domingo, 10 de marzo de 2013

La Gran Cuadratura y el Rectángulo Místico


Texto perteneciente al libro "Dinámica y Análisis de los Aspectos", de Bil Tierney 


LA GRAN CUADRATURA

La Gran Cuadratura se forma técnicamente cuando dos oposiciones se cuadran, creando una amplia configuración de cuadratura en la carta. Desde un punto de vista ideal, los cuatros planetas se ubicarán en la misma cualidad (modalidad). No es un esquema común en astrología, aunque no es tan raro como el Gran Sextil. A menudo se la considera una configuración difícil, puede ser muy restrictiva y autolimitadora para aquel individuo que muestra poca capacidad de autodisciplina y moderación. Deberá luchar bajo condiciones frustrantes, de su propia hechura, que lo forzarán a saber dirigir adecuadamente sus energías vitales, en caso contrario, correrá el riesgo de dispersarse y perder fuerzas (en especial con la Gran Cuadratura Mutable). A medida que se concentre en cómo utilizar mejor su poderoso campo de energías, irá descubriendo su reserva de fuerza interior.

Si esta configuración se administra mal, la vida parecerá llena de inarmonías internas y de tensiones que crearán situaciones externas cargadas de responsabilidades y de aprietos. Dado que una Gran Cuadratura está compuesta por cuatro de las mismas, creará un sentimiento interior de fricción, esfuerzo, y presión. La convergencia dinámica de fuerzas generadas puede brindar la cantidad necesaria de combustible psicológico requerido para sentirse monopolizado por un estilo de vida de propósito definido. Como sea que la Gran Cuadratura está compuesta también por dos oposiciones, permite desarrollar una percepción mayor de las relaciones sociales. Estas oposiciones ofrecen la perspectiva, el equilibrio, y la estabilidad necesaria para llegar a una armonía interna. O pueden crear conflictos en las relaciones que provoquen antagonismo y desavenencias, trayéndonos energías negativas a través de las acciones ajenas. Mucho dependerá de las decisiones del individuo y de la forma en que resuelva este complejo dilema. La Gran Cuadratura ejercerá una gran influencia en un sentido o en el otro. Sugiere la presencia de complicadas y cruciales lecciones kármicas que responderán a la cualidad (modalidad) y a las Casas que ocupen los planetas implicados.

LA GRAN CUADRATURA CARDINAL

Esta configuración parece operar más fácilmente cuando el individuo se ocupa de asuntos de naturaleza enérgica, vigorosa y activa. La tensión de las cuatro cuadraturas incrementa el temperamento de por sí impaciente y dogmático de esta cualidad. Llevarán al individuo a iniciar acciones precipitadas, aunque poco cautas. La agitación lo empujará a estar siempre activo, pero el exceso de energía no lo dejará terminar lo que haya comenzado impulsivamente. Iniciará los proyectos con un grado de empuje e impulso superiores a la media, pero carecerá de la constancia necesaria para concluir lo empezado. Las dos oposiciones indican que los demás le obligarán a que sea más controlado, confiable y consistente. Aunque opte por resistir abiertamente las presiones para disciplinarlo y haga lo que desea, rara vez tiene una idea definida y funcional de lo que quiere.

Las oposiciones cardinales nos previenen que la cooperación y la consideración hacia los demás son determinantes para que se puedan cumplir con éxito nuestros objetivos. Primero debe aprender a compartir gustosamente las actividades de los demás y a cultivar la sociabilidad, luego lo ayudarán a lograr sus metas. Aprendiendo a controlar su tremenda reserva de energías y a utilizar su sentido común en lo que emprenda, podrá evitar las trampas usuales de esta Gran Cuadratura (que son la impetuosidad, las acciones temerarias, la elección equivocada del momento, la confianza exagerada en sí mismo y las confrontaciones directas con los demás. También puede indicar una propensión a los accidentes debido a la impulsividad, especialmente si Marte y/o Urano forman parte de la configuración. En general, mostrará una sobredosis de empuje, impulso y agresividad. La ambición para triunfar es muy fuerte, así como la vena competitiva que le asegurará el éxito en el campo al que se dedique con tesón. Si no recapacita sobre sus impulsos naturales creará con facilidad desorden y un ambiente de nerviosismo. Será una encarnación significativa llena de crisis y de relaciones cambiantes que le exigirá acciones rápidas y decisivas. A nivel físico, la vida será extenuante.

Aunque a menudo se verá frustrado por los obstáculos que bloquean su acción directa en la expresión de sus necesidades conscientes, el individuo aprenderá con el tiempo a aplicar su temperamento emprendedor y obcecado con mayor persistencia para sortear un objetivo significativo por vez. Esto le exigirá reprimir su hiperactividad natural y aprender a ir más despacio. Las lecciones importantes de la Gran Cuadratura Cardinal son: el desarrollo de la paciencia, la serenidad interior, el aguante, la firmeza y el aprendizaje de cómo organizar mejor el tiempo y la energía. Sin estas cualidades, esta persona tiende a precipitarse en nuevas actividades antes de que los proyectos presentes puedan florecer por completo. Debido a la falta de planeamiento, no puede alcanzar sus logros. Cuando actúa muy prematuramente o con demasiada urgencia, sus acciones no producen resultados satisfactorios. Tiene mucha energía para quemar pero, sin centrarse, sólo provocará destellos de corta duración que morirán con rapidez.  

LA GRAN CUADRATURA FIJA

Esta configuración podría considerarse como la más exasperante y difícil cruz que se pueda soportar, ya que señala actitudes en nuestra conciencia que han sido durante varias encarnaciones puntos conflictivos repetitivos. Ahora se manifestarán como problemas muy enraizados y difíciles de erradicar que exigirán toda nuestra concentración. La Gran Cuadratura Fija tiende a usar sus poderosas energías en el terreno de la voluntad y del deseo, creando ilustraciones interiores que suelen producir crisis emocionales. Las cuatro cuadraturas intensifican el poder de la voluntad y la inflexible fijeza de esta cualidad. La tendencia es a comprimir los sentimientos y a fortificar la voluntad hasta tal punto que las presiones se internalizan en los niveles más profundos de la psique, resultando de ello bloqueos o inhibiciones. Los sentimientos se pueden cristalizar. Necesitará flexibilidad emocional para no volverse demasiado arraigado a sus hábitos.

Las dos oposiciones reflejan conflictos centrados en la posesividad y en la firme resistencia al compromiso o a compartir con los demás. El individuo deberá aprender a ser menos obcecado y absolutista en sus exigencias si desea que las relaciones funcionen de manera mutuamente satisfactoria. Aunque la Gran Cuadratura Fija sugiere una poderosa fuerza interna, una terrible determinación y una habilidad planificadora maestra, también indica rigidez y un temperamento demasiado rutinario como para realizar los ajustes necesarios. Será desafiado para que realice los cambios indispensables, se adapte a los demás, y busque activamente nuevas alternativas de autoexpresión. A diferencia de la Gran Cuadratura Cardinal, que tiene dificultades para motivarse a terminar los proyectos que inicia con tanta premura, la Gran Cuadratura Fija también reúne muchas actividades pero se esfuerza desesperadamente por dominarlo todo al mismo tiempo, puede abusar de su resistencia fenomenal y de su tenaz persistencia. No quiere perder el control de sus intereses personales y rara vez permitirá que los demás se hagan cargo de sus asuntos. Si Marte, Urano, o Plutón forman parte de esta configuración, se enfatizarán la intolerancia, el comportamiento dictatorial y la obsesión por el poder (especialmente en los asuntos de las Casas implicadas).

Ésta es la Gran Cuadratura del extremismo, la energía que genera puede expresarse a través de la mayor devoción y motivación, o la peor crueldad y degradación. En esta encarnación, el individuo se siente presionado constantemente para  purificar su potente naturaleza sentimental y para limpiarse de todos los prolongados resentimientos, hostilidades, celos y odios ulcerados que cobija en su interior. Las desarmonías emocionales interiores que confronta pueden con facilidad volver sus congestionadas energías hacia el cuerpo físico, manifestándose como problemas de salud psicosomáticos que implican la acumulación de toxinas que no serán fácilmente eliminadas. Usualmente, las partes del cuerpo que corresponden a los cuatro signos fijos serán las más vulnerables. Las enfermedades que se originan en las tensiones de la Gran Cuadratura Fija serán probablemente de naturaleza crónica o incurable, ya que los factores tensionales que hallamos aquí están muy enraizados y son muy difíciles de alterar. Los síntomas problemáticos pueden volverse crónicos. La vida le enseñará inevitablemente cómo suavizar su voluntad y cómo abrir su corazón a un nivel de amor más universal. Una vez que se dedica con seriedad a un servicio espiritual y elevado con un sentido consciente de altruismo, podrá romper la cristalización destructiva de esta configuración. Al aceptar la vida en sus propios términos con un sentido de compasión y comprensión en vez de forzarla a satisfacer sus propias exigencias irresponsables, se convertirá en un factor estabilizador para muchos.  

LA GRAN CUADRATURA MUTABLE

Esta inquieta configuración parece operar mejor en los campos de la expresión mental. Sin embargo, la tensión creada por las cuatro cuadraturas a menudo se manifiesta como un gran nerviosismo y una inquietud extrema, aunque también realza la percepción del individuo y el vigor mental. El principal problema de esta Gran Cuadratura es su inclinación a tener una gama de intereses demasiado vasta como para que el individuo pueda contenerlos en sí mismo con éxito y controlarlos. Aunque sabe de todo y es una compañía estimulante, será probablemente inconsistente y poco metódico en la ejecución de sus planes. La Gran Cuadratura Mutable provoca frustraciones debido a su variabilidad, escaso poder de concentración, indecisión, sugestibilidad negativa, y una tendencia a ceder a las presiones externas en vez de resistir o aceptar el desafío. Este individuo es propenso a la ultra adaptación, ajustándose a situaciones que no lo benefician y, aunque busque el significado inteligente y el propósito, rara vez se disciplina lo suficiente como para aplicar el conocimiento que reúne al azar.

Las dos oposiciones denotan que el individuo necesita integrar más profundamente su sentido de análisis lógico y su habilidad racional (mente concreta) con su potencial de fe y sus conceptos teóricos o creencias (mente abstracta) a fin de comunicar con éxito su potencial. Su tendencia es a oscilar, vacilar  y permanecer inseguro acerca de cuáles son sus necesidades en las relaciones. Esto puede crear en sus uniones una inestabilidad añadida o una falta de confiabilidad, que entonces creará conflictos. La Gran Cuadratura Mutable no presenta un impulso directo por activar las energías a la manera dinámica de la Gran Cuadratura Cardinal. Ni despliega el acercamiento firme y consolidador hacia el poder y el control que posee la organizada Gran Cuadratura Fija. Sin embargo, puede sensibilizar al individuo para responder con un grado de conciencia más refinado, aunque a menudo la persona se sentirá preocupada o aprensiva acerca de las diversas facetas del conflicto que no pueda resolver mentalmente.

Esto puede producir una gran tensión nerviosa que agotará y consumirá su vitalidad (particularmente con Mercurio, Marte, Saturno y los planetas de la Octava Superior ocupando los signos de Géminis y Piscis, ya que los signos de aire y agua no se estabilizan ni centran con facilidad).

Las tensiones deteriorarán o perjudicarán el uso de sus facultades intelectuales hasta que haga un esfuerzo activo y consciente por enderezar y profundizar su mentalidad. Esto significará aplicar una discriminación mayor y juicio a los asuntos que se relacionan con los planetas implicados. Para evitar dar inacabables giros mentales o carecer de dirección, deberá aprender a controlar la expresión de su mente. Dado que la paz de la mente es difícil de conseguir, se beneficiaría si practicase la meditación, la contemplación y el autoanálisis reflexivo. Para mí, esta Gran Cuadratura es como un molino de viento en medio de un huracán. Aunque produce variedad y mucho talento (a veces incluso una sobrecarga de habilidades mentales y capacidades), esta persona rara vez se centra en algo con la intensidad suficiente como para dominar las técnicas o desarrollar un estilo de expresión definido y personal. Quizás la mayor desventaja de este tipo de Gran Cuadratura sea su falta de convicción y de empuje para superar las condiciones externas limitadoras. En vez de ello, se adapta a cualquier situación existente, aunque sea negativa o poco dinámica. Las enfermedades pueden expresarse a través del sistema respiratorio (el que está íntimamente ligado con el proceso mental), del nervioso y también de la mente.

Los síntomas vienen y se van, no son crónicos y permanentes como en el caso de la Gran Cuadratura Fija, ni agudos y críticos como en la Gran Cuadratura Cardinal. Esta Gran Cuadratura elimina las tensiones a través del esfuerzo creativo en el campo educativo y de la comunicación.  

LA GRAN CUADRATURA DISOCIADA

Si al menos uno de los planetas de la Gran Cuadratura se ubica en un signo de cualidad (modalidad) diferente, la configuración será Disociada. En ese caso, no se forman cuatro cuadraturas naturales, ni una de las oposiciones estará formada por opuestos polares. Así es como una de las oposiciones presentará un tono de quincuncio. El planeta fuera de signo creará un aspecto de trígono a uno de los planetas más un aspecto de sextil al otro planeta. Las sub-influencias del trígono y del sextil pueden ayudar a disipar el nivel de frustración (psicológico, no circunstancial) con una actitud más flexible y creativa en la expresión de los factores tensiónales indicados, o dispersará más la conciencia de manera que el individuo evitará la confrontación directa y forzosa tal cual exigen las cuadraturas.

El quincuncio impedirá que las tensiones se definan con nitidez, las presiones normales de la Gran Cuadratura irán perdiendo la intensidad necesaria para desarrollar una percepción plena de cómo confrontar y resolver estos asuntos. Pero considerando la naturaleza ajustable del quincuncio, la fluidez y la inspiración del trígono y la flexibilidad del sextil, una Gran Cuadratura Disociada Fija ayudará a minimizar la rigidez y la resistencia al cambio. Operará con más facilidad que la normal, Por otra parte, estas influencias en el caso de la Gran Cuadratura Disociada Mutable operarán en contra de los intereses del individuo, por razones obvias. Al igual que el Gran Trígono, la Gran Cuadratura puede  considerarse como una configuración cerrada, con gran capacidad para la autorrepresión. En este caso, puede acentuar la inquietud general de esta configuración (mientras que la autorrepresión del Gran Trígono se siente más protectora). Por lo tanto, cualquier planeta exterior que se halle en trígono, sextil, o incluso quintil a uno de los cuatro planetas de la Gran Cuadratura, puede convertirse en una fuente de alivio, ayudando al individuo a canalizar constructivamente esas energías. Si varios planetas poseen ese tipo de aspectos, observe la naturaleza del que se encuentre en orbe más exacto (y especialmente si también rige un ángulo de la carta y/o aspecta a más de uno de los planetas de la Gran Cuadratura).

El planeta que ayudó al devoto humanitario Albert Schweitzer a transmutar la tensión de su Gran Cuadratura Fija fue Venus, (que representa el amor, el espíritu misionero, la inspiración, la benevolencia, y el carisma), regente de su Ascendente Libra dándole humanidad y preocupación por la sociedad (sugiriendo acciones personales y esfuerzos en beneficio de los demás).

LA GRAN CUADRATURA QUE INVOLUCRA A LOS ANGULOS

Cuando la Gran Cuadratura está formada por tres planetas en diferentes puntos de la carta más el Ascendente, señala a un individuo que experimentará dificultades enormes para afianzar su identidad personal en el medio ambiente. Las crisis mayores lo presionarán fuertemente para confrontar y alterar sus conceptos de autoimagen. La mayor diferencia entre esta versión de la Gran Cuadratura y la normal, es que en este caso está implicado un ángulo y no un planeta. Aunque el ASC y el MC pueden ser tan importantes en su influencia como un planeta, no representan impulsos dinámicos que requieran ser expresados. En vez de ello, y según el signo en que se ubiquen, estos ángulos describirán nuestra actitud en relación con las condiciones externas que debamos confrontar. En otras palabras, los ángulos no emiten energía, pero son más receptivos a las fuerzas generadas fuera de nuestro campo de conciencia. En este caso, los impulsos de los tres planetas interactúan con un gran nivel de tensión y se filtran a través del ASC, según la expresión indicada por el signo ascendente. Lo mismo ocurre con el MC cuando se relaciona con la Gran Cuadratura. Este tipo de Gran Cuadratura posee una dirección y un foco, de los que carece la versión normal. Debido a ese interés por lo externo, las tensiones provocadas por tal configuración se liberarán a través de diversas actividades, a menudo según las características indicadas por el signo ASC. No quiere decir que sean manejados mejor, sino que son menos propensos a la autorrepresión interna. Las poderosas energías de la Gran Cuadratura indican que la presencia del individuo es sentida con intensidad por los demás, para bien o para mal. Este tipo de Gran Cuadratura es más objetiva que la formada solamente por planetas (dado que el ASC es parte del eje ASC/DESC, sugiriendo una percepción externa).

Cuando el MC es uno de los cuatro puntos vitales de la Gran Cuadratura, señala a un individuo con un poderoso potencial para el campo de la profesión, del status quo social, de las ambiciones públicas y del control mundano. Trabajará dinámicamente para lograr sus objetivos de manera demasiado agresiva y obcecada (Gran Cuadratura Cardinal), buscando el poder, manipulando o dominando (Gran Cuadratura Fija), o de forma errática, inconsistente y poco práctica (Gran Cuadratura Mutable). Sin embargo, el MC como punto focal de la Gran Cuadratura da al individuo la capacidad de canalizar sus impulsos urgentes hacia los desafíos mundanos. Expresada positivamente, esta configuración indicará un potencial para conseguir grandes logros una vez que el individuo ha sido capaz de superar sus desventajas iniciales. En general, estos dos tipos de Grandes Cuadraturas modificadas sugieren una habilidad mayor para exteriorizar las agudas tensiones de una manera menos difusa y dispersa.

Me parece que cualquier Gran Cuadratura es una configuración que necesita orientarse hacia metas u objetivos mayores: todo proyecto social que permita al individuo salir del estrecho marco de sus intereses, si éste desea beneficiarse de esa enorme carga de energía. Estas configuraciones necesitan actividades apropiadas para mostrar su grandeza.

EL RECTANGULO MISTICO

Aunque esta interesante configuración no se relaciona con la Gran Cuadratura, representa otro esquema potencialmente tenso y cerrado. El Rectángulo Místico relaciona idealmente dos juegos de oposiciones que hacen trígono y sextil entre sí. Visualmente forma una especie de rectángulo grande. Esta configuración fue observada posiblemente por primera vez por Dane Rudhyar en su libro The Astrology of Personality y simboliza el «misticismo práctico», dado que relaciona a dos oposiciones potencialmente iluminadoras y perceptivas que pueden alcanzar un resultado ideal o inspirado (debido a la influencia del trígono) a través de la utilización inteligente y original de esas energías (influencia del sextil). Sin embargo, dependerá del nivel en que el individuo experimente las oposiciones (ya que el aspecto de oposición puede expresar también desarmonía, desequilibrio, fuerzas separativas y tensión irreconciliable). Normalmente, los desafíos planteados por las dos oposiciones son confrontados con más efectividad de lo esperado debido a las influencias integradoras de los trígonos y de los sextiles. El conflicto y la desavenencia poseerán cualidades estimulantes y alentadoras que ayudarán a encontrar soluciones. Tales oposiciones son menos propensas a verse paralizadas por demoras o situaciones de estancamiento. Las perspectivas conseguidas aquí podrán ser utilizadas para crecer. Cuando esta configuración es expresada positivamente, los intentos por actuar de forma productiva en las relaciones serán evaluados más objetivamente y su ejecución será más equilibrada si se sirve de la percepción y la intuición.
  
EL RECTANGULO ANTAGONICO

Esta configuración relaciona dos juegos de oposiciones que a su vez hacen aspecto de semicuadratura y sesquicuadratura entre sí. Charles Jayne le ha dado el nombre a este aspecto múltiple. A diferencia del antes mencionado Rectángulo Místico, el Rectángulo Antagónico sugiere que las oposiciones se ven más presionadas a buscar una reconciliación debido a ciertas tensiones sutiles e indirectas. La voluntad se aplicará con más empeño al logro de la armonía y del equilibrio.

Considerando la naturaleza de las semicuadraturas y de las sesquicuadraturas, estas influencias pueden acrecentar el antagonismo y la carencia de compromiso con los demás, haciendo que este aspecto sea muy difícil de controlar. Pero, normalmente, el estímulo de los aspectos menores lleva a estas oposiciones a actuar con más energía de la habitual. Cuando es bien administrado, el factor adicional de tensión puede brindar a esta configuración una dosis extra de fuerza y motivación. Naturalmente, ambas configuraciones rectangulares pueden presentarse en su forma disociada. En mi propia carta, tengo un Rectángulo Místico Disociado (además de un Gran Trígono y una T-Cuadrada Disociados), y francamente, mi vida interior me ha exigido que haga muchos ajustes sutiles (aunque intensos) que pocos individuos realizan. Siempre estoy trabajando en mí mismo de una forma u otra, generalmente necesito relajarme por completo y asimilar los frutos de mis esfuerzos de manera placentera sin sentir ansiedad por corregirme todavía más. Aunque en mi carta hay otros factores que refuerzan esta orientación, imagino que las configuraciones disociadas muestran la necesidad de hacer ajustes aunque no se actuará de manera obvia, sean cuales fueren las circunstancias externas. Para quienes tienen interés, les sugiero que busquen ejemplos de Rectángulo Místico Disociado y Rectángulo Antagónico Disociado para ver qué influencias entran en juego, al menos en el nivel psicológico de percepción. Luego intenten la interpretación. Aunque estas configuraciones disociadas son demasiado sutiles en la práctica para tenerlas en cuenta, intentar su interpretación será un buen ejercicio mental que reforzará su comprensión de los principios.


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