En la actualidad la astrología y la psicología ya no son disciplinas separadas. Ambos sistemas buscan dar respuesta a las mismas dudas e incertidumbres sobre la naturaleza humana.
La astrología nos enseña que los
signos zodiacales simbolizan doce energías fundamentales, como ha sido explicado
en este blog en numerosos artículos. Y en la psicología de Carl Jung encontramos
un maravilloso aporte: los arquetipos.
Si
combinamos ambos sistemas, los signos zodiacales se convierten en una
descripción del viaje de la conciencia, en lugar de ser una superficial
descripción de características de personalidad.
Podemos
hacer el recorrido de este viaje de la conciencia reuniendo los signos
zodiacales en tres grupos que representan tres etapas del mismo: desde la
construcción de nuestra identidad terrenal hasta la integración de la dimensión
espiritual, pasando por los procesos internos de sanación, muerte y resurrección.
Comparto con ustedes una breve guía que les ayudará a integrar cada signo con un arquetipo específico y con el trabajo interior que acompaña el avance del desarrollo de la conciencia.
Primera etapa: de Aries a Cáncer. Trabajo interior: construir y fortalecer el ego.
Aries: el Guerrero
Tauro: el Inocente
Géminis: el Huérfano
Cáncer: el Protector
Segunda etapa: de Leo a Escorpio. Trabajo interior: sanar el alma.
Leo: el Creador
Virgo: el Buscador
Libra: el Amante
Escorpio: el Destructor
Tercera etapa: de Sagitario a Piscis. Trabajo interior: integrar el alma con el espíritu.
Sagitario: el Sabio
Capricornio: el Gobernante
Acuario: el Mago
Piscis: el Loco
Lo primero que observamos es que el Zodíaco representa un itinerario que describe el proceso de individuación con un orden de carácter inmutable, siendo una guía para el viaje de la conciencia.
Al
comprender estas tres etapas podremos ser cada vez más conscientes y reconocer
en qué momento de nuestro propio trabajo interior nos encontramos: ya sea que
estemos construyendo y fortaleciendo nuestro ego o sanando heridas o
resignificando el pasado o buscando la conexión con lo que para cada uno
signifique su concepto de lo superior.
El
desarrollo de la conciencia no es lineal. Lo natural es que se registren
avances, retrocesos y períodos de estancamiento. No hay que asustarse: todo
sirve para comprender que nuestra vida es un flujo constante de aprendizaje, descondicionamiento, muerte y renacimiento.
Espero que este breve material les sirva para despertar su interés en profundizar el tema, incrementando así su comprensión y mejorando su calidad de vida.
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