viernes, 16 de octubre de 2009

Hoy hablamos de Astrología


En el día de la fecha, fui invitada a participar en "El Programa de Uno y los Demás", que se transmite los viernes, de 21 a 22 hs., por AM1010 Radio Onda Latina. Con la conducción de Leonardo Greco y producción general de Daniel Altieri. El siguiente texto es transcripción de la entrevista.


1) Pregunta: ¿De qué hablamos cuando hablamos de Astrología hoy?

La Astrología ha recorrido un largo camino desde sus orígenes, que se remontan a Babilonia, Egipto, Grecia y Roma.

Hoy, hablar de Astrología es hablar de una disciplina metafísica en cuya formación se utilizan recursos de la Mitología y de la Psicología Humanística (principalmente la de orientación Junguiana).

La Astrología medieval se centraba en las predicciones mientras que la Astrología hoy busca y facilita el desarrollo personal.
A mí me gusta decir que "comprender es mejor que predecir". Con esto quiero enfatizar que los aspectos más relevantes de la Astrología son aquellos que ayudan al individuo en su proceso de apertura a la experiencia y para eso la comprensión es fundamental.

Muchos psicólogos hoy se forman en Astrología para utilizar la carta natal en la atención de sus pacientes.

2) Pregunta: ¿Con qué elementos cuenta la Astrología para facilitar este proceso de desarrollo?

El primer elemento es el Zodíaco: me refiero a los doce signos que todos conocemos. El Zodíaco es el recorrido que sigue el fluir de la energía vital, en doce fases o etapas. El significado de los signos zodiacales responde a un orden secuencial: cada signo toma su significado del que lo precede y da significado al que le sigue.

Todos los procesos –sean físicos o simbólicos- atraviesan estas doce fases, desde el arranque hasta la consumación del ciclo. Ejemplo: una relación, un emprendimiento, pasarán por las doce fases o etapas simbolizadas en el Zodíaco.

También están los planetas, en los que están representadas todas las funciones psíquicas del individuo. Y las doce casas, que son los sectores de la carta natal en los que se hallan incluídas todas las áreas de la experiencia humana.

Estos componentes: signos zodiacales, planetas y casas, son los elementos principales que integran la carta natal. Hay otros, pero estos son los principales.

3) Pregunta: ¿Qué es una carta natal? ¿Cómo se hace?

Es un mapa de energías que muestra la cualidad de un momento del tiempo que coincide con el nacimiento de una persona. Para hacerla se precisan la fecha, hora exacta y lugar geográfico del nacimiento.

Como es un gráfico de energías, en una carta natal no existe nada que en sí mismo sea bueno o malo, positivo o negativo, benéfico o maléfico. En realidad solemos ver como negativo todo aquello que nos causa dolor o nos saca de nuestros lugares de comodidad o protección. Y como positivo, lo que nos da placer o nos permite permanecer en esos sitios de comodidad o protección: esto después se transforma fácilmente en encierro o estancamiento.

No hay nada predeterminado: la carta natal como mapa de energías muestra predisposiciones y tendencias, que son a la vez herencias y desafíos. Pero es el individuo quien con su conciencia y voluntad puede intervenir para modificar la realidad o dejarla como está.

Lo que no aparece en la carta natal es hasta qué punto un individuo, que es único e irrepetible, modificará sus circunstancias ejerciendo su libertad personal.

Teniendo en cuenta esto: ¿cuál sería el lugar de las predicciones?

Y otra pregunta, desde este enfoque, podría ser: ¿somos realmente predecibles?

4) Pregunta: Entonces ¿qué pasa con los horóscopos que aparecen en los medios, por ejemplo? ¿Y las webs que te ofrecen cartas natales con informes enviados por mail?

Yo veo a los horóscopos como un entretenimiento que distorsiona la verdadera Astrología. El horóscopo se refiere sólo al signo solar (el del día del cumpleaños), pero la carta natal nos enseña que todos tenemos los doce signos zodiacales en nosotros.

En cuanto a las webs que ofrecen cartas natales, quizás podrían servir para despertar el interés por la Astrología. Pero si inicialmente actúan como disparadores, después hay que profundizar y esto requiere individualizar la consulta.

5) Pregunta: Escuché decir que en la carta natal la Luna representa a la madre. Como el domingo es el día de la madre… ¿podrías hablarnos de este tema?

Ante todo, hay que destacar que la Astrología llama “planetas” al Sol y a la Luna. O también “luminarias”. Y que los planetas tienen diversos significados en cuanto a lo que representan o simbolizan. En el caso de la Luna, el arquetipo de la madre es sólo uno de esos significados.

La Luna no representa a la madre real o física. Cuando en una entrevista astrológica hablamos de las características de la Luna en una carta natal (tomando su posición por casa, signo y aspectos a otros planetas), vemos que describe la vivencia que la persona tuvo de su madre. En otras palabras, la Luna es la imagen internalizada de la madre o de la persona que haya desempeñado la función materna.

En los primeros siete años, además del cuerpo físico, se forman las estructuras psíquicas básicas del ser humano. Las circunstancias y condicionamientos de esos años marcan profundamente, dejando huellas que nos acompañan por el resto de la vida. En esos primeros años se aprenden las conductas que van a quedar incorporadas como hábitos: comer, jugar, caminar, hablar, leer y escribir. La Luna también simboliza el mundo de las emociones y nuestra capacidad de respuesta emocional: la empatía.

Todo esto está íntimamente vinculado con los cuidados de nutrición, seguridad y protección que hemos recibido siendo bebés y niños. Y esto depende de la manera en que nuestra madre –o quien haya desempeñado la función materna- ha respondido para satisfacer o no nuestras necesidades. Repito esto porque es importante: la Luna no describe a la madre tal como ella es en realidad, sino a la vivencia que el individuo ha tenido, es decir que es la imagen que ha internalizado.

Esta es una imagen muy difícil de desarraigar: de esta vivencia dependen la actitud que tendremos para confiar y abrirnos a la experiencia como también el mayor o menor grado de dependencia emocional que desarrollaremos en lo vincular. Aquí agregaría que la Luna tiene un rol preponderante en Sinastría, que es la Astrología de las relaciones, y es la rama de la Astrología a la que recurrimos cuando queremos estudiar el grado de compatibilidad entre las personas.

Si bien decimos que la Luna influencia los primeros siete años de la vida, esta influencia siempre está presente porque la Luna representa nuestra naturaleza primaria, instintiva, indicando nuestra manera de reaccionar. Por eso también describirá al niño interior: cuando actuamos desde ese niño interior insatisfecho podemos ser caprichosos, peleadores o encerrarnos en nosotros mismos, buscando refugio o auto protección si nos sentimos amenazados: esto hace que levantemos defensas y nos cerremos a la experiencia. En cambio si actuamos desde el sano niño interior, será más fácil mantener un sentido lúdico de la vida.

La Luna también está relacionada con la concepción, la gestación y el nacimiento. Si queremos descubrir cómo es el vínculo de una persona con su madre, tenemos que mirar en la carta natal la posición de la Luna por signo, casa y aspectos, el signo de Cancer y la casa 4. Hay quienes dicen que la madre puede estar relacionada a la casa 10, sin embargo para mí la casa 10 muestra al padre porque simboliza la salida al mundo y el lugar que uno ocupa en el mundo. Y es el padre quien habilita la salida al mundo.

Para terminar, en Astrología se dice que “hay que vencer la Luna para alcanzar el Sol”. Estas palabras sugieren que intentemos vencer la naturaleza primaria, no actuando desde las reacciones emocionales para poder alcanzar la naturaleza esencial o conciente simbolizada por el signo del Sol: un enorme desafío, porque ante cada situación nos veremos enfrentados a elegir entre seguir reaccionando como niños o responder como individuos maduros.


domingo, 5 de julio de 2009

Richard Idemon y la Astrología



En el texto siguiente, perteneciente al libro “El Hilo Mágico - Seminarios de Astrología Psicológica” (Ediciones Urano), Richard Idemon (fallecido en 1987) comparte algunas reflexiones sumamente iluminadoras partiendo de su propia experiencia. Imperdible para astrólogos, estudiantes y amantes de la astrología. Que lo disfruten!

Pregunta: ¿Cómo te las arreglaste con el precio que hay que pagar para ser astrólogo? ¿Cómo te enfrentaste con la soledad y por sentirte excluído, o por ser motivo de risa, o que los demás te tomaran por tonto o chiflado?

Respuesta: En mi condición de principiante en el estudio de la astrología, y es así como considero mis primeros diez años, para mí fue importantísimo ganar adeptos. Hacerlo forma parte de esa peculiar época de la vida en que tu fe en algo es tan poderosa y eso en lo que crees ha tenido tanto impacto en ti que, por otra parte, te deja también bastante inestable. Como todavía no has llegado a arraigar en un conocimiento auténtico del fondo de tu alma, tienes que esforzarte por lograrlo. Por eso yo solía enzarzarme en continuas discusiones; más aún, las provocaba. Cuando me presentaba a alguien diciendo que era astrólogo, eso implicaba un: “¿Quieres que lo discutamos?”, algo que era importante para mí entonces porque estaba usando a la gente como un niño usa un mordedor cuando le están saliendo los dientes. Al ir refinando mi pensamiento mediante la discusión, refutando argumentos y enfrentándome con los escépticos, me afirmaba más auténticamente en mi creencia. Ahora, si me encuentro con alguien que cree que la astrología es un disparate, no le hago caso, porque no quiero discutir con nadie de mentalidad tan cerrada. Sin embargo, es interesante que también haya astrólogos que afirman que no son capaces de discutir con espíritu abierto. La cerrazón mental les gusta; son como la polilla que se precipita en la llama. E incluso hay entre nosotros personas (y no quiero decir que eso tenga nada de malo) a quienes les divierte discutir con aquellos a quienes la astrología los pone histéricos, y es probable que en esa actitud haya un problema secreto con la sombra.

En cuanto a la segunda parte de lo que me has preguntado, yo provengo de una de esas familias “heridas” que tantos tenemos, y en estos casos la cuestión está en cómo te las arreglas tú para cuidar de ti mismo. Cuando eres un pararrayos, ya sea porque eres muy conocido o porque representas algo que constituye un reto para la “mentalidad del mínimo común denominador” del colectivo que te rodea, eso te pone en cierto sentido en un lugar solitario. Pero la clave de lo que te permite enfrentarte con ello se halla en que tú mismo te brindes tu propio alimento y sepas cuidarte solo. Se trata de no caer en la trampa de pensar: “Soy un servidor del Universo, un canal, y sólo existo en el nivel transpersonal, porque el personal es simplemente demasiado para mí”. Adentrarte en tu propio trabajo, por cualquier camino que te haya llevado a él, alimentar a tu niño interior, cuidar de tu vida, asegurarte de que tu necesidad de seguridad emocional esté satisfecha, de que estás bien contigo mismo, todo eso te permite ocupar con relativa tranquilidad ese lugar tan expuesto, porque los vientos que soplen no te sacudirán tanto si tus raíces se hunden firmemente en la tierra.

Creo que lo fundamental es el cuidado afectuoso de la persona interior, para afirmarse y centrarse en ella. Por eso insisto constantemente en que hay que descender por el laberinto, porque mediante la curación que se obtiene en ese ámbito, nos vamos creando un territorio para nosotros mismos; allí es donde están nuestras raíces. Si éstas son fuertes, el árbol será capaz de resistir muchísimo viento; si las raíces son superficiales, un fuerte golpe de viento lo derribará. Por eso, al crecer debemos tener presente que somos a la vez raíz y rama, y que no podemos estar preocupados sólo por estirarnos hacia el cielo. Debemos recordar que tenemos raíces que descienden hacia el mundo subterráneo, y que hay que hacerlas crecer de tal manera que sirvan de contrapeso a las ramas que elevamos hacia el cielo.

Pregunta: ¿Podrías hablarnos de cómo ves tú el futuro papel de la astrología? ¿Crees que irá siendo gradualmente más aceptada? ¿Y cuál es la parte que nos cabe en su enseñanza?


Respuesta: Odio hacer predicciones, porque lo más fácil es que no acierte, como veinte años atrás, cuando pronostiqué que al cabo de veinte años se enseñaría astrología en todas las universidades. Pero así y todo, creo que el proceso está en marcha. Pienso en la astrología simplemente como una más de tantas cosas que la gente hace, como la cestería o la meditación, el tipo de cosas que todos hicimos en los años sesenta y setenta, cuando también en la astrología se produjo un gran despertar. Ahora eso ha cambiado, el campo es más estrecho, pero se profundiza más en él. La gente que hoy se interesa por la astrología se centra en ella con más seriedad y más sinceridad. El movimiento que veo en marcha, y que me fascina, es el matrimonio entre la astrología y todas las variantes de la psicología. Un seminario como este no se habría podido realizar quince años atrás. ¿Por qué? Porque entonces no habría tenido público, pero se ha producido un cambio de conciencia, y eso es lo que me estimula y me entusiasma. En cierto sentido somos todos misioneros, somos modelos. Cada uno de nosotros, en la medida en que va profundizando su propia visión intuitiva, en que celebra el matrimonio entre la astrología y otras disciplinas, se constituye en modelo para otras personas y muestra el camino a los que vienen detrás.


Pregunta: Me parece importante tener presente que llegaremos a un momento en la vida en que ya no sintamos necesidad de contemplarla por mediación de la astrología, que no es más que uno de los instrumentos de una manera de enfocarla. He conocido a algunos astrólogos muy ancianos que terminaron por renunciar a ella.


Respuesta: Lo que me pregunto es a qué tipo de astrología renunciaron. ¡Porque hay algunas que yo recomendaría a todo el mundo que las deje atrás!
Por ejemplo, con frecuencia la gente me pregunta si no llevo mi carta natal a todas partes, o una tabla de efemérides, o dónde tengo tal o cual planeta progresado. Y se escandalizan cuando les digo que no estoy seguro del grado. Pues ese es precisamente el tipo de astrología al cual ansío renunciar. Conozco mi propia carta y sé exactamente cómo es, pero no tengo por qué ser una efemérides ambulante. A este tipo de astrología ya he renunciado. Preferiría más bien seguir profundizando en mi propia alma. Eso, para mí, es una pasión, y no quiero renunciar a una pasión. A lo que he renunciado ya es a ese tipo de astrología que me limita, a la astrología de la dependencia, a la astrología umbilical, y quisiera animaros a hacer lo mismo tan pronto como os sintáis preparados para hacerlo. Muchos astrólogos siguen llevando su carta a todas partes, como la palma de la mano, para mostrarla. No es que eso esté mal; es una fase, una fase natural por la que todos hemos pasado. Lo primero que yo hacía cada mañana, y lo último que hacía cada noche, era mirar mi carta: “Ah, Neptuno se ha desplazado un minuto más de arco. ¿Qué deberé hacer mañana?” Es una fase natural que ya pasará, pero cuidad de no tirar el grano junto con la paja, porque el grano os dará una excelente cosecha.

viernes, 29 de mayo de 2009

domingo, 24 de mayo de 2009

Los Mitos asociados a los Elementos



El texto que sigue forma parte del libro "Astrología y Mitología", de Teresa Andreu, cuya lectura recomiendo.


"En astrología hablamos siempre de cuatro elementos en los que se basa la experiencia humana: tierra, agua, aire y fuego. Son las diferentes formas en que abordamos las experiencias.


El elemento tierra nos daría el enfoque de lo pragmático, de la realidad, de la percepción y del trabajo concreto y la conexión con lo cíclico de la vida, lo más instintivo y terrenal.
En el elemento agua, la experiencia estriba en lo emocional, en el sentimiento y el trabajo con nuestros deseos y emociones.
El elemento aire, que corresponde a nuestra parte mental, se relaciona con la volatilidad, las ideas y razonamientos y los caminos opuestos que nuestra mente puede percibir.
En el elemento fuego la experiencia nos lleva a la aspiración, la intuición y la visión heroica, es el dar sentido a lo que uno vive.


Los mitos astrológicos tienen diferentes enfoques, según la cualidad del signo al que se asocian, y aunque nos hablan siempre de nuestro crecimiento y de cómo afrontar los problemas, hay muchos mitos que se parecen o que tienen la misma dirección, si bien sus historias y personajes son diferentes.


Esta unidad de dirección o de tipo de trabajo la podemos ver en los mitos que corresponden a los distintos elementos.


Si empezamos por la tierra, en el signo de Tauro el mito nos habla de pasiones e instintos y de la forma de encontrar recursos en uno mismo. En el signo de Virgo vemos un mito en el que se nos describe el proceso cíclico de las estaciones y la catástrofe que le puede sobrevenir a todo ser humano por ir a contracorriente y no aceptar lo que es necesario vivir en cada momento. En Capricornio, nos encontramos ante la evidencia de que hace falta que algo muera para que algo nuevo renazca, así como poder aprender de lo viejo para dar un empuje a lo joven.


Si miramos los mitos de los signos de agua, veremos que en el signo de Cancer afrontamos las dependencias y lastres y cómo nuestras emociones desatadas pueden destruirnos o transformarnos. En Escorpio, el mismo trabajo de Cancer se hace más manifiesto y el proceso es la regeneración de los sentimientos negativos; en cambio en Piscis tratamos de llegar con nuestras emociones a lo más alto que puede llegar el ser humano a través de la entrega, la compasión y la aceptación.


Al entrar en los mitos de los signos de aire vemos que en Geminis el trabajo es ver la dualidad, la luz y la sombra existentes en toda experiencia humana. En Libra seguimos con esa dualidad, pero tenemos que elegir un camino y comprometernos con él; y en Acuario miramos al futuro y vemos la promesa y la dificultad de ir más allá de lo puramente humano.


Por último, en los mitos de fuego vemos que en Aries se trata de recuperar el poder perdido, de volverse como un niño y encender la chispa del fuego interior. En Leo el trabajo es con el propio corazón, la gesta que supone el darle apertura, el abrirnos al amor; y en Sagitario uno debe aprender que está ligado a leyes humanas aunque pueda intuir la grandeza a la que podemos llegar.


Todo esto es una buena pista para nosotros ya que podemos ver, según la direción de nuestra carta natal o el momento que estemos atravesando, el tipo de experiencia que necesitamos vivir.


Por ejemplo, si alguien tiene destacado en su carta el elemento fuego, es natural que se tome la vida como un acto heroico y que necesite recuperar en su interior la conexión con la intuición y la apertura de corazón. Pero si la experiencia del momento, es decir, por tránsito o progresión, le está apuntando aspectos del elemento tierra, es necesario que tenga paciencia en esa heroicidad, que se tome el consabido descanso del guerrero y atienda a sus necesidades, ya que si es invierno, por ejemplo, no es un buen tiempo para emprender nada, pues la naturaleza está diciéndonos que interioricemos y esperemos a que la circunstancia de buen tiempo nos sea más propicia.”



domingo, 1 de marzo de 2009

Los Signos del Zodíaco


La Astrología es un lenguaje simbólico que ha sido utilizado por culturas muy evolucionadas.
Antiguamente, su empleo poseía una finalidad predictiva. En estos tiempos, algunos hemos elegido verla como un instrumento para refinar la conciencia y, por ende, la comprensión.
Cuanto mayor es la capacidad de comprender de un ser humano, más puede hacerse cargo de sus creaciones, tanto en el plano material como en los planos internos.
No me parece de utilidad enumerar una serie de características psicológicas que, supuestamente, posee cada signo. Pretendo reflejar la naturaleza esencial de cada energía zodiacal. He seleccionado diversas citas, pertenecientes a muchas de las conciencias más lúcidas de la humanidad, a fin de abordar el tema a la luz de esta mirada.

ARIES



- Hallaré un camino o me lo abriré. (Aníbal)
- La respuesta más rápida es la acción. (Proverbio americano)
- Todo comienzo tiene su encanto. (Goethe)
- El principio es la mitad de todo. (Pitagoras)
- No me arrepiento en absoluto de haber corrido todos los riesgos por aquello que me importaba. (Arthur Miller)


TAURO


- Estimar es crear, es convertir las cosas valoradas en tesoros y joyas (F. Nietzsche)
- El placer da lo que la sabiduría promete. (Voltaire)
- ¿Quieres ser rico? Pues no te afanes en aumentar tus bienes sino en disminuir tu codicia. (Epicuro de Samos)
- El que está satisfecho con su parte es rico. (Lao Tsé)
- La riqueza consiste mucho más en el disfrute que en la posesión. (Aristóteles)


GEMINIS


- La variedad es la madre de la diversión. (Disraeli)
- Una buena conversación debe agotar el tema, no a los interlocutores. (Winston Churchill)
- La curiosidad intelectual es la negación de todos los dogmas y la fuerza motriz de libre examen. (Jose Ingenieros)
- El hombre que no sabe callar, tampoco sabe hablar. (Publio Siro)
- La duda es uno de los nombres de la inteligencia. (Jorge Luis Borges)


CANCER


- La mano que mece la cuna rige el mundo. (Peter de Vries)
- La patria no es la tierra. Los hombres que la tierra nutre son la patria. (Rabindranath Tagore)
- Una patria es una asamblea de hogares. (Henri Bordeaux).
- La tradición te recuerda de donde vienes y adonde vas.
- El recuerdo es el perfume del alma. (George Sand)


LEO


- Pongo mi fuego en mi obra y mi obra multiplica mi fuego.
- Liderazgo es la capacidad de transformar una visión en realidad.
- La conciencia sólo puede existir de una manera, y es teniendo conciencia de que existe. (Jean Paul Sartre)
- La manera de hacer es ser. (Lao Tsé)
- El individuo ha luchado siempre para no ser absorbido por la tribu. Si lo intentas, a menudo estarás solo y a veces asustado. Pero ningún precio es demasiado alto por el privilegio de ser uno mismo. (F. Nietzsche)


VIRGO


- La inspiración existe, pero tiene que encontrarte trabajando. (Pablo Ruiz Picasso).
- Ordenar bibliotecas es ejercer de un modo silencioso el arte de la crítica. (Jorge Luis Borges)
- El arte del descanso es parte del arte de trabajar. (J. E. Steinbeck)
- El orden es el placer de la razón pero el desorden es la delicia de la imaginación. (Paul Claudel)
- La salud es un estado transitorio entre dos épocas de enfermedad y que, además, no presagia nada bueno. (Winston Churchill)


LIBRA


- La diplomacia te saca de un problema en el que el tacto te hubiera evitado meterte. (Brian Bowling)
- El deseo de agradar es al espíritu lo que el adorno a la belleza. (Voltaire)
- No hay camino para la paz. La paz es el camino. (Mahatma Gandhi)
- El amor abre el paréntesis; el matrimonio lo cierra. (Víctor Hugo)
- A veces, uno se horroriza de descubrirse a sí mismo en otro. (Julian Green)


ESCORPIO


- En esta vida hay que morir varias veces para después renacer. Y las crisis, aunque atemorizan, nos sirven para cancelar una época e inaugurar otra. (Eugenio Trias).
- Hay que aprender a salir limpio de los asuntos sucios y, si es preciso, a lavarse con agua sucia. (F. Nietzsche)
- Un hombre que no ha pasado a traves del infierno de sus pasiones, no las ha superado nunca. (Carl G. Jung)
- Sólo las pasiones, las grandes pasiones, pueden elevar el alma a las grandes cosas. (Diderot)
- Las pasiones son los viajes del corazón. (Paul Morand)


SAGITARIO


- La vía del exceso lleva al palacio de la sabiduría. (William Blake)
- La creencia no es el principio, sino el fin de todo conocimiento. (Goethe)
- Sólo comprendemos aquellas preguntas que podemos responder. (F. Nietzsche)
- La sabiduría es hija de la experiencia. (Leonardo Da Vinci)
- En filosofía son más esenciales las preguntas que las respuestas. (Karl Jaspers)


CAPRICORNIO


- Para llegar al momento de la realización es preciso atravesar el desierto de los años estériles (Rabindranath Tagore)
- Considera las contrariedades como un ejercicio. (Seneca)
- El tiempo es la sustancia de la que estoy hecho. (Jorge Luis Borges)
- La disciplina es la parte mas importante del éxito. (Truman Capote)
- La vida exige a todo individuo una contribución y depende del individuo descubrir en qué consiste. (Viktor Frankl)


ACUARIO


- Vivir es inventar. (F. Nietzsche)
- El cambio es la única cosa inmutable. (Schopenhauer)
- Sólo la renovación puede mantener. El que se queda parado, se retrasa. (Everhardus Johannes Potgieter)
- El hombre esta condenado a ser libre. (Jean Paul Sartre)
- La rebeldía es la virtud original del hombre. (Schopenhauer)


PISCIS


- La vida es como un soñar despierto. Cuanto mas inteligente y comprensivo es un hombre, tanto más siente la sublime contingencia de su vida, de sus propósitos; tiembla como el durmiente cuando llega un momento en que se da cuenta de que sueña. (F. Nietzsche)
- El que tiene imaginación, ¡con qué facilidad saca de la nada un mundo! (Gustavo A. Becquer)
- Las grandes elevaciones del alma no son posibles sino en la soledad y en el silencio. (Arturo Graf)
- La fantasía no es otra cosa que un modo de memoria emancipada del orden del tiempo. (Coleridge)
- Solamente una vida dedicada a los demás merece ser vivida. (A. Einstein)



martes, 17 de febrero de 2009

La carta natal y la conciencia


Dice Carl G. Jung: “La vida anímica del hombre civilizado es muy problemática; es más, sería inimaginable sin problemas. Nuestros procesos anímicos son, en gran parte, reflexiones, dudas y experimentos, es decir, cosas que el alma inconciente e instintiva del primitivo apenas conoce. La existencia de la problemática se la debemos al incremento de la conciencia, y es el *obsequio funesto* de la cultura.”

Se dice que en el reino mineral la conciencia duerme, en el reino vegetal sueña y en el reino animal despierta. El individuo es autoconciente, es decir, tiene conciencia de tener conciencia. Y esta capacidad exclusivamente humana, que puede sintetizarse en la expresión “darse cuenta”, le impone el hacerse cargo de sus palabras, acciones y/u omisiones y le impide –o tendría que impedirle- el andar a ciegas por la vida.

Los problemas que nos presenta la realidad son los desafíos que nos conducen a despertar y construir conciencia. Al resolverlos reconocemos nuestros poderes y habilidades. Utilizando la inteligencia y la voluntad podemos mejorar cada vez más nuestra manera de ser y estar en la vida.

La carta natal es una herramienta de desarrollo personal que nos da la posibilidad de incrementar la conciencia al comprender el sentido y el significado de nuestros procesos.

Al transitar las etapas cruciales de nuestra evolución, tenemos oportunidad de ver que nos movemos dentro de un orden mayor que nuestro pequeño orden cotidiano, que muchas veces las cosas no son lo que parecen, que la conciencia se identifica –hace identidad- con aquello a lo que prestamos atención, dejando en sombras el resto y que ese resto sigue actuando desde las sombras.

De esta forma excluímos partes de la realidad, valorando como positivo o negativo lo vivido, según el mayor o menor grado de placer, comodidad y/o seguridad que experimentamos. Se nos hace difícil vivenciar con paciencia los procesos para que puedan ser asimilados y trascendidos.

En la carta natal encontramos simbolizadas las “aptitudes” de un individuo: los talentos o dones que posee para afrontar la vida y sus circunstancias. A veces estos talentos son heredados pero también pueden ser adquiridos y desarrollados al vivir concientemente.

Lo que no encontraremos en la carta natal son las “actitudes” de un individuo, es decir, el modo en que habrá de hacer frente a los problemas y circunstancias. Si bien sus actitudes podrán ser deducidas de sus aptitudes, en última instancia dependerán del grado de conciencia y autoconciencia que sea capaz de desarrollar y, por lo tanto, siempre podrán ser modificadas por libre elección.

Aquí se plantea una diferencia que determinará si sus “actitudes” serán el fruto de respuestas o de reacciones. Como pauta general, toda respuesta implica el uso de la conciencia y de la voluntad mientras que toda reacción proviene de la repetición de los hábitos de siempre, por lo que es inconciente.

Si la vida fuera un teatro y nosotros actores, con un poco de humor podríamos relativizar, desdramatizar, jugar y fluir a través de los problemas, extrayendo de los mismos sus enseñanzas fundamentales. Sabiamente, en su libro *Ilusiones* Richard Bach nos recuerda que: “No existe ningún problema que no te aporte simultáneamente un don. Buscas los problemas porque necesitas sus dones”.



martes, 3 de febrero de 2009

Libertad de la voluntad y fatum



Los invito a reflexionar profundamente con el siguiente texto de Friedrich Nietzsche, cuyo título es "Libertad de la voluntad y fatum". Fue escrito en abril de 1862. (Traducción de Luis Fernando Moreno Claros, en Nietzsche F., "De mi vida, Escritos autobiográficos de juventud" (1856-1869), Valdemar, Madrid, 1997).



"La libertad de la voluntad, que en sí misma no es otra cosa que libertad del pensamiento, está limitada de la misma manera que la libertad de pensar. El pensamiento no puede ir más allá del horizonte hasta el que se extienden las ideas; sin embargo, éste se basa en las percepciones que se van adquiriendo y puede ampliarse conforme lo hace. Asimismo, la libertad de la voluntad puede expandirse también hasta ese mismo punto, si bien, dentro de tales confines, es ilimitada. Otra cosa distinta es el obrar de la voluntad; la facultad de hacerlo se nos impone de manera fatalista.



En la medida en que el fatum se le aparece al hombre en el espejo de su propia personalidad, la libre voluntad y el fatum individual son dos contrincantes de idéntico valor. Nos encontramos con que los pueblos que creen en un fatum destacan por su fortaleza y el poder de su voluntad, y que, en cambio, hombres y mujeres que dejan fluir las cosas tal y como van, ya que «lo que Dios ha hecho bien hecho está», se dejan llevar por las circunstancias de manera ignominiosa. En general, «la entrega a la voluntad de Dios» y la «humildad» no son más que las coberturas del temor de asumir con decisión el propio destino y enfrentarse a él.


Ahora bien, por más que se nos aparezca el fatum en su condición de delimitador último como más potente que la libre voluntad, no debemos olvidar dos cosas: la primera, que fatum es tan sólo un concepto abstracto, una fuerza sin materia, que para el individuo sólo hay un fatum individual, que el fatum no es otra cosa que una concatenación de acontecimientos, que el hombre determina su propio fatum en cuanto que actúa, creando con ello sus propios acontecimientos, y que éstos, tal y como conciernen al hombre, son provocados de manera consciente o inconsciente por él mismo, y a él deben adaptarse. Pero la actividad del hombre no comienza con el nacimiento, sino ya en el embrión y quizá también -quien sabe-, mucho antes en sus padres y sus antepasados. Todos vosotros, que creéis en la inmortalidad del alma, tendréis que creer primero en su preexistencia, si es que no deseáis hacer que algo inmortal surja de lo mortal; también habréis de creer en esa especie de existencia del alma si es que no queréis hacerla flotar por los espacios hasta que encuentre un cuerpo a su medida. Los hindúes dicen que el fatum no es otra cosa que los hechos que hemos llevado a cabo en una condición anterior de nuestro ser.


¿Cómo podrá refutarse el argumento de que no se haya obrado ya con conciencia desde la eternidad? ¿Desde la conciencia aún sin desarrollar del niño? Aún más, ¿no podremos afirmar que nuestra conciencia está siempre en relación con nuestras acciones? También Emerson dice: «El pensamiento siempre se halla unido a la cosa que aparece como su expresión»


¿Puede afectarnos una nota musical sin que exista en nosotros algo que le corresponda? O, dicho de otro modo: ¿podremos captar una impresión en nuestro cerebro si éste no posee ya la capacidad de recibirla?


La voluntad libre tampoco es, a su vez, mucho más que una abstracción, y significa la capacidad de actuar conscientemente, mientras que, bajo el concepto de fatum, entendemos el principio que nos dirige al actuar inconscientemente. El actuar en sí y para sí conlleva siempre una actividad del alma, una dirección de la voluntad que nosotros mismos no tenemos por qué tener ante nuestros ojos como un objeto. En el actuar consciente podemos dejarnos llevar tanto más por impresiones que en el actuar inconsciente, pero también tanto menos. Ante una acción favorable suele decirse: «me ha salido por casualidad». Lo cual no necesita en absoluto ser verdadero. La actividad psíquica prosigue su marcha siempre con la misma intensa actividad, aun cuando nosotros no la contemplamos con nuestros ojos espirituales.


Es como si, cerrando los ojos a la luz del sol, opinásemos que el astro ya no sigue brillando. Sin embargo, no cesan ni su luz vivificante ni su calor, que continúan ejerciendo sus efectos sobre nosotros, aunque no los percibamos con el sentido de la vista.


Así pues, si no asumimos el concepto de acción inconsciente como un mero dejarse llevar por impresiones anteriores, desaparece para nosotros la contraposición estricta entre fatum y libre voluntad y ambos conceptos se funden y desaparecen en la idea de individualidad.


Cuanto más se alejan las cosas de lo inorgánico y más se amplía la formación y la cultura, tanto más sobresaliente se hace la individualidad y tanto más ricas y diversas son sus características. ¿Qué son la fuerza interior y la autodeterminación para el actuar y las manifestaciones exteriores -su palanca evolutiva-, sino voluntad libre y fatum ?


En la voluntad libre se cifra para el individuo el principio de la singularización, de la separación respecto del todo, de lo ilimitado; el fatum, sin embargo, pone otra vez al hombre en estrecha relación orgánica con la evolución general y le obliga, en cuanto que ésta busca dominarle, a poner en marcha fuerzas reactivas; una voluntad absoluta y libre, carente de fatum, haría del hombre un dios; el principio fatalista, en cambio, un autómata."



miércoles, 21 de enero de 2009

El Signo de Acuario



El Sol ha ingresado en Acuario. Por eso, deseo compartir con todos ustedes algo diferente para reflexionar sobre la naturaleza esencial y más profunda de lo que simboliza el undécimo signo zodiacal. Se trata de un relato maravilloso que pertenece a Rudolf Steiner (Trad. Heinz Wilda). Ha sido extraído del libro "Las Fuerzas Zodiacales, su actuación en el alma humana", de Gudrun Burkhard, editado en Argentina por la Editorial Antroposófica. (Al pie de la página aparece la siguiente cita: Vier Mysteriendramen. GA-Nr. 14, II: Die Prufung der Seele * 4a. Ed. Dornach: Rudolf Steiner Verlag. 1981.)



El milagro de la fuente


"Había una vez un niño, hijo único de un guardabosques pobre, que crecía en la soledad del bosque. Además de sus padres conocía a pocas personas. Tenía una estructura frágil y su piel era casi transparente. Era fascinante mirar sus ojos, pues eran fuente de los más profundos milagros del espíritu, y aunque pocas personas entraban en el ámbito de su vida, al niño no le faltaban amigos.

Cuando la luz dorada del Sol relucía en las montañas de los alrededores, la mirada pensativa del niño inspiraba en su alma el oro del espíritu; la disposición de su corazón se tornaba cual aurora. Pero cuando las nubes oscuras impedían los rayos de la aurora, y un clima sombrío cubría todas las cumbres, la mirada del niño era triste y su corazón melancólico.

Estaba entregado a la vida espiritual de su pequeño mundo, que no le era más extraño que los miembros de su cuerpo. Los árboles y las flores del bosque también eran sus amigos. Desde las copas de los árboles, los pétalos de las flores y las cumbres de las montañas, le hablaban seres espirituales y él comprendía lo que ellos le susurraban. Los milagros de los mundos ocultos se le abrían cuando su alma conversaba con lo que parece inanimado para la mayoría de las personas.

Frecuentemente los padres, preocupados, sentían la falta del querido hijo. En estas ocasiones él se hallaba en otro lugar, donde nacía de la roca una fuente, salpicando las piedras con millares de gotitas. Cuando el brillo plateado de la luz lunar se reflejaba en fantasmagóricos colores en el torrente de las gotas, el niño podía permanecer durante horas al lado de la fuente. Ante su visión clarividente aparecían formas fantásticas en el juego del agua y en el titilar de la claridad lunar. Las formas se condensaban en tres imágenes de mujeres, que le hablaban de aquellas cosas ansiadas por su alma.

Una vez, una noche de verano en que el niño estaba sentado junto a la fuente, una de las mujeres golpeó en millares de pedacitos el juego colorido de gotas de agua, y las dio a la segunda mujer. Esta moldeó con las gotitas un cáliz de brillo argentino y lo entregó a la tercera mujer. Esta lo llenó de luz plateada y se lo dio al niño, que había presenciado todo con su videncia.

La noche siguiente a esta experiencia, él soñó que un dragón feroz le robaba el cáliz. Después de esa noche el niño vivenció el milagro de la fuente tres veces más. Pero luego las mujeres no aparecieron más, ni siquiera cuando él se sentara en meditación al lado de la fuente bañado por la luz de la luna.

Pasaron trescientas sesenta semanas desde la última vez en que las mujeres se le aparecieran. El niño hacía ya mucho que se había tornado hombre, y se había mudado de la casa paterna y del bosque a una ciudad extraña. Una tarde, cansado del trabajo, pensando en lo que la vida tenía para ofrecerle, se sintió de repente como el niño que fue, traspuesto a su fuente en la roca, y nuevamente vio a las mujeres del agua. Pero esta vez las escuchó hablar.

La primera le dijo:
- Recuérdame toda vez que te sientas solitario en la vida. Yo atraigo la visión anímica del hombre hacia las distancias etéricas y las amplitudes estelares. Y a quien quiera sentirme, extiendo la poción de la esperanza vital de mi copa milagrosa.

La segunda también le habló, diciéndole lo siguiente:
- No te olvides de mí en los momentos que necesites de tu coraje. Yo dirijo los instintos del corazón del hombre hacia las profundidades del alma y las alturas del espíritu. Y para quien busca sus fuerzas conmigo yo forjo la energía de la fe en la vida, con mi martillo milagroso.

Y la tercera se manifestó así:
- Alza tu mirar espiritual hacia mí cuando los enigmas de la vida te asedien. Yo tejo los hilos de los pensamientos en los laberintos de la vida y en la profundidad del alma. Y para quien tenga confianza en mí yo tejo los rayos del amor a la vida en mi telar milagroso.

En la noche que siguió a aquella experiencia el hombre soñó que un dragón feroz andaba furtivamente a su alrededor, pero no podía aproximarse a él: lo protegían las criaturas que en otro momento había vislumbrado en la fuente de la roca y que lo venían acompañando desde su tierra natal hasta ese lugar extraño."


jueves, 15 de enero de 2009

El ego, el lado conciente de la personalidad




El texto siguiente pertenece a Carl G. Jung y forma parte del libro “Espejos del Yo - Imágenes arquetípicas que dan forma a nuestra vida -", de Christine Downing. 


Los interesados en obtener la versión online de dicho libro, pueden solicitarla por mail a:  astrologiaparacomprenderlavida@gmail.com



Aunque sus fundamentos son relativamente desconocidos e inconscientes, el ego es un factor consciente por excelencia. Incluso es una adquisición empírica de la existencia individual. Parece surgir en primer lugar de la colisión entre el factor somático y el entorno, y, una vez establecido como sujeto, se desarrolla a partir de nuevas colisiones con el entorno y el mundo interior.

A pesar de la ilimitada extensión de sus fundamentos, el ego nunca es más ni menos que el conjunto de la conciencia. En tanto que factor consciente el ego podría, al menos en teoría, ser descrito completamente. Pero ello sólo daría una imagen de la personalidad consciente; faltarían todas esas facetas que son desconocidas o inconscientes para el sujeto. Una imagen completa debería incluirlas. Pero una descripción total de la personalidad es, aun en teoría, absolutamente imposible, porque su porción inconsciente no puede ser aprehendida. Esta porción inconsciente, como la experiencia ha mostrado con profusión, que de ningún modo carece de importancia. Por el contrario, las cualidades más decisivas de una persona suelen ser inconscientes y sólo pueden ser percibidas por quienes nos rodean, o han de ser laboriosamente descubiertas con ayuda exterior.

Claramente, la personalidad como fenómeno global no coincide con el ego, es decir, con el conjunto de la personalidad consciente, sino que constituye una magnitud que ha de ser distinguida del ego. Naturalmente, semejante distinción sólo es necesaria para una psicología que tiene en cuenta la existencia del inconsciente, pero para esta psicología tal distinción es de primordial importancia.

He sugerido denominar «Yo» [das Selbst] a la personalidad total que, aunque presente, no puede ser plenamente conocida. Por definición, el ego [das Ich] está subordinado al Yo y se relaciona con él como la parte con el todo.

Dentro del campo de la conciencia hay, como suele decirse, libre albedrío. Con este concepto no me refiero a nada filosófico, sino sólo al conocido hecho psicológico de la libertad de decisión correspondiente a la sensación subjetiva de libertad. Pero así como nuestro libre albedrío choca con las necesidades del entorno, también encuentra sus límites más allá de la conciencia en el mundo interior subjetivo, es decir, entra en conflicto con las realidades del Yo. Y así como las circunstancias exteriores nos acontecen y nos limitan, del mismo modo el Yo actúa sobre el ego como algo objetivamente dado que la libertad de nuestro albedrío poco puede hacer para alterar. Incluso es un hecho conocido que el ego no sólo no puede hacer nada contra el Yo, sino que en ocasiones es efectivamente asimilado por componentes inconscientes de la personalidad que están desarrollándose y se ve enormemente alterado por ellos.

Debido a su naturaleza, la única descripción general del ego que puede darse es de tipo formal. Cualquier otro modo de observación debería dar cuenta de la individualidad que se adhiere al ego como una de sus características principales.

Aunque los numerosos elementos que componen este complejo factor son en todas partes los mismos, varían infinitamente en cuanto a su claridad, su matiz emocional y su extensión. Por tanto, el resultado de su combinación -el ego- es, en la medida en que se deja esbozar, individual y único, manteniendo su identidad hasta cierto punto. Dicha estabilidad es relativa, ya que pueden ocurrir en ocasiones cambios de personalidad de gran alcance. Tales alteraciones no tienen por qué ser siempre patológicas; pueden también formar parte del desarrollo y por ello caer dentro del ámbito de lo normal.

En tanto que punto de referencia del campo de la conciencia, el ego es el sujeto de todos los movimientos adaptativos, en la medida en que son efectuados por la voluntad. Por ello el ego desempeña un papel significativo en la economía psíquica. Ahí su posición es tan importante que no carece de buenas razones el prejuicio de que el ego constituye el centro de la personalidad o de que el campo de la conciencia es la psique misma.

Dejando aparte las alusiones de Leibniz, Kant, Schelling y Schopenhauer, y los esbozos de Carus y von Hartmann, es sólo a partir de fines del siglo diecinueve cuando la psicología moderna, con sus métodos inductivos, ha descubierto los fundamentos de la conciencia y probado empíricamente la existencia de una psique exterior a la conciencia. Con este descubrimiento la posición del ego, hasta entonces absoluta, quedó relativizada; es decir, aunque continúa siendo el centro del campo de la conciencia, es dudoso que constituya el centro de la personalidad. Es parte de la personalidad, pero no el conjunto de ella.

Como he mencionado, es sencillamente imposible estimar lo grande o pequeña que es su parte, o en otras palabras, hasta qué punto es libre o dependiente de las cualidades de esta psique exterior a la conciencia. Sólo podemos decir que su libertad es limitada y que su dependencia ha sido a menudo decisivamente probada.




miércoles, 17 de diciembre de 2008

Reflexionen sobre esto


El libro “Reflexionen sobre esto” (editado por la Fundación Lucis) contiene una selección de textos – por temas - extraídos de diversos libros de Alice Bailey. Lo recomiendo especialmente a todos aquellos que deseen iniciarse en la lectura de las obras de esta autora, que ha sido esencial para mi formación. Descarga gratuita de sus libros ingresando en http://hermandadblanca.org/biblioteca/libros-del-tibetano/

1.- ASTROLOGIA:
“La Astrología es una ciencia, y en verdad una ciencia del futuro. Es también verdad que la Astrología, en su aspecto más elevado y en su verdadera interpretación, permitirá finalmente al hombre enfocar su comprensión y actuar correctamente. Además es correcto que en las futuras revelaciones de la Astrología se hallará el secreto de la verdadera coordinación entre alma y forma.”

“No puedo insistir demasiado en que la Astrología Esotérica concierne totalmente a las fuerzas y energías que afectan al aspecto conciencia del ser humano y condicionan la vida de la personalidad. Este punto debe ser considerado por sobre todo lo demás. En otras palabras, la Astrología Esotérica concierne al alma y no a la forma y, por lo tanto, todo lo que tengo que decir se refiere a la conciencia, a su expansión, al efecto que produce sobre sus vehículos, la forma y –en último análisis (como se comprobará más adelante)- a la Ciencia de Iniciación.”

2.- HOROSCOPO: “Un horóscopo frecuentemente es exacto en su pronóstico para quienes no han evolucionado ni están aún despiertos, siendo completamente erróneo y falso respecto al hombre altamente evolucionado.”

“Un individuo evolucionado puede contrarrestar la influencia de los planetas y dominar así la vida de su personalidad, de tal manera que la predicción y la certeza en lo que respecta a la actividad y las circunstancias ya no son posibles. El alma domina y los planetas cesan de condicionar la vida.”

“A medida que el hombre evoluciona, se perfecciona también constantemente el mecanismo de respuesta, o los vehículos de la conciencia. Por lo tanto, sus reacciones a las influencias planetarias y a la energía de las distintas constelaciones cambian con igual persistencia, y esto debe tenerse en cuenta. En consecuencia, es esencial que el astrólogo moderno empiece a estudiar el punto de evolución del sujeto, previamente a la confección del horóscopo, asegurandose el lugar que ocupa en el sendero de evolución.”

3.- CONCIENCIA: “El desarrollo del ser humano consiste en el paso de un estado de conciencia a otro. Es una sucesión de expansiones, un desarrollo de la facultad perceptiva. Es el progreso de la conciencia centralizada en la personalidad, yo inferior o cuerpo, hacia la conciencia centralizada en el yo superior, ego o alma y, de allí, pasa a centralizarse en la mónada o espíritu, hasta que oportunamente la conciencia llega a ser divina.”

“Estos conocimientos o expansiones de conciencia, están regidos por la ley natural, y toda alma, sin excepción, los experimenta a su debido tiempo.”

4.- ENERGIA Y FUERZA: “Las notas clave sobre las cuales se ha construído la filosofía esotérica son:
a) En la manifestación sólo existe energía organizada.
b) La energía sigue al pensamiento o se adapta a él.
c) El esoterista trabaja dentro de la energía y con energías.”

“El trabajo del esoterista y del aspirante es llegar a comprender estas fuerzas y aprender así su naturaleza y empleo, potencia y grado de vibración. Además debe aprender a reconocer su origen y a distinguir entre fuerzas, energías y rayos. El principiante puede hacer una clara diferenciación entre fuerzas y energías, reconociendo el hecho de que las personalidades nos afectan por medio de la fuerza que emana de su aspecto forma, pero estas mismas personalidades purificadas y alineadas, pueden ser transmisoras de las energías del alma.”

5.- LA PALABRA: “Procure saber cuándo hablar y cuándo guardar silencio, recordando que al eliminar la posesividad y toda referencia de sí mismo reducirá la conversación a sus esenciales puntos espirituales.”

6.- TIEMPO: “El tiempo es el registro secuencial, por el cerebro, de estados de percepción y de contactos progresivos con los fenómenos. En los planos internos no existe tal cosa como el tiempo, según lo entiende la humanidad. Hay sólo ciclos de actividad y de no-actividad.”

7.- REFLEXIONES FINALES:

“Para ser verdaderamente eficaz tal como se desea, debe adoptar la actitud de que es un canal libre e ininterrumpido y no debe obstruirlo con sus ideas, sus planes y sus actividades del plano físico.”

“En el centro del huracán hay un punto de paz. Así reza la historia. Puede descubrírselo. Así sucede en todas las tormentas de la vida: conducen a la paz siempre que no seamos como hojas al viento.”

“No tema a la soledad. El alma que no puede sostenerse sola nada tiene para dar.”

“En sentido esotérico, todo en el futuro se tornará más liviano, sutilizado y etéreo.”



sábado, 18 de octubre de 2008

Sinastría: Acerca de los Vínculos

La Astrología nos enseña que nos vinculamos para conocer nuestras energías. Desde esta concepción, encontramos tres modos de vincularnos, dependiendo del grado de proyección que incluyan nuestras relaciones.

Cuando nos vinculamos proyectando no vemos al otro tal como el otro realmente es. Lo vemos en base a lo que necesitamos ver para satisfacer nuestras expectativas y necesidades. Entonces proyectamos cualidades, deseos o sentimientos nuestros en el otro, que luego le atribuímos. Así establecemos vínculos simbióticos.

Llega un momento en el que descubrimos que los vínculos nos ofrecen un campo de intercambio y complementación. En este punto tenemos que aprender a ir soltando las proyecciones. Ingresamos así en una etapa alquímica en la que nos hacemos cargo de transformar concientemente nuestra manera de relacionarnos. Se trata de un proceso de limpieza de las proyecciones que se convertirá en un entrenamiento en el terreno de lo vincular.

Como resultado de esta ejercitación conciente y persistente, pasamos a una etapa en la que comenzamos a ver al otro tal como en realidad es. Recién en este momento estamos en condiciones de vincularnos desapegadamente, considerando al otro como un verdadero complementario.

Una vez que comprendamos estos tres modos que nos informan acerca de la dinámica energética de lo vincular, reconoceremos cuál es nuestra manera de hacer encuentro, pudiendo modificarla para que nuestros vínculos puedan ser sanados. La idea es que prevalezca la unión, la complementación y la interdependencia, en lugar de la separación, el antagonismo y la dependencia.

De esto se trata la recta relación entre los seres humanos.

Esta concepción es válida para todo tipo de vínculos. Mediante la creativa modalidad vincular que busca el desapego, podrán ser construídos y sostenidos vínculos sanos, evitando o disminuyendo las situaciones que incluyen luchas de poder, control y manipulación.

Visualicemos un jardín: algunas plantas crecen tanto que se doblan y es necesario colocarles un tutor para sostenerlas y darles un punto de apoyo. Este tutor permanece a su lado sin interferir en su crecimiento ni controlarlo.

De la misma manera, en el encuentro con el otro la función del ser humano es la de acompañar, sostener y dar apoyo, sin interferir en su crecimiento, sin dominar o someterse perdiendo el contacto con su verdadera potencia, esa que sólo se descubre al hallar el justo equilibrio entre la impotencia y la omnipotencia. Este es el concepto de poder como recurso interno.

Vincularnos significa, simplemente, caminar junto al otro, estar a su lado y colaborar en su proceso de evolución, creativamente, en libertad de ser y dejando ser.

martes, 14 de octubre de 2008

Acerca de las Crisis

Nos cuesta contemplar las crisis como oportunidades de cambio, porque a muchos nos es difícil aceptar la pérdida, correr riesgos y rectificar el rumbo.

Nuestra primera reacción es la resistencia. Cuanto más se resiste el ego, más controla, más se cierra y endurece, aumentando la posibilidad de que el quiebre sea mayor que si se mantuviera flexible mediante la aceptación.

Los tránsitos de Saturno y de los planetas transpersonales -Urano, Neptuno y Plutón- simbolizan en Astrología las principales crisis de la vida.

Cada uno de estos planetas se relaciona con procesos de larga duración en los que seremos conducidos hacia diferentes desafíos:

Con Saturno, la maduración y el aprendizaje de la responsabilidad personal en un contexto de orden y de solidez. Hablamos de la construcción de lo propio.

Con Urano, el desarraigo y la pérdida de lo familiar que impone toda renovación de la existencia. Aquí el logro es la libertad.

Con Neptuno, el sentimiento de caos y disolución asociados a toda crisis y, al mismo tiempo, la oportunidad de integrarnos a la dimensión espiritual de la vida.

Con Plutón, la reorientación, repolarización y renacimiento hacia nuevas formas del ser, mediante procesos de limpieza y purificación.

La Astrología identifica las experiencias arquetípicas que todos debemos atravesar en nuestro proceso hacia la individuación en las diferentes etapas de la vida. Esta información nos ayudará a comprender y resignificar el dolor que toda crisis provoca, a fin de que podamos encontrar el sentido y el propósito para responder creativamente y seguir adelante, siendo cada vez más reales.

martes, 30 de septiembre de 2008

La Leyenda del Sol y de la Luna

Antes de que hubiera día en el mundo, se reunieron los dioses en Teotihuacan.
- ¿Quién alumbrará al mundo?- preguntaron.
Un dios arrogante que se llamaba Tecuciztécatl, dijo: -Yo me encargaré de alumbrar al mundo.
Después los dioses preguntaron: -¿Y quién más?
Se miraron unos a otros, y ninguno se atrevía a ofrecerse para aquel oficio.
- Sé tú el otro que alumbre -le dijeron a Nanahuatzin, que era un dios feo, humilde y callado.
Y él obedeció de buena voluntad.

Luego los dos comenzaron a hacer penitencia para llegar puros al sacrificio. Después de cuatro días, los dioses se reunieron alrededor del fuego.
Iban a presenciar el sacrificio de Tecuciztécatl y Nanahuatzin.
Entonces dijeron: - ¡Ea pues, Tecuciztécatl! ¡Entra tú en el fuego!
Y él hizo el intento de echarse, pero le dio miedo y no se atrevió. Cuatro veces probó, pero no pudo arrojarse.
Luego los dioses dijeron: - ¡Ea pues Nanahuatzin! ¡Ahora prueba tú!
Y este dios, cerrando los ojos, se arrojó al fuego.

Cuando Tecuciztécatl vio que Nanahuatzin se había echado al fuego, se avergonzó de su cobardía y también se aventó.
Después los dioses miraron hacia el Este y dijeron: - Por ahí aparecerá Nanahuatzin hecho Sol.
Y fue cierto.
Nadie lo podía mirar porque lastimaba los ojos. Resplandecía y derramaba rayos por dondequiera. Después apareció Tecuciztécatl hecho Luna. En el mismo orden en que entraron en el fuego, los dioses aparecieron por el cielo hechos Sol y Luna.

Desde entonces hay día y noche en el mundo.
Leyenda mexicana http://www.redmexicana.com/leyendas/elsolylaluna.asp



martes, 19 de agosto de 2008

El Sol y la Luna




Cuando las tinieblas cubrían la Tierra, una muchacha era visitada por la noche por alguien cuya identidad no podía descubrir. Determinó averiguar quién podría ser. Mezcló un poco de hollín con aceite y se pintó el pecho con ello.
La próxima vez descubrió, horrorizada, que su hermano tenía un círculo negro de hollín en torno a la boca. Lo reprendió y él lo negó. El padre y la madre se enfadaron mucho y regañaron a ambos con tanta severidad que el hijo huyó de su presencia.
La hija tomó un tizón del fuego y lo persiguió. El corrió hacia el Cielo para escapar de ella, pero ella voló en pos de él. El hombre se transformó en la Luna, y la muchacha que llevaba la antorcha se convirtió en el Sol. Las chispas que saltaron del tizón se convirtieron en las Estrellas.
El Sol continuamente persigue a la Luna, que se oculta en la oscuridad para evitar ser descubierta.
Cuando se produce un eclipse, se cree que ambos se encuentran.




Mito esquimal sobre el origen del Sol, la Luna y las Estrellas, extraído de:
http://agalma.wordpress.com/2007/05/23/el-sol-y-la-luna-mito-esquimal-sobre-el-origen-del-sol-la-luna-y-las-estrellas

martes, 5 de agosto de 2008

Las Casas Astrológicas


Complementando la nota "La Carta Natal y su Interpretación", publicada en este blog el 17 de Julio de 2007, hablaré ahora sobre las casas astrológicas, que constituyen un sistema simbólico descriptivo de los ámbitos en los que se desarrollan todas las experiencias de la vida humana. La entrada a las casas se conoce con el nombre de “cúspide”.

Dada la complejidad del tema, sólo citaré algunos de los significados principales atribuídos a las mismas. Otros significados no incluídos en esta nota se deducirán de los mencionados:

Casa Uno: la imagen que proyectamos, es decir, el yo externo –a diferencia del yo esencial, que se halla representado por el signo solar-, la apariencia física, la manera personal de iniciar un proceso. La cúspide de la casa uno se denomina Ascendente.


Casa Dos: la manera de materializar y conservar; los recursos externos como ser: dinero, posesiones y bienes. Los recursos internos como ser: dones, talentos y habilidades.

Casa Tres: la dinámica mental con la que nos desenvolvemos en lo cotidiano; los primeros estudios; la comunicación oral y escrita; los viajes cortos; hermanos y vecinos.

Casa Cuatro: las raíces y las bases emocionales del ser; la familia de origen y los años de la infancia; los ancestros; el pasado; el sentimiento de pertenencia; el final de la vida. Tradicionalmente, en esta casa estaría simbolizada la madre. La cúspide de la casa cuatro se denomina Fondo de Cielo.

Casa Cinco: la autoexpresión y la capacidad creadora; el sentimiento de ser únicos; el principio de placer; los hijos (biológicos y simbólicos); el amor y el romance; los juegos de azar; especulaciones e inversiones.

Casa Seis: los hábitos de vida que conducirán a la conservación de la salud o a la pérdida de la misma; las rutinas diarias; el trabajo; subordinación y servicio.

Casa Siete: la capacidad de hacer encuentro y, por lo tanto, las uniones y separaciones; la capacidad de compartir y cooperar; las uniones legales, como ser sociedades comerciales y matrimonio; juicios. La cúspide de casa siete se denomina Descendente.

Casa Ocho: los recursos de los otros (herencias, legados, créditos, etc.), la capacidad de regeneración y reorientación; las experiencias simbolizadas por el arquetipo de muerte y renacimiento; la intimidad y la sexualidad; temas vinculados con el poder y el control.

Casa Nueve: la capacidad de encontrar sentido y propósito, de comprender; la cosmovisión y el sistema de creencias –filosóficas, religiosas, morales, etc.-; los estudios superiores; las experiencias que conducen a la expansión de la conciencia; la sabiduría; la vocación; los viajes al exterior.

Casa Diez: la profesión u ocupación con la que contribuímos a la sociedad y ocupamos un lugar en el mundo; la posición social y la reputación; la relación con figuras de autoridad; la experiencia de autorrealización. Tradicionalmente, en esta casa estaría simbolizado el padre. La cúspide de casa diez se denomina Medio Cielo.

Casa Once: la conciencia grupal y el concepto de comunidad; las aspiraciones y proyectos; las amistades y el círculo social; la participación en instituciones abiertas –clubes, fundaciones, partidos políticos, etc.-.

Casa Doce: las dimensiones trascendentales de la vida; la espiritualidad; los lenguajes simbólicos y el arte; la vivencia de unidad de la vida; el inconciente; las instituciones cerradas y lugares de retiro o aislamiento como ser hospitales, prisiones, conventos, etc.; experiencias de disolución del ego; adicciones y conductas autodestructivas; introspección, meditación, servicio y devoción.

En lo referente a las casas cuatro y diez, a las que tradicionalmente se asigna la madre y el padre respectivamente, en la práctica puede no ser así. En mi experiencia, las figuras paternas pueden estar incluídas en cualquiera de las dos casas, sin reglas fijas, por lo que se debe indagar en la entrevista astrológica, para determinar cuál es la figura que corresponde a cada una.

Como se puede observar, las casas contemplan las dimensiones internas y externas de la existencia humana, ofreciendo la posibilidad de interpretar la carta natal en diferentes niveles: biológico, socio-cultural, individual y transpersonal.


sábado, 26 de julio de 2008

El Tránsito de Saturno en Virgo


En esta ocasión, comparto la conferencia que ofreció el Prof. José Dulce, el Sábado 5 de Julio de 2008, en la Vanguardia Teosófica de la calle Arcos 1191, Ciudad Autónoma de Bs. Aires. El texto es la desgrabación completa de la conferencia.


Introducción a cargo del Sr. Ulises Casinelli:

Muchas personas que han estudiado astrología piensan que existen planetas benéficos y planetas maléficos. En esta clasificación hay una arbitrariedad total porque en la Creación no existe nada absolutamente benéfico ni maléfico. Son expresiones que devuelven al ser humano el resultado de lo que viene haciendo, es decir, si yo siembro vientos recogeré tempestades. Si yo en determinado orden de la vida ejerzo mi libre albedrío en forma arbitraria, con violencia por ejemplo, me aparece un “señor Plutón” o un “señor Saturno” que me mostrará que mi libre albedrío es irresponsable y, por lo tanto, tendré que pagar las consecuencias de no ser responsable de mis actos.
Bueno, hay mucho que hablar de las característica de Saturno. Yo simplemente lo tengo presente como el señor del karma y el guardián del umbral, es decir, el que nos abre las puertas hacia nuestra divinidad. Así que papel más elevado que el de Saturno no existe en todo el sistema solar.
El prof. José Dulce nos trae hoy una reflexión sobre este tránsito. El ha profundizado en el tema, no desde un punto de vista exterior sino profundizando en el verdadero sentido que tiene la astrología. La astrología es la ciencia de la evolución, es la ciencia del alma y él nos lo va a demostrar con sus explicaciones esta tarde.

Habla el Prof. José Dulce:

Antes de empezar a desarrollar el tema de este tránsito de Saturno en Virgo, veremos qué nos trae para la humanidad, no para cada uno de nosotros; tratemos de sacar cualquier tipo de expectativas personales que tengamos al respecto. Mi objetivo es elevar el pensamiento e intentar comprender desde un lugar situado más allá de la mente concreta o racional lo que significa el proceso de este tránsito para la humanidad.

En esta perspectiva de “arriba y abajo” y en esta perspectiva de tiempo –justamente Saturno/Cronos marca el tiempo- el tiempo representaría el ordenamiento en nuestra vida material, pero también está relacionado con nuestra conciencia finita.

Los números racionales tienen una razón de ser en la matemática. En la matemática hay números racionales e irracionales. Los racionales nos dan la posibilidad de ser concientes de nuestros actos y de vivir concientemente un tiempo que no se repite nunca en el universo. El hecho de nacer en un tiempo determinado es algo irrepetible porque tiene en el inconciente colectivo, como programa, un determinado símbolo que crea el ser humano o la mente racional por un ordenamiento de imágenes. Nacer en tal día es que hay una fecha, un número de día, de mes y de año. Entonces vemos que hay una coordenada llamada espacio-tiempo que nos proyecta hacia la tierra, nos ordena, nos dice quiénes somos y de dónde venimos. No somos concientes de dónde venimos; de repente tomamos conciencia de que estamos en la tierra pero no sabemos de dónde venimos ni por qué venimos y nos encontramos con un cuerpo, con una estructura familiar y tampoco sabemos cuándo nos vamos a ir. Evidentemente, hay algo más que no manejamos ni en lo que pensamos. Hay algo que nos trae y hay algo que nos lleva. En ese lapso de entrada y salida que tiene que ver con la conciencia temporal, que tiene que ver con la sucesión de imágenes que está representada con los números racionales, nos ordena cronológicamente la historia que traemos de otras etapas de la vida en donde perdimos la conciencia, luego la recuperamos pero no nos acordamos de dónde venimos. Hay una coordenada que hace que todos esos procesos que hemos vivido o que han vivido nuestros ancestros, o han entendido o no, etc. se grabe como mecanismo en los números llamados irracionales o en el mundo de las sombras que es el inconciente.

Por eso la coordenada espacio-tiempo tiene que ver con una cruz: la cruz de Saturno, que representa el límite entre la conciencia y la inconciencia, o dicho de otro modo entre los números racionales y los números irracionales. En la cruz, la horizontal representa el espacio y la vertical representa el tiempo.

En base a esa cruz, llamada también los cuatro puntos cardinales, los cuatro elementos de la naturaleza en donde desarrollamos nuestra conciencia finita y que tienen que ver con las cuatro estaciones, con el número 4 que es la materia. O sea, lo que representa el cuadrado es una forma humana porque no hay en la naturaleza nada que tenga una forma exactamente cuadrada. ¿Ustedes vieron alguna vez una flor cuadrada, o una luna o un sol cuadrados o cualquier cosa que tenga un ángulo exacto de 90 grados en sus vértices?

El cuadrado es una creación arquitectónica del ser humano. El cuadrado o el número 4 o la cruz o, si quieren, el tiempo o la perspectiva espacio-temporal, es un código que tiene el inconciente colectivo humano creado para no desordenarnos en la vida terrestre. Así como tenemos un número de documento o una determinada hora que nos organiza la rutina, estos son códigos, son coordenadas que nos ordenan. Así gracias a esta coordenada nos sentimos seguros y contenidos porque está todo ordenado, pero todo esto es conciente.

Volviendo al cuadrado: para el cuadrado perfecto necesitamos herramientas creadas también por la mente racional para poder llegar a hacer la forma perfecta del cuadrado. Por lo tanto, decimos que todos los elementos vinculados con el espacio-tiempo, o sea con la razón, son elementos creados por la mente humana en los que nos sentimos contenidos. Pero hay algo que está más allá, y representaría lo atemporal. Saturno marcaría la forma – es una llave – entre el tiempo y lo atemporal.
Si miramos la cruz que integra el símbolo de Saturno, su rama vertical es una barrera que divide el conciente personal del inconciente personal. Del lado conciente, somos concientes de que tenemos un nombre y un apellido, una fecha de nacimiento, una casa ubicada en determinado lugar, sabemos qué haremos mañana, en fin, un ordenamiento en el tiempo en donde nos sentimos seguros porque tenemos una coordenada espacio-temporal.

Pero, ¿qué hay del otro lado del tiempo, de la mente? ¿Qué hay más allá de la órbita de Saturno? Lo transpersonal, lo que se llama “infinito desordenado” o sea el caos. En el primer párrafo del Génesis dice que en el principio era el caos. Y en el caos se forma el cosmos. ¿Qué es el cosmos? Es el orden perfecto y cronológico del caos. Pero en el caos, donde no existe el tiempo, más allá de la órbita de Saturno está grabado lo que hemos vivido hace miles de encarnaciones, o lo que nos han transferido nuestros ancestros en forma de ciertos mecanismos de defensa. Muchas veces aparecen ciertas imágenes o ciertos mecanismos (pulsiones) que nos marcan una determinada defensa en la vida temporal que muchas veces no coincide con nuestras necesidades.

No sé si soy claro: está grabada en este mundo atemporal la memoria de la creación del mundo, desde el Big Bang hasta el momento actual. Pero también están grabadas las vivencias personales, genéticas, que traemos del pasado en la mochila, la sombra. No hablo del inconciente colectivo sino del inconciente personal, que representaría todo lo que traemos grabado como proceso genético.

Si en mis genes llevo como mecanismo de defensa una persecusión porque algún ancestro mío fue perseguido por actuar o pensar de determinada manera, queda grabado en este mundo atemporal que actuar de esa determinada manera es igual a sentirme perseguido. Por lo tanto, yo no tendré registrada esa imagen en el mundo temporal (conciente) que corresponde a lo que mis ancestros o yo mismo en otras encarnaciones hemos creado, pero queda como mecanismo de culpa el salir de ese programa.

Todo lo que nos queda grabado en el inconciente, sea por hechos personales o ancestrales, relacionados con la genética, queda como mecanismo culposo si uno sale. Por lo tanto, sucede que yo quiero desarrollarme en determinadas cosas a nivel personal y veo que no puedo. Si, por ejemplo, yo me desarrollo hacia un nivel en el que no me sienta perseguido actuando de determinada manera y cuando me siento perseguido veo que las cosas se dificultan o se traban y no sé porqué, es porque allá atrás hubo ancestros que han vivido mal eso que yo vivo bien. Entonces para salvarme de ese hecho que fue hace miles de años –porque es atemporal- yo nunca voy a poder desarrollarme en la vida personal.

Retomando entonces para ver qué pasa con este tránsito de Saturno en Virgo, decimos que Saturno es mitad luz y mitad sombra por representar el límite de sanidad de la mente para poder mantenerse fuera de todo lo que pueda ser psicosis, porque nos defiende como barrera entre lo racional y la mente irracional. Tenemos que tener una barrera sana y protectora entre lo que está grabado en nuestro mundo inconciente y el mundo temporal.

La enfermedad aparece a veces cuando esa línea o barrera protectora se disuelve. Algunas actividades realizadas cuando uno no está preparado disuelven esta barrera, por ejemplo regresiones. Yo no estoy en contra de estas actividades pero existe peligro cuando podemos disolver la mente conciente entrando en un mar turbulento del cual no podemos salir jamás, y aparece la locura. La locura aparece porque en el conciente aparecen imágenes ligadas con lo ancestral, con historias del pasado, que se mezclan a nuestra vida racional y la desordenan llevándola al caos. Entonces me puedo convertir en un pájaro, en Napoleón, en Superman y eso es una realidad para mí pero es una realidad que no existe en la realidad temporal.

Es importante tener presente que Saturno representa este límite y que es sólo un símbolo. Ningún planeta nos influye como planeta en sí: es un símbolo que tiene nuestra lógica, nuestra conciencia, para poder tener un camino integrativo de la vida. Cuando nos integramos a la conciencia ya no hay más tiempo, vivimos concientemente en un mundo atemporal en donde integramos la conciencia crística o divina, no hay más deseos.

¿Por qué aparece el deseo? Aparece, muchas veces, por esa necesidad de contención que tiene el tiempo-espacio, la necesidad de sentirnos seguros y contenidos en esta vida temporal al sentir que nada nos faltará, que estamos encuadrados en algo que aparentemente es seguro.

Pero nada permanece para siempre. Del cuadrado tenemos que salir, porque si no seremos cuadrados y no circulares (eternos). ¿Por qué decimos de alguien que es un cuadrado? Porque se encuadra en un pensamiento que le da miedo, se encierra, y al no poder salir no entra en la eternidad, no entra en la conciencia circular que es donde no existe el tiempo, o sea en el infinito que está simbolizado por el Ouroboros. El infinito es atemporal. Cuando alcanzo la conciencia de lo atemporal ya no participo en el tiempo porque ya me integré con todo y entonces me identifico con todas las cosas, con la Tierra, con la Luna, con Saturno, con las estrellas, yo soy eso y entonces entro en la conciencia divina o crística.

Volviendo nuevamente a Saturno. Nos marca un límite para no desordenarnos, para hacernos ver la sombra que traemos. Donde está Saturno en la carta natal o transitando nos muestra la sombra que venimos arrastrando pero también la posibilidad de trascender el tiempo.

En la mitología Saturno (Cronos) se comía a sus hijos. Esto simboliza que el tiempo nos devora si nosotros queremos ser devorados. Para no ser devorados por el tiempo tenemos que trabajar el Héroe, que existe en todos los mitos y cuentos. El Héroe vence al tiempo a partir del amor (plexo cardíaco).

Saturno actualmente transita la constelación de Virgo. Veamos la polaridad Virgo/Piscis: son dos dimensiones opuestas y complementarias.

Cuando nosotros acometemos algún acto por el cual cargamos una culpa ¿cómo sabemos que es una culpa? Porque en el inconciente colectivo hay mandamientos que nos graban la culpa y el perdón. Nosotros conocemos los diez mandamientos: sirven como programa colectivo para ordenar nuestra conciencia y trabajar los sentimientos de culpa y no-culpa.

Si yo acometo un acto por el cual me siento culpable, aunque no tenga conciencia, como está grabado en el inconciente colectivo que eso que he cometido es culpabilizable, se crea una imagen en el mundo inconciente personal en el cual se me va a transformar en un fantasma y se convertirá en obstáculo.

Si yo acometí un determinado acto, en esta encarnación o en una anterior, queda como imagen culposa hasta que lo resuelva. Es decir, hasta que yo me enfrente con esa imagen concientemente. Si no, queda en lo inconciente. Puede ser personal o ancestral. Lo que está en ese lugar inconciente atemporal, se me va a presentar de frente. Si yo cargo una culpa, eso se me presenta de frente para poder purgar, purificar, ese hecho que me trae culpa.

Parece ser que el momento de encarnar es una oportunidad que tiene nuestro ser para poder purificar la imagen que lleva cargada como sentimiento de culpa. Yo sugiero siempre mirar la película “Línea mortal”, con Julia Roberts o si no “La Misión”, con Robert De Niro. Ahí está claro que hasta que no se haya trabajado el perdón esa imagen sigue pesando en nuestro mundo inconciente. Por lo tanto Saturno, a través del tiempo, nos marca el momento en el cual tenemos la posibildiad de purificar esa imagen que nos atrapa en lo que se llama karma. Karma es todo aquello que traemos como elemento de peso, de culpa, que no hemos purificado.

Saturno en Virgo nos da, a nivel colectivo, la posibilidad de purificar la imagen colectiva como elemento de culpa. En cada signo va teniendo una determinada actividad, pero ocurre que Virgo representa la naturaleza y la tierra y la capacidad de purificación de imágenes a través de la liberación de la energía tóxica.

Vean que el planeta Tierra representa a Ceres, la madre de Perséfone. De ahí viene el tema de los cereales… ¿les suena? Los cereales están vinculados con esta imagen de Ceres, Saturno en Virgo, el campo, la alimentación, el mundo y la crisis alimentaria, el problema del hambre ¿les suena? Esto está ocurriendo a nivel colectivo, de conciencia planetaria. Si no nos ponemos bien en orden… hum… todo esto lo está mostrando el tránsito de Saturno, que marca la sombra y la luz.

En Virgo la pregunta es ¿qué le hicimos a la naturaleza? Esto es un karma colectivo. Saturno nos dice: esto que estuvieron haciéndole a la naturaleza ahora se les viene al conciente como una imagen desde la sombra para que purguen y purifiquen lo que hicieron mal. Nos da una oportunidad para volver a la tierra, a la naturaleza, a la conciencia de la alimentación.

Pero a nivel inconciente tiene que ver con la oportunidad de poder purgar esa imagen culposa que traemos en otra dimensión. Vean que en el signo opuesto a Virgo está Piscis. Piscis tiene que ver con la culpa porque es el último signo, la última señal que tiene nuestra conciencia. Piscis está detrás de Aries, que representa la conciencia, la cabeza mientras que Piscis representa los pies, en donde nos apoyamos en la vida.

Y la pregunta es ¿en dónde nos apoyamos en la vida? Respuesta: en todo aquello que no sabemos que traemos. Nuestros puntos de apoyo que tienen que ver con los pies nos dicen que en la vida nos apoyamos en toda la historia de nuestros ancestros y que constituyen nuestros elementos inconcientes aunque pareciera lo contrario, es decir, que nos apoyáramos en una vida en que tenemos conciencia de determinadas cosas y estamos bien.

En realidad creemos que estamos o actuamos o pensamos bien, pero no conocemos la historia que está atrás. Entonces se nos va a presentar a través de situaciones que no conocemos para que podamos modificar –esto se llama karma- la imagen de culpa o peso. De lo contrario, siempre vamos a trabajar Piscis -como opuesto a Virgo- que según leemos en los libros de astrología tiene que ver con las culpas, con los hospitales, con instituciones en las cuales necesitamos un retiro para poder unificar la conciencia y reflexionar de dónde venimos y adónde vamos, expiando esos elementos culposos que traemos. Para eso son también las cárceles, instituciones asociadas con Piscis. ¿Quién va a la carcel? El que necesita purgar una culpa. Los hospitales están llenos de culposos, porque la culpa también trae enfermedades, cuando no se es conciente de porqué trae la culpa. ¿Me explico? Yo me enfermo cuando hay un peso que tengo que pasar por el dolor para expiar eso que hice. Yo estoy expiando. Expiar es tener un dolor para poder purificar el dolor de lo que acometí a otra persona o a mí mismo. Pero no soy conciente de eso. Cuando ya no existe el dolor, cuando ya el inconciente se purificó, se aclaró, ya no necesito encarnar. Vuelvo como un ser atemporal a la tierra, si es que tengo que volver.

Hoy por hoy, si estamos acá quiere decir que algo cargamos. Todos tenemos una cruz que cargamos. Pero ahora viene el tiempo de descargarla. ¿Cómo? Tomando conciencia y haciéndonos responsables, enfrentándonos a la sombra que todavía no vemos, enfrentándonos a nosotros mismos y no proyectando en el otro lo que nosotros tenemos que enfrentar, si no es violencia.

Por eso que no sólo está transitando Saturno en Virgo sino también Marte. Marte en Virgo implica que tenemos que transitar este camino a través de una actitud enérgica, vigorosa. No implica una actitud violenta sino una actitud vigorosa.

Cuando se trata de subir un peldaño evolutivo en Virgo, la violencia se convierte en vigor, y el vigor siempre va a favor de la moral, y la moral va a favor de la vida. Yo me hago cargo de mi vida cuando activo el vigor y transmuto la violencia en vigor. Ahí estoy trabajando la caridad. Me hago cargo de lo que traigo y lo enfrento sin miedo.

Porque después suceden determinados acontecimientos por los cuales yo me tengo que enfrentar con esa sombra que traigo y aparece el miedo. Entonces no quiero ver. Aparece lo fóbico y entonces me quedo paralizado. Si estoy paralizado, no quiero ver lo que traigo, asumirlo y purificarlo, me retraigo y lo que estoy haciendo es acercarme más al miedo que ya tenía, porque el miedo no está afuera sino adentro de mí. El miedo jamás viene de afuera.

Fíjense que las situaciones sociales que estamos pasando son de violencia. Saturno nos está indicando que algo tenemos que ver, algo tenemos que trabajar desde la humildad. Ser humilde no quiere decir tener un sentido de desvalorización sino asumir humildemente nuestra vida, diciendo “acepto lo que traigo, me puedo entregar a eso que traigo –que representa el karma- y lo puedo iluminar”.

No huir de eso, porque siempre hay miedo a los elementos culposos, a enfrentarlos porque eso trae dolor. Pero trae dolor cuando no soy conciente. Por eso si yo no trabajo el proceso de asumir lo que debo asumir, y hacerlo sin temor, vienen procesos desagradables.

La palabra “agradar” viene de grada y en este proceso se suben gradas o peldaños evolutivos. La palabra “desagradable” en este sentido, quiere decir bajar un peldaño de conciencia, bajar una grada. El proceso es desagradable porque no me da beneficios sino problemas porque sigo actuando desde la sombra y voy al pasado. Tengo que ver, mirar, el pasado para saber qué tengo y qué tendré, para poder modificarlo, transmutarlo, purificar una imagen que no me sirve y ser así libre de mis actos.

Pregunta – Si yo tengo algo que no sé qué es ¿cómo puedo purificarlo?

Respuesta – Para eso hay herramientas. Una es la astrología. La carta natal, en lo transpersonal, es el pasado. No me refiero a lo que me va a pasar, me refiero a lo personal que indica simbólicamente todos los condicionamientos de los que hemos hablado y a través del tiempo, de los procesos futuros de tiempo y espacio, uno va viendo que se van dando acontecimientos que nos permiten ver qué tenemos que asumir (no qué nos va a pasar) y poder transmutarlo. Entonces eso alivia. Ahora, cuando uno pasa estos procesos sin saber el porqué, se desespera o piensa que tiene mala suerte o se pone en víctima pensando en lo que “le tocó en la vida”.

Pregunta - ¿Tenemos la oportunidad de hacer estos procesos cada treinta años, no?

Respuesta – No. Vos hablás del retorno de Saturno. No. Tenemos siempre la oportunidad. Ahora, con el tránsito de Saturno en Virgo que durará hasta mediados de 2010, a nivel colectivo tenemos una gran oportunidad de purificarnos y volver a la vida.

Por eso Virgo Piscis son los arquetipos de la Virgen y el Cristo respectivamente. Vino Moisés, después vino Cristo –la era de Piscis- y después de Cristo vino Acuario –después de la revolución francesa-, que representa un sentido de libertad, igualdad y fraternidad.

El sentido de la era de Acuario es ser libre, pero para ser libres tenemos que ser primero responsables de lo que venimos trayendo. Tenemos que responder y no huir de nuestra vida. Replantear, responder, vivir y enfrentarnos a nosotros mismos, no proyectando esa sombra en el otro diciendo que el problema es el otro. Esto es lo que hacemos como sociedad, tanto en el país como en el mundo: siempre hay dos bandos enfrentados. Ambos proyectan en el otro y ninguno se hace cargo de lo propio.

Por eso ahora los procesos de la Tierra están representados por todos los sucesos de purificación que tiene la Tierra ahora. La Tierra es un ser vivo y necesita su purificación.

No olvidemos que Saturno y todos los planetas orbitan alrededor del Sol. Pero nosotros nos apoyamos en la Tierra, por lo tanto, nuestro punto de apoyo es la Tierra. Vemos que el Sol parece girar alrededor de la Tierra, pero la realidad no es así. Entonces pensamos que esta historia temporal es la realidad, pero en realidad no lo es. Volvamos a la conciencia solar, de donde emana nuestro Yo.

¿Me van siguiendo? Tenemos un elemento geocéntrico y un elemento heliocéntrico. El geocéntrico se refiere a la conciencia terrestre como punto de apoyo psíquico y el heliocéntrico –que es el real- se refiere a la conciencia como punto de apoyo de luz. Entonces no sólo Saturno, la Tierra, aparentemente giran alrededor del Sol, sino todos los planetas. Pero estamos tan apoyados en nuestra personalidad terrestre que creemos que somos el centro del mundo y todo orbita a nuestro alrededor. Nos creemos el centro y en realidad lo somos, pero a nivel personal siempre estamos deseando ser el centro de nuestras necesidades: primero nos resguardamos nosotros y después vemos.

A nivel de la personalidad, a nivel del tiempo –no de la conciencia temporal sino de Saturno para abajo-, parece ser que somos seres individuales que buscamos nada más que nuestro deseo personal, tratando de estar seguros. Pero cuando eso desaparece por un proceso evolutivo, yo me identifico con el otro y con el universo, saliendo de mi centro, pierdo el centro personal y gano el centro universal. En realidad somos el centro del universo a un nivel atemporal, porque si decimos que todo es infinito vemos que más allá de la barrera creada por el hombre están los números irracionales -que también son infinitos- y más acá tenemos los números racionales, ordenados en lo temporal. O sea se mezclan las imágenes que tienen que ver con la sucesión de tiempo-espacio. El tiempo lo marcan los números racionales. El tiempo es una sucesión de imágenes que van marcando ordenadamente los procesos de vida conciente, que quedan grabados desordenadamente en un mundo atemporal para luego ordenarse a través del tiempo (el mundo conciente y temporal).

¿Se entiende esta idea o es muy complicada?

Es muy importante que esto se entienda bien porque marca muchas cosas en este tema. Decimos que el tiempo es una sucesión de imágenes. Claro, una imagen aparece en un punto uno, después viene el punto dos, el tres, el cuatro, etc.

Si acometemos un acto en el punto uno, este es el conciente actual, es la conciencia que yo estoy teniendo ahora de un hecho determinado que en ese momento se está grabando en mi conciente. Pero cuando pasa el tiempo -porque el tiempo no es estable y pasa, o sea, la sucesión de imágenes pasa- tengo la conciencia del punto dos. En el punto dos soy conciente, pero ya me he olvidado de lo que pasó en el punto uno. Es decir, lo que he acometido en este encuadramiento de imágenes del punto uno, es pasado cuando llego al punto dos. Cuando llego al punto tres, no me voy a acordar ni del dos ni del uno. Entonces el dos y el uno se van grabando en el inconciente, lugar en el que se desordena la imagen ordenada en la vida conciente. Después aparece el punto cuatro y así sucesivamente.

Vamos grabando toda la historia en la mente inconciente. Esa sucesión de imágenes y esas historias quedan grabadas como culpa o no. Sabemos que a nivel colectivo, a nivel de Saturno, tenemos mandamientos colectivos que nos permiten conocer la idea del bien y del mal.

¿Qué pasaría si no hubiera moral?

¿Qué pasaría si no hubiera un ordenamiento paternal, de padre –Jupiter-, de pater, paternidad, de los padres espirituales de la humanidad? Estos son símbolos que pudieron ser elementos físicos o no, que alguien ha determinado –quizás extraterrestremente- un ordenamiento moral para que la humanidad no se destruya. Si no hubiera moral, si no hubiera mandamientos colectivos, la humanidad se hubiera destruído. ¿O no? ¿No estaríamos destruídos si no hubiera un ordenador saturnal o jupiteriano que simbolice el poder del pater, del padre, considerado como padre mosaico, padre universal?

Entonces, aunque no sepamos el elemento moral que nos ordena en una sociedad, el inconciente sí lo sabe. Por lo tanto, actuará como si lo supiésemos. Entonces estos hechos como “no robarás”, “no matarás”, “no mentirás”, quedan grabados como elemento de culpa en forma desordenada y van a aparecer en forma ordenada en una encarnación determinada con la posibilidad de modificación. Van a aparecer ordenadamente. Ahora, aparecen al conciente como posibilidad de purgar, de purificar eso que acometí como un acto inmoral.

Definamos: lo moral va a favor de la vida y lo inmoral va a favor de la muerte. La moral nos ordena a nivel conciente.

Por supuesto, todo esto es aplicable a lo que es la vida humana terrestre, porque en otras dimensiones para ser buenos y acometer actos no morales no necesitamos la existencia de leyes o normas que estén grabadas en el inconciente. Pero mientras estamos dentro de un proceso de integración de la personalidad a lo atemporal, estamos en este proceso de purificación.

Volviendo al tema del tránsito de este Saturno que limita estos hechos concientes al inconciente, o sea todo lo que tenemos grabado en el inconciente que aparece en el conciente como posibilidad de purificación.

Saturno está ahora transitando por Virgo, que es el signo de la purificación. Es la madre naturaleza la que nos da la posibilidad de purificar. ¿Qué hace la Tierra? Regenera los elementos orgánicos en descomposición. Se encarga, junto con el agua, de descomponer los elementos químicos de algo que es tóxico.

Virgo rige los intestinos, sobre todo el delgado, lugar en donde se produce la separación de los nutrientes que luego se distribuyen por todo el organismo humano. Si ustedes ven un intestino y ven un cerebro, tienen la misma forma. El cerebro metaboliza, regenera ideas y el intestino lo hace con los nutrientes, regenerando nuestro cuerpo.

La Tierra se regenera a sí misma a través del procesamiento de todos los elementos tóxicos que usamos nosotros, que todavía no tenemos conciencia de nuestros actos y de nuestros pensamientos inmorales –recordemos que inmoral es lo que va contra la vida-.

No sólo intoxica la Tierra tirar una pila sino que nuestros pensamientos también la intoxican. Y como la Tierra es un ser vivo, esos pensamientos que emitimos también son purificados a través de historias colectivas, a través de la historia social en la cual hemos nacido, porque cada lugar, cada pueblo, cada país, cada continente tiene una historia kármica determinada que no será igual a la de otro lugar. Cada uno de nosotros nacemos donde tenemos que nacer porque la sincronicidad está más allá de nuestra voluntad y es perfecta –gracias a Dios-.

Y hoy hablamos de todo esto sin saber que, además de Saturno y Marte, mañana la Luna también estará en Virgo conjunta a estos planetas. Hay mucha carga en Virgo y la oportunidad de purificar y trabajar el opuesto -Piscis,el perdón- es grande.

En la película “La Misión” la imagen más trascendente es cuando De Niro lleva cargado un montón de peso atrás. Había matado muchos indígenas ¿se acuerdan? Tenía orden de la corona para matar, entonces cargaba con la culpa de esas muertes. Pero un indígena con un cuchillo lo enfrentó a él. Y él, cargando todo eso, se había arrepentido y cuando vio al indígena con el cuchillo pensó que si lo mataba se lo merecía. Pero ¿qué hizo el indígena? En vez de atacarlo, le cortó la cuerda de lo que llevaba como peso en la espalda.

Eso es de lo que estamos hablando ahora. Cuando se trabajó el perdón, el indígena lo había perdonado porque él se había arrepentido, entonces se puso a favor. El había purificado lo que venía arrastrando como elemento de culpa. Por eso el perdón es fundamental.

Primero tenemos que tener conciencia de qué es lo que hay que perdonar, porque si no, son fantasmas, sombras, que siempre van a estar atacando y no sabemos porqué.

Ahora ¿por qué se producen las sombras? Son hechos, situaciones obstaculizantes de la vida que nos impiden avanzar porque no han sido purificadas. Me fui de lo establecido colectivamente. ¿Está clara la idea o es muy intrincado?

Pregunta – En realidad lo difícil es perdonarse a uno mismo. Mi pregunta es ¿por qué es tan difícil perdonar?

Respuesta – Bueno, ahí está el Héroe. Tiene que perdonar pero primero tiene que ser perdonado. Primero tiene que comprender que el otro es uno. Si no partimos de la base de que el otro es una proyección mía todo esto no sirve para nada. Si yo no comprendo que me estoy proyectando en el otro, todo lo hablado sobre Saturno no nos sirve. Entonces, el otro que aparentemente me hace mal a mí y no lo puedo ver, ojo, si no lo puedo ver lo mando a la sombra. Todo lo que no puedo ver del otro lo mando a la sombra.

Ahora piensen que, en vez de huir de lo que no puedo ver, decido abrazarlo y amarlo. Miren qué diferencia. Esto me vuelve conciente de que ése soy yo. Entonces lo desarmo. Si alguien viene y me quiere atacar, y yo no me defiendo, lo desarmo porque no tiene parámetro donde poner la violencia. Es como una flecha que se proyecta sin un blanco. Ahora si yo soy blanco de eso que viene y que es una proyección mía, obviamente que se va a producir una herida y me va a herir el corazón. Ahí viene el Héroe.

Dentro de nosotros tenemos la luz y la sombra. El Héroe se quiere manifestar en algún momento para ser feliz.

Cuando yo no tengo más culpa proyecto luz, no sombra. Entonces ya no voy en contra de, sino a favor de algo. No voy en contra de la violencia. Si yo voy en contra de algo que no quiero ver, lo estoy alimentando porque estoy sumando dos energías que son iguales y se potencian.

A Saturno hay que interpretarlo a nivel atemporal, porque si no lo llevamos al nivel de la personalidad, en donde existe la separatividad, y volvemos al tema de luz y sombra. Volvemos a lo que es Saturno como elemento de sombra y lo volvemos a leer como el que tira malas ondas (el maléfico) y por favor basta de tener ese concepto de Saturno!!

Saturno es el tiempo que nos ordena y nos da la posibilidad de reiterar una imagen que traemos como elemento de culpa para purificarla. El tiempo nos da la posibilidad de reiterar algo que estaba mal hecho. ¿Vieron cuando uno repite de grado para cursar nuevamente y hacerlo bien?

Hay que volver a la imagen, revisarla, replantear, reorientar, reorganizar y seguir bien. Pero si no repetimos, no podemos aprender.

Entonces ¿eso es bueno o malo? Es lo mejor que nos puede pasar. Saturno –el tiempo- nos da siempre una nueva oportunidad de revisar y purificar alguna imagen que quedó en el inconciente y si no fuera a partir del tiempo no podríamos hacerlo. O sea, volver nuevamente a la cronología del espacio-tiempo: todo lo que queda en el inconciente vuelve al conciente. Si cuando pasa al conciente no lo puedo modificar, vuelve nuevamente al inconciente y acumula peso, carga.

Siempre tenemos oportunidades pero, si las perdemos, tendremos que hacernos cargo de la historia que ya traíamos más la que estamos creando al perder la oportunidad. Entonces se nos hace un paquete enorme y difícil de dejar.

La oportunidad está aquí y ahora, en esta vida, no en la próxima. Porque si yo no me hago cargo de estos hechos que aparecen en el conciente con la posibilidad de purificarlos y trabajar en el perdón, en la próxima cargaré más peso porque se van acumulando imágenes, tanto las mías como las que ya traía de mis ancestros.

Y ahí viene Virgo, la oportunidad de hacer una revisión y un replanteo, trabajar la pureza en el alma saliendo liberados a Libra, que viene después de Virgo. Libra es la gente, el medio. Yo tengo que salir puro y limpio al medio para enfrentarme con mi imagen, con mi espejo una vez que ME VEA bien a mí mismo para relacionarme rectamente con el otro.

El espejo es Libra, son los otros. En la vida, antes de salir me tengo que mirar al espejo, bañar, afeitar, arreglarme, hay un acicalamiento para verme bien. Si yo me veo bien, los otros también me verán bien. ¿Por qué Libra está después de Virgo? Porque primero tengo que pasar por un proceso de limpieza y purificación en Virgo, purgando lo que traigo en el inconciente, para no tener problemas con la sociedad y que las cosas me vayan bien no teniendo un problema vincular, sino todo lo contrario.

Todo tiene una razón de ser en el Zodíaco.

Pregunta - ¿Uno puede ver su sombra en una carta natal?

Respuesta – Obviamente. Cuando una persona viene ordenada en su conciencia, generalmente este límite que simboliza Saturno ya está purificado y no hay sombras. Y si las hay las tiene muy purificadas.

Ahora cuando viene con un Saturno atomizado, es decir, con una aspectación determinada, ese ser tiene todo un trabajo para poder purificar esa sombra detrás, ya viene con un peso para poder enfrentarse en esta vida con eso y poder salir hacia las alturas.

Primero tenemos que bajar al infierno, morirnos a todo eso que no nos sirve, resucitar al tercer día y subir al cielo. Pero no puedo subir al cielo si tengo peso. Algo que tiene peso no puede subir, por ley de gravedad. Y las cosas que nos pesan son esas imágenes de lo no resuelto. Las cosas que nos pesan en la conciencia, a nivel colectivo y personal, son los intrincados culposos. Hasta que no los resolvamos, se nos hace un nudo en la garganta. Por eso cuando tenemos una angustia, lo primero que aparece como síntoma físico es un nudo en la garganta ¿o no? La garganta es el centro que separa el centro de los límites temporales de los atemporales. Saturno. De Saturno para abajo está todo lo inconciente. Es la cabeza lo conciente. Vemos que hay más masa física inconciente que tiene que ver con los números irracionales que marcan las imágenes en el cuerpo.

Jung decía muchas veces que soñaba con el codo, con la rodilla o con el pie. Salían de ahí las imágenes. Hay mucha más masa física y psíquica debajo de la garganta que arriba de la garganta. Reitero, la zona inconciente a nivel anatómico va de la garganta para abajo. Todos los centros que no son intelectuales están más ligados con lo atemporal, con lo que traemos como marca. Por eso las posturas corporales y el trabajo del movimiento corporal también mueven esas imágenes. ¿Está claro?

Entonces, esta gran oportunidad nos da a nosotros, a través del cuadrado cósmico que está ligado con los signos mentales o intelectuales, de mover Sagitario y Geminis. Habíamos hablado de la polaridad Virgo-Piscis antes. El cuadrado cósmico ligado a los signos mentales o intelectuales incluye además a la polaridad Sagitario-Geminis. Como elemento de trabajo, esto tiene que ver con el sentido de las ideologías, entre lo que es la lógica y lo irracional. La fe de Sagitario con la comunicación de Geminis. La forma de pensar y expresar nuestras ideas: están en juego nuestras imágenes ordenadoras. Por eso hay todo un movimiento cultural y se acrecientan ideologías, porque están en juego los opuestos.

Entonces es un gran momento para la humanidad y tenemos que trabajar en nosotros porque no podemos resolver lo de afuera si no resolvemos lo de adentro, nunca. ¿Está claro?

Pregunta – Cuando Saturno está en conjunción con otro planeta ¿cómo se interpreta?

Respuesta – Está unido a otro planeta. Las conjunciones son sumatorias de las energías de los planetas que las integran.

Les doy mi e-mail y mi celular para que me escriban si tienen alguna pregunta.
José Dulce
lasalseides@gmail.com
156 296 7205

Pregunta - ¿cómo trabajar o qué trabajar en la carta natal?

Respuesta – Saturno marca el límite con lo transpersonal, que es lo que está más allá de Saturno. Hay que trabajar desde Saturno hasta Plutón, todos los transpersonales. Lo que quiere el ser interno es que vos evoluciones y no que te quedes siempre encerrada en algo cuadrado y temporal.

Pregunta - ¿Cómo conocer el deseo de la mónada?

Respuesta - ¿De la mónada? La mónada no tiene deseos, no hay deseos en la conciencia monádica. El deseo aparece en la vida temporal.

Pregunta – ¿No sería mejor preguntar cómo seguir los dictados del alma?

Respuesta – No hay un instructivo…

Pregunta – No, ya sé, pero si vos escuchás la voz del alma, si te conectás con tu individualidad, que está más allá de Saturno… a eso me refiero.

Respuesta – Claro, pero eso es un superavit que trae nuestro psiquismo para poder percibir las cosas que tenemos que enfrentar como elementos de sombra o luz. Porque en todo esto tenemos la intuición.

Comentarios finales acerca de transmutar la violencia en vigor, para lo cual seria bueno desarrollar un enérgico progreso en el sentido del orden (válido para Marte en Virgo).

Comentario final del profesor: Hablando de la rev. solar de Argentina que se hace el 9 de julio, tiene el Ascendente en Piscis y tiene que ver con esto de la culpa de la que estuvimos hablando durante toda la conferencia. Gracias a Dios todo eso la Argentina tiene que vivirlo. Y digo “gracias a Dios” porque es la posibilidad de purificar un estado de conciencia colectiva.

Y si no, mientras tanto, cada uno de nosotros tendrá que ser conciente para sí mismo de esto sin echarle la culpa al afuera o a los otros (gobierno, autoridades, etc.)