sábado, 26 de julio de 2008

El Tránsito de Saturno en Virgo


En esta ocasión, comparto la conferencia que ofreció el Prof. José Dulce, el Sábado 5 de Julio de 2008, en la Vanguardia Teosófica de la calle Arcos 1191, Ciudad Autónoma de Bs. Aires. El texto es la desgrabación completa de la conferencia.


Introducción a cargo del Sr. Ulises Casinelli:

Muchas personas que han estudiado astrología piensan que existen planetas benéficos y planetas maléficos. En esta clasificación hay una arbitrariedad total porque en la Creación no existe nada absolutamente benéfico ni maléfico. Son expresiones que devuelven al ser humano el resultado de lo que viene haciendo, es decir, si yo siembro vientos recogeré tempestades. Si yo en determinado orden de la vida ejerzo mi libre albedrío en forma arbitraria, con violencia por ejemplo, me aparece un “señor Plutón” o un “señor Saturno” que me mostrará que mi libre albedrío es irresponsable y, por lo tanto, tendré que pagar las consecuencias de no ser responsable de mis actos.
Bueno, hay mucho que hablar de las característica de Saturno. Yo simplemente lo tengo presente como el señor del karma y el guardián del umbral, es decir, el que nos abre las puertas hacia nuestra divinidad. Así que papel más elevado que el de Saturno no existe en todo el sistema solar.
El prof. José Dulce nos trae hoy una reflexión sobre este tránsito. El ha profundizado en el tema, no desde un punto de vista exterior sino profundizando en el verdadero sentido que tiene la astrología. La astrología es la ciencia de la evolución, es la ciencia del alma y él nos lo va a demostrar con sus explicaciones esta tarde.

Habla el Prof. José Dulce:

Antes de empezar a desarrollar el tema de este tránsito de Saturno en Virgo, veremos qué nos trae para la humanidad, no para cada uno de nosotros; tratemos de sacar cualquier tipo de expectativas personales que tengamos al respecto. Mi objetivo es elevar el pensamiento e intentar comprender desde un lugar situado más allá de la mente concreta o racional lo que significa el proceso de este tránsito para la humanidad.

En esta perspectiva de “arriba y abajo” y en esta perspectiva de tiempo –justamente Saturno/Cronos marca el tiempo- el tiempo representaría el ordenamiento en nuestra vida material, pero también está relacionado con nuestra conciencia finita.

Los números racionales tienen una razón de ser en la matemática. En la matemática hay números racionales e irracionales. Los racionales nos dan la posibilidad de ser concientes de nuestros actos y de vivir concientemente un tiempo que no se repite nunca en el universo. El hecho de nacer en un tiempo determinado es algo irrepetible porque tiene en el inconciente colectivo, como programa, un determinado símbolo que crea el ser humano o la mente racional por un ordenamiento de imágenes. Nacer en tal día es que hay una fecha, un número de día, de mes y de año. Entonces vemos que hay una coordenada llamada espacio-tiempo que nos proyecta hacia la tierra, nos ordena, nos dice quiénes somos y de dónde venimos. No somos concientes de dónde venimos; de repente tomamos conciencia de que estamos en la tierra pero no sabemos de dónde venimos ni por qué venimos y nos encontramos con un cuerpo, con una estructura familiar y tampoco sabemos cuándo nos vamos a ir. Evidentemente, hay algo más que no manejamos ni en lo que pensamos. Hay algo que nos trae y hay algo que nos lleva. En ese lapso de entrada y salida que tiene que ver con la conciencia temporal, que tiene que ver con la sucesión de imágenes que está representada con los números racionales, nos ordena cronológicamente la historia que traemos de otras etapas de la vida en donde perdimos la conciencia, luego la recuperamos pero no nos acordamos de dónde venimos. Hay una coordenada que hace que todos esos procesos que hemos vivido o que han vivido nuestros ancestros, o han entendido o no, etc. se grabe como mecanismo en los números llamados irracionales o en el mundo de las sombras que es el inconciente.

Por eso la coordenada espacio-tiempo tiene que ver con una cruz: la cruz de Saturno, que representa el límite entre la conciencia y la inconciencia, o dicho de otro modo entre los números racionales y los números irracionales. En la cruz, la horizontal representa el espacio y la vertical representa el tiempo.

En base a esa cruz, llamada también los cuatro puntos cardinales, los cuatro elementos de la naturaleza en donde desarrollamos nuestra conciencia finita y que tienen que ver con las cuatro estaciones, con el número 4 que es la materia. O sea, lo que representa el cuadrado es una forma humana porque no hay en la naturaleza nada que tenga una forma exactamente cuadrada. ¿Ustedes vieron alguna vez una flor cuadrada, o una luna o un sol cuadrados o cualquier cosa que tenga un ángulo exacto de 90 grados en sus vértices?

El cuadrado es una creación arquitectónica del ser humano. El cuadrado o el número 4 o la cruz o, si quieren, el tiempo o la perspectiva espacio-temporal, es un código que tiene el inconciente colectivo humano creado para no desordenarnos en la vida terrestre. Así como tenemos un número de documento o una determinada hora que nos organiza la rutina, estos son códigos, son coordenadas que nos ordenan. Así gracias a esta coordenada nos sentimos seguros y contenidos porque está todo ordenado, pero todo esto es conciente.

Volviendo al cuadrado: para el cuadrado perfecto necesitamos herramientas creadas también por la mente racional para poder llegar a hacer la forma perfecta del cuadrado. Por lo tanto, decimos que todos los elementos vinculados con el espacio-tiempo, o sea con la razón, son elementos creados por la mente humana en los que nos sentimos contenidos. Pero hay algo que está más allá, y representaría lo atemporal. Saturno marcaría la forma – es una llave – entre el tiempo y lo atemporal.
Si miramos la cruz que integra el símbolo de Saturno, su rama vertical es una barrera que divide el conciente personal del inconciente personal. Del lado conciente, somos concientes de que tenemos un nombre y un apellido, una fecha de nacimiento, una casa ubicada en determinado lugar, sabemos qué haremos mañana, en fin, un ordenamiento en el tiempo en donde nos sentimos seguros porque tenemos una coordenada espacio-temporal.

Pero, ¿qué hay del otro lado del tiempo, de la mente? ¿Qué hay más allá de la órbita de Saturno? Lo transpersonal, lo que se llama “infinito desordenado” o sea el caos. En el primer párrafo del Génesis dice que en el principio era el caos. Y en el caos se forma el cosmos. ¿Qué es el cosmos? Es el orden perfecto y cronológico del caos. Pero en el caos, donde no existe el tiempo, más allá de la órbita de Saturno está grabado lo que hemos vivido hace miles de encarnaciones, o lo que nos han transferido nuestros ancestros en forma de ciertos mecanismos de defensa. Muchas veces aparecen ciertas imágenes o ciertos mecanismos (pulsiones) que nos marcan una determinada defensa en la vida temporal que muchas veces no coincide con nuestras necesidades.

No sé si soy claro: está grabada en este mundo atemporal la memoria de la creación del mundo, desde el Big Bang hasta el momento actual. Pero también están grabadas las vivencias personales, genéticas, que traemos del pasado en la mochila, la sombra. No hablo del inconciente colectivo sino del inconciente personal, que representaría todo lo que traemos grabado como proceso genético.

Si en mis genes llevo como mecanismo de defensa una persecusión porque algún ancestro mío fue perseguido por actuar o pensar de determinada manera, queda grabado en este mundo atemporal que actuar de esa determinada manera es igual a sentirme perseguido. Por lo tanto, yo no tendré registrada esa imagen en el mundo temporal (conciente) que corresponde a lo que mis ancestros o yo mismo en otras encarnaciones hemos creado, pero queda como mecanismo de culpa el salir de ese programa.

Todo lo que nos queda grabado en el inconciente, sea por hechos personales o ancestrales, relacionados con la genética, queda como mecanismo culposo si uno sale. Por lo tanto, sucede que yo quiero desarrollarme en determinadas cosas a nivel personal y veo que no puedo. Si, por ejemplo, yo me desarrollo hacia un nivel en el que no me sienta perseguido actuando de determinada manera y cuando me siento perseguido veo que las cosas se dificultan o se traban y no sé porqué, es porque allá atrás hubo ancestros que han vivido mal eso que yo vivo bien. Entonces para salvarme de ese hecho que fue hace miles de años –porque es atemporal- yo nunca voy a poder desarrollarme en la vida personal.

Retomando entonces para ver qué pasa con este tránsito de Saturno en Virgo, decimos que Saturno es mitad luz y mitad sombra por representar el límite de sanidad de la mente para poder mantenerse fuera de todo lo que pueda ser psicosis, porque nos defiende como barrera entre lo racional y la mente irracional. Tenemos que tener una barrera sana y protectora entre lo que está grabado en nuestro mundo inconciente y el mundo temporal.

La enfermedad aparece a veces cuando esa línea o barrera protectora se disuelve. Algunas actividades realizadas cuando uno no está preparado disuelven esta barrera, por ejemplo regresiones. Yo no estoy en contra de estas actividades pero existe peligro cuando podemos disolver la mente conciente entrando en un mar turbulento del cual no podemos salir jamás, y aparece la locura. La locura aparece porque en el conciente aparecen imágenes ligadas con lo ancestral, con historias del pasado, que se mezclan a nuestra vida racional y la desordenan llevándola al caos. Entonces me puedo convertir en un pájaro, en Napoleón, en Superman y eso es una realidad para mí pero es una realidad que no existe en la realidad temporal.

Es importante tener presente que Saturno representa este límite y que es sólo un símbolo. Ningún planeta nos influye como planeta en sí: es un símbolo que tiene nuestra lógica, nuestra conciencia, para poder tener un camino integrativo de la vida. Cuando nos integramos a la conciencia ya no hay más tiempo, vivimos concientemente en un mundo atemporal en donde integramos la conciencia crística o divina, no hay más deseos.

¿Por qué aparece el deseo? Aparece, muchas veces, por esa necesidad de contención que tiene el tiempo-espacio, la necesidad de sentirnos seguros y contenidos en esta vida temporal al sentir que nada nos faltará, que estamos encuadrados en algo que aparentemente es seguro.

Pero nada permanece para siempre. Del cuadrado tenemos que salir, porque si no seremos cuadrados y no circulares (eternos). ¿Por qué decimos de alguien que es un cuadrado? Porque se encuadra en un pensamiento que le da miedo, se encierra, y al no poder salir no entra en la eternidad, no entra en la conciencia circular que es donde no existe el tiempo, o sea en el infinito que está simbolizado por el Ouroboros. El infinito es atemporal. Cuando alcanzo la conciencia de lo atemporal ya no participo en el tiempo porque ya me integré con todo y entonces me identifico con todas las cosas, con la Tierra, con la Luna, con Saturno, con las estrellas, yo soy eso y entonces entro en la conciencia divina o crística.

Volviendo nuevamente a Saturno. Nos marca un límite para no desordenarnos, para hacernos ver la sombra que traemos. Donde está Saturno en la carta natal o transitando nos muestra la sombra que venimos arrastrando pero también la posibilidad de trascender el tiempo.

En la mitología Saturno (Cronos) se comía a sus hijos. Esto simboliza que el tiempo nos devora si nosotros queremos ser devorados. Para no ser devorados por el tiempo tenemos que trabajar el Héroe, que existe en todos los mitos y cuentos. El Héroe vence al tiempo a partir del amor (plexo cardíaco).

Saturno actualmente transita la constelación de Virgo. Veamos la polaridad Virgo/Piscis: son dos dimensiones opuestas y complementarias.

Cuando nosotros acometemos algún acto por el cual cargamos una culpa ¿cómo sabemos que es una culpa? Porque en el inconciente colectivo hay mandamientos que nos graban la culpa y el perdón. Nosotros conocemos los diez mandamientos: sirven como programa colectivo para ordenar nuestra conciencia y trabajar los sentimientos de culpa y no-culpa.

Si yo acometo un acto por el cual me siento culpable, aunque no tenga conciencia, como está grabado en el inconciente colectivo que eso que he cometido es culpabilizable, se crea una imagen en el mundo inconciente personal en el cual se me va a transformar en un fantasma y se convertirá en obstáculo.

Si yo acometí un determinado acto, en esta encarnación o en una anterior, queda como imagen culposa hasta que lo resuelva. Es decir, hasta que yo me enfrente con esa imagen concientemente. Si no, queda en lo inconciente. Puede ser personal o ancestral. Lo que está en ese lugar inconciente atemporal, se me va a presentar de frente. Si yo cargo una culpa, eso se me presenta de frente para poder purgar, purificar, ese hecho que me trae culpa.

Parece ser que el momento de encarnar es una oportunidad que tiene nuestro ser para poder purificar la imagen que lleva cargada como sentimiento de culpa. Yo sugiero siempre mirar la película “Línea mortal”, con Julia Roberts o si no “La Misión”, con Robert De Niro. Ahí está claro que hasta que no se haya trabajado el perdón esa imagen sigue pesando en nuestro mundo inconciente. Por lo tanto Saturno, a través del tiempo, nos marca el momento en el cual tenemos la posibildiad de purificar esa imagen que nos atrapa en lo que se llama karma. Karma es todo aquello que traemos como elemento de peso, de culpa, que no hemos purificado.

Saturno en Virgo nos da, a nivel colectivo, la posibilidad de purificar la imagen colectiva como elemento de culpa. En cada signo va teniendo una determinada actividad, pero ocurre que Virgo representa la naturaleza y la tierra y la capacidad de purificación de imágenes a través de la liberación de la energía tóxica.

Vean que el planeta Tierra representa a Ceres, la madre de Perséfone. De ahí viene el tema de los cereales… ¿les suena? Los cereales están vinculados con esta imagen de Ceres, Saturno en Virgo, el campo, la alimentación, el mundo y la crisis alimentaria, el problema del hambre ¿les suena? Esto está ocurriendo a nivel colectivo, de conciencia planetaria. Si no nos ponemos bien en orden… hum… todo esto lo está mostrando el tránsito de Saturno, que marca la sombra y la luz.

En Virgo la pregunta es ¿qué le hicimos a la naturaleza? Esto es un karma colectivo. Saturno nos dice: esto que estuvieron haciéndole a la naturaleza ahora se les viene al conciente como una imagen desde la sombra para que purguen y purifiquen lo que hicieron mal. Nos da una oportunidad para volver a la tierra, a la naturaleza, a la conciencia de la alimentación.

Pero a nivel inconciente tiene que ver con la oportunidad de poder purgar esa imagen culposa que traemos en otra dimensión. Vean que en el signo opuesto a Virgo está Piscis. Piscis tiene que ver con la culpa porque es el último signo, la última señal que tiene nuestra conciencia. Piscis está detrás de Aries, que representa la conciencia, la cabeza mientras que Piscis representa los pies, en donde nos apoyamos en la vida.

Y la pregunta es ¿en dónde nos apoyamos en la vida? Respuesta: en todo aquello que no sabemos que traemos. Nuestros puntos de apoyo que tienen que ver con los pies nos dicen que en la vida nos apoyamos en toda la historia de nuestros ancestros y que constituyen nuestros elementos inconcientes aunque pareciera lo contrario, es decir, que nos apoyáramos en una vida en que tenemos conciencia de determinadas cosas y estamos bien.

En realidad creemos que estamos o actuamos o pensamos bien, pero no conocemos la historia que está atrás. Entonces se nos va a presentar a través de situaciones que no conocemos para que podamos modificar –esto se llama karma- la imagen de culpa o peso. De lo contrario, siempre vamos a trabajar Piscis -como opuesto a Virgo- que según leemos en los libros de astrología tiene que ver con las culpas, con los hospitales, con instituciones en las cuales necesitamos un retiro para poder unificar la conciencia y reflexionar de dónde venimos y adónde vamos, expiando esos elementos culposos que traemos. Para eso son también las cárceles, instituciones asociadas con Piscis. ¿Quién va a la carcel? El que necesita purgar una culpa. Los hospitales están llenos de culposos, porque la culpa también trae enfermedades, cuando no se es conciente de porqué trae la culpa. ¿Me explico? Yo me enfermo cuando hay un peso que tengo que pasar por el dolor para expiar eso que hice. Yo estoy expiando. Expiar es tener un dolor para poder purificar el dolor de lo que acometí a otra persona o a mí mismo. Pero no soy conciente de eso. Cuando ya no existe el dolor, cuando ya el inconciente se purificó, se aclaró, ya no necesito encarnar. Vuelvo como un ser atemporal a la tierra, si es que tengo que volver.

Hoy por hoy, si estamos acá quiere decir que algo cargamos. Todos tenemos una cruz que cargamos. Pero ahora viene el tiempo de descargarla. ¿Cómo? Tomando conciencia y haciéndonos responsables, enfrentándonos a la sombra que todavía no vemos, enfrentándonos a nosotros mismos y no proyectando en el otro lo que nosotros tenemos que enfrentar, si no es violencia.

Por eso que no sólo está transitando Saturno en Virgo sino también Marte. Marte en Virgo implica que tenemos que transitar este camino a través de una actitud enérgica, vigorosa. No implica una actitud violenta sino una actitud vigorosa.

Cuando se trata de subir un peldaño evolutivo en Virgo, la violencia se convierte en vigor, y el vigor siempre va a favor de la moral, y la moral va a favor de la vida. Yo me hago cargo de mi vida cuando activo el vigor y transmuto la violencia en vigor. Ahí estoy trabajando la caridad. Me hago cargo de lo que traigo y lo enfrento sin miedo.

Porque después suceden determinados acontecimientos por los cuales yo me tengo que enfrentar con esa sombra que traigo y aparece el miedo. Entonces no quiero ver. Aparece lo fóbico y entonces me quedo paralizado. Si estoy paralizado, no quiero ver lo que traigo, asumirlo y purificarlo, me retraigo y lo que estoy haciendo es acercarme más al miedo que ya tenía, porque el miedo no está afuera sino adentro de mí. El miedo jamás viene de afuera.

Fíjense que las situaciones sociales que estamos pasando son de violencia. Saturno nos está indicando que algo tenemos que ver, algo tenemos que trabajar desde la humildad. Ser humilde no quiere decir tener un sentido de desvalorización sino asumir humildemente nuestra vida, diciendo “acepto lo que traigo, me puedo entregar a eso que traigo –que representa el karma- y lo puedo iluminar”.

No huir de eso, porque siempre hay miedo a los elementos culposos, a enfrentarlos porque eso trae dolor. Pero trae dolor cuando no soy conciente. Por eso si yo no trabajo el proceso de asumir lo que debo asumir, y hacerlo sin temor, vienen procesos desagradables.

La palabra “agradar” viene de grada y en este proceso se suben gradas o peldaños evolutivos. La palabra “desagradable” en este sentido, quiere decir bajar un peldaño de conciencia, bajar una grada. El proceso es desagradable porque no me da beneficios sino problemas porque sigo actuando desde la sombra y voy al pasado. Tengo que ver, mirar, el pasado para saber qué tengo y qué tendré, para poder modificarlo, transmutarlo, purificar una imagen que no me sirve y ser así libre de mis actos.

Pregunta – Si yo tengo algo que no sé qué es ¿cómo puedo purificarlo?

Respuesta – Para eso hay herramientas. Una es la astrología. La carta natal, en lo transpersonal, es el pasado. No me refiero a lo que me va a pasar, me refiero a lo personal que indica simbólicamente todos los condicionamientos de los que hemos hablado y a través del tiempo, de los procesos futuros de tiempo y espacio, uno va viendo que se van dando acontecimientos que nos permiten ver qué tenemos que asumir (no qué nos va a pasar) y poder transmutarlo. Entonces eso alivia. Ahora, cuando uno pasa estos procesos sin saber el porqué, se desespera o piensa que tiene mala suerte o se pone en víctima pensando en lo que “le tocó en la vida”.

Pregunta - ¿Tenemos la oportunidad de hacer estos procesos cada treinta años, no?

Respuesta – No. Vos hablás del retorno de Saturno. No. Tenemos siempre la oportunidad. Ahora, con el tránsito de Saturno en Virgo que durará hasta mediados de 2010, a nivel colectivo tenemos una gran oportunidad de purificarnos y volver a la vida.

Por eso Virgo Piscis son los arquetipos de la Virgen y el Cristo respectivamente. Vino Moisés, después vino Cristo –la era de Piscis- y después de Cristo vino Acuario –después de la revolución francesa-, que representa un sentido de libertad, igualdad y fraternidad.

El sentido de la era de Acuario es ser libre, pero para ser libres tenemos que ser primero responsables de lo que venimos trayendo. Tenemos que responder y no huir de nuestra vida. Replantear, responder, vivir y enfrentarnos a nosotros mismos, no proyectando esa sombra en el otro diciendo que el problema es el otro. Esto es lo que hacemos como sociedad, tanto en el país como en el mundo: siempre hay dos bandos enfrentados. Ambos proyectan en el otro y ninguno se hace cargo de lo propio.

Por eso ahora los procesos de la Tierra están representados por todos los sucesos de purificación que tiene la Tierra ahora. La Tierra es un ser vivo y necesita su purificación.

No olvidemos que Saturno y todos los planetas orbitan alrededor del Sol. Pero nosotros nos apoyamos en la Tierra, por lo tanto, nuestro punto de apoyo es la Tierra. Vemos que el Sol parece girar alrededor de la Tierra, pero la realidad no es así. Entonces pensamos que esta historia temporal es la realidad, pero en realidad no lo es. Volvamos a la conciencia solar, de donde emana nuestro Yo.

¿Me van siguiendo? Tenemos un elemento geocéntrico y un elemento heliocéntrico. El geocéntrico se refiere a la conciencia terrestre como punto de apoyo psíquico y el heliocéntrico –que es el real- se refiere a la conciencia como punto de apoyo de luz. Entonces no sólo Saturno, la Tierra, aparentemente giran alrededor del Sol, sino todos los planetas. Pero estamos tan apoyados en nuestra personalidad terrestre que creemos que somos el centro del mundo y todo orbita a nuestro alrededor. Nos creemos el centro y en realidad lo somos, pero a nivel personal siempre estamos deseando ser el centro de nuestras necesidades: primero nos resguardamos nosotros y después vemos.

A nivel de la personalidad, a nivel del tiempo –no de la conciencia temporal sino de Saturno para abajo-, parece ser que somos seres individuales que buscamos nada más que nuestro deseo personal, tratando de estar seguros. Pero cuando eso desaparece por un proceso evolutivo, yo me identifico con el otro y con el universo, saliendo de mi centro, pierdo el centro personal y gano el centro universal. En realidad somos el centro del universo a un nivel atemporal, porque si decimos que todo es infinito vemos que más allá de la barrera creada por el hombre están los números irracionales -que también son infinitos- y más acá tenemos los números racionales, ordenados en lo temporal. O sea se mezclan las imágenes que tienen que ver con la sucesión de tiempo-espacio. El tiempo lo marcan los números racionales. El tiempo es una sucesión de imágenes que van marcando ordenadamente los procesos de vida conciente, que quedan grabados desordenadamente en un mundo atemporal para luego ordenarse a través del tiempo (el mundo conciente y temporal).

¿Se entiende esta idea o es muy complicada?

Es muy importante que esto se entienda bien porque marca muchas cosas en este tema. Decimos que el tiempo es una sucesión de imágenes. Claro, una imagen aparece en un punto uno, después viene el punto dos, el tres, el cuatro, etc.

Si acometemos un acto en el punto uno, este es el conciente actual, es la conciencia que yo estoy teniendo ahora de un hecho determinado que en ese momento se está grabando en mi conciente. Pero cuando pasa el tiempo -porque el tiempo no es estable y pasa, o sea, la sucesión de imágenes pasa- tengo la conciencia del punto dos. En el punto dos soy conciente, pero ya me he olvidado de lo que pasó en el punto uno. Es decir, lo que he acometido en este encuadramiento de imágenes del punto uno, es pasado cuando llego al punto dos. Cuando llego al punto tres, no me voy a acordar ni del dos ni del uno. Entonces el dos y el uno se van grabando en el inconciente, lugar en el que se desordena la imagen ordenada en la vida conciente. Después aparece el punto cuatro y así sucesivamente.

Vamos grabando toda la historia en la mente inconciente. Esa sucesión de imágenes y esas historias quedan grabadas como culpa o no. Sabemos que a nivel colectivo, a nivel de Saturno, tenemos mandamientos colectivos que nos permiten conocer la idea del bien y del mal.

¿Qué pasaría si no hubiera moral?

¿Qué pasaría si no hubiera un ordenamiento paternal, de padre –Jupiter-, de pater, paternidad, de los padres espirituales de la humanidad? Estos son símbolos que pudieron ser elementos físicos o no, que alguien ha determinado –quizás extraterrestremente- un ordenamiento moral para que la humanidad no se destruya. Si no hubiera moral, si no hubiera mandamientos colectivos, la humanidad se hubiera destruído. ¿O no? ¿No estaríamos destruídos si no hubiera un ordenador saturnal o jupiteriano que simbolice el poder del pater, del padre, considerado como padre mosaico, padre universal?

Entonces, aunque no sepamos el elemento moral que nos ordena en una sociedad, el inconciente sí lo sabe. Por lo tanto, actuará como si lo supiésemos. Entonces estos hechos como “no robarás”, “no matarás”, “no mentirás”, quedan grabados como elemento de culpa en forma desordenada y van a aparecer en forma ordenada en una encarnación determinada con la posibilidad de modificación. Van a aparecer ordenadamente. Ahora, aparecen al conciente como posibilidad de purgar, de purificar eso que acometí como un acto inmoral.

Definamos: lo moral va a favor de la vida y lo inmoral va a favor de la muerte. La moral nos ordena a nivel conciente.

Por supuesto, todo esto es aplicable a lo que es la vida humana terrestre, porque en otras dimensiones para ser buenos y acometer actos no morales no necesitamos la existencia de leyes o normas que estén grabadas en el inconciente. Pero mientras estamos dentro de un proceso de integración de la personalidad a lo atemporal, estamos en este proceso de purificación.

Volviendo al tema del tránsito de este Saturno que limita estos hechos concientes al inconciente, o sea todo lo que tenemos grabado en el inconciente que aparece en el conciente como posibilidad de purificación.

Saturno está ahora transitando por Virgo, que es el signo de la purificación. Es la madre naturaleza la que nos da la posibilidad de purificar. ¿Qué hace la Tierra? Regenera los elementos orgánicos en descomposición. Se encarga, junto con el agua, de descomponer los elementos químicos de algo que es tóxico.

Virgo rige los intestinos, sobre todo el delgado, lugar en donde se produce la separación de los nutrientes que luego se distribuyen por todo el organismo humano. Si ustedes ven un intestino y ven un cerebro, tienen la misma forma. El cerebro metaboliza, regenera ideas y el intestino lo hace con los nutrientes, regenerando nuestro cuerpo.

La Tierra se regenera a sí misma a través del procesamiento de todos los elementos tóxicos que usamos nosotros, que todavía no tenemos conciencia de nuestros actos y de nuestros pensamientos inmorales –recordemos que inmoral es lo que va contra la vida-.

No sólo intoxica la Tierra tirar una pila sino que nuestros pensamientos también la intoxican. Y como la Tierra es un ser vivo, esos pensamientos que emitimos también son purificados a través de historias colectivas, a través de la historia social en la cual hemos nacido, porque cada lugar, cada pueblo, cada país, cada continente tiene una historia kármica determinada que no será igual a la de otro lugar. Cada uno de nosotros nacemos donde tenemos que nacer porque la sincronicidad está más allá de nuestra voluntad y es perfecta –gracias a Dios-.

Y hoy hablamos de todo esto sin saber que, además de Saturno y Marte, mañana la Luna también estará en Virgo conjunta a estos planetas. Hay mucha carga en Virgo y la oportunidad de purificar y trabajar el opuesto -Piscis,el perdón- es grande.

En la película “La Misión” la imagen más trascendente es cuando De Niro lleva cargado un montón de peso atrás. Había matado muchos indígenas ¿se acuerdan? Tenía orden de la corona para matar, entonces cargaba con la culpa de esas muertes. Pero un indígena con un cuchillo lo enfrentó a él. Y él, cargando todo eso, se había arrepentido y cuando vio al indígena con el cuchillo pensó que si lo mataba se lo merecía. Pero ¿qué hizo el indígena? En vez de atacarlo, le cortó la cuerda de lo que llevaba como peso en la espalda.

Eso es de lo que estamos hablando ahora. Cuando se trabajó el perdón, el indígena lo había perdonado porque él se había arrepentido, entonces se puso a favor. El había purificado lo que venía arrastrando como elemento de culpa. Por eso el perdón es fundamental.

Primero tenemos que tener conciencia de qué es lo que hay que perdonar, porque si no, son fantasmas, sombras, que siempre van a estar atacando y no sabemos porqué.

Ahora ¿por qué se producen las sombras? Son hechos, situaciones obstaculizantes de la vida que nos impiden avanzar porque no han sido purificadas. Me fui de lo establecido colectivamente. ¿Está clara la idea o es muy intrincado?

Pregunta – En realidad lo difícil es perdonarse a uno mismo. Mi pregunta es ¿por qué es tan difícil perdonar?

Respuesta – Bueno, ahí está el Héroe. Tiene que perdonar pero primero tiene que ser perdonado. Primero tiene que comprender que el otro es uno. Si no partimos de la base de que el otro es una proyección mía todo esto no sirve para nada. Si yo no comprendo que me estoy proyectando en el otro, todo lo hablado sobre Saturno no nos sirve. Entonces, el otro que aparentemente me hace mal a mí y no lo puedo ver, ojo, si no lo puedo ver lo mando a la sombra. Todo lo que no puedo ver del otro lo mando a la sombra.

Ahora piensen que, en vez de huir de lo que no puedo ver, decido abrazarlo y amarlo. Miren qué diferencia. Esto me vuelve conciente de que ése soy yo. Entonces lo desarmo. Si alguien viene y me quiere atacar, y yo no me defiendo, lo desarmo porque no tiene parámetro donde poner la violencia. Es como una flecha que se proyecta sin un blanco. Ahora si yo soy blanco de eso que viene y que es una proyección mía, obviamente que se va a producir una herida y me va a herir el corazón. Ahí viene el Héroe.

Dentro de nosotros tenemos la luz y la sombra. El Héroe se quiere manifestar en algún momento para ser feliz.

Cuando yo no tengo más culpa proyecto luz, no sombra. Entonces ya no voy en contra de, sino a favor de algo. No voy en contra de la violencia. Si yo voy en contra de algo que no quiero ver, lo estoy alimentando porque estoy sumando dos energías que son iguales y se potencian.

A Saturno hay que interpretarlo a nivel atemporal, porque si no lo llevamos al nivel de la personalidad, en donde existe la separatividad, y volvemos al tema de luz y sombra. Volvemos a lo que es Saturno como elemento de sombra y lo volvemos a leer como el que tira malas ondas (el maléfico) y por favor basta de tener ese concepto de Saturno!!

Saturno es el tiempo que nos ordena y nos da la posibilidad de reiterar una imagen que traemos como elemento de culpa para purificarla. El tiempo nos da la posibilidad de reiterar algo que estaba mal hecho. ¿Vieron cuando uno repite de grado para cursar nuevamente y hacerlo bien?

Hay que volver a la imagen, revisarla, replantear, reorientar, reorganizar y seguir bien. Pero si no repetimos, no podemos aprender.

Entonces ¿eso es bueno o malo? Es lo mejor que nos puede pasar. Saturno –el tiempo- nos da siempre una nueva oportunidad de revisar y purificar alguna imagen que quedó en el inconciente y si no fuera a partir del tiempo no podríamos hacerlo. O sea, volver nuevamente a la cronología del espacio-tiempo: todo lo que queda en el inconciente vuelve al conciente. Si cuando pasa al conciente no lo puedo modificar, vuelve nuevamente al inconciente y acumula peso, carga.

Siempre tenemos oportunidades pero, si las perdemos, tendremos que hacernos cargo de la historia que ya traíamos más la que estamos creando al perder la oportunidad. Entonces se nos hace un paquete enorme y difícil de dejar.

La oportunidad está aquí y ahora, en esta vida, no en la próxima. Porque si yo no me hago cargo de estos hechos que aparecen en el conciente con la posibilidad de purificarlos y trabajar en el perdón, en la próxima cargaré más peso porque se van acumulando imágenes, tanto las mías como las que ya traía de mis ancestros.

Y ahí viene Virgo, la oportunidad de hacer una revisión y un replanteo, trabajar la pureza en el alma saliendo liberados a Libra, que viene después de Virgo. Libra es la gente, el medio. Yo tengo que salir puro y limpio al medio para enfrentarme con mi imagen, con mi espejo una vez que ME VEA bien a mí mismo para relacionarme rectamente con el otro.

El espejo es Libra, son los otros. En la vida, antes de salir me tengo que mirar al espejo, bañar, afeitar, arreglarme, hay un acicalamiento para verme bien. Si yo me veo bien, los otros también me verán bien. ¿Por qué Libra está después de Virgo? Porque primero tengo que pasar por un proceso de limpieza y purificación en Virgo, purgando lo que traigo en el inconciente, para no tener problemas con la sociedad y que las cosas me vayan bien no teniendo un problema vincular, sino todo lo contrario.

Todo tiene una razón de ser en el Zodíaco.

Pregunta - ¿Uno puede ver su sombra en una carta natal?

Respuesta – Obviamente. Cuando una persona viene ordenada en su conciencia, generalmente este límite que simboliza Saturno ya está purificado y no hay sombras. Y si las hay las tiene muy purificadas.

Ahora cuando viene con un Saturno atomizado, es decir, con una aspectación determinada, ese ser tiene todo un trabajo para poder purificar esa sombra detrás, ya viene con un peso para poder enfrentarse en esta vida con eso y poder salir hacia las alturas.

Primero tenemos que bajar al infierno, morirnos a todo eso que no nos sirve, resucitar al tercer día y subir al cielo. Pero no puedo subir al cielo si tengo peso. Algo que tiene peso no puede subir, por ley de gravedad. Y las cosas que nos pesan son esas imágenes de lo no resuelto. Las cosas que nos pesan en la conciencia, a nivel colectivo y personal, son los intrincados culposos. Hasta que no los resolvamos, se nos hace un nudo en la garganta. Por eso cuando tenemos una angustia, lo primero que aparece como síntoma físico es un nudo en la garganta ¿o no? La garganta es el centro que separa el centro de los límites temporales de los atemporales. Saturno. De Saturno para abajo está todo lo inconciente. Es la cabeza lo conciente. Vemos que hay más masa física inconciente que tiene que ver con los números irracionales que marcan las imágenes en el cuerpo.

Jung decía muchas veces que soñaba con el codo, con la rodilla o con el pie. Salían de ahí las imágenes. Hay mucha más masa física y psíquica debajo de la garganta que arriba de la garganta. Reitero, la zona inconciente a nivel anatómico va de la garganta para abajo. Todos los centros que no son intelectuales están más ligados con lo atemporal, con lo que traemos como marca. Por eso las posturas corporales y el trabajo del movimiento corporal también mueven esas imágenes. ¿Está claro?

Entonces, esta gran oportunidad nos da a nosotros, a través del cuadrado cósmico que está ligado con los signos mentales o intelectuales, de mover Sagitario y Geminis. Habíamos hablado de la polaridad Virgo-Piscis antes. El cuadrado cósmico ligado a los signos mentales o intelectuales incluye además a la polaridad Sagitario-Geminis. Como elemento de trabajo, esto tiene que ver con el sentido de las ideologías, entre lo que es la lógica y lo irracional. La fe de Sagitario con la comunicación de Geminis. La forma de pensar y expresar nuestras ideas: están en juego nuestras imágenes ordenadoras. Por eso hay todo un movimiento cultural y se acrecientan ideologías, porque están en juego los opuestos.

Entonces es un gran momento para la humanidad y tenemos que trabajar en nosotros porque no podemos resolver lo de afuera si no resolvemos lo de adentro, nunca. ¿Está claro?

Pregunta – Cuando Saturno está en conjunción con otro planeta ¿cómo se interpreta?

Respuesta – Está unido a otro planeta. Las conjunciones son sumatorias de las energías de los planetas que las integran.

Les doy mi e-mail y mi celular para que me escriban si tienen alguna pregunta.
José Dulce
lasalseides@gmail.com
156 296 7205

Pregunta - ¿cómo trabajar o qué trabajar en la carta natal?

Respuesta – Saturno marca el límite con lo transpersonal, que es lo que está más allá de Saturno. Hay que trabajar desde Saturno hasta Plutón, todos los transpersonales. Lo que quiere el ser interno es que vos evoluciones y no que te quedes siempre encerrada en algo cuadrado y temporal.

Pregunta - ¿Cómo conocer el deseo de la mónada?

Respuesta - ¿De la mónada? La mónada no tiene deseos, no hay deseos en la conciencia monádica. El deseo aparece en la vida temporal.

Pregunta – ¿No sería mejor preguntar cómo seguir los dictados del alma?

Respuesta – No hay un instructivo…

Pregunta – No, ya sé, pero si vos escuchás la voz del alma, si te conectás con tu individualidad, que está más allá de Saturno… a eso me refiero.

Respuesta – Claro, pero eso es un superavit que trae nuestro psiquismo para poder percibir las cosas que tenemos que enfrentar como elementos de sombra o luz. Porque en todo esto tenemos la intuición.

Comentarios finales acerca de transmutar la violencia en vigor, para lo cual seria bueno desarrollar un enérgico progreso en el sentido del orden (válido para Marte en Virgo).

Comentario final del profesor: Hablando de la rev. solar de Argentina que se hace el 9 de julio, tiene el Ascendente en Piscis y tiene que ver con esto de la culpa de la que estuvimos hablando durante toda la conferencia. Gracias a Dios todo eso la Argentina tiene que vivirlo. Y digo “gracias a Dios” porque es la posibilidad de purificar un estado de conciencia colectiva.

Y si no, mientras tanto, cada uno de nosotros tendrá que ser conciente para sí mismo de esto sin echarle la culpa al afuera o a los otros (gobierno, autoridades, etc.)

1 comentario:

Urania dijo...

Muy profundo el artículo, en verdad me lo llevo a mi compu para poder analizarlo parte por parte. Es verdad que es hora de limpiar, purificar para poder pasar a esta nueva fase acuariana que nos espera. Me gusto mucho, la capacidad de convertir en palabras practicas lo abstracto.

Saludos y felicitaciones.