Una comunicación profunda y efectiva, tanto con uno mismo como con otros, implica el haber desarrollado la capacidad de escuchar. Esta capacidad requiere que, en las primeras etapas de la vida, hayamos vivido la experiencia de habernos sentido escuchados cuando lo necesitábamos. De lo contrario, es muy difícil que hayamos aprendido a escucharnos a nosotros mismos. Entonces ¿cómo podríamos estar receptivos y dispuestos a escuchar a otras personas?
Cuando hayamos experimentado estas tres fases que se relacionan con el proceso de construcción de la capacidad de escuchar - haber sido escuchados, escucharnos, escuchar a otros -, recién estaremos en condiciones de hablar para comunicar aquello que tengamos para aportar.
Este proceso aplica a cualquier tipo de situación que implique una comunicación consciente, honesta y humanizada que, estando libre al máximo de condicionamientos y prejuicios, haga lugar a la comprensión de la palabra del otro.
En el momento de escucharnos, también es necesario que seamos conscientes de las palabras que elegimos cuando nos hablamos. ¿Reconocemos si esa voz que intenta hacerse oír es realmente la nuestra o estamos prestando oídos a cualquier otra voz a la que otorgamos autoridad? Si no es nuestra propia voz, el mensaje transmitido podría resultar interferido, intervenido y, muchas veces, adulterado.
La falta de respeto que se observa con frecuencia entre las personas que, no habiendo cultivado la capacidad de escuchar, pierden la oportunidad de conectarse en una conversación, impide que se produzca esa alquimia que surge del verdadero intercambio. Y éste solo se da cuando se prioriza el acto de escuchar antes de hablar. Después, si corresponde, llegará el momento de comunicar algo, siempre que sea constructivo, no basado en suposiciones y que pueda contribuir a la resolución de algún problema, conflicto o enriquecer a otros.
Para finalizar esta reflexión les dejo estas preguntas: ¿Cómo ha sido la experiencia de haberse sentido escuchados? ¿En qué medida han desarrollado la capacidad de permanecer en silencio para darle tiempo y espacio a la voz del otro y comprender lo que dice antes de responder?