida es la figura arquetípica con la que se expresa; cuanto más impersonal y universal es la situación, más simple o borroso será el arquetipo»…


… Estas imágenes son sentidas como numinosas, mágicas, fascinantes, demoníacas o divinas. Parecen tener una fuente trascendente y autónoma más allá de la conciencia individual, más allá de nosotros. Aquí hay un aspecto peligroso: la inflación o el sentirnos poseídos, el peligro de creer que estas imágenes son sagradas y por tanto inviolables, inmutables, dotadas de una aprobación cósmica.
Todas las imágenes arquetípicas parecen evocar ambivalencia en nosotros. A la vez nos atraen y nos repelen; tienen aspectos oscuros, temibles y destructivos así como un lado benigno y creativo. A menudo intentamos rechazar este hecho para recalcar únicamente su aspecto creativo, o para moralizar y dividir el arquetipo en partes buenas y malas -la madre positiva y la madre negativa, por ejemplo- y así perdemos parte de la energía dinámica intrínseca a estas imágenes…


… Lo valioso de las imágenes arquetípicas, como lo valioso de los mitos, no es la resolución de problemas sino el «imaginar, cuestionar, profundizar». Las imágenes arquetípicas nos liberan de identificarnos con nuestros éxitos y fracasos como tales y de contemplar nuestras vidas como vulgares o triviales. La finalidad de prestar atención a estas imágenes es despertarnos a un sentido de nuestras posibilidades latentes todavía no realizadas, salvarnos de nuestra sensación de aislamiento y falta de sentido. Abrir nuestras vidas para renovarlas y rehacerlas…

lunes 14 de julio de 2008

Astrología Esotérica

Recomiendo especialmente reflexionar en estas enseñanzas de Alice Bailey, extraídas del libro "Astrología Esotérica" (Tratado sobre los Siete Rayos, Tomo III, páginas 24 a 26, Edit. Fundación Lucis):

"Deben ser consideradas también las siguientes actitudes y posiciones, adoptadas por el astrólogo esotérico:

1.- Las influencias planetarias indican la tendencia de las circunstancias externas de la vida. Cuando se interpretan correctamente tanto para el hombre común como para el no evolucionado, pueden señalar y lo hacen, el destino y el futuro de la personalidad, pero condicionan y controlan totalmente al hombre que no ha tenido experiencia consciente del alma. En cuanto el hombre llega a ser consciente de su propia alma y se esfuerza por controlar su “sendero de la vida”, las influencias de los planetas de por sí se debilitan definitivamente y van aminorando; el horóscopo de la personalidad es indeciso y muchas veces inexacto: la fuerza que fluye a través de los planetas y no la fuerza de los planetas rige y controla. Entonces el hombre llega a ser receptivo a las energías más elevadas y sutiles del sistema solar y de las doce constelaciones regentes.

2.- El signo del Sol –como se lo denomina- indica la naturaleza física, mental y espiritual del hombre. Contiene el secreto del rayo de la personalidad y de la respuesta o no del hombre al Alma, el verdadero hombre. Indica también la integración ya lograda y la actual etapa de desarrollo de las cualidades del alma, del equipo actualmente disponible, de la cualidad de la vida presente y las posibles relaciones grupales inmediatas. Desde el ángulo de la Sabiduría Eterna, indica sólo esto y nada más, constituyendo lo opuesto de la usual posición astrológica. Expongo esto porque la humanidad ha evolucionado bastante como para que, dentro del menor tiempo posible, la astrología del alma sea una posibilidad constituyendo, desde muchos puntos de vista, lo opuesto al procedimiento normal. Esto es prudente, necesario y también inevitable. Los astrólogos se dividirán eventualmente en dos tipos: los astrólogos exotéricos, que se ocuparán de los horóscopos de la personalidad, y los astrólogos esotéricos, que se ocuparán de los propósitos del alma.

3.- El signo Ascendente indica las posibilidades más remotas, la meta espiritual y el propósito de la encarnación inmediata y de las sucesivas. Este signo se ocupa de la lucha que libra el hombre espiritual para “continuar” desde la etapa alcanzada, de modo que cuando la energía de la vida se haya agotado temporariamente y tenga lugar “la muerte de la personalidad”, se encuentre “más próximo al centro de su vida, más cerca del centro de su grupo y se aproxime al centro de la Vida divina”, según lo expresa la Sabiduría Eterna.

La frase “muerte de la personalidad” tiene dos significados definidos:

a.- Puede significar la muerte del cuerpo físico, que inevitablemente es seguida por dos etapas, la de la muerte del vehículo emocional y la subsiguiente disipación de la temporaria y siempre cambiante forma, asumida durante la encarnación por la cuota asignada de energía mental.

b.- La subjetiva y mística “muerte de la personalidad”. Esta frase indica la transferencia del foco de distribución de energía, desde la personalidad (un centro definido de fuerza) al alma (otro centro definido de fuerza).

Comprendo que estos conceptos no están de acuerdo con los postulados de la astrología usual. Sin embargo, la astrología no perdería tiempo si experimentara estas ideas durante un tiempo y los astrólogos descubrirían algunos problemas más interesantes y atrayentes y, quizás, llegarían a una exactitud desconocida en la actualidad.

Probablemente sería de utilidad que me extendiera sobre este punto.

En conexión con el signo del Sol, con el signo Ascendente y el efecto de la forma mental relacionada con la Luna, la posición de la astrología esotérica es:

1.- El signo del Sol: indica el problema actual del hombre; fija el paso o ritmo establecido de su vida personal; se relaciona con la cualidad, temperamento y tendencias de la vida, que tratan de expresarse durante esta particular encarnación y sugiere el aspecto rajásico o activo del hombre nonato. Fundamentalmente, las fuerzas de este signo indican la línea de menor resistencia.

2.- El Ascendente o signo naciente: indica la vida futura y el inmediato propósito del alma para esta encarnación. Mantiene el secreto del futuro y presenta la fuerza que, correctamente empleada, conducirá al hombre al éxito. Representa el aspecto sátvico o armónico de la vida, y puede producir correctas relaciones entre el alma y la personalidad en una encarnación dada, señalando así el camino para reconocer la fuerza del alma.

3.- La Luna: este tipo de fuerza (procedente de ciertos planetas y no de la Luna) indica el pasado. En consecuencia, resume las limitaciones y los obstáculos presentes. Rige el cuerpo físico y muestra dónde se halla la prisión del alma."

sábado 5 de julio de 2008

Planetas ubicados al final y al inicio de un signo

Frecuentemente se habla de los planetas que se encuentran ubicados al final y al comienzo de un signo zodiacal, y del modo de interpretarlos.

De todas las explicaciones halladas respecto a este tema, la que me parece más esclarecedora es la de Richard Idemon quien, en su libro “El hilo mágico”, dice lo siguiente:

Cuanto más próximo esté un planeta a los 29 grados 59 minutos, más inestable será, porque está a punto de cambiar de signo, modalidad, elemento, polaridad, en ciertos casos, también de orientación. Es como si el planeta, al darse cuenta de ello, retrocediera ante lo inevitable. Como el arcano del tarot El Loco, está tambaléandose hacia delante a riesgo de caerse al precipicio. Así que, con mucha frecuencia, aquí hay algo muy voluble.

Pero este planeta también puede ser brillantemente creativo, o sea que de ningún modo habrá que verlo como algo negativo. Y digamos de paso que esto también incluye en alguna medida al grado 28 –no vamos a trazar la línea justo en el 29- porque, como estamos empezando a cambiar, esta es una “zona de penumbra”.

En todo esto hay algo mágico y numinoso, y creo que tiene una naturaleza bastante neptuniana. Hay una amenaza de caos y un inminente cambio: Shiva se acerca, y algo se desestabiliza. Sentimos que la tierra nos tiembla bajo los pies.

Alrededor de los planetas que están al final de un signo pueden empezar a generarse complejos.

También el grado 0 es una posición de cambio e inestabilidad potencial, pero de un carácter diferente. Algo nuevo acaba de nacer y nosotros todavía no estamos demasiado seguros de cómo encararlo. En realidad el grado 0 es, en muchos sentidos, muy semejante a Marte.

O sea que el grado 0 y el 1 tienen esta dimensión, la de un nacimiento; en cierto sentido, es como el despertar de Aries. Y el grado 29 aporta el carácter neptuniano de la entropía, del volver a fundirse en el caos.


(Del libro de Richard Idemon “El Hilo Mágico” - Seminarios de Astrología Psicológica -, Capítulo 2, Páginas 80/81, Ediciones Urano).


jueves 3 de julio de 2008

El desorden creador

El siguiente es un texto de Ilya Prigogine, Premio Nobel de Química en 1977. Su publicación ha sido posible gracias al Institut du managemet d’EDF et de GDF, por el que se ha obtenido el original en francés, y al propio llya Prigogine, quien ha autorizado la traducción y publicación del mismo.


Las opiniones sobre la noción de tiempo son, frecuentemente, variadas y contradictorias.Un físico dirá que ha sido introducida por Newton y que el problema que esa noción plantea ha sido globalmente resuelto. Los filósofos piensan de manera muy diferente: relacionan el tiempo con otras nociones, como el devenir y la irreversibilidad. Para ellos, el tiempo sigue siendo una interrogación fundamental. Me parece que esta divergencia de puntos de vista es la cesura más neta dentro de la tradición intelectual occidental. Por un lado, el pensamiento occidental ha dado nacimiento a la ciencia y, por consiguiente, al determinismo; por otro lado, este mismo pensamiento ha aportado el humanismo, que nos remite, más bien, hacia las ideas de responsabilidad y creatividad.

Filósofos como Bergson o Heidegger han planteado que el tiempo no incumbe a la física, sino a la metafísica. Para ellos, el tiempo pertenece claramente a un registro diferente, sobre el que la ciencia no tiene nada que decir. Pero estos pensadores disponían de menos herramientas teóricas de las que tenemos hoy.

Personalmente, considero que el tiempo brota de lo complejo. Un ladrillo del paleolítico y un ladrillo del siglo XIX son idénticos, pero las edificaciones de las que formaban parte no tienen nada en común: para ver aparecer el tiempo hay que tomar en consideración el todo.

El no-equilibrio, fuente de estructura

Los trabajos que he realizado hace una treintena de años han demostrado que el no-equilibrio es generador de tiempo, de irreversibilidad y construcción. Hasta entonces, durante el siglo XIX y gran parte del XX, los científicos se habían interesado, sobre todo, en los estados de equilibrio. Después han comenzado ha estudiar los estados cercanos al equilibrio. Así, han evidenciado el hecho de que, desde el momento en que se produce un pequeño alejamiento del equilibrio termodinámico, se observa la coexistencia de fenómenos de orden y fenómenos de desorden. No se puede, por tanto, identificar irreversibilidad y desorden.

El alejamiento del equilibrio nos reserva sorpresas. Nos damos cuenta de que no se puede prolongar lo que hemos aprendido en estado de equilibrio. Descubrimos nuevas situaciones, a veces más organizadas que cuando hay equilibrio: se trata de lo que yo llamo puntos de bifurcación, soluciones a ecuaciones no lineales. Una ecuación no lineal admite frecuentemente varias soluciones: el equilibrio o la proximidad al equilibrio constituye una solución de esa ecuación, pero no es la única solución.

Así, el no-equilibrio es creador de estructuras, llamadas disipativas porque sólo existen lejos del equilibrio y reclaman para sobrevivir una cierta disipación de energía y, por tanto, el mantenimiento de una interacción con el mundo exterior. Al igual que una ciudad que solamente existe en cuanto que funciona y mantiene intercambios con el exterior,la estructura disipativa desaparece cuando deja de ser "alimentada".

Ha sido muy sorprendente descubrir que, lejos del equilibrio, la materia tiene propiedades nuevas. También asombra la variedad de los comportamientos posibles. Las reacciones químicas oscilantes son una buena muestra de ello. Por ejemplo, el no-equilibrio conduce, entre otras cosas, a fenómenos ondulatorios, en los que lo maravilloso es que están gobernados por leyes extremadamente coherentes. Estas reacciones no son patrimonio exclusivo de la Química: la hidrodinámica o la óptica tienen sus propias particularidades.

En el equilibrio, la materia es ciega; lejos del equilibrio la materia ve.

Finalmente, las situaciones cercanas al equilibrio están caracterizadas por un mínimo de alguna cosa (energía, entropía, etc.), al que una reacción de pequeña amplitud las hace retornar si se alejan un poco de él. Lejos del equilibrio, no hay valores extremos. Las fluctuaciones ya no son amortiguadas. En consecuencia, las reaccíones observadas lejos del equilibrio se distinguen con más nitidez, y por tanto, son mucho más interesantes. En el equilibrio, la materia es ciega, mientras que lejos del equilibrio la materia capta correlaciones: la materia ve. Todo esto conduce a la paradójica conclusión de que el no-equilibrio es fuente de estructura.

El no-equilibrio es un interface entre ciencia pura y ciencia aplicada, aunque las aplicaciones de estas observaciones a la tecnología estén solamente en sus inicios. Actualmente, empieza a comprenderse que la vida es, probablemente, el resultado de una evolución que se dirige hacia sistemas cada vez más complejos. Es cierto que no se conoce exactamente el mecanismo que ha producido la primeras moléculas capaces de reproducirse. La naturaleza utiliza el no-equilibrio para sus estructuras más complejas. La vida tiene una tecnología admirable, que muy frecuentemente no llegamos a comprender.

Pensar en términos de probabilidades, no de trayectorias

El no-equilibrio no puede ser formalizado a través de ecuaciones deterministas. En efecto, las bifurcaciones son numerosas y, cuando se repiten las experiencias, el camino seguido no es siempre el mismo. Por tanto, el fenómeno es determinista entre las bifurcaciones, pero es totalmente aleatorio en las bifurcaciones. Entra en directa contradicción con las leyes de Newton o de Einstein, que niegan el indeterminismo. Evidentemente, esta contradicción me ha preocupado mucho. ¿Cómo superarla? La actual teoría dinámica nos ofrece herramientas particularmente interesantes al respecto. Contrariamente a lo que pensaba Newton, ahora se sabe que los sistemas dinámicos no son todos idénticos. Se distinguen dos tipos de sistemas: los sistemas estables y los sistemas inestables. Entre los sistemas inestables, hay un tipo particularmente interesante, asociado con el caos determinista. En el caos determinista, las leyes microscópicas son deterministas pero las trayectorias toman un aspecto aleatorio, que procede de la "sensibilidad a las condiciones iniciales": la más pequeña variación de las condiciones iniciales implica divergencias exponenciales. En un segundo tipo de sistemas , la inestabilidad llega a destruir las trayectorias (sistemas no integrables de Poincaré). Una partícula ya no tiene una trayectoria única, sino que son posibles diferentes trayectorias, cada una de ellas sujeta a una probabilidad.

Agruparemos estos sistemas bajo el nombre de caos. ¿Cómo tratar este mundo inestable? En vez de pensar en términos de trayectorias, conviene pensar en términos de probabilidades. Entonces, se hace posible realizar predicciones para grupos de sistemas. La teoría de caos es algo semejante a la mecánica cuántica. Es necesario estudiar en el ámbito estadístico las funciones propias del operador de evolución (hacer su análisis espectral correspondiente). En otros términos, la teoría del caos debe formularse a nivel estadístico, pero esto significa que la ley de la naturaleza toma un nuevo significado. En lugar de hablar de certidumbre, nos habla de posibilidad, de probabilidad.

La flecha del tiempo es, simultáneamente, el elemento común del universo y el factor de distinción entre lo estable y lo inestable, entre lo organizado y el caos.

Para ir más lejos en esta reflexión, es necesario extender los métodos de análisis de la física cuántica, especialmente saliendo del espacio euclediano (el espacio de Hilbert, en sentido funcional) en cuyo seno está definida. Afortunadamente, matemáticos franceses, ante todo Laurent Schwartz, han descrito una nueva matemática, que permite aprehender los fenómenos de caos y describirles en el ámbito estadístico.

Pero el caos no explica todo. La historia y la economía son inestables: presentan la apariencia del caos, pero no obedecen a leyes deterministas subyacentes. El simple proceso de la toma de decisión, esencial en la vida de una empresa, recurre a tantos factores desconocidos que sería ilusorio pensar que el curso de la historia puede modelizarse por medio de una teoría determinista.

El segundo tipo de sistemas inestables evocados más arriba es conocido bajo la denominación de sistemas de Poincaré. Los fenómenos de resonancia juegan en ellos un papel fundamental, pues el acoplamiento de dos fenómenos dinámicos da lugar a nuevos fenómenos dinámicos. Estos fenómenos pueden ser incorporados en la descripción estadística y pueden conducir a diferencias con las leyes de la mecánica clásica newtoniana o la mecánica cuántica. Estas diferencias se ponen de manifiesto en los sistemas en los que se producen colisiones persistentes, como los sistemas termodinámicos. La nueva teoría demuestra que se puede tender un puente entre dinámica y termodinámica, entre lo reversible y lo irreversible.

La inestabilidad no debe conducirnos al inmovilismo

Nos encontramos en un período "bisagra" de la ciencia. Hasta el presente, el pensamiento ponía el acento sobre la estabilidad y el equilibrio. Ya no es así. El propio Newton sospechó la inestabilidad del mundo, pero descartó la idea porque la encontró insoportable. Hoy, somos capaces de apartarnos de los prejuicios del pasado. Debemos integrar la idea de inestabilidad en nuestra representación del universo. La inestabilidad no debe conducir al inmovilismo. Al contrario, debemos estudiar las razones de esta inestabilidad, con el propósito de describir el mundo en su complejidad y comenzar a reflexionar sobre la manera de actuar en este mundo. Karl Popper decía que existe la física de los relojes y la física de las nubes. Después de haber estudiado la física de los relojes, ahora debemos estudiar la física de las nubes.

La física clásica estaba fundada sobre un dualismo: por un lado, el universo tratado como un autómata; por otro lado, el ser humano. Podemos reconciliar la descripción del universo con la creatividad humana. El tiempo ya no separa al ser humano del universo.

miércoles 18 de junio de 2008

Los Ciclos de la Vida

La Ley de Ciclos y Periodicidad fundamenta el estudio de la Astrología.

Los seres humanos transitamos distintas etapas en las que afrontamos aprendizajes arquetípicos. El estudio de la vida a través de los ciclos de edad nos ayuda a comprender el proceso de la evolución humana.

Sabemos que la evolución marca un camino hacia la individualización. Este es un camino de “regreso a casa”, en el que la clave es ir eliminando los obstáculos que nos separan de nuestra alma, entendiendo por alma ese núcleo de salud y sabiduría en el cual reside el misterio que nos hace únicos.

En la vida recorremos dos senderos: el de ida y el de retorno. En el de ida crecemos condicionados por la herencia de la especie, hasta que escuchamos la voz del alma, despertamos y emprendemos el viaje de regreso por el sendero de retorno.

Alice Bailey afirma que “toda enfermedad es el resultado de la inhibición de la vida del alma”. Y el alma nos habla a través de la vocación. El ejercicio de la vocación es garantía de salud, porque damos expresión a la vida del alma. Escuchamos su voz cuando nos comprometemos en un trabajo de autoconocimiento que nos va liberando, poco a poco, de todas esas “voces ajenas a la obra” que limitan nuestro ser.

Este es un viaje de integración que termina cuando alcanzamos nuestro centro. Estructurando la vida en ciclos de siete años a partir del momento del nacimiento, observaremos un recorrido de la conciencia que va de la materia al espíritu.

La Astrología hace su aporte a la comprensión de este proceso mediante el estudio de los ciclos planetarios a través de los diferentes ciclos de edad. Las claves se encuentran en las fases de la Luna progresada, de Jupiter, de Saturno, de Urano y de Neptuno como también en el ciclo de lunaciones.

Existe un momento muy especial en la vida en el que somos desafiados por la evolución: es la etapa que comienza alrededor de los 42 años. Nos sentimos llamados a cambiar de rumbo, lo que implica la necesidad de repolarizarnos buscando liberar a ese individuo que hemos sepultado al darle más poder al “afuera”. Nuestra alma presiona cada vez con mayor insistencia y, si no le prestamos atención o la inhibimos, lo más probable es que la insatisfacción sea cada vez más intensa hasta conducirnos a un quiebre que, muchas veces, se vive a través de la pérdida de la salud.

Ahora más que nunca, se impone la toma de decisiones que consoliden con mayor criterio de realidad las propias circunstancias y los vínculos. Entramos en un proceso de alquimia: es hora de soltar las proyecciones, de hacernos cargo de nosotros y madurar.

Conviene tener presente que el surgimiento del alma requiere la construcción previa de una estructura sólida capaz de soportar la intensidad de su vibración. De lo contrario, la experiencia puede ser desestabilizadora y no perdurar en el tiempo. Aquí nos damos cuenta de la importancia de lo simbolizado por Saturno/Luna en la conformación psíquica de un individuo como sustento a lo simbolizado por Urano.

Las tareas a realizar para continuar el proceso evolutivo se vinculan con la firme determinación de desprendernos de todo lo que represente un condicionamiento. Atravesar los miedos hasta integrar la polaridad libertad/seguridad, dará sus frutos al permitirnos descubrir el sentido más profundo de la libertad.

Lo sepamos o no, en esta etapa estamos eligiendo si nos convertiremos en viejos o en ancianos. Transitar hacia la vejez, implica darle la espalda a la curiosidad, al asombro y al fluir de la vida encerrándonos en la amargura. Transitar hacia la ancianidad, garantiza el continuar abiertos y receptivos, con un proyecto en el cual ubicar nuestro fuego interior. Sólo así seremos portadores de la luz de la sabiduría, cuyo destino natural es ser legada a quienes se acerquen para aprender de nuestra experiencia.

martes 29 de abril de 2008

Libros recomendados: "Ascendentes en Astrología", de E. Carutti

Cuando se trata de indagar un tema que ha sido abordado, en la mayoría de los casos, sin ahondar en su más genuina esencia, “Ascendentes en Astrología”, de Eugenio Carutti, proporciona una mirada luminosa y renovadora.

Me propongo transmitir a los lectores de mi blog una visión amplia sobre esta obra, a la que considero imprescindible para la formación de todo astrólogo humanista.

Desarrollada en estilo coloquial, predispone a un placentero aprendizaje. En su primera parte, el lector es iniciado en una concepción energética de la Astrología, a través de reflexiones sobre el símbolo del mandala, siendo fundamental la comprensión de sus leyes para tener acceso a la dinámica de la carta natal.

De esta concepción energética se desprende que cuando cada individuo nace, se manifiesta un campo de energía vincular constituído por personas y circunstancias de una vibración afin a la de su propia energía. La conciencia va realizando elecciones que la llevan a identificarse con ciertas energías de ese campo, rechazando otras. Así se va construyendo una historia de vida basada en identificaciones y rechazos que nos distancian cada vez más de nuestra auténtica energía. Entonces, toda aquella energía que dejamos afuera deberá regresar a nosotros desde afuera, como destino, cíclicamente, a fin de que podamos reconocerla e integrarla.

El autor se refiere al Zodíaco como un patrón energético global integrado por fases de un proceso único, interconectadas, significador de diferentes niveles de realidad y que constituye una estructura sincronística y secuencial, noción difícil de captar para el pensamiento lineal identificado con la forma.

En el primer volumen de la obra citada, recorre la matriz zodiacal en sus fases de Aries a Virgo, resaltando la necesidad de tomar en cuenta, para la interpretación del Ascendente, las Casas VII y XII por cuanto “la manifestación de la energía implica su opuesto complementario y la consumación de aquella de la cual proviene”.

La energía del Ascendente es energía zodiacal pura, irradiada por el individuo pero no reconocida por la conciencia. Por lo tanto, deberá ser aprendida. Para ello, será incorporada incesantemente a través de escenas de destino, es decir, circunstancias y personas que encarnen las características del signo del Ascendente. Si el individuo realiza este aprendizaje, identificándose con la energía y descubriendo que es él mismo quien la expresa sería posible, entonces, llevar a un mismo nivel de conciencia y expresión las energías del Sol y del Ascendente.

Es interesante señalar que el autor indica que el proceso que lleva a la incorporación de la energía del Ascendente, opera en el individuo haciendo que “se vea rodeado de la vibración de la misma, viviendo experiencias relacionadas con dicha energía, siendo fuertemente influenciado por personas que la expresan claramente y estando rodeado de personas que lo fuerzan a desarrollarse por oposición”.

Todos los Ascendentes son interpretados tomando como base este proceso, en lugar de limitarse a una simple y superficial enumeración de una serie de características atribuídas a cada signo zodiacal, método al que habitualmente se recurre.

Un minucioso análisis de la matriz de la cual surge cada Ascendente, constituída por las Casas IV, VIII y XII “arquetípicamente de Agua y regidas por un elemento antagónico al del Ascendente” – afirmando que “encierran el secreto de la inercia que cada signo tiene que enfrentar en sí mismo, para manifestarse” constituye un material vastamente esclarecedor del tema, como también lo es el concepto de que “la Casa VIII encierra un secreto y su resolución potencia la liberación de la energía del Ascendente en todos los casos”. Ejemplos diversos ilustran los fundamentos expuestos.

La segunda parte de esta obra completa el trabajo inicial con la investigación de los Ascendentes desde Libra a Piscis.

En la introducción, el autor se refiere a la dinámica de reabsorción del segundo hemiciclo zodiacal, advirtiendo sobre la dificultad que entraña la comprensión de la misma en razón de que la psiquis humana actual posee una estructura que responde a las fases zodiacales simbolizadas por Cancer/Leo. En los signos que están más allá de Virgo se desarrolla un proceso de transformación, culminación y disolución de la forma creada inicialmente, que resulta peligroso para el Yo psicológico por cuanto amenaza su estabilidad. Entonces, cuando hablamos de estos signos hacemos descripciones que “no reflejan las cualidades zodiacales en sí mismas, sino sólo las respuestas psiquicas que habitualmente damos a ellas”. En síntesis, reaccionamos a estas cualidades zodiacales en lugar de responder a su vibración.

Estamos condicionados por nuestra percepción de ser entidades separadas, percepción ilusoria pero imprescindible en la etapa de nuestra evolución que nos lleva a diferenciarnos. Tomar conciencia de que observamos desde este lugar es el punto de partida para comprender las fases del segundo hemiciclo zodiacal.

Son primordiales las reflexiones acerca del sentido de la Astrología, su propósito y el fundamento de la percepción astrológica que conduce a reconocer y vivencias la unidad existente entre todas las formas de vida que participan en el Universo, dejando atrás una visión fragmentaria de la realidad.

Comprometerse en la lectura de esta obra es una verdadera celebración para quien anhela convertir la Astrología en un instrumento de constante refinamiento del propio nivel de percepción. Y es penetrar en el mundo de los lenguajes sagrados, un mundo ineludible para todo aquel que intenta aproximarse a descifrar las leyes que vinculan materia, conciencia y energía.

Se requiere apertura y entrega para asimilar esta propuesta no convencional. Aceptar el desafío y lanzarse a vivir esta intensa y enriquecedora experiencia, es protagonizar una travesía incuestionablemente alquímica.

(Publicada por Ana M. Fernández Vuono en la Revista Medium Coeli N° 16, de Noviembre 2001.-)

sábado 19 de abril de 2008

Los Cuatro Elementos

Cuando evaluamos una carta natal, podemos verificar qué tipo de energía predomina en un individuo si observamos el balance de elementos. Para eso tomaremos a los cuatro elementos – Fuego, Tierra, Aire y Agua - como representantes de las energías básicas.

Reconocidos en la mayoría de las culturas, independientemente de los nombres con que hayan sido denominados, podemos asociarlos a los cuerpos sutiles que constituyen al ser humano. Así veremos que el elemento Fuego simboliza el cuerpo vital o etérico, el elemento Tierra al cuerpo físico, el elemento Agua al cuerpo emocional o “astral” y, finalmente, el elemento Aire al cuerpo mental.

El balance de elementos de la carta natal permite descubrir cómo cada individuo se equilibra y/o armoniza, en mayor o menor medida, con estas cuatro energías básicas.

Para iniciarnos en la comprensión del tema en relación con el ser humano, tengamos en cuenta esta breve descripción:

El elemento FUEGO se asocia con la voluntad, el entusiasmo, la acción, la fuerza y la impaciencia. Una palabra clave podría ser IDENTIDAD.
El elemento TIERRA simboliza el contacto con los sentidos físicos y la realidad del plano material, las cuestiones prácticas, la capacidad de organización, el logro de las metas y objetivos, la resistencia y la persistencia, la cautela y la rigidez. Una palabra clave podría ser MATERIA.
El elemento AIRE se asocia con la respiración, con la mente y las ideas, el mundo de lo teórico, el desapego y la objetividad. Una palabra clave podría ser PENSAMIENTO.
El elemento AGUA se vincula con el mundo de las emociones y la sensibilidad, incluyendo pasiones y miedos, la imaginación, la intuición, la interioridad, la protección y la seguridad. Una palabra clave podría ser ALMA.

Al evaluar en una carta natal el balance de los cuatro elementos, habrá que considerar su presencia tanto por exceso como por carencia, lo cual generará cierto tipo de desequilibrios. Cada individuo es capaz de compensar estos desequilibrios trabajando concientemente las cualidades que se corresponden con los elementos desarmonizados. Y la vida, por su parte, proporcionará las lecciones requeridas para el desarrollo de las cualidades faltantes y/o para atenuar aquellas características que se expresan acentuadamente por exceso de alguno de los elementos.

Es tarea del Astrólogo ayudar a tomar conciencia de estos desequilibrios, pero es tarea del individuo – en el ejercicio de su libre albedrio – hacerse cargo del proceso de maduración que le permitirá alcanzar la armonía de los cuatro elementos en su ser.

domingo 16 de marzo de 2008

Libros recomendados: "Astrología, Psicología y los Cuatro Elementos", de S. Arroyo


Quienes deseen iniciarse en el estudio serio de la Astrología, pueden comenzar leyendo un libro que considero fundamental para la formación del astrólogo humanista.

Se trata de "Astrología, Psicología y los cuatro elementos", de Stephen Arroyo.

Para una mejor información de los lectores, transcribo los contenidos de la obra:

Parte I - Astrología y Psicología

1.- La ciencia moderna y la psicología actual.
2.- Las limitaciones de la vieja estructura.
3.- Diferentes enfoques del conocimiento y la cuestión de la prueba.
4.- Arquetipos y principios universales.
5.- Enfoques de la Astrología.
6.- Psicología y Astrología humanísticas.
7.- Los usos de la astrología en las artes consultivas.
8.- Notas sobre la educación y la instrucción de los consejeros astrológicos.

Parte II - Los cuatro elementos: enfoque de las energías en la interpretación de los mapas natales

9.- La Astrología: un lenguaje de la energía: los signos zodiacales como pautas energéticas y los planetas como reguladores de energía. La teoría astrológica de la personalidad. Conceptos claves y definiciones.

10.- Los cuatro elementos: las energías básicas de la astrología: reconocimiento mundial de los elementos. Las descripciones modernas. Una perspectiva espiritual. Clasificación de los elementos: Fuego, Aire, Agua, Tierra.

11.- La psicología del individuo.- Los elementos en las artes curativas.

12.- Los elementos en la interpretación: el desequilibrio de Fuego, de Tierra, de Aire, de Agua. Enfasis auto-expresivo o auto-represivo. El énfasis excesivo sobre el Agua y la Tierra. La falta de Aire y Fuego.- El énfasis excesivo sobre el Aire y el Fuego. La falta de Agua y Tierra. Las combinaciones de otros elementos (combinaciones de Aire y Agua, de Aire y Tierra, de Agua y Fuego, de Tierra y Fuego).

13.- Potencial de integración: aspectos y relaciones planetarias.

14.- Los planetas en los elementos: Mercurio, Venus, Marte, el Sol, la Luna y el Ascendente, Jupiter y Saturno. Otras consideraciones.

15.- Los elementos en la comparación de los mapas.

16.- Los elementos y las casas: sistema de palabras-claves.- Clasificación de las casas (casas de Agua, de Tierra, de Fuego, de Aire). - Astrología: herramienta del autoconocimiento.

Apéndice A: Datos científicos.
Apéndice B: La Astrología y la investigación moderna en los campos energéticos.
Apéndice C: La Astrología y la Terapia de Polaridades.

Referencias a la Parte I
Lecturas sugeridas.

viernes 7 de marzo de 2008

Consultas de lectores del blog - El tema de hoy: Relocalización de cartas natales

La consulta:

Hace muy poco me comentaron que cuando uno se muda la carta natal comienza a funcionar de otra manera, particularmente en esa ocasión se hacía referencia al ascendente en Piscis que no es un aspecto para hacer dinero pero cambiando de residencia se puede dar un cambio de energía ... ¿Esto es así realmente? ¿Qué es lo que cambia?

La respuesta:

Cuando uno cambia de lugar de residencia, se deberá proceder a relocalizar la carta natal en base a las coordenadas del nuevo lugar, observando qué modificación se produce.

Veamos el caso de una persona que nace en Buenos Aires, el 14 de marzo de 1956, a las 12 del mediodía. Tendrá el Ascendente en 26°55 de Tauro. Si en un momento determinado de su vida se muda, por ejemplo, a España, en la ciudad de Madrid, la carta relocalizada tendrá el Ascendente en 25°20 de Geminis.

La carta natal del lugar de nacimiento es válida durante toda la vida, pero al cambiar de lugar geográfico, a veces se altera la domificación, dependiendo de las coordenadas del lugar. En casos así, según mi experiencia, habrá que tomar en cuenta ambas cartas: la calculada para el lugar del nacimiento y la relocalizada.

En cuanto a lo manifestado en la consulta del lector: “el Ascendente en Piscis no es un aspecto para hacer dinero”, no la comparto en absoluto. Mi forma de ejercer la Astrología no contempla este tipo de definiciones ya que la carta natal debe ser interpretada como una totalidad.

Considerar únicamente el signo zodiacal ubicado en el Ascendente como indicador de cualidades que señalen un “aspecto para hacer dinero” me parece una simplificación y fragmentación inconsistente. La Astrología permite una visión integradora del ser humano y deja en claro que cada individuo es único. Esta condición de “único” surge de la
evaluación de la carta natal completa, interpretada a la luz de la biografía de cada persona.

Por otra parte, existe una especialidad dentro de la Astrología conocida con el nombre de Astrocartografía. Esta rama de la Astrología ubica las energías de la carta natal desplegadas sobre un planisferio que contiene lineas curvas y verticales que representan a los planetas y los nodos. La Astrocartografía sostiene que, de esta forma, se identificarían los lugares que ofrecerían a la persona la posibilidad de una expresión más plena de sus energías (como también lo contrario), posibilitando, en consecuencia, la elección del lugar de residencia. (Personalmente, no me dedico a esta especialidad por lo que no poseo experiencia en su investigación. Lo manifestado es únicamente a título informativo).

Desestimo el uso de conceptos como “favorable o desfavorable”, “bueno o malo”. Las energías no son ni buenas ni malas. Somos los seres humanos quienes calificamos de favorables o desfavorables a las circunstancias, dependiendo del mayor o menor grado de placer, comodidad o seguridad que éstas proporcionan.

En realidad, se puede constatar que aquello que puede ser calificado como “malo” o "negativo", a veces constituye un impulso evolutivo que produce crecimiento y maduración. Por otra parte, aquello que puede ser calificado como “bueno” o "positivo" puede llevar al estancamiento o mínimo crecimiento, mirado desde el punto de vista de la evolución.

Mi sugerencia para quienes se interesan seriamente en la Astrología, es dejar de lado este tipo de juicios de valor como también las definiciones tipo recetario -tanto para sí mismos como para con sus consultantes-, transmitiendo en cada entrevista astrológica el verdadero sentido y funcionamiento de las leyes que gobiernan la vida.

sábado 23 de febrero de 2008

Consultas de lectores del blog - El tema de hoy: Sinastría

La consulta:

He leído la nota sobre sinastría de este blog y también algunos artículos que ví en Internet, y quisiera preguntarte cómo es una sesión de sinastría. No sé si la pregunta está bien planteada, en realidad yo quisiera saber si mi novio y yo somos compatibles y me parece que la sinastría puede darnos esa información. Gracias.

La respuesta:

La Sinastría es la rama de la Astrología que estudia las relaciones humanas. Es aplicable a todo tipo de relaciones - pareja, asociados, padres/hijos, amistades- incluyendo también a las redes familiares y grupos en general.

Para determinar si dos personas son compatibles, no basta con tomar en cuenta únicamente los signos solares. Es fundamental analizar sus cartas natales en su totalidad. Dicho más claramente, es necesario realizar la sinastría completa para tener idea de cuán compatibles son dos individuos.

El punto de partida es la interpretación de la carta natal de cada persona, por separado, indagando el potencial que cada una posee para la vida de relación y descubriendo qué busca en el encuentro con el otro. Es vital reconocer que la relación que mantenemos con nosotros mismos determina el tipo de relaciones que atraemos a nuestra vida. En un sentido profundo, nos vinculamos para descubrir nuestras energías.

Una sinastría consta de los siguientes pasos:

a.- Evaluar el tipo de energía que cada persona aportará a la relación, investigando el balance de los cuatro elementos - Fuego, Tierra, Aire y Agua - de cada carta natal.

b.- Observar cómo cada persona experimenta a la otra en lo cotidiano, utilizando la técnica de transposición de casas, que ubica los planetas de la carta de una persona en las casas de la carta de la otra. Los planetas representan funciones psíquicas y las casas simbolizan las diferentes áreas de la vida.

c.- Para descubrir cuáles son los puntos de coincidencia, los de no coincidencia y/o los de antagonismo en un vínculo aplicaremos la técnica de los interaspectos, que consiste en encontrar los aspectos -relaciones angulares- que forman los planetas – incluyendo a los ejes, nodos y vertex - de una carta natal con los de la otra. Esta es la parte más analítica de una sinastría. Cabe destacar que los puntos de coincidencia generan sentimientos de unión, los puntos de no coincidencia provocan sentimientos de desacuerdo constante y los puntos de antagonismo despiertan sentimientos de desacuerdos pasajeros que podrán ser resueltos aprendiendo a integrar los opuestos.

Contamos también con dos tipos de cartas específicas para el estudio de las relaciones: la Carta Compuesta (de puntos medios) y la Carta de Relación (de Davison). Ninguna de ellas nos habla de la compatibilidad –esa información la brindan las técnicas de sinastría antes mencionadas - pero su valor radica en que muestran la matriz energética y el propósito de la relación. Al comparar alguna de estas dos cartas con cada carta natal individual obtendremos información sobre los aspectos que deberá trabajar cada persona en sí misma a través de esa relación.

Citando a Liz Greene, se comprenderá mejor la utilidad de la carta compuesta:

Debido a que la carta compuesta tiene las mismas características que una carta natal, necesitamos enfocar su interpretación de una manera similar. Una carta compuesta tiene un núcleo de identidad que representa su 'propósito' (El Sol) y un conjunto característico de necesidades y respuestas emocionales (La Luna). Tiene un modo de comunicación (Mercurio) y un conjunto distintivo de valores e ideales (Venus). Tiene un modo de expresar su voluntad y su energía (Marte). Tiene su propia forma de crecer y expandirse (Júpiter) y tiene limitaciones y mecanismos de defensa innatos (Saturno). Tiene una vulnerabilidad específica a lo colectivo correspondiente a los patrones de trasfondo colectivo de la relación (Quirón). Refleja ciertos ideales colectivos que luchan por el cambio y el progreso (Urano). Tiene aspiraciones innatas que reflejan ciertas fantasías colectivas (Neptuno). Posee un instinto de supervivencia de base que respalda la continuidad de la relación pero que también puede ser destructiva, si la relación tiene problemas (Plutón). Tiene una imagen o un rol que desempeñar ante los ojos de la sociedad (MC), y tiene una 'personalidad' que se expresará por si misma de cierta forma característica en el mundo (Ascendente). Los signos en una carta compuesta describen el material básico o 'temperamento' del cual está hecha la relación; los planetas describen las energías que aporta la motivación, y las casas describen las esferas de la vida a través de las cuales se expresan los planetas. Todo esto es Astrología básica, y no es menos aplicable a la carta compuesta que a la carta natal individual.
Las cartas compuestas tienen sus propias leyes y energías, y estas no tienen nada que ver con que si estamos "bien emparejados" con alguien.
La carta compuesta nos dice que, "si tu eliges entrar en esta relación, aquí está su significado y su patrón de destino. Esto es de lo que está hecha y para qué".
Si queremos tener el sentido de si el significado y destino nos van a hacer sentir bien o no, tenemos que comparar la carta compuesta con la natal.

Finalmente, recordemos que una “buena” sinastría no garantiza que una relación sea duradera. La calidad de una relación no implica duración ni depende de ella: la relación puede terminar cuando se ha cumplido el propósito evolutivo del encuentro entre dos seres.

miércoles 30 de enero de 2008

Consultas de lectores del blog – El tema de hoy: Revolución Solar


La consulta:

Quería despejar una inquietud acerca de qué tan cierto es viajar a otra ciudad para celebrar el dia de cumpleaños para cambiar aspectos de la revolucion solar de ese año. ¿Realmente hay cambios que se pueden hacer?. Me gustaria me aclararan esta duda.


La respuesta:

Hay quienes piensan que viajando a otra ciudad el día del cumpleaños se puede "cambiar" al destino. Yo considero el lugar de residencia estable de una persona para evaluar la revolución solar.


He tenido oportunidad de evaluar revoluciones solares de personas que viajaron el día del cumpleaños pero residen, por ejemplo, en la ciudad de Buenos Aires.

En casos así, siempre analizo ambas revoluciones, para investigar las diferencias existentes.
En mi experiencia, prevalece la revolución calculada para el lugar de la residencia estable.

Este tema se trata con frecuencia en los grupos de estudio y/o investigación de astrología y lo que se ve es que cada astrólogo tiene su propio método, conforme a su experiencia.

Sin embargo, hay algo que tiene que ver con el sentido común:


¿Alguien cree que se puede manipular o controlar al destino? Y también ¿Alguien piensa que la Astrología es un instrumento de control o manipulación?

Para reflexionar ¿no?



lunes 7 de enero de 2008

Consultas de lectores del blog - El tema de hoy: Saturno en Virgo

La consulta:

Tengo una serie de preguntas. La verdad es que soy Virgo y ando con mucha curiosidad por el tema del tránsito en Saturno por mi signo. La verdad es que entró el pasado septiembre y he notado una cierta "ralentización" en mi vida, ya que quería cambiarla un poco y vivirla un poco más. Tengo curiosidad por saber hasta cuándo transitará por mi signo Saturno y si eso quiere decir que no tendré un 2008 positivo.

La respuesta:

Saturno ingresó en Virgo el 3 de septiembre pasado y permanecerá en dicho signo hasta mediados de 2010, teniendo en cuenta que ingresa en Libra pero luego retrograda y transita nuevamente por los últimos grados de Virgo hasta mediados de 2010. (Ver la nota “El ingreso de Saturno en Virgo”, en este blog, del 31 de agosto de 2007).

En cuanto al comentario sobre tener un 2008 positivo o no, en primer lugar cabe aclarar que en Astrología no existen conceptos tales como “positivo” o “negativo”. Esos son juicios de valor que dependen de cómo considere cada persona los eventos de su vida.

Muchas veces, algo que consideramos positivo inicialmente, termina siendo negativo y también sucede que las mayores experiencias de adversidad culminan en un crecimiento extraordinario por el impulso evolutivo que representan.

Los seres humanos solemos llamar “positivo” a todo lo que nos gusta o nos da placer o seguridad y “negativo” a lo que nos duele, nos desagrada o nos incomoda. Es así como creamos identificaciones.

Pero la Astrología –que es un lenguaje de símbolos- demuestra que las energías no son ni positivas ni negativas, ni benéficas ni maléficas, ni favorables ni desfavorables. Son sólo energías.

En cuanto a la “ralentización”, habría que ver desde qué lugar se realiza esta percepción. Todos tenemos los doce signos zodiacales en nosotros, tal como lo revela la carta natal.

Entonces, para evaluar con seriedad el tema, siempre se hace necesario analizar la carta completa, ya que no sólo se está produciendo ahora el tránsito de Saturno por Virgo – tu signo solar-. En este momento existen otros tránsitos planetarios que, considerados en conjunto sobre la carta natal, permiten develar qué aprendizajes podrá efectuar una persona, si se compromete a trabajar concientemente en su evolución.

Saturno representa -entre otras cosas- la oportunidad de madurar y de construir estructuras de solidez. Cuando deseamos realizar cambios, por lo general tenemos que andar más lentamente por la vida, para revisar, ajustar y construir nuevas estructuras. Para eso se requieren las cualidades simbolizadas por Saturno: responsabilidad, organización, criterio de realidad, compromiso. Es posible que para poder concretar los cambios a que haces referencia, sientas la necesidad de revisar, de hacer autoexamen, y de aquí la sensación de ralentización que acompaña a todo proceso de introspección.


Esta respuesta es de carácter orientativo ya que para una respuesta completa se hace necesario evaluar la carta natal en su totalidad, acompañada de otras técnicas que la actualizan y trabajando conjuntamente con la biografía.

jueves 13 de diciembre de 2007

2008 - Iniciando un Nuevo Ciclo


El año 2008 contiene un secreto que se nos revela si sumamos los números que lo componen, reduciéndolos a un solo dígito. Obtenemos así el número 1, asociado al arranque, a la puesta en marcha de un nuevo proceso. Dice Eric Rolf, en su libro “Contando con tu alma – tu camino a través de la numerología del alma”: "El número 1 viene de la Unidad, que es una forma de decir que antes del 1 está el Todo o la Nada. Es como si tuviera a Dios detrás, que le anima y le da el impulso para empezar a caminar sus primeros pasos".

Desde una mirada astrológica, encontramos simbolizada la energía del número 1 en el signo de Aries -de modalidad cardinal y elemento fuego-. Aquí la clave es: comienzo, creación inicial, acción en una dirección definida, energía del espíritu, voluntad para emprender el camino, cambio y evolución.

Es inminente el ingreso de Plutón en el signo de Capricornio –de modalidad cardinal y elemento tierra- que se producirá el 26 de enero. Este planeta –uno de los dos regentes de Escorpio- simboliza los procesos de muerte y renacimiento, crisis y reorientación de las energías, purificación y regeneración, por lo que conlleva la idea de transformaciones radicales. Capricornio se encuentra asociado al principio de autoridad, a las leyes, representando un momento de máxima realidad en un proceso, de perfeccionamiento de la forma y cosecha de lo que fue sembrado en etapas anteriores.

Sabemos también que Saturno –planeta regente de Capricornio- ha ingresado en el signo de Virgo – de modalidad mutable y elemento tierra- el 3 de septiembre pasado.
(Ver nota “Saturno ingresa en Virgo” en este blog, posteada el 31 de agosto de 2007).

He dado pautas para comprender la modalidad cardinal. Veamos ahora que la modalidad mutable se relaciona con adaptabilidad y transformación de lo creado y el elemento tierra se asocia con el plano físico, con la percepción a través de los sentidos, el vivir dentro de los límites que impone la realidad, con todo lo que dicha postura impone e impide. Me refiero a cuestiones prácticas, en las que nos enfrentaremos con la restricción, el esfuerzo, el trabajo, la necesidad de integrar el orden y la organización en nuestra vida cotidiana. El elemento tierra nos enseña resistencia y persistencia, estabilidad, prudencia y compromiso.

A mi criterio, Plutón en Capricornio y Saturno en Virgo simbolizan el encuadre energético para que, basados en la observación y el respeto de la realidad, tomemos las medidas para concretar sin más demoras los ajustes y las transformaciones necesarios, a fin de dar los próximos pasos en nuestra evolución, tanto en el orden individual como en el colectivo. En relación con lo colectivo, tendremos en cuenta los ámbitos en los que incidirán estas energías: lo institucional (Capricornio) y el cuidado del medioambiente, el trabajo y la salud (Virgo).

Urano -uno de los regentes de Acuario- transita Piscis, a la vez que Neptuno -uno de los regentes de Piscis- transita Acuario. Estos planetas se encuentran en lo que, astrológicamente, se conoce como recepción mutua. Esta situación les imprime una fortaleza y potencia especiales, posibilitando un accionar conjunto.

Urano, Neptuno y Plutón -denominados planetas transpersonales- simbolizan una oportunidad de realizar cambios en la conciencia colectiva, mediante acontecimientos que pueden ser durísimos pero son imprescindibles para generar un despertar. Son los agentes del cambio: Urano actúa quebrando y liberando mientras que Neptuno lo hace disolviendo y, en su dimensión más elevada, espiritualizando. De Plutón ya he hablado al comienzo de la nota.

Teniendo presente que la Astrología es un lenguaje simbólico, recordemos que las energías sólo indican un camino pero somos nosotros quienes tomamos la decisión de transitarlo. Por ello, lo mencionado en esta nota sólo tiene como finalidad ofrecer a los lectores pautas para la reflexión.

Asimismo, una perspectiva individualizada requerirá investigar en cada carta natal cuál es el área de vida –la casa- en la que se realizará el tránsito de estos planetas. Esto dará la información de lo que significa este momento evolutivo para cada persona, de acuerdo a su historia de vida y a la medida de su conciencia.

Sabemos que, como humanidad, estamos atravesando un momento que nos exige dar respuestas diferentes, salir de la repetición e innovar creativamente para modificar el rumbo.

Es hora de que aprendamos definitivamente a funcionar con conciencia de grupo, y eso implica tener en cuenta valores tales como fraternidad, solidaridad, respeto por las leyes y el orden, y la decisión de vivir con sentido comunitario, esforzándonos para crear mejores condiciones de vida –tanto individuales como planetarias- basadas en los valores mencionados. La libertad se conquista con el ejercicio de estos valores.

Las configuraciones planetarias nos sugieren que “la mesa está servida”. El resto depende de nosotros.

martes 13 de noviembre de 2007

Consultas de lectores del blog - El tema de hoy: El Retorno de Saturno

La consulta:
“He leido otras páginas en las que se menciona el retorno de Saturno y todas dicen que esto ocurre entre los 28 y los 30 años. Mi pregunta es si esto es siempre asi, es decir, si esto sólo ocurre en este rango de edades o puede ocurrir un poco antes como a los 26 o 27.
Creo que a veces las circunstancias en las que crecemos y en las que nos desarrollamos nos
obligan a madurar más rápido que otras personas y tal vez esto hace que experimentemos las etapas de la vida unos años antes o unos años despues.
En definitiva, mi pregunta sería ¿el retorno de Saturno ocurre obligatoriamente a los 30 o puede ocurrir antes?”

La respuesta:
El tránsito de Saturno por el Zodíaco se realiza en un ciclo que tiene una duración de 28 a 30 años. Por lo tanto, en una vida humana de unos 90 años se pueden dar hasta tres retornos de Saturno.

En efecto, como dice el lector, Saturno realiza su primer retorno entre los 28 y 30 años; hará un segundo retorno entre los 58 y 60 años y, finalmente, un tercer retorno entre los 88 y 90 años.

Por ejemplo, si Saturno está posicionado en una carta natal a los 20° de Escorpio, cada vez que pase nuevamente por ese lugar, decimos que realiza su retorno.

Es verdad que a veces las circunstancias en que crecemos nos obligan a madurar más rápidamente. Eso se ve en la carta natal de cada persona y no depende únicamente de la posición de Saturno, sino de la configuración de la carta como una totalidad.

También hay que tener en cuenta el tránsito de Saturno desde otros signos a su posición natal. Dicho tránsito se produce en fases que marcan momentos especiales en el proceso de maduración de un ser humano. Se interpretarán principalmente las fases 4, 7 y 10 de Saturno en tránsito a Saturno natal (aspectos de cuadratura creciente, oposición y cuadratura menguante, respectivamente). Siguiendo con el ejemplo de Saturno en 20° de Escorpio, las fases serán: fase 4 en 20° de Acuario, fase 7 en 20° de Tauro y fase 10 en 20° de Leo.
Estas fases se producen cada 7 años aproximadamente.
Posiblemente a esto se refiera el lector en su consulta cuando señala que a veces se tiene la vivencia de experimentar las etapas de maduración años antes o después. Y es porque cada una de estas fases genera un momento de revisión y de crisis, que conduce a hacerse cargo de la situación en aras de una mayor madurez.

Durante el primer ciclo de Saturno y antes de su primer retorno, la fase 4 se producirá alrededor de los 7 años de edad, la fase 7 alrededor de los 14 años, la fase 10 alrededor de los 21 años, registrándose entre los 28 y 30 años el primer retorno.
El planeta ingresará entonces en su segundo ciclo, y nuevamente cada siete años volverá a realizar las fases mencionadas, transitando hacia la posición natal.

lunes 15 de octubre de 2007

Saturno y el Desarrollo de la Resistencia


Complementando la nota sobre el ingreso de Saturno en Virgo, hoy quisiera escribir acerca de uno de los aprendizajes que este planeta nos invita a realizar: el desarrollo de la resistencia.

La resistencia puede ser la capacidad de seguir adelante a través de la firmeza, el coraje o la tenacidad, como también la actitud que impide aceptar aquello que es inevitable, generando apegos y aferramiento, entrando así en una persistente repetición que destruye la vitalidad. Entonces la resistencia es un camino a la impotenciación y al dolor.

En el primer caso nos abrimos a la vida, desarrollando solidez y capacidad de avance. En el segundo, la rigidez toma el lugar de la solidez, dificultando el avance y nos cerramos a la vida.

Necesitamos sabiduría para distinguir la diferencia entre una actitud como la solidez, proveniente de la potencia – que libera - o como la rigidez, fruto de la impotencia– que encarcela -.

Desde la solidez, quizás logremos sentirnos dueños del tiempo y de la realidad que construímos, permaneciendo en una intensa conexión con nuestro verdadero poder. En cambio, desde la rigidez el camino parecerá incierto, más pesado y más difícil.

La vida quiere abrirse paso y, para eso, debemos colaborar con ella dejándola ser. La resistencia puede ser una actitud que nos lleve hacia el placer de la genuina realización –solidez- o hacia el dolor de la impotencia que conduce al sufrimiento –rigidez-.

Uno de los significados más profundos de Saturno está asociado a la construcción de una estructura de autosostén. Y esta estructura se halla fundamentada únicamente en la solidez.


domingo 23 de septiembre de 2007

Juegos de Luz y Sombra


Humano, eres un pasajero de la luz
-esto es algo que no puedes comprender-.

Cuando vaciles, te disperses o te pierdas,
ponte de pie, celebra, vive, canta y ama.
Inventa nuevos mundos con la luz y la sombra:
¿no ves que el desafío consiste en integrarlas?

La sombra es sólo el otro lado de la luz
-eterno juego del juego de la vida-.
No correrás peligro, entrégate y confía.
Y si, en el juego, es ella quien te atrapa
no te resistas a su abrazo, abre tu alma
y atrévete a mirar en tu interior.

También eres un pasajero de la sombra
-esto es algo que no puedes comprender-.

Siempre caminarás hacia la luz
-tejedora de la trama de tu ser-.
Descubrirás que, sostenido en ella,
después de cada muerte inexorable
-trama secreta del misterio de la vida-
vibrante y luminoso volverás a nacer,
firme y resuelto proseguirás el viaje,
al aprender las reglas, dominarás el juego
y nutriendo al amor, alejarás al miedo.

Humano,
eres un pasajero de la luz Y de la sombra.

Toma el secreto del misterio de la vida
e intenta comprender.

martes 11 de septiembre de 2007

La Consulta Astrológica

Una de las situaciones que se da con cierta frecuencia en mi consultorio tiene que ver con personas que solicitan una entrevista para obtener la interpretación de la carta natal de otra persona, con la intención de ayudarla.

Sin cuestionar la buena intención que mueve a estas personas a realizar este pedido, cabe destacar que las consultas siempre son personales, por cuanto se trabaja en base a la historia de vida de quien consulta, lo cual implica la necesidad de un diálogo íntimo y de carácter confidencial.

Por lo tanto, si se trata de un adulto, lo apropiado es que sea la misma persona quien solicita la interpretación de su carta natal y/o revolución solar, para intentar comprender determinada situación que está atravesando o para profundizar en su propio conocimiento.

En el caso de niños o adolescentes, se puede realizar una interpretación de la carta natal a pedido de los padres, quienes tomarán la información como una orientación para comprender y guiar a sus hijos en su proceso de crecimiento.

viernes 31 de agosto de 2007

Saturno ingresa en Virgo

El 2 de septiembre de 2007 se produce el ingreso de Saturno en el signo de Virgo.

Se atribuye a Saturno la regencia de Capricornio, un signo cardinal de tierra, y también de Acuario, un signo fijo de aire.

Una aclaración: si bien muchos astrólogos consideran sólo a Urano como regente de Acuario, yo creo necesario tomarlos a ambos. La razón es que Saturno simboliza una fuerza capaz de ser registrada en forma personal por la conciencia humana mientras que Urano simboliza una fuerza transpersonal, en la mayoría de los casos más lejana a la conciencia individual, a menos que ocupe una posición relevante en una carta natal, convirtiéndose en un planeta que actúa como una fuerza personal, por ejemplo, con Urano presente en casas angulares (1, 4, 7 o 10), o en Casa 12, o en conjunción con el Sol o con la Luna, o siendo Acuario el Ascendente.

Volviendo al tema del ingreso de Saturno en Virgo:

Primero recordemos que cada signo zodiacal simboliza una etapa de un proceso mayor representado por el Zodíaco, y consideremos al Zodíaco como un proceso que se desarrolla en doce etapas. Cada uno de los doce signos toma su significado - en base al lugar que ocupa en el Zodíaco - del signo que lo precede y del que lo sucede.

Virgo se halla precedido por Leo y es, ante todo, un etapa del Zodíaco en donde la conciencia efectúa un aprendizaje vinculado con la introspección y el orden, lo cual implica que luego de una evaluación, con el consiguiente análisis y posterior discernimiento, se deberán realizar ciertos ajustes que instauren un nuevo orden, antes de pasar a la etapa siguiente simbolizada por Libra, el signo que lo sucede.

Hasta aquí vemos las cualidades que la conciencia será invitada a desarrollar como aprendizaje en este signo zodiacal.

Un planeta como Saturno, transitando por Virgo, viene a contribuir a este aprendizaje aportando maduración, responsabilidad, compromiso, organización, criterio de realidad, límites, disciplina, sentido del tiempo y del esfuerzo.

Podríamos pensar, entonces, que Saturno en Virgo se hallaría en un ámbito afin a su naturaleza y podría potenciar el aprendizaje de la conciencia. Esto dicho en forma general.

En forma particular, en cada carta natal habrá que evaluar la posición de Saturno, por casa, signo y aspectos, teniendo en cuenta la historia de vida de la persona y su edad, de lo que se desprenderá el grado de conciencia con que ese individuo particular se vinculará con las experiencias simbolizadas por Saturno. Luego miraremos en qué casa se encuentra Virgo, para interpretar qué significa en esa carta natal y para ese individuo el tránsito de Saturno por Virgo. De más está decir que también se mirarán las casas que Saturno rige en la carta y la posición del planeta Mercurio, regente de Virgo, con sus aspectos. Esta es la forma de personalizar el tránsito de Saturno por Virgo.

En otro orden de cosas, es frecuente pensar en Saturno con cierto temor o rechazo cuando su paso inevitable afecta algún punto en nuestra carta natal.

Esto es erróneo, ya que en Astrología nada debiera ser considerado como positivo o negativo, como bueno o malo. Es nuestra conciencia la que, identificándose por atracción o por rechazo, califica como bueno lo que gusta o agrada y como malo lo que disgusta, duele o incomoda. En realidad, no sabemos si en el encadenamiento de causas y efectos que es la vida, lo que en principio nos parece bueno acabará siendo perjudicial y viceversa, evolutivamente hablando.

Ahora bien, veamos en Saturno una invitación a la maduración. Pero, al mismo tiempo, reflexionemos acerca de lo que implica la madurez para cada uno. ¿Diremos que es bueno o malo madurar? ¿Es negativo o es positivo? ¿Aporta algo este modo de plantear la cuestión, efectuando un juicio de valor?
De todas formas tendremos que madurar, porque la vida nos lleva en tal sentido.

Aunque cueste aceptar las experiencias que nos imponen restricción, reglas, orden, disciplina, esfuerzo, paciencia y dificultades, el hecho de saber que todos pasamos por lo mismo nos muestra lo inexorable de su condición.

Todos tenemos en nuestra carta natal a Saturno, aleccionándonos para que aprendamos a hacernos cargo y logremos madurar. Cuando la vida nos pone frente a situaciones en las que experimentamos los aprendizajes que simboliza este planeta, la aceptación es fundamental para que sus lecciones puedan ser integradas en la conciencia.

Se pueden identificar tres niveles de respuesta individual a las experiencias simbolizadas por Saturno, dependiendo del grado de comprensión que cada persona haya logrado al respecto:

1) experimentar frustración e inhibición y, por lo tanto, caer en la victimización, el resentimiento y la amargura.
2) desarrollar una suerte de “conciencia de atleta”, yendo en pos de metas y objetivos, tratando de alcanzar el logro y el reconocimiento, pensando que así se hallará la realización.
3) desarrollar moderación y austeridad, lo que no implica solemnidad sino criterio de realidad y una cierta impersonalidad en la respuesta.

Tal vez esta última actitud sea el punto de integración que habilita el proceso de crecimiento y maduración, al evitar la frustración mediante la aceptación de la realidad y al generar la disposición conciente necesaria para el desarrollo de la responsabilidad.


martes 17 de julio de 2007

La Carta Natal y su Interpretación



A fin de iniciar a quienes desconocen por completo qué es una carta natal, me propongo ofrecer ahora una breve y sencilla explicación al respecto. En próximos artículos los temas aquí referidos irán siendo ampliados para una mayor comprensión de los lectores.

Al abordar la interpretación de una carta natal, tendremos en cuenta que se halla integrada principalmente por: los signos, las casas, los planetas, los aspectos y el eje nodal.

Los doce signos zodiacales simbolizan cualidades energéticas. Cada signo es una fase o momento de un proceso mayor – denominado Zodíaco – y su ubicación posee un sentido y un significado vinculado con el signo que lo antecede y con el que lo sucede. De la cualidad de cada signo (siempre considerada como espacio-tiempo de un proceso total) se deducen luego las características con las que se llevan al plano de lo humano. Es importante tener presente que, en el Zodíaco se encuentra representado todo proceso vital, ya sea físico o simbólico. Los signos son: Aries, Tauro, Geminis, Cancer, Leo, Virgo, Libra, Escorpio, Sagitario, Capricornio, Acuario y Piscis.

Para la Astrología los planetas son el Sol, la Luna, Mercurio, Venus, Marte, Jupiter, Saturno, Urano, Neptuno y Plutón. Representan funciones psíquicas, y su simbolismo se desprende de los mitos y arquetipos. El Sol y la Luna también son conocidos con el nombre de Luminarias. Hoy, algunos astrólogos incluyen a Quirón - aunque no es un planeta – por cuanto su simbolismo mítico permite relacionarlo con los procesos de sanación. En mi experiencia, debería ser tenido siempre en cuenta a la hora de interpretar una carta natal.

En las doce casas se encuentran representados los ámbitos en los que se desarrollan las circunstancias y experiencias de la vida. También las podemos entender, simplemente, como descriptivas del afuera.

Los aspectos son los ángulos que los planetas forman entre sí, según la posición que ocupan en la carta natal. Si los planetas simbolizan funciones psíquicas, de la interpretación de los aspectos que forman se puede inferir cómo dialogan nuestros aspectos internos, ya sea con tensión o fluidez, dependiendo del aspecto en cuestión. Se los clasifica en mayores y menores. Hoy se denomina duros a los de mayor tensión y blandos a los de mayor fluidez, habiéndose descartado la antigua clasificación en benéficos y maléficos.

El eje nodal – conformado por el Nodo Sur y el Nodo Norte – configura una síntesis que permite revelar de dónde venimos y hacia dónde vamos. En mi experiencia, el Nodo Norte es la brújula que marca el rumbo de nuestra vida. El aprendizaje evolutivo del individuo se encuentra sintetizado en este símbolo.

Existen otras consideraciones a evaluar, tales como el balance de energías en relación con los cuatro elementos – fuego, tierra, aire y agua - y con los ritmos o modalidades - cardinal, fijo y mutable -. Estos factores aportan información para profundizar en la naturaleza esencial de las características psicológicas de un individuo.

De lo expresado en esta nota, se podrá deducir que la carta natal es un instrumento apto para el trabajo de autonocimiento. Considerarla únicamente como una herramienta de predicción es desvirtuar y desaprovechar el verdadero valor que posee.


miércoles 4 de julio de 2007

La Carta Natal: El Ascendente

Hoy es frecuente que muchas personas conozcan su Ascendente aunque nunca se hayan hecho una carta natal, ya que existe mucha información para realizar su cálculo.

Se suele decir que el Ascendente indica el yo que los otros ven, a diferencia del signo solar, que indica el yo esencial o identidad. Sería entonces una especie de personalidad o el aspecto más exterior y menos profundo de nuestro yo. Personalmente, no comparto en absoluto esta mirada, que considero superficial.


Existen autores que se han ocupado de investigar más a fondo el simbolismo y la riqueza del Ascendente, describiendo magistralmente su dinámica a partir del concepto de “Matriz del Ascendente”, constituída por las casas de agua de la carta natal - que son la 4, 8 y 12 -, siendo la casa 12 la que se encuentra especialmente vinculada al surgimiento de la cualidad representada por el signo del Ascendente.

Tomemos, por ejemplo, una carta natal con Ascendente en Geminis y la casa 12 en Tauro. De no existir signos interceptados, las casas 4 y 8 se encontrarán en Virgo y Capricornio respectivamente.

Como indicación general, pensaremos que debemos dejar atrás Tauro para que surja Geminis. Como la casa 12 simboliza el inconciente y el cierre de un ciclo, la energía que se encuentre en dicha casa será difícil de disolver a menos que trabajemos concientemente para lograrlo y, a la vez, cultivemos voluntariamente la cualidad del signo del Ascendente. Somos expertos en la cualidad del signo ubicado en la casa 12.

La matriz del Ascendente, simbolizada en el ejemplo citado por los signos Virgo y Capricornio en las casas 4 y 8, demandará realizar un aprendizaje en donde un proceso permanente de limpieza y purificación tendrá que ser efectuado en relación con las cualidades representadas por Virgo y Capricornio, además de lo mencionado para Tauro en 12. (*)

Es necesario recordar que las casas de agua de la carta natal - 4, 8 y 12 - implican limpieza, transformación, reorientación y disolución, por tratarse de casas que simbolizan finales y comienzos.

Efectuando este aprendizaje evolutivo, la cualidad del Ascendente Geminis podrá ser llevada en la conciencia al mismo nivel que la cualidad simbolizada por el signo solar, quedando ambas a nuestra disposición. Mientras no la reconozcamos como nuestra, la vida se encargará de “traernos” la cualidad del signo Ascendente mediante escenas de destino –mediante las circunstancias de nuestra vida como también por las personas que lleguen a nuestro encuentro – para que la vayamos incorporando.

Finalmente me gustaría destacar que existe otra manera de considerar el Ascendente y es verlo como el propósito del alma en la presente encarnación o, dicho en otros términos, la ruta que posibilita la expresión del alma. (Al decir “alma” me refiero a esa entidad también conocida como Yo Superior o Ego).

Para interpretar el Ascendente como el propósito del alma, se deberán considerar los regentes esotéricos de los signos zodiacales, que difieren de los regentes exotéricos indicados por la astrología convencional. Continuando con el ejemplo citado, para el Ascendente Geminis se tendrá como regente a Venus en lugar de Mercurio. (**)


Para los interesados en profundizar en estos temas, sugiero la lectura de los libros:
(*) “Ascendentes 1 y 2”, de Eugenio Carutti.
(**) “Astrología Esotérica”, de Alice Bailey.

miércoles 30 de mayo de 2007

Astrologia y las Relaciones Humanas

La astrología, entre sus múltiples aplicaciones, permite efectuar el estudio de las relaciones humanas. Estamos hablando de lo que se denomina Sinastría.

Toda relación puede ser objeto de estudio e interpretación mediante las técnicas astrológicas de Sinastría. Estas permiten conocer los puntos de armonía y/o de conflicto que pueden existir entre dos individuos, con el fin de mejorar la calidad de vida de la relación mediante el empleo de la conciencia y de la voluntad.

Cabe destacar que es imprescindible haber investigado las cartas natales de cada integrante de la relación. Luego se aplicarán otras técnicas de sinastría, consistentes en verificar cómo los planetas de la carta de una persona aspectan a los planetas de la carta de la otra, así como también la técnica de transposición de casas, ubicando los planetas de cada una de las cartas en las casas de la otra, para observar el impacto que los mismos provocan.

En mi experiencia, la carta compuesta es la herramienta que arroja luz para interpretar el para qué de una relación determinada. Mediante la comprensión de lo que simbolizan las casas de la carta compuesta, podremos introducirnos en el tema. En otro artículo me ocuparé de hablar del significado de los planetas en la carta compuesta.

El significado de las casas de una carta compuesta es muy similar al que aplicamos a una carta natal individual, pero teniendo en cuenta que estamos hablando de un nuevo “individuo” constituído por la relación y no de las personas que la constituyen.

Una breve reseña de la simbología de las casas de la carta compuesta mostrará mejor lo que pretendo transmitir:

CASA 1 COMPUESTA: Simboliza la "persona" de la relación y la impresión que la misma causa en los demás. Indica la impresión que provoca (más que lo que realmente la relación es).

CASA 2 COMPUESTA: Relacionada con aquello que ambas personas valoran y que es valioso para su relación, siendo aplicable en dos niveles: sistema de valores compartidos y compatibles (o no) como también las finanzas y bienes en común.

CASA 3 COMPUESTA: Muestra las modalidades de comunicación de la relación como también las dificultades para una comunicación fluida.

CASA 4 COMPUESTA: Aquí vemos las raíces de la relación, sus bases más profundas, que indican el grado de compatibilidad emocional. Cómo la relación toma forma. En lo más externo, simbolizaría el hogar de la relación.

CASA 5 COMPUESTA: Permite apreciar el vínculo que la relación posee con el placer y la capacidad de disfrutar. También puede hablar de los hijos (si se trata de un vínculo de pareja) y las creaciones en general.

CASA 6 COMPUESTA: Esta casa puede simbolizar los obstáculos reales y los deberes que la relación deberá afrontar y cumplir. También los hábitos de la vida en común.

CASA 7 COMPUESTA: Se puede apreciar en esta casa el grado de encuentro y complementación que puede desarrollar la relación.

CASA 8 COMPUESTA: En una carta compuesta es difícil distinguir entre las casas 2 y 8, porque estamos interpretando la carta de una relación. No obstante, la 8 pueda referirse a las finanzas y propiedades de otras personas, es decir, personas ajenas a la relación. También podremos encontrar en esta casa los conflictos y los procesos de transformación de la relación.

CASA 9 COMPUESTA: Muestra la visión del mundo y de la vida que tiene la relación como también la comunicación más elevada que puede alcanzar. La compatibilidad (o no) en cuanto a creencias y filosofía de vida.

CASA 10 COMPUESTA: Esta casa es relevante, ya que indica el propósito evolutivo de la relación – en un sentido espiritual – y la reputación de la relación y sus logros – en un sentido más mundano -.

CASA 11 COMPUESTA: La casa de los deseos y aspiraciones de la relación, de los ideales compartidos, también la manera en que la relación hace amistades y se desenvuelve en actividades grupales o comunitarias.

CASA 12 COMPUESTA: Aquí podemos encontrar información no observable a simple vista sobre la relación, conductas reprimidas o inconcientes que pueden dañarla provocando situaciones que, por su carácter de inconciente, podrían generar destrucción en la relación o la disolución de la misma. En otro orden de cosas, la vinculación que la relación establece con realidades trascendentales.

domingo 29 de abril de 2007

Astrologia en la Actualidad

Casi todos sabemos que existen webs en las cuales se ofrece la interpretación de cartas natales, revoluciones solares y lunares, tránsitos y progresiones. Con sólo ingresar los datos necesarios para calcular la carta (fecha completa, hora exacta y lugar del nacimiento), se obtienen los gráficos y la información correspondiente. En algunos casos, en forma gratuita aunque parcial. En otros – cuando el informe entregado es más extenso y completo – previo pago.

Me pregunto si el hecho de propiciar esta manera de aproximarse a la astrología, la coloca en el lugar de un simple entretenimiento o puede constituír una iniciación en el tema para muchas personas que, de otro modo, nunca se acercarían a ella.
En principio, entiendo que la interpretación de una carta natal es fruto de una investigación minuciosa, efectuada en forma personal por cada astrólogo.

Para dar un ejemplo, tomemos el caso de una carta natal en la que se observa a Saturno en Escorpio y Plutón en Leo en aspecto de cuadratura. (Cabe aclarar que la cuadratura es un aspecto entre planetas situados en ángulo de 90°).

Para su interpretación deberán considerarse las funciones simbolizadas por cada planeta en combinación con lo que significa una cuadratura. Además, habrá que evaluar en qué signos y casas están presentes Saturno y Plutón, como también qué casas rigen. Asimismo, habrá que examinar en qué otros aspectos participan estos planetas con otros planetas de la carta.

En cuanto a la cuadratura, se interpretará tomando en cuenta su naturaleza de aspecto duro que provoca, en principio, tensión o conflicto. (No utilizo la clasificación de aspectos benéficos o maléficos).

Existen más factores a evaluar frente a la carta vista como una totalidad, pero he mencionado en el ejemplo sólo algunos de los que concurren a iniciar el proceso que develará el significado de los citados planetas en aspecto de cuadratura en la carta de una determinada – y única - persona.

Así también, en la interpretación habrá que tener en cuenta cuestiones tales como la percepción del consultante, el grado en que su conciencia se identifica con las cualidades simbolizadas por los planetas implicados, su edad y su experiencia de vida, el juego de luz y sombra, entre otros factores. Y, por supuesto, no hay que olvidar que también juega la capacidad del astrólogo que realiza la interpretación, lo cual incluye su formación, su orientación y su experiencia en la materia.

La pregunta que surge es: ¿pueden las webs ofrecer informes realizados con el grado de precisión y sutileza que impone el respeto de la individualidad de cada consultante?

Así planteada la situación, la respuesta más probable es que no. Sin embargo, insisto, quizás este tipo de orientación pueda servir para iniciar en el tema a personas que hubieran podido verse privadas de una valiosa herramienta de autoconocimiento.
Lo importante aquí sería que, una vez iniciadas en el lenguaje astrológico, estas personas pudieran continuar buscando, en aras de profundizar en el trabajo basado en su carta natal. Si no, tendríamos en estos informes una especie de horóscopo ampliado, una suerte de segunda instancia a recorrer luego de la lectura de los horóscopos de diarios, revistas y medios en general.

En otro orden de cosas, es interesante observar que a veces se acercan a la consulta astrológica personas que quieren saber qué les “va a pasar” en determinada situación o solicitan “predicciones a futuro”.

Citando a Carl G. Jung, cuyos aportes hoy constituyen una parte esencial en la formación del astrólogo: “No son los acontecimientos los que les suceden a las personas, sino que son las personas quienes les suceden a los acontecimientos”.
Esta reflexión define una manera de estar presente en la realidad. Podría decirse que incrustándose en ella, por el grado de participación que implica.

Es cierto que no todos están preparados para hacerse cargo de su vida con esta intensidad, pero yo me pregunto ¿ y si intentáramos transmitir esta visión en la consulta? Claro que primero deberíamos hacer el intento de encarnarla en nuestra propia vida, para que nuestras palabras pudieran tener el peso y el valor que confiere la convicción obtenida luego de la puesta en práctica.

Hoy el astrólogo no es un oráculo. Hace docencia. Entiendo que esta es su función primordial en nuestros días y, quizás, la más luminosa.

Para terminar, es mi opinión que la astrología debería ser ejercida siempre en forma personal y la información transmitida en una entrevista astrológica debería proveer los medios que faciliten el despertar de la conciencia, la disposición a ser enseñables –para lo cual conviene recordar que dócil es aquel que recibe fácilmente la enseñanza-, el desarrollo de la responsabilidad y de la libertad.

Tengo la esperanza de que así podremos acercarnos a cumplir con el desafío principal que nos propone la realidad: crecer, madurar y dar frutos.

sábado 14 de abril de 2007

Astrología para Comprender la Vida

Me siento identificada con la palabra “comprender”, verbo que – a mi entender - promueve la acción a partir de la lucidez de conciencia.

Quien ha comprendido algo, modifica su visión previa al momento en que comprende. En ese instante, su conciencia se mueve y existe la posibilidad de que sea enfocada en otra dirección, siendo éste el momento en que puede iniciarse una nueva etapa, o producirse un cambio de creencias y, por lo tanto, de valores.

Surge una mirada diferente, innovadora, que será la semilla de una realidad renovada. Aparece la posibilidad de tomar contacto con otras dimensiones, ya sea de nosotros mismos o de las circunstancias, iluminadas luego del acto de haber comprendido.

Entonces, volviendo al título de la nota, ¿qué pretendo hacer con la astrología? ¿Con qué intención me propongo utilizar este conocimiento milenario, este sistema de símbolos que contiene claves y llaves para la maduración del ser humano?

Exactamente con la intención de inducir y provocar comprensión.

Veamos la cuestión a la luz de una metáfora.
Pensemos en un huerto. A veces es necesario rotar los cultivos, porque el suelo se agota y ya no aporta los nutrientes necesarios para el crecimiento de los mismos.

Nosotros también somos cultivos. Nuestra conciencia necesita rotaciones porque, al permanecer enfocada en una misma dirección durante mucho tiempo, corremos el riesgo de no desarrollar una visión más amplia, con las consecuencias de estancamiento que esto seguramente producirá.

Al “rotar” la conciencia, se renueva el pensamiento. En el momento en que eso sucede, cambia el ángulo de nuestra visión, y este darnos cuenta nos permite hacer una síntesis, proseguir el camino en una nueva dirección y buscar un nuevo objetivo.

La renovación nace adentro. El afuera sólo la refleja.

La falta de comprensión produce falta de renovación y, por ende, repetición. La repetición nos aleja de la verdadera vida: nos vamos agotando y nos alejamos cada vez más de nuestro verdadero ser.

Por eso yo afirmo: mejor que predecir es comprender. Y propongo utilizar la astrología – con todas sus técnicas – para trabajar en el incremento de la comprensión, el camino más certero hacia la movilización de la conciencia.

viernes 23 de marzo de 2007

¿Para qué cumplimos años? - Resignificando el cumpleaños

No es simplemente cuestión de cumplir un año más o de pensar que ya tenemos un año menos de vida.
Inexorablemente, año tras año el calendario nos recuerda que existe un día en el que seremos el centro, acompañados y celebrando, o bien permaneciendo a solas con nosotros mismos, si hemos elegido la soledad o hemos sido elegidos por ella.
Al cumplir años, estrenamos un nuevo ciclo en el que tendremos la oportunidad de incrementar nuestra conciencia para hacernos cargo de nuestra vida y crecer.
La astrología cuenta con una valiosa herramienta que es la revolución solar.
Interpretada en vinculación directa con la carta natal, y complementada con los ciclos, tránsitos y progresiones - entre otras técnicas - nos ayuda en el proceso de darnos cuenta.
Pero no perdamos de vista la pregunta planteada en el título de la nota: ¿para qué cumplimos años?
Véase que la pregunta es para qué (y no por qué).
Recuerdo respuestas a esta pregunta, encontradas a lo largo del tiempo frente a cada cumpleaños, tales como: cumplo años para renovar mis proyectos; para recordar que puedo actualizar mis potencialidades poniéndolas en acción; para no demorar más la toma de decisiones postergadas, sabiendo que ya es hora de hacer algo con mis dones o talentos silenciados… y otras respuestas que mi memoria tiene la gentileza de traerme en este momento.
Hasta que, finalmente, descubro que ante la pregunta “¿para qué cumplimos años”? se levanta otra pregunta, vital, esencial, que carece de y a la vez contiene a todas las expectativas.
Esta pregunta es ¿Cuál es el próximo paso?
Y elijo pensar que cumplo años para que ese próximo paso me sea revelado, para sintonizarme con él siguiendo así los dictados de mi alma.
Entonces puedo servirme de la astrología para reorientar la conciencia, renovando mi visión y mi compromiso con la vida.
Esto es cumplir con la ley de mi verdadero ser.

domingo 25 de febrero de 2007

ESCALERAS (Acerca de la evolución)

En la vida subimos y bajamos escaleras.

Sin embargo, hay una escalera que no se materializa hasta que tomamos la decisión de ascender.

Parece imposible, pero sólo hay que confiar para que primero aparezca el pasamanos.

Ante el gesto de levantar una mano, se crea un espacio del ancho de nuestro cuerpo, generando la medida adecuada para que pasemos con facilidad. Como en un sueño, el pasamanos vendrá a ubicarse exactamente debajo de una de nuestras manos.

Luego debemos levantar un pie, en un intento de subir que puede inhibir a los más descreídos, porque no se ve ningún escalón para sostenerlo.

Súbitamente, y de un modo misterioso, nuestro gesto construye la forma y el escalón aparece justo debajo del pie.

Ya tenemos el pasamanos y el primer escalón.

Un poco más de confianza y siguen ahora los demás escalones, siempre respondiendo al gesto de elevar un pie y hacer el intento de ascender.

La escalera está. Ya estaba. En realidad, siempre ha estado ahí. Es segura y firme. Puede sostenernos hasta que alcancemos la cumbre.

La condición para que se manifieste es que confiemos.

Al final del ascenso, asistiremos a nuestra coronación: el proceso de convertirnos en individuos concluye.
Esperemos que la recompensa sea la realización, acompañada de la vivencia de plenitud.

domingo 18 de febrero de 2007

La Carta Natal - ¿Cómo se hace?

Para realizar un estudio astrológico personalizado, se requieren los siguientes datos: día, mes, año y hora exacta de nacimiento, así como el lugar geográfico.(Por ejemplo, Ciudad de Buenos Aires o Lomas de Zamora o Esquel, etc.).

Actualmente, existe el software necesario para obtener la carta dibujada en segundos, ingresando los datos del consultante, no siendo ya necesario el cálculo y dibujo de la misma en la forma en que lo hacíamos antiguamente, lo cual demandaba un considerable tiempo y esfuerzo.

Sin embargo, cabe tener muy presente que la interpretación es fruto de la investigación minuciosa efectuada en forma personal por cada astrólogo, quien deberá contar con una definida vocación de servicio y con la capacitación profesional adecuada, acordes a la responsabilidad que implica el ejercicio de la consultoría astrológica.

Cuando llega el momento del encuentro para la lectura de la carta natal, es recomendable la grabación de la información suministrada, por cuanto la misma es importante en cantidad y calidad.

Asimismo, la grabación permite que la información pueda luego ser utilizada por el consultante para una revisión futura como también en otros ámbitos en los que realice trabajos de autonocimiento y crecimiento personal, tales como sesiones de terapia, grupos de reflexión o talleres.

Para mayor información pueden leer en este blog los artículos “La Carta Natal” del 26-10-06 y “La Carta Natal – Herencia y Destino” del 10-2-07.

sábado 10 de febrero de 2007

La Carta Natal como Herencia y Destino

La carta natal es indicadora de nuestras predisposiciones, tendencias y desafíos. Vale decir que nos informa los fundamentos de nuestra herencia y los misterios de nuestro destino.

Pensemos en el destino como aquello que vamos realizando a medida que se despliega nuestra existencia y no como algo ajeno a nuestra intervención.

Ahora, pensemos en el destino como el ingreso de lo desconocido en nuestra vida.

Parece que el destino viniera desde afuera: sin embargo, está siempre con nosotros porque nace con nosotros. Sólo que no estamos enterados, y entonces afirmamos que no participamos en su creación.

Nos convencemos de que es necesario quebrar las estructuras heredadas para provocar el surgimiento de nuestra naturaleza esencial. Es así que, para cumplir con nuestro destino, decidimos hacer lo posible por liberarnos de nuestros condicionamientos y les declaramos la guerra.

La paradoja es que estas mismas estructuras heredadas son la semilla de los desafíos con que iremos labrando nuestro destino. ¿Vamos a exterminarlas?

El pasaje de herencia a destino se inicia cuando descubrimos que estamos atrapados en la repetición y este hallazgo mueve a nuestra voluntad a entregarse al cultivo de la capacidad de innovar.

Reconocer y aceptar que podemos vivir sin el residuo de todas nuestras historias inconclusas, pone en marcha el proceso de ajuste, limpieza y reorientación por el que nuevas formas de expresión de lo que somos irán ocupando paulatinamente su lugar en nuestra realidad.

martes 9 de enero de 2007

Límites - un aspecto de Saturno

EL LÍMITE POSEE UNA FUNCIÓN ORDENADORA.

Sin embargo solemos vivirlo como algo que, mediante la restricción, nos castiga o frustra.

Si un límite es aceptado como algo que ordena, pierde su connotación negativa y se convierte en un aliado de la conciencia.

Ahora bien, instintivamente se busca eliminar aquello que limita en lugar de integrarlo.

Existen dos preguntas que conducen a integrar aquello que limita:

a) ¿Qué me impone? y b) ¿Qué me impide?

Imponer e impedir, dos verbos asociados a la cualidad restrictiva de Saturno.

Admitamos que tendemos a ver sólo una de las caras del límite. Y es, precisamente, la de la restricción.

Ahora veamos esto: limitar implica restringir y expandir.

Restricción y expansión forman una polaridad. Saturno/Jupiter, en lenguaje astrológico.

Trabajar con las dos preguntas cuando atravesamos una experiencia restrictiva, es la manera de abrir la puerta para que nuevamente ingrese la expansión, ya que descubrir el sentido y el propósito de la restricción es empezar a dejarla atrás.

lunes 25 de diciembre de 2006

El Zodíaco - Un Banquete de Dones

ARIES nos brinda el impulso para emprender.
TAURO nos ofrece el don de la autoestima, a partir del cual construímos valores y recursos, talentos y habilidades.
En GEMINIS conocemos múltiples opciones, que surgirán de combinar en diferentes formas los recursos generados.
En CANCER descubrimos que podemos elegir, gestar, nutrir y proteger.
LEO nos enseña a crear, florecer y expresar.
En VIRGO nos replegamos para observar y ajustamos para ordenar.
LIBRA nos da la oportunidad de vivenciar el encuentro con el otro, aprendiendo de la complementación.
ESCORPIO, mediante el intercambio y la fusión, nos sumerge en la vivencia de la intensidad (eso que algunos llaman pasión).
SAGITARIO nos conecta con las dimensiones en las que residen el sentido y el propósito. Así obtenemos el don de la comprensión.
En CAPRICORNIO alcanzamos la realización, cosechando los frutos del esfuerzo pacientemente sostenido en el tiempo.
ACUARIO nos hace vibrar con el don de la innovación.
PISCIS nos completa con los dones de la compasión, la imaginación, el silencio y la trascendencia.

jueves 14 de diciembre de 2006

Acerca del Tiempo

"EL TIEMPO ES UNA SUCESION DE ESTADOS DE CONCIENCIA"

Esta frase pertenece a Helena P. Blavatsky.

Al leerla pienso instantáneamente que hay un tiempo que nace y se desarrolla en el afuera y otro tiempo que nace y se desarrolla en el adentro.

Solemos pensar que nos ordena y estructura el tiempo del afuera, pero en realidad el verdadero orden lo da el tiempo del adentro.

El tiempo nacido afuera es propiedad de todos; se caracteriza por la repetición. Es un tiempo chato, pesado, silencioso e intimidatorio, que nos reduce a la oscuridad. Envejece y se agota en sí mismo, carente de toda creatividad.



El tiempo nacido adentro es irrepetible, innovador. No lo miden calendarios ni relojes, porque es personal. Posee la fuerza para elevarnos y la potencia de arrojarnos a la luz, ayudándonos a parir nuestra propia individualidad.

martes 12 de diciembre de 2006

Dos Preguntas


Identifico dos preguntas esenciales con las que vivir se simplifica o se dificulta, según sea mi elección:

1) ¿POR QUÉ?

Es una pregunta que cierra puertas y obliga a caminar en círculo. Garantiza el mantener amordazada la mente y restringe el pensamiento. Dificulta circunstancias y vínculos. Convierte la realidad en una encrucijada, en un laberinto sin salida. Conduce a la victimización. Facilita el aferramiento y el apego al pasado.

2) ¿PARA QUÉ?

Esta es la pregunta más valiosa, la que abre caminos y facilita el arranque. Quiebra círculos viciosos y libera. Permite reconocer el propósito, develar el significado y otorga la libertad de elegir el objeto en el que ubicar el sentido. Promueve el soltar y dejar ir, abriendo espacio al futuro.

jueves 7 de diciembre de 2006

Ser docil

Es frecuente considerar la palabra "docil" como sinónimo de manejable o sumiso, lo cual implica tener una actitud pasiva.

Sin embargo, docil es aquel que recibe fácilmente la enseñanza. Aquí tenemos una disposición receptiva pero no pasiva.

¿Ser docil, es decir, recibir fácilmente la enseñanza, podría ser entonces la condición esencial para crecer y evolucionar? Quizás.

En la vida, todos hacemos docencia. Seamos o no concientes de ello, es una actividad incesante del género humano.

Hacemos docencia por acción y por omisión. Pero algunos reciben las enseñanzas con mayor facilidad que otros. Son los dóciles.

Ahora que le hemos dado a la palabra DOCIL un sentido evolutivo, podemos deducir que nada tiene que ver con ser manejable, sino todo lo contrario. Hace falta cierta dosis de rebeldía y una enérgica voluntad para encarnar la esencia de la docilidad, así considerada.


Si nos abrimos a recibir fácilmente la enseñanza, seremos capaces de modelar nuevas circunstancias en las cuales desplegarnos con mayor libertad.

Esa libertad que surge únicamente cuando logramos ser cada vez más reales.

sábado 25 de noviembre de 2006

Un pensamiento

Creo en lo sutil, verdadera sustancia de todo lo concreto.

Acerca de la Casa Doce

Tradicionalmente la Casa Doce ha sido asociada al encierro, a las limitaciones, pruebas, enemigos ocultos, situaciones de retiro o aislamiento. Estos son sólo algunos de sus simbolismos.

Veámosla ahora como nuestra capacidad de hacer prisiones.

¿Puedo identificar el momento en que elijo convertirme en rehén de mis propias limitaciones? Aquí hago prisión.

¿Me doy cuenta cuándo decido encerrarme, aislarme, aniquilando mi propia identidad en la separatividad? Aquí hago prisión.

No todo el que anda suelto en la vida es libre.

Construímos prisiones y vivimos entre rejas, cautivos, recluídos en calabozos imaginarios que amordazan nuestra potencia.

Nos impotenciamos, convirtiéndonos en identidades confinadas, condenadas a cadena perpetua.

A veces conviene recordar que el enemigo nace adentro, vive adentro, ataca desde adentro y, muchas veces, lleva nuestro nombre y apellido.